La Cámara de Agricultura recuerda que la paralización de 2019 dejó $830 millones en pérdidas

Los detalles de la protesta indígena prevista para el 13 de junio de 2022 se definirán en las asambleas ampliadas de base.

Se coordinan estrategias para garantizar la movilidad de productos. También hay apertura al diálogo con la Conaie.

Sistemas de alerta temprana y convoyes protegidos por el Ejército en corredores logísticos para que puedan circular los productos, son dos de las estrategias y medidas preventivas que el Gobierno planifica ante la movilización anunciada por el movimiento indígena.

Los ministerios de Gobierno y de Agricultura, en coordinación con varias industrias tienen como objetivo evitar la paralización de la producción ante la insistencia de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), de iniciar una movilización indefinida a partir del 13 de junio de 2022.

Rodrigo Gallegos, director ejecutivo del Centro de la Industria Láctea del país, dijo que el Ministerio de Gobierno y las autoridades locales deben implementar las alertas tempranas tendientes a evitar que se produzcan actos de vandalismo y que los manifestantes ingresen a los centros de acopio.

Agregó que el mayor problema que se genera en estos casos es asegurar la provisión de leche de los pequeños productores por lo que el papel del Ejército y la Policía será fundamental.

La secretaria de Agricultura “sondea” y trabaja en la identificación de los “sitios más calientes” en los que se podrían generar mayores problemas.

Gallegos mencionó que en los sectores de Cayambe, Cotopaxi, Machachi, Cangahua y Tabacundo, entre otros, se deberá gestionar el paso de camiones para la entrega de productos, principalmente los lácteos que, por su característica de perecibles, solo pueden resistir hasta 48 horas.

En las protestas sociales e indígenas de octubre de 2019 se registraron incidentes de grupos de manifestantes que intentaban ingresar a las plantas de acopio de flores y de leche en las zonas de Laso y Machachi.

El florícola es otro sector clave en la producción. Incluso tiene un periodo de duración más corto que la leche.  En una paralización, un cargamento de flores que no pueda llegar al aeropuerto para su exportación se convierte en una pérdida inconmensurable, alertaron en la Asociación Nacional de Productores y Exportadores de Flores del Ecuador (Expoflores).

Sectores más vulnerables

Rodrigo Gallegos espera que la movilización no se torne extensa ni violenta, porque los más golpeados en una paralización son los campesinos y los pequeños productores.

“El problema es a nivel de comunidades; los líderes piden a los comuneros que se sumen al paro y, aunque el pequeño productor quiera trabajar, les obligan a no hacerlo. Ellos no pueden pagar (las consecuencias) por una paralización que no beneficia al país”, puntualizó.   Para una mayor coordinación también están en contacto con las prefecturas.

La producción y comercialización de carnes de pollo y  de res, huevos, así como de frutas y verduras también se ve afectada por una paralización

Otra posibilidad que se analiza es llegar a acuerdos entre diferentes  industrias   como la florícola, la lechera y la pecuaria, para comprar a los productores más cercanos y luego realizar un cruce de cuentas. Este apoyo evitará un desabastecimiento.

Pide a ecuatorianos “sostener la lucha”

Leonidas Iza, presidente de la Conaie, hizo un llamado a los ecuatorianos “a que ayuden a sostener esta lucha”. Subrayó que el Gobierno les trata como “ignorantes” y detalló que la propuesta indígena está en el Ejecutivo desde el 11 de junio de 2021 y que el 4 de octubre volvieron a la mesa de diálogo. ¿Han respondido? Cuestionó Iza., al señalar que el régimen no ha dado respuesta.

Opinó que es una “vergüenza” que el Gobierno no escuche al pueblo y defendió a los pequeños productores como un sector importante.

El ministro de Gobierno, Francisco Jiménez, informó que hay apertura al diálogo con la Conaie y  resaltó que  los sectores sociales son  libres de señalar lo que consideren que no está bien. “Al Gobierno le sirve como ejercicio autocrítico porque sabe que hay cosas que se han hecho bien y otras que se pueden hacer mejor”.  (SC)

Lo que pide la Conaie

 Que se inicie un proceso integral para discutir una política de subsidios de los combustibles.

Control de los precios de los productos como la leche y el aceite. También que se controle la especulación.

Que de manera “urgente” se declare una moratoria de al menos un año al sistema financiero, privado, público y cooperativas de ahorro y crédito.

Que se fortalezca la capacidad productiva de los territorios indígenas para incorporar más desarrollo económico para el país y no depender de la política extractiva minera.

 Las pérdidas de 2019

Rodrigo Gómez de la Torre, expresidente de la Cámara de Agricultura, confía que la acción de la Conaie sea “más racional”, porque en 2019 uno de los sectores más afectados fue el campesinado.

Opinó que las medidas deben apuntar a evitar inconvenientes tanto para el retiro de los centros de acopio de los productos, como para el consumidor final para que no haya desabastecimiento.

Recordó que las pérdidas de 2019 de acuerdo con estimaciones del Banco Central del Ecuador (BCE), en los 12 días de paralización, fueron de $830 millones.  La Cámara reconoció el derecho a la protesta social, pero no a la destrucción, la violencia o el bloqueo del sector productivo.

270.000 productores de leche hay en el país, según el Centro de la Industria Láctea.
En la paralización indígena de octubre de 2019 los productores se organizaron y transportaron en convoyes alimentos sensibles como leche, flores, carne de res, carne de pollo, huevos, frutas y verduras.

“En 2019 tuvimos varias plantas de acopio de productos que fueron asoladas por los manifestantes, hubo destrozos, robos. Ahora esperamos estar bien preparados para tener alertas tempranas vía mensajería, sistema de radio, o desde el ECU, para poder cerrar las plantas a tiempo”,

Rodrigo Gallegos, director ejecutivo del Centro de la Industria Láctea.