Uvas y prendas de color amarillo se venden para despedir el año

TRADICIONES. La ropa interior amarilla es para obtener riquezas en el año venidero, según los creyentes.

De a poco empezaron a venderse los artículos para el fin de año. Hay gente que cree en las supersticiones.

Desde esta semana, decenas de familias empezaron a adquirir vino, uvas y prendas de color amarillo y rojo para el 31 de diciembre, a fin de despedir el año 2021 y recibir el 2022 con buenos augurios. Según las creencias de algunas personas, en esta fecha no pueden faltar estos artículos para que el nuevo año sea lleno de éxito, riqueza, salud y amor en cada uno de los hogares.

El movimiento de las personas en los centros comerciales, tiendas y mercados, empezó a incrementarse. Los comerciantes se encuentran satisfechos con sus ventas, debido a que son las mejores fechas para vender su mercadería, principalmente las novedades para despedir el 2021 y recibir el 2022. Lo que también se empezó a comercializar son los monigotes, caretas, pelucas y vestimenta para las denominadas ‘viudas’.

Compras de Fin de Año

Luis Fernando González, desde el norte de la ciudad acudió al Centro Comercial para comprar algunas prendas de vestir para su esposa e hijas. “Ellas creen en las supersticiones desde hace años, en el amarillo para la riqueza y el rojo para el amor, pero yo no, la idea es pasarla bien en familia y hacer las cosas adecuadas nada más. Mi mente y espíritu están en hacer bien las cosas y todo tendrá su recompensa tarde o temprano”, dijo.

De igual forma, en los centros comerciales y centros de abasto también hubo quienes ya compraron las uvas para comer el fin de año. “Nosotros tenemos la costumbre en la familia de comer 12 uvas a las 00:00 del 1 de enero, es decir, recibiendo el nuevo año para que nos vaya bien en los 12 meses del año venidero. Son prácticas que las llevamos desde nuestros abuelos y seguiremos disfrutando con nuestros seres queridos”, reveló.

COMERCIO. Se comercializan las uvas y vinos en los mercados y supermercados de Loja.

Ventas

Magdalena Jácome, comerciante, expresó que desde el miércoles algunas familias ya compraron las uvas, debido a que es costumbre comer a la media noche para tener suerte en el próximo año. La libra oscila entre un dólar, y las dos libras por 1.50, según el tamaño y la calidad. “No se ha vendido mucho, esperamos que hoy la gente se acerque y adquiera al mayor, porque en el 2020 las ventas fueron bajas, ahora esperamos que sea mejor”, destacó.

Para Rosa Lalangui, comerciante, la venta de prendas de vestir aumentó desde el domingo pasado, algunas mujeres empezaron a llevar principalmente interiores y brasieres de color amarillo y rojo como costumbre para vestirse el 31 de diciembre. Los costos varían en el centro comercial, van desde los tres dólares, aunque en las boutiques y locales varían de acuerdo a su calidad y marca.

Despedida del año

Pero eso no es todo, otras personas, en cambio, tienen sus supersticiones propias como: colocar un anillo de oro en una copa de champán para atraer la suerte; comer 12 uvas a la par de los campanazos de las 00:00; dejar las puertas y ventanas abiertas de la casa durante la noche del 31; entrar a casa con el pie derecho; ropa interior al revés, dar la vuelta con la maleta por la casa, nevera y cartera llena, pedir tres deseos, entre otras.

 

EL DATO

La costumbre es comer 12 uvas a las 00:00 para tener suerte.

TE PUEDE INTERESAR

El coronavirus bate récord de contagios a escala mundial

El coronavirus bate récord de contagios a escala mundial

El chocolate en tableta ambateño es apetecido en mercados internacionales

POTENCIAL. El chocolate en tableta ha cambiado de presentación, pero el sabor sigue siendo único.

Ambato es conocida no solo como la tierra de las frutas, flores y pan, sino que a lo largo de los años también se ha vuelto famosa por el chocolate amargo en tableta.

Esto es certificado por más de 35 familias dedicadas a la elaboración de este producto apreciado hoy por hoy en países de Europa, Norte América y hasta en Asia.

El nacimiento de su historia

Con la característica comercial que tiene Ambato, muchas familias viajaron a las fincas de la Costa y otras esperando las cargas gigantes de cacao empezaron con un sueño que se hizo tradición y un referente para otras ciudades y países.

Quienes lo heredaron fueron familias de Huachi Chico, que en décadas anteriores parecían estar apartados del centro de la ciudad, mientras ya se volvían un potencial productivo que dinamizaba la economía de Ambato.

Parte de la labor de todos los días era limpiar, moler, secar el cacao hasta convertirlo en tabletas para envolverlas en papel de empaque que se llevaban los lunes a la feria mayor en los diferentes mercados.

Dedicarse a la elaboración de la chocolatería no solo les significó un cambio productivo, sino que las mujeres se convirtieron en el eje de estos negocios.

Hasta ahora en las fábricas, el 60% son trabajadoras mujeres, que ha decir de los especialistas, es debido a la sensibilidad que las caracteriza, por lo que son catadoras por excelencia.

Los países que más consumen el chocolate ambateño son España, 
Estados Unidos, Italia, Suecia y Francia.

Se van renovando

De eso ya han pasado muchos años y los hijos, nietos, bisnietos y hasta tataranietos ya se tecnificaron, ahora se han transformado y tienen fábricas de chocolate y buscan la exportación para abastecer las perchas de los mercados internacionales.

La iniciativa se dio por la ola migratoria que existe en la ciudad y el país, pues quienes viajan son los primeros impulsadores del chocolate ambateño, pues en sus maletas llevan las tabletas.

Ante esto y con visión empresarial muchas de las fábricas ahora realizan trámites y cumplen certificaciones internacionales para alcanzar la exportación de su producto.

Herencia

Fredy Guerrero, es hijo de una de las chocolateras más tradicionales pero también exigentes, Magdalena Guerrero, y se ha puesto al frente del negocio.

Según cuenta, toda su vida estuvo cerca de esta actividad y hoy dice que es el camino a mantener la tradición, pero no sin innovar.

En la actualidad ya oferta tabletas de chocolate con sabor a mora, hierbaluisa y canela, recetas que aunque parecen extrañas ya eran experimentadas por su familia de manera artesanal.

La presentación es otra de las cosas que los comerciantes han innovado, ya no lo hacen solo en funda de papel, sino que imponen marca y el empaque tiene cierra y abre fácil para conservar mejor el producto. (CNS)

Proyecto ‘Seguridad en Escena’

ACTIVIDAD. El ganador recibirá 100 dólares de premio.

Como actividad se realizará un concurso en donde el ganador recibirá 100 dólares. 

QUEVEDO • El distrito de Policía Quevedo ‘lanza’ el proyecto ‘Seguridad en Escena’. Tiene como objetivo difundir las medidas y estrategias de autoprotección para prevenir robos en la vía pública y en los domicilios.

El concurso se realizará de forma virtual, donde se elaborará un mini documental que contará con antecedentes históricos de la parroquia, barrio, sitios turísticos, costumbres y tradiciones. El material audiovisual será publicado en la página del Consejo barrial Baldramina Alta.

El ganador será el mini documental que mayor número de reacciones (likes) tenga. Para inscribirse pueden comunicarse al móvil 0986610663. (LRU)

Entre las bases del concurso :

El video debe de durar de 3 a 5 minutos
Edad mínima para participar 15 años
En el video debe de constar una entrevista al representante de la UPC
REQUISITOS. Los participantes deben de cumplir las bases del concurso.

EL DATO

Hasta el 31 de agosto se pueden inscribir en el concurso virtual que  organiza la Policía Comunitaria en conjunto con el consejo barrial.

Artesanías de Saraguro, mezcla de creatividad y tradición

SARAGURO. Las artesanías son una muestra de las tradiciones del pueblo Saraguro.

SARAGURO. Se caracteriza por tener una gran expresión de arte popular. Como parte de la tradición cultural del pueblo, la diversidad artesanal que se encuentra alrededor de este territorio es inmensa.
En este contexto, al hablar de artesanías, Saraguro en la provincia de Loja es el cantón con mayor variedad, colorido y belleza, gracias a la destreza y oficio de personas, a menudo hay dinastías familiares, que dedican su vida a la confección de bisutería tradicional (manillas, aretes, collares y más). Arcoíris, estrellas, figuras geométricas, chakanas, flores y más, son algunos de los diseños que las mujeres originarias de Saraguro plasman en los collares e implementos hechos a mano.
Las artesanas pasan horas concentradas en esta dedicada labor que exige precisión y buen gusto. Tejen los mullos en sus hogares, después de las jornadas de trabajos o en sus tiempos libres.
Mercedes Zapata ofrece sus creaciones en la parte exterior de la oficina de ITUR del GADMI Saraguro. Ella manifiesta que los modelos y colores han ido renovándose y la elegancia ancestral se ha adaptado a los gustos de sus clientes. “Con el pasar de los años hemos tenido que ir innovando, mejorando y cambiando, porque hay personas que les gusta que se hagan combinaciones en diseños, colores y modelos, por ello ofrecemos también anillos, manillas, aretes, carteras, monederos, vinchas y mucho más. Pero lo que no nos falta es el collar típico de Saraguro”, señala.

TOME NOTA
Para conocer y adquirir artesanías de Saraguro, puede contactarse al 099 151 9953, para más información.

Sepelios, velorios y chigualos, guardan tradiciones ancestrales

NOVENA. Una de las costumbres de las familias esmeraldeñas, era colocar un altar en forma de escalera con la foto del difunto, adornado de flores.

La población esmeraldeña tiene costumbres para aquel momento doloroso en donde pierden a un familiar o ser querido, y se diferencian, en relación a niños y adultos.  

Las tradiciones que durante años se han preservado en torno a los sepelios y velorios, depende de las familias, debido a que cada una conserva sus propios ritos, pero quienes conocen sobre este tema, también indican que existen ciertas costumbres que se han perdido con el pasar del tiempo.

Según Amado Tobar, el día del velorio se tiene la costumbre de realizar tres rezos durante la noche, y los siguientes nueve días, los cuales se desarrollaban en la casa del difunto, estos rezos se hacen con la finalidad de que se perdonen los pecados de la persona que falleció y para aceptar la voluntad de Dios.

En el noveno día en medio de una mesa se coloca la foto del difunto, así como arreglos florales, y una escalera, la cual representa la llegada al cielo. Respecto a los sepelios indica que también se entierran a las personas con alegría, unos lo hacen con rezos y otros con cantos.

Tradición

Para acompañar los velorios se suele brindar café, un caldo de gallina o un canelazo, un pan con queso o chocolate, o una comida dependiendo de las condiciones en que se encuentre cada familia para compartir con sus seres queridos.

Pero Tobar también hace énfasis en la pérdida de la tradición de los alabaos, pues dice que son cánticos de los antepasados, que se realizaban con amor y tristeza, por lo que le cantaban al difunto durante toda la noche, con letras que compartían el dolor de las familias y amigos.

Según Lindberg Valencia y grupo “La Canoita”, en el libro Costumbres y Tradiciones Esmeraldeñas, los alabaos son cantos a capella en los que no se utiliza ningún instrumento, solo la voz humana. Son lamentos que se glosan ante la muerte de un adulto, y las voces de las cantoras solitas se van armonizando, dando entonaciones fúnebres y creando un ambiente de dolor.

Por otra parte, Mercedes Velasco León, se refiere a los Chigualos, cuenta que se hacía este evento para los niños, los angelitos que habían muerto, lo cual se observaba con mayor frecuencia en el campo, por lo que afirma que no era una costumbre nata de todas las personas.

Chigualos

Para Lindberg Valencia los Chigualos son cantos a capella, sin ningún instrumento, pero poniendo poesías de amorfino o décimas.

También indica que tanto a niños como a adultos se los enterraban en las tierras, y que con el pasar del tiempo empezaron a colocar los cuerpos en bóvedas, pero señala que esto también depende de la situación económica de cada familia.

Cree que día a día se van perdiendo las costumbres, debido a que el tiempo mismo lo permite, por lo que la persona se adapta a lo que puede conseguir, porque es muy doloroso ver que una persona no tiene medios para enterrar a su familiar.

Para la gestora cultural de música esmeraldeña, Petita Palma Piñeiros, durante la muerte de un niño se lo chigualea, a las 12 de la noche cogen una sábana blanca, la colocan en el suelo y al niño ahí, el padrino, la madrina, el papá y la mamá sostienen cada una de las puntas de la sábana.

Recuerda que durante los cantos de los chigualos no se usaba bombo, cununo, ni guasá, solo se empleaba una guitarra, y las mujeres bailaban en medio de este evento. Además, indica que en los velorios de los adultos en la mesa se colocaban cuatro velas.

Pero con un tono, en el que se denota tristeza dice que ahora ya no se realizan los cantos de chigualos o alabaos, que lo que observa es personas bebiendo, pero nada de estos cantos que les dejaron sus ancestros.

“No queremos perder nuestras tradiciones, nuestras costumbres, que nos enseñaron los viejos”.

Petita Palma Piñeiros, gestora cultural
Petita Palma Piñeiros,
gestora cultural

“Es importante conservar estas tradiciones porque forman parte de nuestra identidad cultural”

Amado Tobar
Amado Tobar

Leyendas y tradiciones esmeraldeña

De tradición en tradición se contaban historias sobre la tunda, el diablo, la gualgura, el riviel y muchos más personajes mitológicos que cobraban vida en  Esmeraldas.

La cultura afroesmeraldeña preserva aún la memoria colectiva transmitida de padres a hijos por medio de cuentos que hablaban de vivencias y supersticiones donde los personajes principales son seres mágicos o diabólicos que tienen poderes o cambian de forma. Para que la historia fuese creída, era necesario el acompañamiento de travesuras, sátira, magia, sustos o maldiciones que dejaban enseñanzas o moralejas. (Fotos  del libro Mitología esmeraldeña de Ramón Macías Cedeño)  (KLF)

La Tunda

Uno de los personajes mitológicos de Esmeraldas más populares y temidos de los últimos tiempos, ha sido la tunda que tiene cuerpo de mujer, su pie derecho se asemeja al de un niño pequeño y el pie izquierdo parece un molinillo. Su vestimenta larga ocultaba las deformidades de su parte inferior, así la recuerda Alfredo Cruz, ex pescador de 58 años en sus experiencias e historias contadas por su padre.

Se dice que el espíritu de la Tunda persigue o secuestra a niños y niñas que se portan mal con sus padres, el personaje adopta la forma de alguno de sus seres queridos invitándolos a atrapar camarones en el río del próximo poblado y al conseguir su objetivo se lleva a los infantes a cuevas o manglares de la zona.

Para mantener el control todo el tiempo, la Tunda arroja sobre la cara del niño una nube de gases pestilentes que saca desde su vientre dejándolo atontado, a esto se le llama estar “entundao”.  Para rescatarlo y espantar a la Tunda del sitio tenían que utilizar los ladridos de perros bravos y disparos de escopeta al aire, una vez a salvo el niño desaparecido lo limpiaban con agua bendita y sahumerios.

El Riviel

Otro de los seres mitológicos más recordados por Alfredo Cruz, es el Riviel, en una experiencia contada por un amigo suyo describió a este personaje muerto como un alma que vaga en pena. Los pescadores por lo general decían que este fenómeno en forma de diablo se presentaba a los hombres que trabajaban en el río hasta muy noche.

La historia del Riviel cuenta que como humano fue un hombre con vicios de alcohol, era despreocupado y maltrataba a su familia. Un día borracho golpeó a uno de sus hijos dejándolo casi muerto, la ebriedad de su cuerpo lo hizo convertirse en un monstruo al botar al río a su pequeño que estaba desmayado por la paliza y se ahogó.

Poco tiempo después tuvo el mismo final que el hijo que mató, pues por estar borracho se cayó de su canoa, murió en medio de gritos y desesperación. Los desdichados víctimas de la presencia del Riviel sabían que algo andaba mal cuando al estar navegando en los ríos se podía divisar a lo lejos una canoa mocha en forma de ataúd, acompañado de una luz débil que salía desde aquella embarcación.

El diablo

Para otras personas una entidad aún más diabólica, es la aparición del diablo en el camino. Washington Plaza, comerciante de Esmeraldas, recordó que a una mujer de su familia se le presentó un hombre vestido de negro el cual automáticamente cambió sus prendas a color rojo. El ente diabólico sostenía un cigarro con su mano y de su boca expulsaba una espesa nube de humo que olía a azufre, mientras se reía su dentadura de oro dejaba extrañado a más de uno.

Los testigos de haber visto al Diablo decían que de su cabeza se desprendían unos enormes cuernos, pero en público siempre estaban ocultos por un sombrero negro gigante con alas. Para espantarlo había quemar estopa de coco, regar agua bendita y rezar.

La Gualgura

La Gualgura se hizo famosa por tener un escenario campestre, a veces en las tardes la gente decía ver una gallina sola o con pollitos y por el sonido del pío pío pío correrían a ayudarla porque parecía perdida, sin embargo, al acercase cada vez más al ave se llevaban una experiencia terrorífica y un buen susto de muerte. La visión de la Gualgura era la forma de castigar a aquellos que se apoderan en algún momento de una gallina ajena, la matan y se la comen a escondidas.

Eladio Ayoví ,habitante de Esmeraldas, contó que cuando era pequeño visitaba las lomas y jugando un día “se me apareció un pollo con la cabeza cortada, no sabía qué hacer, yo pensé que era el diablo”. Todo el que intenta atrapar a la Gualgura transformada en gallina, corre al monte a perseguirla, al acercarse y cargarla para llevársela, esta le inserta un picotazo a su víctima para escapar.

Buscan revivir tradiciones

Babahoyo • El colectivo “Insurgencia Cultural  Riosense’’, es un grupo de activistas,  donde se integran diferentes representantes de la provincia de Los Ríos, con el propósito de rescatar la identidad, oralidad, juegos y tradiciones de la Costa montuvia del Ecuador.

En los recorridos se exponen ejes de trabajo como: Identidad cultural, oralidad montuvia, espacios culturales, convivencia con la naturaleza, personajes de la historia, compositores musicales, amorfinos, platos típicos tradicionales, entre otros. Sonia León, una de las  integrantes, en el 2010 realizó una investigación sobre la oralidad montuvia en Babahoyo. Con este proyecto no sólo conoció distintas formas de expresión, sino que  además constató que se debía rescatar la identidad.

En el conversatorio se habló del “Tatenpie” expresión oral de ancestros montuvios, utilizado para hacer referencia a lo que actualmente se denomina Break, término anglosajón que refiere a un pequeño descanso.

La agrupación espera del nuevo directorio de la Casa de La Cultura, para de esta manera fortalecer el trabajo que se ha venido realizando en los últimos meses. (CCV)