¿Hasta cuándo ser residente?

    Luis Coello Kuon Yeng
    Luis Coello Kuon Yeng

    Un residente es un médico graduado que labora en un hospital o clínica ya sea cursando un posgrado para ser especialista o laborando en relación de dependencia sin cursar un posgrado o especialidad médica. Quiero referirme a estos últimos ya que muchos han laborado durante el transcurso de esta agotadora pandemia. Según datos de un estudio realizado por la clínica Mayo y la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón y publicado en la revista de la Asociación Médica Americana, el agotamiento de los médicos residentes en los Estados Unidos es generalizado.

    De acuerdo al estudio, el 45 por ciento de los encuestados presentaron al menos uno de los síntomas principales de agotamiento. Según los resultados, el problema es una mezcla peligrosa de cansancio y despersonalización que contribuye a que los médicos cometan errores cuando administran atención médica. Esta pandemia está agotando las fuerzas de muchos residentes, a esto sumo otro factor; la ausencia de posgrados para optar por una especialidad.

    Muchos médicos residentes llevan años en esa modalidad de trabajo y de contrato sin visos próximos de planificar una vida profesional más segura laboral y familiar. Ser residente es para mí la etapa más hermosa de la carrera profesional médica, uno comparte largas horas de trabajo con personas a los cuales luego los considera como sus amigos y sus hermanos. Pero considero que la etapa residencial debe tener un cierto período de tiempo.

    Las guardias, el intenso trabajo más en épocas del coronavirus, la exposición a enfermedades transmisibles origina a la larga tedio, cansancio y desánimo. Hay enormes diferencias con un médico residente de posgrado, el cual sabe que tras 3 o 5 años de guardias, tendrá su título de especialista. Un residente de contrato no tiene una visión segura de un futuro como especialista en alguna rama de la Medicina. No me atrevo a decir qué tiempo debe ser una persona residente, es una decisión personal e individual, pero sí creo que puedo decir que no debe ser eterno. El nuevo Gobierno tiene que aperturar plazas de posgrados, esta pandemia nos demostró que hacen falta epidemiólogos, emergenciólogos, terapistas intensivos, infectólogos, en fin una gran amalgama de especialistas.

    Al nuevo Gobierno: es justo dar plazas de posgrados a aquellos que día a día dan la cara por personas gravemente enfermas. Eso sí, con posgrados bien remunerados, con seguridad social. ¡Qué mejor reconocimiento para ellos!

    dr.luiscoello@hotmail.com