53 planteles en Loja suspendieron clases presenciales por quince días

SERVICIO. La falta de acceso a Internet dificulta el aprendizaje en el sector rural.

Solo en el cantón Loja están suspendidas las clases en 53 planteles. Esta medida rige hasta el 12 de abril de 2021.

Con el fin de precautelar la salud de los estudiantes, docentes y padres de familia, la Coordinación Zonal 7 del Ministerio de Educación, suspendió las clases presenciales en la provincia de Loja, desde el 30 de marzo hasta el 12 de abril de 2021, en los cantones declarados en semáforo rojo, por el alto caso de contagios del Covid-19. Solo en el cantón Loja, los planteles bordean los 53.

En el sector rural, ésta decisión del COE Nacional afecta a un sinnúmero de estudiantes que estuvieron acudiendo a las aulas desde algún tiempo a clases presenciales, debido a que no cuentan con los medios tecnológicos: celulares e internet para conectarse vía online. En la mayoría de casos, los niños tendrán que esperar las dos semanas de suspensión para seguir estudiando, ya que lo virtual es imposible.

 

Suspensión

Sandra Zhingre, docente de la escuela “José María Jaramillo Suárez” de la parroquia Jimbilla, expresó que esta institución es una de las primeras en volver a las aulas en el cantón dentro del plan piloto, y no han tenido ningún problema en el tema de salud. Aquí se educan 19 alumnos, con todas las medidas de bioseguridad, incluso ahora están suspendidas las actividades.

Según la maestra todo un tiempo ha estado impartiendo clases, la idea es que los niños no se retrasen en sus materias. “Inclusive en ocasiones que han suspendido las labores nosotros hemos ido a enseñar, siempre con las medidas de precaución, porque son niños que no tienen otra forma de aprender, no cuentan con teléfonos peor internet. Lo que sí reduje son los horarios, se trabaja los lunes y miércoles en grupos pequeños de 9 y 10 alumnos, para evitar la aglomeración”, dijo.

A su criterio, si de forma presencial es complicado que los alumnos aprendan, no se diga de manera virtual, donde la educación no funciona al 100%. “Acá los padres de familia no cuentan con teléfonos inteligentes, únicamente son teléfonos para recibir y realizar llamadas. Tampoco hay internet, por eso hemos decidido seguir desde las aulas”, finalizó.

 

Precaución

Carmita Armijos, directora Distrital 11D01 del Ministerio de Educación, señaló que, luego que el COE Cantonal tomara algunas medidas drásticas, en Loja se decidió suspender las clases en 53 planteles que estuvieron laborando con regularidad dentro del plan retorno.

La suspensión va hasta el 12 de abril, de allí se hará una evaluación y podría normalizarse o continuar la interrupción. “Estos niños desde ahora se acogieron al plan “Aprendemos Juntos en Casa”, donde los maestros deben conectarse vía internet, sea por Zoom o WhatsApp. Es hora de precautelar la salud de todos para mañana regresar con salud y que nadie nos falte”, relató.

 

EL DATO

La suspensión de las clases presenciales se extiende hasta el 12 de abril de 2021. Niños en el campo sin Internet.

Un año sin clases presenciales, transporte escolar con pérdidas

Planteles: Ha transcurrido un año del cierre de los establecimientos.

Un año y las clases siguen de forma virtual en el sistema educativo. Hay pérdidas para el transporte escolar.

A mediados de marzo se cumplió un año de la suspensión de las clases presenciales por parte del Ministerio de Educación. Durante los últimos 12 meses, los estudiantes no han retornado a las aulas, las clases continúan virtuales en el sector urbano, aunque un buen porcentaje de planteles del sector rural ya están trabajando desde las escuelas, mediante un plan piloto.

María Uchuari, madre de familia, manifestó que ha pasado un año desde que el Ministerio suspendió las clases. Desde marzo de 2020 sus hijos están frente a un computador y en un celular, casi todo el día. En la mañana reciben clases y en la tarde dedican hacer los deberes. Ha sido un año difícil, porque requiere mayor tiempo para sus hijos, pero también un año de ahorros, ya no ha comprado uniformes, ni pagado recorridos y pasajes para que vayan a clases.

Supervisión

Otra de las cosas positivas, según Uchuari, es que en la casa ha podido controlar a los niños para que no salgan ni mantengan contacto con nadie y así impedir el contagio del coronavirus. “Al menos en casa los tengo seguros, ya no piden dinero para salir o gastarse en el bar, ahora solo salen si es necesario. Sin embargo toca esperar las vacunas para que regresen seguros a los planteles, pero sería en el 2022 cuando todo se normalice”, dijo.

Con la suspensión de clases, uno de los sectores más afectados ha sido el transporte escolar, quienes desde el 13 de marzo de 2020 no han hecho un solo recorrido a los centros educativos. Las pérdidas son cuantiosas al mes obtenían entre 1.500 a 2.500 dólares, según las unidades, pero ahora durante los últimos 12 meses no obtienen un solo centavo. Los vehículos están parados en los garajes sin tener una fecha exacta para retomar las actividades.

Crisis

Gonzalo Nole, presidente de la Cooperativa de Transporte Escolar Podocarpus, agregó que con la suspensión de clases fueron uno de los gremios que mayores pérdidas ha tenido en esta época de la pandemia. Pese a que todos los sectores han podido reactivarse, “nosotros todavía nada, seguimos con nuestras unidades paralizadas, algunas en casa y otras han sido acomodadas para otras actividades como el comercio y las ventas mediante entrega en casas”, recalcó.

En el tema financiero han quebrado, solo tienen permiso para transporte escolar e interinstitucional, pero este último no es común en Loja, a más del ECU 911, Empresa Eléctrica del Sur y el Servicio de Rentas Internas, los únicos que contratan para el recorrido de su personal. “Las deudas en los bancos nos preocupa, hay letras vencidas y pagos no realizados, algunos compañeros han quitado los asientos en sus vehículos para realizar un comercio, aunque sea ilegal, pero no hay otra forma de conseguir trabajo”, reveló.

El pedido para las autoridades ANT, Municipio y Gobernación, es que se les otorgue el permiso para trabajar como unidades de turismo, así como lo concedieron en otras ciudades. “La idea es salir fuera de nuestra jurisdicción sin miedo a ser sancionados. En Loja son 174 unidades que están paradas desde marzo de 2020”, finalizó.

EL DATO

Desde el 13 de marzo, los centros educativos están cerrados, las clases siguen de forma virtual. Hay pérdidas grandes.