Sentencia para expropiar 208 hectáreas de páramo en Piñán

Sitio. El caserío de Piñán y sus alrededores pasarán a manos de la comunidad.
Sitio. El caserío de Piñán y sus alrededores pasarán a manos de la comunidad.

Estas tierras estaban en manos de una empresa, pero ahora pasarán a ser propiedad de la comunidad.

Redacción IMBABURA

Los páramos de Piñán, ubicados dentro de la reserva ecológica Cotacachi-Cayapas, consiguieron una sentencia histórica, que se mira como una luz para implementar proyectos de conservación, principalmente.

Alfredo Rodríguez, presidente de esta comunidad rural, perteneciente al cantón Cotacachi, provincia de Imbabura, tras conocer sobre la sentencia favorable, en noviembre de 2021, explicó que ahora podrán proceder a la legalización de tierras y, posteriormente, a la implementación de proyectos en este sector del páramo cotacacheño.

Por su parte, desde el Municipio de Cotacachi se detalló que la sentencia es favorable en cuanto al proceso de fijación del justo precio, con fines de ocupación inmediata de los predios ubicados en la comunidad Piñán.

“Ganamos la sentencia a favor de la comunidad Piñán, para expropiar más de 200 hectáreas a la empresa Agropiña. Cuántos años han estado luchando y dimos continuidad a un proceso iniciado en el 2018”, señaló Auki Tituaña Males, alcalde de Cotacachi.

Predios en medios de juicios

De acuerdo con el procurador síndico del municipio, Santiago Tito, el proceso judicial se  inició el 11 de febrero de 2019, pero al no existir acuerdo previo entre las partes, la municipalidad solicitó a la Unidad Multicompetente de Cotacachi la fijación del justo precio con fines de ocupación inmediata.

La autoridad competente fijó el valor en $91.033,55. Además, Tito manifestó que las 208 hectáreas expropiadas permitirán la ejecución del proyecto de regularización del asentamiento poblado de la comunidad ancestral de Piñán, habitada por más de 200 personas, entre niños, jóvenes y adultos.

Atractivos. Las lagunas son las más representativas de Piñán, en el corazón de la reserva ecológica Cotacachi-Cayapas.
Atractivos. Las lagunas son las más representativas de Piñán, en el corazón de la reserva ecológica Cotacachi-Cayapas.

Un lugar paradisiaco

Piñán está a 65 kilómetros del centro urbano de Cotacachi, catalogado como “un conjunto lacustre de origen glaciar, compuesto por lagunas permanentes de diferentes tamaños, que en temporada de invierno pueden llegar a contabilizar hasta 35 lagunillas”.

En este sitio, quienes lo han visitado mencionan que se pueden observar distintas especies de aves, como patos, conejos, lobos y venados, al ser parte de la reserva ecológica Cotacachi-Cayapas, considerada una de las más importantes áreas protegidas del mundo debido a su alta biodiversidad por la presencia de especies endémicas que vienen de la zona natural del Chocó.

“Existen innumerables lagunas de variados tamaños, desde la laguna Donoso, que mide 2,5 km de largo, hasta algunas que miden solo pocos metros de diámetro. Sobresalen también las lagunas de Susacocha y Cristococha, cubiertas de pajonales y regadas por ríos cristalinos que ofrecen un paisaje impresionante”, reseñan.

Este lugar es catalogado como un lugar paradisíaco, que pocos lo conocen, pues por su lejanía el acceso es limitado y tan solo las personas que gustan del deporte y aventura extrema lo visitan.

Para llegar a la comunidad poblada, desde Cotacachi se demora unas cinco horas en vehículo, pero para avanzar a las lagunas se debe caminar prácticamente un día entero.

“Presentan la singular belleza escénica que sólo se halla en las lagunas parameras del Ecuador. Un sendero interpretativo recorre el sector y explica parte de la flora y fauna que allí se encuentra. La pesca de trucha está permitida y es muy recomendable acampar con equipo propio a orillas de la laguna”, explicaron desde la municipalidad.

Rezagos de los huasipungos

Piñán, en la época colonial, nació como una hacienda dedicada a la ganadería, principalmente.

Según una reseña de Carlos A. Vásquez, Piñán fue uno de los últimos caseríos en Ecuador que vivió las consecuencias del sistema huasipunguero, de las antiguas haciendas en la Sierra. Esto consistía en que el dueño de la hacienda les brindaba un pedazo de tierra a sus peones a cambio del trabajo que ellos hacían para él.

De esta manera, en Piñán se formó un cacería donde habitan las familias herederas de quienes se instalaron en esta zona, desde la época republicana, pero también la hacienda fue pasando de dueño en dueño, hasta estar en manos de Agropiñan, quienes permanecieron en litigios con la comunidad y la municipalidad de Cotacachi.

En la comunidad habitan 206 personas conformadas en 48 familias. Su principal fuente de ingresos es el turismo, así como la pesca de truchas y elaboración de quesos.