Tradiciones del Día de Difuntos aún se mantienen

En el día de Los Difuntos decenas de personas visitan los cementerios.

QUEVEDO • Los cementerios se llenan de personas que visita n a sus familiares y amigos en el Día de los Difuntos; les llevan flores, serenatas e incluso conversan con ellos.

La celebración tiene su origen en el siglo XVI cuando los nativos empezaron a reunirse para conmemorar y realizar un homenaje a los fallecidos. La ceremonia consistía en llevar ofrendas materiales y comestibles hasta las tumbas. Con la llegada de los españoles las costumbres locales se fusionaron con las extranjeras que venían reguladas por la religión católica.

Cientos de personas van a los cementerios para visitar a sus difuntos. En las afueras se instalan pequeños puestos de venta de flores sueltas, arreglos y coronas.

Antes de ingresar la gente compra alguno de estos ornamentos que llevan hasta la sepulcro de su ser querido y aprovechan para limpiar y dar mantenimiento al nicho. De esta manera perfuman y alegran el triste paisaje habitual del lugar.

Pero no sólo se llega a los cementerios con bonitas flores y se conversa con los fallecidos, también se ruega por el alma del difunto, para que siga en la presencia de Dios. (DLH)

Resoluciones

° El Comité de Operaciones de Emergencia Cantonal estableció que durante el feriado se incrementará el aforo de las personas que ingresen a los cementerios a visitar la tumbas de sus familiares, al 75%.

La Colada Morada

°   También es una época de comidas tradicionales. La colada morada y las guaguas de pan se roban la atención de los ciudadanos, quienes corren en búsqueda de estos deliciosos manjares.

La colada morada tradicionalmente es preparada para el Día de los Difuntos.

Las guaguas de pan y la colada morada son preparadas los primeros días de noviembre.

A las 10:00 en el Camposanto Jardines de Quevedo se desarrollará una misa campal. Será transmitida a través de la página institucional  https://www.facebook.com/jardinesdequevedocamposanto/?ref=page_internal.