‘Sami Crochet’: transformando un hobby en un negocio

EMPRENDEDORA. Viviana Atarihuana, propietaria de ‘Sammy Crochet’.

En el emprendimiento se elaboran artículos en lana, con diseños personalizados y a precios muy cómodos.

La situación sanitaria del país y el mundo nos obligó a disminuir el contacto social y con ello buscar nuevas formas de pasar el tiempo, pues pese a lo preocupante del panorama, muchas personas encontraron en diversas actividades una manera de distraerse y emprender.

Viviana Atariahua Palacios, una apasionada joven por el tejido, creó un excelente ejemplo de cómo con constancia y mucho trabajo se puede transformar un hobby en un negocio y vivir de una pasión.

La talentosa emprendedora encontró en la habilidad de sus manos una herramienta de apoyo para generar ingresos extra para su hogar, además de fortalecer la economía local y resaltar las artesanías lojanas. Gracias al apoyo de sus familiares y amistades, en 2020 creó ‘Sammy Crochet’. En entrevista con LA HORA, Viviana platicó sobre todo este proyecto.

Inicios

Desde muy pequeña, la emprendedora descubrió su gusto por el tejido, en primera instancia inspirada en su abuela, quien bordaba preciosos diseños. A lo largo de los años perfeccionó sus técnicas de elaboración y en 2020 decidió quitarse los miedos y aventurarse en el camino de los negocios.

“Este emprendimiento lo empiezo al experimentar con las lanas, y para lograr expresar y potenciar mi creatividad. Todos mis tejidos son hechos a mano y cada uno tiene un proceso de dedicación único, es por ello que siento que en cada elaboración dejo un poquito de mí y espero que todo ese cariño que entrego llegue hacia ustedes”, mencionó.

Productos y precios

Encontramos trabajos 100% personalizados al gusto del cliente. Dentro de sus productos estrella, se destacan las flores tejidas, pues es el artículo que más solicitan los varones, ya sea como un obsequio para sus madres, esposas o novias. Además, Viviana elabora suéteres, peluches, crop tops, amigurumis, cardigans, gorros y blusas.

“Tanto el color, la forma y los detalles son pensados por los clientes y en ‘Sammy Crochet’ lo hacemos realidad, son pedidos con mucha dedicación y amor”, agregó la emprendedora.

Los precios son totalmente accesibles a todos, en cuanto a las flores, estas están disponibles desde los $2,50 en adelante y productos más elaborados como los suéteres o cardigans desde $30.

‘Sami Crochet’: transformando un hobby en un negocio
ARTE. Flores tejidas 100% hechas a mano.

Pedidos

‘Sammy Crochet’ es un proyecto 100% digital, por lo tanto, los pedidos deben hacerse mediante sus redes sociales @sammy.crochet, o contactándose al número de celular 093 993 9098.

Las entregas son seguras a todo el país. Los clientes pueden hacer sus pedidos con al menos uno o dos días de anticipación para diseños sencillos, y con una semana para diseños más grandes.

Proyecciones

Continuar tejiendo y perfeccionando cada uno de los productos, Viviana aspira a crecer y convertirse en una marca reconocida tanto en Loja como en el Ecuador.

‘Sami Crochet’: transformando un hobby en un negocio
PRODUCTO. Cardigan personalizado para mujer.

A los emprendedores

“Primero hay que dejar de pensar tanto en ello, está bien tomarnos el tiempo de organizarlo y crearlo, pero nunca dudemos del miedo o del qué puedan decir las otras personas, sé que por esas dudas no surgieron grandes ideas. La iniciativa está en nosotros”, comentó Viviana.

 

EL DATO

Cada diseño se puede personalizar en modelo y colores.

Lanas y Nudos, un proyecto que rescata el arte de tejer

EMPRENDEDORA. Anggie Ludeña, propietaria de Lanas y Nudos.

En el emprendimiento se elaboran artículos en lana, con diseños exclusivos y a precios cómodos.

Aprender un nuevo hobby puede ser emocionante. Estos últimos años se han popularizado enormemente las artes relacionadas con el tejido a mano, utilizando cualquiera de las diversas técnicas que existen.

Diseñar prendas y accesorios en lana es una costumbre que los abuelitos, en la mayoría de los casos, heredaron a las nuevas generaciones, con la esperanza de que mantengan vivo un proceso tan ancestral y simbólico como lo es el tejido. Muchos creen que trabajar en lana quedó en el pasado, pero lo cierto es que cada vez son más las personas que se dedican a esta actividad. Es así como la costura, el tejido y los bordados son algunas técnicas que han recobrado fuerza y valor.

De acuerdo con el reporte Instagram Insider, una de las tendencias de diseño más grande de esta temporada a escala global apunta a los productos hechos a mano, con propuestas exclusivas y personalizadas.

La pandemia, además de originar una catástrofe mundial, permitió que muchos sientan interés por hacer artesanías y manualidades en diferentes materiales, con la intención de satisfacer necesidades latentes en la población. Dada esta circunstancia, los emprendedores no tardaron en mostrar sus habilidades, creando modelos con valor agregado. En Loja, una de las marcas que ofrece piezas que requieren días y hasta semanas de producción, es Lanas y Nudos, un proyecto liderado por Anggie Ludeña, de 17 años.

Inicios

La talentosa emprendedora comenzó a tejer desde niña, sin embargo, al poco tiempo dejó de hacerlo, ya que sus diseños, en aquel tiempo, no cumplían con sus expectativas. No fue hasta la pandemia que decidió retomar esta actividad, para ello, pidió ayuda a su tía y a su abuelita, y observó tutoriales en YouTube, a fin de mejorar sus destrezas. “Para aprovechar la cuarentena, encontré lana, crochet y me puse a tejer. Luego, mi tía me sugirió que venda mis creaciones 100% personalizadas, y es así como empecé a finales del año 2020. Inmediatamente, publiqué mi trabajo en redes sociales y comencé a tener los primeros clientes”, indica.

Lanas y Nudos, un proyecto que rescata el arte de tejer
PRODUCTO. Tops para mujeres 100% personalizados.

Productos

En Lanas y Nudos se tejen: tops, suéteres, cojines, ropa para mascotas, peluches, llaveros, muñecos, flores, bolsos, cuadros, entre otros accesorios hechos a mano, con la técnica del crochet.

Para desarrollar este trabajo, Anggie tuvo que aprender a leer los patrones de los diseños que el cliente pide. El tiempo que le toma depende del modelo y tamaño del artículo. En el caso de los tops para mujer, tarda un día en terminarlos, mientras que los suéteres puedan estar listos en cinco días, aproximadamente.

Menciona que los errores también forman parte del aprendizaje, puesto que en algunas ocasiones ha intentado varias veces hasta obtener el resultado esperado: “esto me favoreció mucho, porque supe qué cosas se debe hacer. Además, el apoyo de mi familia es muy gratificante, porque me ayudan con los envíos, con la promoción en redes, entre otras acciones que benefician al emprendimiento”.

Sus primeros clientes fueron amigos y familiares, quienes difundieron sus creaciones a través de plataformas digitales, especialmente Instagram, y de esta manera llegaron nuevos compradores interesados en el arte que plasma con sus manos.

Valor agregado

Anggie considera que algunas personas no valoran el trabajo artesanal y creen que es costoso: “no reduzco el precio porque es algo que me toma tiempo, esfuerzo y conlleva todo un proceso. Por ello, propongo precios justos para mí y para el cliente”, señala.

A su criterio, el tejido es una actividad tediosa que requiere de concentración, y que trata de inculcar en las actuales generaciones, a través de productos elaborados en lana.

Pedidos

Lanas y Nudos es un proyecto 100% digital, por tanto, los pedidos deben hacerse mediante sus redes sociales @lanasynudos.ec, o contactándose al número de celular 099 906 1664.

Las entregas son seguras a todo el país. Los clientes pueden hacer sus pedidos con al menos tres días de anticipación (para diseños sencillos), y con cinco días de anticipación (para diseños más grandes).

ARTE. Nacimiento de Jesús hecho en lana.

Propósitos

Seguir tejiendo y publicando nuevos modelos es el principal objetivo de Anggie. Anhela que más personas conozcan de su trabajo, a fin de convertir a Lanas y Nudos en una marca reconocida a nivel nacional.

Por el momento no tiene planificado abrir una tienda física, ya que ejerce el emprendimiento como una actividad alterna a sus estudios académicos.

 

TOME NOTA

Su tía le ayuda con el etiquetado y empaquetado de los productos.

EL DATO

Además de emprender, Anggie ama la música.

EXTRACTO

“Cada pieza es única y está hecha al gusto de la persona. Por esta razón no hago ventas al por mayor” – Anggie Ludeña

Adultos mayores no dejan de tejer con totora en Pasa

Cultura. Juan Manuel Chango es uno de los artesanos que conserva la elaboración de artesanías con totora.

Rodeada de páramo, naturaleza y vistosos paisajes se encuentra la comunidad de Tiliví, en la parroquia de San Antonio de Pasa al oeste de Ambato, en Tungurahua, se esconde una tradición que se niega a desaparecer, se trata de los tejidos de totora.

Allí varios adultos mayores conservan la actividad como parte de su cultura, pues la heredaron de sus padres y abuelos hace ya muchas generaciones.

Aventadores, canastas, alfombras, espaldares para autos y más artesanías tejidas a mano son las que se elaboran en este rincón del país.

Una herencia de vida

Su rostro muestra la experiencia de toda una vida en el arte del tejido de totora. Juan Manuel Chango, 68 años, empieza su jornada a la espera de sol para dirigirse a un lugar muy húmedo en la quebrada cerca de su casa donde crece la totora.

Allí con hoz en mano el artesano corta varias cargas de totora, la misma que se pondrá a secar durante varios días en el patio de su casa, donde ya cuenta con varias cargas de totora seca lista para el tejido.

Coloca en el piso varios tallos de este material y empieza la labor, la misma que requiere de mucha habilidad y dedicación.

En menos de 15 minutos estaba listo un aventador con la que se aviva el fuego en las cocinas de leña de la ruralidad.

“Lo mismo se hace con una estera, cestos o canastas”, explica al asegurar que lo importante es el material, pero este ya escasea.

Juan Manuel cuenta que aprendió el arte del tejido de sus padres, quienes desde los 7 años le inculcaron esta actividad.

“Íbamos a vender en otras provincias como Cotopaxi y Chimborazo”, recuerda y asegura que mantuvo a su esposa y sus cinco hijos durante muchos años con esta actividad.

Comentó que sus primeros hijos también aprendieron la elaboración de artesanías con totora, pero con el tiempo han decidido tomar sus propias profesiones y oficios, y ya no siguen la tradición.

 

¿Qué es la totora?

En Ecuador se conoce como totora a una especie de junco de hasta 
3 metros de altura que crece a orillas de los lagos, en terrenos 
pantanosos o junto al mar, de tallo grueso, firme y cilíndrico.

 

Lamenta que a esta falta de artesanos también ya no haya demanda de estas los productos elaborados con totora, pues todo se va dejando de lado.

El artesano aseguró que ahora lo que elaboran lo hacen para las expoferias ya sea en Pasa, en parroquias vecinas o a los lugares donde les inviten y les permitan vender el trabajo de sus ancestros.

Compradores

Ana Guerra, ambateña de 63 años, mencionó que ahora es muy difícil conseguir artesanías o utensilios elaborados con totora.

“Antes siempre había, a mí me encantaba comprar las cestas, hasta ahora tengo en mi casa porque no se dañan”, dijo la mujer, que no sabía que podía encontrar este tipo de tejidos en Pasa.

 

Quienes requieran de estas artesanías pueden comunicarse al 
número 09 67 30 57 54.

 

Mientras que Estefanía López, de 28 años, comentó que algo recuerda de cuando era niña. “En mi casa compraban las esteras, creo que donde mi abuelita aún las tienen”, comentó la joven.

Además, mencionó que es importante que estas tradiciones no desaparezcan y se impulse a los artesanos que siguen tejiendo con totora.

“Debería existir algún proyecto para estos artesanos que también son adultos mayores”, dijo la joven. (FCT)

 

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