Johanna Canchingre, una madre multifacética y optimista

IMPULSO. Su hija es su fortaleza.

Abogada en libre ejercicio, comunicadora social y madre de familia, son algunas de las responsabilidades que la vida le dio a la lojana Johanna Canchingre. Actualmente, tiene 27 años, pero desempeña el rol de mamá desde los 20. Para ella, fue complicado estudiar dos carreras de tercer nivel y dedicarle tiempo a su hija Sofía, pero con satisfacción asegura que sí fue posible.

“Ser mamá joven es bonito y complicado a la vez. Esto cambió en todo sentido mi vida. Recuerdo que cuando estaba en la universidad tenía que pedir permiso a mis profesores para salir de clases unos minutos antes o llegar varios minutos después. Mi hija es mi principal motivación y todo lo que hago es para darle un mejor porvenir”, enfatiza.

El optimismo es algo que la caracteriza y que espera jamás perder. Con entusiasmo afirma que aspira posesionarse como una de las mejores abogadas de Ecuador, para luchar contra las injusticias y dar un buen ejemplo a su niña.

Johanna Canchingre, una madre multifacética y optimista
PROFESIÓN. El Derecho es una de las pasiones de Johanna.

Su mensaje para las madres jóvenes es que no se rindan y que mantengan siempre la calma, “habrá días en los que sentirán impotencia, tristeza, pero al final, siempre hay alguien quien nos ayuda. También les digo que no se dejen influenciar por los comentarios de la sociedad, los mismos que en su gran mayoría son negativos, y que, por el contrario, deben centrarse en crecer profesional y moralmente. Les digo que sigan con sus sueños en mente porque tener un hijo no es un impedimento, suena un poco cliché, pero es la verdad. La vida nos pone en situaciones que somos capaces de superar, por ello, creemos la vida que pensamos”, concluye.

Apoyo a las madres solteras en Loja

Desde sus conocimientos como abogada, Johanna comenta que algunas instituciones en Loja sí ofrecen ayuda a las madres solteras, no obstante, considera que aún queda mucho por hacer, ya que los procesos para adjudicar los bonos no se realizan con frecuencia, dejando a personas desamparadas.

Janet Merino: su carreta es testigo de su sacrificada labor

SACRIFICIO. Janet Merino encontró en el emprendimiento, su verdadera vocación.

Desde hace cinco años se dedica a la venta de mangos con sal, chifes, canguil. Recorre las calles céntricas de Loja.

Durante muchos años, el género femenino se dedicaba al cuidado de los hijos y esposo, así como a mantener al día todas las tareas que conlleva un hogar. Sin embargo, este rol ha cambiado en las décadas recientes, ya que cada vez son más las madres que deciden trabajar para sacar adelante a su familia, tal como lo hace Janet Merino, emprendedora de corazón.

Es originaria de la vecina provincia de Zamora Chinchipe, pero hace algunos años llegó con su familia a Loja, en búsqueda de nuevas oportunidades. Tiene cinco hijos, quienes son su mayor tesoro y motivación de vida.

Desde hace cinco años, Janet se dedica a su emprendimiento, el cual consiste en la venta de mangos con sal, chifes, platanitos, canguil, camotes, entre otras golosinas que deleitan el paladar de los transeúntes. Todos los días se levanta a las 04:00 para preparar los chifes y hacer el desayuno para sus hijos que aún están en la escuela y colegio. Asegura que gracias a la venta de estos productos ha obtenido recursos para aportar con el estudio de sus descendientes, además, ha colaborado económicamente con el resto de su familia, debido a que son personas de escasos recursos.

Ventas

Para comercializar sus aperitivos, la emprendedora utiliza una pequeña carreta que es testigo de su sacrificada labor. Una carreta que se ha convertido en su herramienta de confianza y con la que ha podido cristalizar varios proyectos familiares. Para trabajar, recorre a diario las calles céntricas de Loja, parque central y los exteriores de algunas instituciones educativas, pese a que las condiciones climáticas no siempre le son favorables.

Su horario de trabajo inicia a las 10:00 y culmina a las 18:00, de forma ininterrumpida. Menciona que algunos días debe empujar la carreta bajo el intenso sol o frío, pero sus ganas de superación y el amor de madre le llenan de valor.

La pandemia afectó a las ventas, no obstante, Janet continuó con la misma entrega y dedicación que la del primer día. Dice que en los últimos meses las ventas han mejorado, puesto que sus principales clientes son estudiantes de instituciones cercanas al centro de la urbe. Explica que de lunes a viernes obtienen un promedio de 35 dólares diarios, dinero que utiliza para comprar materia prima, alimentos, pago de arriendo, entre otros gastos del hogar.

Con respecto al Día de la Madre, manifiesta que durante la mañana del domingo sale a trabajar con total normalidad, sin embargo, ya en horas de la tarde, suele salir a comer con su esposo o compra comida para compartir en familia.

Finalmente, invita a las madres de escasos recursos a que emprendan en cualquier actividad, “ya que sí es posible salir adelante y no depender de otra persona. Espero que todas las mamitas pasen bonito este domingo, con mucha salud y vida”.

 

TOME NOTA

Los productos que más vende son los chifles con mayonesa.

Naida Valarezo: “mi hija y yo somos el mejor equipo”

PROFESIONAL. Naida cursó sus estudios de Comunicación en la UTPL.

Es la actual coordinadora de Comunicación Externa de la UTPL. Desde hace 13 años asume el rol más importante de su vida, ser mamá.

Ser madre significa tener una razón de ser para el resto de la vida. Querer aprovechar y exprimir cada momento al máximo. Tener sentimientos encontrados al ver cómo sus hijos crecen, sintiendo dicha y nostalgia cuando avanzan dando pasos agigantados por el mundo.

Si hay un amor que podamos llamar verdadero, es el amor sincero de una madre. Luchadoras, empoderadas, cariñosas; así son ellas, únicas y dispuestas a todo por sus seres queridos. Estas cualidades definen a la perfección a Naida Valarezo, coordinadora de Comunicación Externa en la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL).

La vida le ha dado momentos difíciles, pero también grandes satisfacciones. Cuando tenía cinco años perdió a su padre y a los 25 tuvo que soportar la partida de su madre. Estas duras circunstancias le han enseñado a ser fuerte y a valerse por sí misma.

Cuando nació su hija, su vida cambió. Para ella, ser madre es una de las mayores bendiciones y privilegios que Dios le pudo dar. Desde que supo que sería mamá, está dispuesta a prodigar amor, cuidado, luz y seguridad en beneficio de su niña Sofía Lara Valarezo, de 13 años. Considera que asumir este rol no es fácil, ya que conlleva muchas responsabilidades y constantes aprendizajes.

Naida es comunicadora social, doctora en Jurisprudencia y abogada de profesión. Ha ocupado los cargos de intendenta general de Policía, vocal de la Junta Electoral, asesora de la Gobernación de la Provincia de Loja, coordinadora de equipos de Comunicación en instituciones públicas, logrando 12 años de experiencia en el sector público.

Desde hace algunos años se desempeña como coordinadora de Comunicación Externa en la UTPL, oficio que ha sabido llevar con total entrega y pasión, tal como lo hace con su rol de madre. Para ella, el éxito consiste en mantener un equilibrio entre las ocupaciones del hogar y las actividades propias de la vida diaria: “he podido combinar satisfactoriamente ambos aspectos, sobre todo, sensibilizando a mi hija y siendo luz para ella. Quiero que vea en su madre esas cualidades que toda persona debe tener, independientemente del cargo que ocupe”, destaca.

Naida Valarezo: “mi hija y yo somos el mejor equipo”
EQUIPO. Naida Valarezo y su hija Sofía se apoyan mutuamente.

Momentos que valen oro

Una de las cosas que caracteriza a Naida y a Sofía es la excelente comunicación que mantienen. Aprovechan la hora de la cena para dialogar, reír y compartir sus experiencias del día: “para mí, mi hija es mi confidente, es mi amiga, es ese corazón tan noble y lleno de bondad que me inspira cada momento. Estar con ella es lo más lindo que puedo tener”.

Sofía es una niña que confía en su madre. Desde muy pequeña, demostró responsabilidad e independencia en sus estudios. Es así como durante la pandemia, supo cómo actuar frente a las clases virtuales y resolver los inconvenientes por su propia cuenta, sin embargo, los consejos de su progenitora nunca le faltaron.

Naida desea que Sofía la recuerde como un ser humano del cual pudo aprender las cualidades de responsabilidad, bondad y generosidad. Agradece a la vida por las bondades recibidas y por tener un gran motivo para seguir luchando.

 

TOME NOTA

Durante la pandemia, Sofía fortaleció sus pasiones en la pintura y el lettering.

EXTRACTO

“Siempre le recuerdo a mi hija que somos las dos para el mundo y que somos el mejor equipo que hemos podido formar” – Naida Valarezo

María Alexandra Rojas, la niña lojana que irá a la NASA

EJEMPLO. María Alexandra será la primera niña lojana en ir a la NASA.

Es una de las 10 niñas ecuatorianas que viajará al Space Center para capacitarse e interactuar con astronautas.

Empoderar a las niñas para que se interesen por las carreras de ciencia, tecnología, matemáticas y física es el propósito del programa ‘Ella es astronauta’, que impulsa la Fundación ‘SHE IS’ (con sede en Colombia), la cual firmó una alianza con el Space Center NASA, en Houston, Estados Unidos, para impactar de forma positiva la vida de niñas de Perú, Ecuador, Colombia y Costa Rica. Su principal apuesta es motivarlas e inspirarlas para que sean íconos y modelos para seguir a nivel mundial.

Este programa llegó a Ecuador y abrió una convocatoria el pasado 24 de febrero de 2022. Para ello, se tomó en consideración dos fases de selección: en la primera, las aspirantes debieron llenar un formulario de inscripción que equivalía al 40% de la calificación total. Mientras que la segunda fase correspondía a la evaluación del desempeño académico, la presentación de la carta de compromiso y las entrevistas personales, lo que representaba una nota del 60%.

Como parte de los requisitos solicitados por ‘SHE IS’, las niñas debían tener entre 9 y 15 años, no ser familiares en primer grado de consanguinidad de ningún funcionario público; ser parte de un grupo calificado en situación de vulnerabilidad; estudiar en una institución pública y demostrar excelente desempeño académico; disponer de tiempo, no haber participado antes en el programa y contar con un tutor responsable.

María Alexandra Rojas, la niña lojana que irá a la NASA
APOYO. Su madre está presente en cada momento de su vida.

Una lojana en la NASA

Son cientos de niñas ecuatorianas las que se interesaron por esta iniciativa, entre ellas, la lojana María Alexandra Rojas Guzmán, de 12 años. Su madre, María José Guzmán, fue quien le ayudó con el proceso de registro, con la única esperanza de que su hija sea seleccionada. Este sueño, que parecía inalcanzable, se hizo realidad cuando a sus manos llegó una carta que decía: “Te damos la bienvenida al programa de ‘Ella es astronauta’, llegó tu hora de brillar y demostrar al mundo que los sueños se cumplen y que cada vez estás más cerca de llevar tus sueños hasta las estrellas. Eres una de nuestras 10 niñas ecuatorianas seleccionadas que conformarán la primera tripulación de este maravilloso programa (…)”.

Como parte de la agenda de actividades, las aspirantes admitidas visitarán al Space Center de la NASA por 5 días (la tercera semana de agosto de 2022), donde recibirán un currículo y plan de estudios. Además, realizarán actividades de formación, interactuarán con astronautas y tendrán su graduación en unos de los centros de aprendizaje en carreras Steam más grandes del mundo, el ‘Space Center de la NASA’ en Houston. Antes de viajar, las seleccionadas tendrán 3 meses de encuentros virtuales, donde compartirán conocimientos y desarrollarán proyectos de vinculación.

María Alexandra nació en la ciudad de Loja y estaba cursando estudios en la Unidad Educativa ‘María Auxiliadora’ del cantón Calvas, sin embargo, por motivos laborales, su familia tuvo que mudarse a Quito, donde reside actualmente.

En entrevista con diario LA HORA, María Alexandra Rojas y su madre María José Guzmán compartieron su experiencia al respecto.

María Alexandra Rojas, la niña lojana que irá a la NASA
NASA. Es una de las agencias más importantes del mundo, responsable de programas espaciales e investigaciones aeronáuticas.

María Alexandra Rojas (hija)

¿Cuál fue tu reacción cuando supiste que irías a la NASA?

Me sentí muy feliz, porque es una oportunidad para compartir con niños de otros países. Este triunfo se lo dedico a mi familia y a mi mascota.

¿Estás ansiosa de viajar?

Sí, ya quisiera estar allá para conocer la NASA y aprender sobre los astronautas, la ciencia, la robótica y demás información de alto impacto.

¿Cómo te proyectas a nivel profesional?

De grande quisiera convertirme en veterinaria y utilizar las nuevas tecnologías, como es el caso de la robótica, para curar las enfermedades de los animalitos. También quisiera liderar proyectos enfocados en la ayuda animal, a fin de proporcionarles mayor bienestar.

¿Cuál es tu mensaje para el resto de los niños?

Les puedo decir que los sueños se hacen realidad y que no hay límite para soñar. En la vida habrá personas que no crean en nosotros, pero es importante levantarse y seguir luchando por lo que queremos.

María José Guzmán (madre)

¿Cuántas niñas participaron?

Según información compartida desde la Fundación, hubo 1.500 niñas inscritas de Perú y Ecuador, y 3.500 de Colombia. En el caso de nuestro país, únicamente fueron 10 niñas las seleccionadas para viajar a la NASA.

Cabe mencionar que es el primer año que irá una tripulación de Ecuador y Perú, algo que nos llena de mucho orgullo.

¿Cómo se siente al saber que su hija viajará a la NASA?

Estoy muy contenta, porque las niñas seleccionadas de Perú, Ecuador y Colombia serán parte de proyectos conjuntos y recibirán clases de profesionales altamente capacitados. Esta experiencia les permitirá vincularse con otros países a través de la ciencia.

Que tengan la oportunidad de llegar al Space Center es una meta hecha realidad, y espero que más niñas se inscriban en estos programas.

 

 

TOME NOTA

La futura veterinaria disfruta del deporte y de pasar tiempo con su familia y mascota.

EL DATO

María Alexandra estudia el octavo año de escuela.