Israel se quita la mascarilla

    "El gran reto es llevar la mascarilla en el bolsillo y ponérsela cada vez que llegas a un lugar cerrado o concurrido", dijo el coordinador nacional de la pandemia, Nachman Ash.

    Con gran parte de su población inmunizada, el país dio otro paso hacia la normalidad. Los ciudadanos se pueden retirar la mascarilla al aire libre.

    Sin grandes restricciones, con una reapertura casi total y un ambiente que recuerda a los tiempos previos a la pandemia, muchos israelíes salieron a partir del domingo 18 de abril de 2021 a la calle sin la mascarilla puesta, tras una veloz vacunación que llevó a un descenso sostenido de la morbilidad.

    Pese a ello, las mascarillas todavía son obligatorias en espacios interiores. Sanidad recomienda usarlas también en grandes reuniones o zonas concurridas en área exterior.

     

    Israel ya vacunó a más de 5,3 millones de personas con al menos una dosis de la vacuna y a casi 5 millones con ambas, lo que supone más de la mitad de su población, de unos 9 millones de habitantes.

    La vacunación -una de las más rápidas del mundo- hizo caer en gran medida los contagios, fallecidos y pacientes en estado grave. En este momento hay aproximadamente 200 hospitalizados en condición crítica, y los enfermos activos son poco más de 2.500.

    Los contagios diarios también se han reducido: hasta el 17 de abril se detectaron 85 casos nuevos, con un porcentaje de positivos del 0,8%, una cifra muy baja en comparación con el pico de más de 10.000 infecciones en 24 horas que el país registró a finales de enero.

     

    VUELTA A LA NORMALIDAD EN ESCUELAS

    Otro sector que percibe los progresos recientes es el educativo. Tras haber vuelto este febrero de manera gradual a las aulas con restricciones, grupos burbuja y combinando lecciones virtuales y presenciales, unos 2,5 millones de alumnos reanudaron las clases a tiempo completo y sin tener que estar separados en “cápsulas”.

    Las medidas son tanto para niños de guardería como estudiantes de primaria y secundaria, que podrán ir a clase entre cinco y seis días por semana, como era habitual antes del virus.

    También se levantan las limitaciones que tenían para moverse entre aulas, pero deberán seguir ventilando estancias, mantener la distancia social y usar mascarillas en clase, concretó el Ministerio de Educación en un comunicado. EFE

     

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