Anuncian operativos de migración en pasos informales

Control. En los pasos irregulares la presencia policial y militar no es permanente.

Redacción CARCHI

Poner fin a la migración irregular, por pasos clandestinos entre Ecuador y Colombia, es la principal meta de los operativos de control migratorio que se implementarán en la provincia de Carchi, en los próximos días.

Esta decisión se tomó tras una reunión entre el gobernador carchense, Yaco Martínez, junto al subsecretario de Migración, Fausto Olivo; la vicecónsul de Gran Bretaña, Gemma Sykes, así como autoridades de la subzona de Policía Carchi.

“Presentamos los procedimientos de migración en la frontera para establecer acciones de control en pasos irregulares. Se ratificó, con las autoridades presentes en la provincia, con los jefes policiales del Distrito Tulcán y Subzona Carchi, implementar operativos de control migratorio con el objetivo de reducir el uso de pasos irregulares, además de mejorar la conexión y cooperación con Colombia para impulsar una migración segura por la frontera norte del Ecuador”, detallaron desde la Gobernación de Carchi.

Trochas, la ‘vieja confiable’

A lo largo de la frontera con Colombia se han contabilizado decenas de caminos alternos al puente internacional de Rumichaca, conocidos como ‘trochas’, por donde el control policial y militar es esporádico.

Esto ha dado cabida a que las ‘trochas’ sean una opción para que cientos de personas los usen como una alternativa para cruzar la frontera evitando requisitos migratorios o de aduana, así como la delincuencia los ha usado para traficar todo tipo de mercadería.

En la frontera entre Ecuador y Colombia hay una disputa entre bandas criminales organizadas que se dedican al paso ilegal de migrantes.

Bandas delictivas se disputan el tráfico de migrantes

VIGILANCIA. Tras el ataque a la zona de Santa Fe, en Nariño, los militares reforzaron los controles en Urbina, zona poblada de Tulcán..

Un atentado contra una comunidad fronteriza entre Ecuador y Colombia alertó a los poblados tanto de Carchi como de Nariño.

Redacción CARCHI

Civiles ecuatorianos y colombianos fueron las últimas víctimas de la disputa que se vive entre bandas criminales organizadas que se dedican al paso ilegal de migrantes entre Ecuador y Colombia por poblados de Carchi y Nariño, respectivamente.

El 23 de enero de 2022, en la zona de Santa Fe, en el municipio colombiano de Ipiales, se reportó el ataque a un grupo de personas que disfrutaban de una fiesta por el cierre de los carnavales colombianos.

Como saldo, se registraron al menos 47 personas heridas (según fuentes hospitalarias), quienes fueron llevadas a hospitales tanto de Tulcán (Carchi) como de Ipiales (Nariño), a causa de la detonación de lo que la Policía de Colombia calificó como un artefacto explosivo improvisado de regular poder.

“Según manifiesta esta gente, se encontraban en una fiesta por Carnaval, cuando desde la oscuridad lanzan hacia la multitud un objeto desconocido, generando aturdimiento a los asistentes”, dijo el coronel Alfonso Reyes.

Cifras distintas de heridos

Reyes señaló que la explosión se produjo en un polideportivo a eso de las 21:00, cuando las personas estaban aglomeradas. Mencionó que cinco ciudadanos fueron trasladados a un hospital, registrando las mayores heridas una mujer de 25 y otra de 63 años. Según el reportem “por haber sido afectadas por esquirlas en miembros inferiores, mientras las otras tres personas fueron afectadas acústicamente”.

Pero estas cifras de heridos dadas a conocer por la Policía de Colombia difieren con las reportadas en hospitales de Tulcán e Ipiales, a medios locales de Nariño, donde mencionaron la atención a 47 personas.

Según se pudo establecer en las casas de salud, los gerentes de los hospitales confirmaron que 24 personas arribaron hasta el hospital de Ipiales, 14 fueron a una clínica de Las Lajas y nueve fueron atendidas en Tulcán. 

Incluso, desde el hospital de Ipiales, su principal directivo informó que 10 personas necesitaron ser hospitalizadas. El cuadro más crítico fue el de un menor de 3 años, de nacionalidad ecuatoriana, a quien se preveía trasladar a una casa de salud de Tulcán. (FV)

Acusan al crimen internacional

Las hipótesis que manejan los organismos de seguridad ecuatorianos y colombianos apuntan a que el hecho se debe a una guerra entre organizaciones criminales internacionales por el control del paso de migrantes. Este proceso se realiza a través de caminos irregulares, conocidos como ‘trochas’, que se ubican entre Carchi y Nariño.

Según Alfonso Reyes, coronel de la Policía de Colombia, a través de las investigaciones “se tendrá la certeza de si esto es alguna situación entre los dos bandos que se han generado en esta zona limítrofe”, por lo que anunció que se activó un sistema de pago de recompensas para toda persona que brinde información de lo sucedido en Santa Fe.

El Ejército ecuatoriano, por otra parte, considera que estos grupos podrían ser parte de las FARC o el denominado Tren de Aragua, así como de otras disidencias guerrilleras. Estas controlan las trochas, algunas abiertas a raíz de la pandemia, en donde extorsionan a los migrantes que buscan evadir los pasos regulares o a quienes quieren pasar cualquier mercancía de contrabando.

MIGRACIÓN. Haitianos y venezolanos, según las autoridades de Colombia y Ecuador, son quienes usan las trochas para cruzar la frontera.
MIGRACIÓN. Haitianos y venezolanos, según las autoridades de Colombia y Ecuador, son quienes usan las trochas para cruzar la frontera.

En Urbina tienen miedo

Desde la Gobernación de Carchi se destacó que la explosión ocurrió en territorio colombiano, sin que hubiera afectaciones directas a los poblados de Ecuador; sin embargo, los vecinos de Carchi más próximos a Santa Fe, que habitan en el sector de Urbina, sienten temor por esos hechos.

El ataque a los civiles sucedió a menos de 10 kilómetros de Urbina, zona rural de Tulcán, capital de Carchi.

Óscar Montenegro, del Gobierno Parroquial de Urbina, mencionó que a pesar de que el problema se suscitó en el lado colombiano y que por el momento no han tenido mayores repercusiones en la población local, les asusta que el problema pueda expandirse y salirse de las manos, sobre todo al estar tan cerca del centro poblado.

“Lamentablemente el tema de los pasos informales continúa. Nosotros pensábamos que con la reapertura del puente de Rumichaca se iba a normalizar la situación, pero vemos que siguen pasando vehículos y personas por las trochas”, dijo.

Según Montenegro, sí se ve a militares y policías recorriendo los pasos fronterizos, pero su presencia no es permanente, por lo que cuando se marchan, los delincuentes regresan a cometer sus fechorías.

Las ‘trochas’ no desaparecen

Yaco Martínez, gobernador de Carchi, apuntó que desde Ecuador siempre tratan de mantener el control en los pasos fronterizos con presencia militar y policial, aunque reconoció que las ‘trochas’, a pesar de la reapertura de Rumichaca, no han podido ser totalmente erradicadas.

Añadió que el comandante general de las Fuerzas Armadas, Fabián Fuel, estuvo en los sectores identificados como puntos críticos del tránsito irregular, haciendo un recorrido, conociendo la realidad de la frontera, por lo que se dispuso un contingente mayor de uniformados para reforzar los controles.

“No podemos decir que con la apertura de Rumichaca los pasos informales han dejado de ser utilizados. Estamos claros y somos muy conscientes de que los pasos que se abrieron durante la pandemia siguen siendo utilizados, pero por un grupo menor y reducido de personas que, a veces, por la falta de conocimiento o por querer cometer una ilegalidad, utilizan estos pasos”, señaló Martínez ante medios locales.

Alrededor de 40 pasos irregulares, que atraviesan montañas, ríos, laderas y fincas, se han identificado en la frontera entre Ecuador y Colombia.

Reapertura de la frontera no termina con las ‘trochas’

Caminos. Más de 30 pasos ilegales se han identificado en la frontera norte, entre Carchi y Nariño.

A pesar de la reapertura del paso particular por el puente de Rumichaca, estos caminos continúan siendo una opción para pasar ilegalmente.

Redacción CARCHI

Aunque durante 20 meses el paso fronterizo entre Ecuador y Colombia, por el puente de Rumichaca, estuvo cerrado, esto no paralizó la circulación entre ambos países.

Los caminos irregulares conocidos como trochas, que atraviesan fincas, montañas y ríos, fueron la opción para quienes cruzaban las fronteras ilegalmente.

Una de las justificaciones para dar cabida a la apertura fronteriza, según los presidentes de Ecuador y Colombia, era normalizar la conectividad entre los dos países y poner fin a la actividad ilícita de tráfico de personas y de quienes extorsionan por cruzar por los pasos ilegales.

Sin embargo, tras la decisión de retomar todo tipo de circulación por Rumichaca, desde el 18 de diciembre de 2021, las trochas siguen operando y movilizando contrabando de todo tipo.

Riesgos. A través de ríos y montañas peligrosas existen caminos llamados trochas, que permiten burlar los pasos regulares por las fronteras oficiales.
Riesgos. A través de ríos y montañas peligrosas existen caminos llamados trochas, que permiten burlar los pasos regulares por las fronteras oficiales.

Sin controles

El gobernador de Carchi, Yaco Martínez, expuso que por estos caminos irregulares, durante el cierre de la frontera, pasaban a diario un promedio de 3.500 personas, en su gran mayoría -dijo- ahora están circulando por el puente internacional de Rumichaca.

Por su parte, el presidente del sector de Urbina, donde se ubica uno de los cerca de los  30 caminos ilegales identificados, mencionó que si bien el porcentaje de vehículos que transitan por las trochas ha disminuido, no se ha detenido totalmente.

“Todavía se mira por aquí, por la parroquia, el paso de diferentes vehículos, como camionetas, taxis y carros particulares”, dijo Wilmer Tulcán, quien también resaltó la falta de controles por parte de las autoridades.

Otro de los moradores de Urbina, quien pidió reservar su nombre, mencionó que el tránsito de carros por los pasos irregulares de a poco vuelve a la normalidad, pues con la pandemia aumentó considerablemente. Sin embargo, no cree que la reapertura del paso fronterizo oficial ponga fin a la actividad ilícita de las trochas.

“Aunque esté cerrado o abierto el paso por Rumichaca, las trochas seguirán funcionando. Estos caminos no tienen controles permanentes y son ideales para quienes desean transportar ilegalmente cualquier tipo de mercadería y hasta personas de otras nacionalidades sin documentos. En otro caso, como en el puente internacional piden el carné de vacunación, las trochas serían una opción para quienes no lo tienen”, dijo.

Falta personal

Sobre la falta de controles en estos caminos, el alcalde de Tulcán, Cristian Benavides, dijo que no se cuenta con el personal policial necesario para ejecutarlos, pues el contingente asignado para la ciudad también debe hacerse cargo del control del tránsito vehicular, pues la capital carchense no cuenta con agentes civiles.

En su momento, desde la Policía y el Ejército se explicó que el cruce por los pasos ilegales se da a pie, usando animales, puentes artesanales y tarabitas rústicas, para movilizar droga, electrodomésticos, licor, cigarrillos, insumos médicos, entre lo más común.

Los uniformados también han detallado que el control total se convierte en una tarea complicada por la falta de vías, medios y personal, lo que prácticamente les obliga a delimitar su control esporádicamente y sólo en ciertos puntos, donde en cada operativo ejecutado se han encontrado novedades.

Pierden hasta la vida intentando cruzar ilegalmente

Desde el cierre del paso oficial por Rumichaca, en marzo de 2020, en los caminos ilegales que unen a Ecuador y Colombia, en Tulcán e Ipiales, se han reportado decenas de muertes y rescates de quienes intentan cruzar los ríos, montañas y terrenos peligrosos para pasar la frontera.

Hasta octubre de 2021, las estadísticas que manejan los bomberos de Tulcán e Ipiales bordeaban los 20 cuerpos sin vida rescatados del río Carchi.

En ese tiempo, el Cuerpo de Bomberos de Tulcán registró 15 llamadas de emergencia en pasos fronterizos ilegales, de las cuales 12 fueron efectivas. Dentro de estas últimas se logró rescatar a 4 personas con vida y 8 muertas.

Desde Ipiales, los bomberos expusieron que, desde marzo de 2020 hasta octubre de 2021 organizaron 25 operativos de búsqueda, en los cuales recuperaron 12 fallecidos y 14 personas con vida, entre ellos menores de edad.

Pocos controles en Rumichaca

Las autoridades locales, como el Alcalde de Tulcán y el Prefecto de Carchi coinciden en que la reapertura de Rumichaca se ha dado de forma desordenada y sin planificación.

“El viernes tuve la oportunidad de estar en horas de la noche en Rumichaca y ahí pude ser testigo de que no existía ningún control. Yo creo que esto nos deja dudas”, comentó el prefecto Guillermo Herrera.

Por su parte, el gobernador de Carchi, Yaco Martínez, mencionó que en el lado ecuatoriano de la frontera se pide la cédula de cada ciudadano y el carné con las dos dosis de vacunas contra la Covid-19, mientras que en Colombia prácticamente no se exige nada.

La reapertura de Rumichaca  iba a ser por fases, pero de un día para otro, sin previo aviso, se dispuso que sea total para carros y personas particulares.

Trochas: rutas de contrabando y de la muerte

Paso. Las corrientes y la contaminación del río que divide a Tulcán e Ipiales hacen que cruzar sea peligroso.

Tras el cierre de Rumichaca, los pasos fronterizos ilegales se convirtieron en una alternativa peligrosa.

Redacción CARCHI

En los caminos ilegales que unen a Ecuador y Colombia, en Tulcán e Ipiales se han reportado decenas de muertes y rescates de quienes intentan cruzar ríos, montañas y terrenos peligrosos.

El cierre del paso particular por el puente internacional de Rumichaca, desde marzo de 2020, por la pandemia de Covid-19, no fue el fin de la circulación de personas y mercadería entre ambos países. Se disparó el uso de pasos irregulares, conocidos como trochas, donde el tráfico de todo tipo de productos y hasta ciudadanos extranjeros es el pan de cada día.

20 muertos rescatados

«Desde que comenzó el problema de la cuarentena nos fregamos y no nos queda otra que arriesgar nuestras vidas. ¡Imagínese cuántos muertos hay hasta el momento ahogados!», dijo la ecuatoriana Rosa Orbes, de 48 años, mientras cargaba sobre sus espaldas un bulto con mercaderías que compró en Colombia y que pensaba vender en Ecuador, pasándolo por uno de los caminos ilegales de la frontera norte, según relató para EFE.

Precisamente, hasta octubre de 2021, las estadísticas que manejan los bomberos de Tulcán e Ipiales bordean los 20 cuerpos sin vida rescatados del río que marca el límite político internacional entre Ecuador y Colombia, en Carchi y Nariño.

Dependiendo de la cercanía con cada territorio donde se reportan las emergencias, se decide si proceden los socorristas de Ecuador o Colombia, por lo que cada una de las instituciones bomberiles maneja la estadística de su trabajo.

Por ejemplo, desde que se cerró Rumichaca, en marzo de 2020, hasta octubre de 2021, el Cuerpo de Bomberos de Tulcán registró alrededor de 15 llamadas de emergencia en pasos fronterizos ilegales, de las cuales 12 fueron efectivas.

Es decir, se logró rescatar a 8 personas muertas y 4 con vida, en distintos pasos, especialmente en los conocidos como El Brinco y Tejerías. Mientras, el resto no se pudo localizar, por lo tanto la estadística de los socorristas no toma en cuenta a los cuerpos no encontrados.

Desde Ipiales, por otra parte, los bomberos exponen que han sido 25 operativos de búsqueda, en medio de la pandemia, donde se ejecutaron labores de localización y salvamento de personas, en los cuales recuperaron 12 fallecidos y 14 con vida, entre ellos menores de edad.

Rescate. Los socorristas manejan estadísticas de los cuerpos encontrados, pero hay casos en los que no pudieron ser localizados.
Rescate. Los socorristas manejan estadísticas de los cuerpos encontrados, pero hay casos en los que no pudieron ser localizados.

Controles se les salen de las manos

En su momento, desde la Policía Nacional se reconoció que las mercancías ilegales que ingresan desde Colombia a Ecuador, por Carchi, cruzan por los pasos ilegales, usando hasta animales o puentes y tarabitas rústicas para pasar droga, electrodomésticos, licor, cigarrillos, insumos médicos, entre otros.

Mientras que según los militares acantonados en Carchi, la vigilancia y protección total de las fronteras es una tarea complicada por la falta de vías, medios y personal uniformado, limitando su control, en ciertos puntos, al contrabando de productos agrícolas, mercaderías, documentos habilitantes para conducir, armas, sustancias sujetas a fiscalización, entre otros.

Entre Carchi (Ecuador) y Nariño (Colombia) hay 36 pasos ilegales identificados por policías y militares.

La reapertura de la frontera entre Ecuador y Colombia no tiene fecha aún

El puente internacional de Rumichaca está cerrado desde el 17 de marzo de 2020, por decisión de los Gobiernos Nacionales de Ecuador y Colombia, debido a la pandemia. Sin embargo, se permitió la movilización de carga pesada internacional, es decir de importaciones y exportaciones.

Sobre una posible fecha de reapertura, el vicecanciller de Ecuador, César Montaño, dijo que cuando existan altos y concretos índices de vacunación en Colombia se estaría dando este paso, para nuevamente habilitar Rumichaca totalmente, tomando en cuenta las disposiciones del Ministerio de Salud Pública y el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional.