Margarita busca mejores días para su familia

LABOR. Margarita y Lupita trabajan en el reciclaje.
Andrea Giler Salinas
Estudiante de la Escuela
de Comunicación de la PUCE-SD

 

En la puerta de entrada a uno de los locales de venta de víveres, ubicado en la calle Portoviejo, en Santo Domingo, siempre está Margarita, pendiente de cada caja de cartón que le sirva para reciclar.

Tiene 56 años y es madre soltera. Su única hija, Lupita, ha sido su pilar para salir adelante. Antes era empleada doméstica, pero con la llegada del COVID-19 perdió su trabajo y se vio obligada a recoger cartones. Se dedica al reciclaje, en promedio gana 30 dólares mensuales, es decir, que sobrevive con un dólar diario.

Recibe los cartones que le donan y los acomoda en un triciclo pequeño, para llevarlos hasta un local de acopio cerca al mercado Municipal. “Hay mucha competencia en esta zona y es difícil conseguir el producto”, comentó.

Subsistencia

 Quedó huérfana de madre cuando tenía un año y su padre se encargó de su crianza, pero también falleció de un derrame cerebral, cuando ella era adolescente.  Se vio obligada a dejar sus estudios y empezar a trabajar para sustentarse.

Sus primeros trabajos no fueron muy buenos, al ser muy joven era mal remunerada y explotada en su horario. Incluso había ocasiones en que sus jefes se querían sobrepasar con ella y por miedo dejaba el empleo.

Estos últimos meses han sido muy difíciles para ella, debido a que su hija tuvo un bebé y el padre no se quiere hacer responsable de ninguna de las dos. Margarita se esfuerza para que Lupita no deje sus estudios.

Entre las dos se turnan para cuidar al infante. Se encuentra buscando un empleo estable para costear los gastos del nuevo integrante de la familia. A pesar de contar con experiencia laboral en los servicios de empleada doméstica no encuentra oportunidades de trabajo.

El dato
Las dos mujeres buscan un trabajo estable, para salir adelante.

 

Vilma y su lucha por sacar adelante a sus seis hijos

LABOR. Vilma y su hija menor recorren siempre la calle del colesterol.
María Erráez Alejos
Estudiante de la Escuela
de Comunicación PUCE-SD

 

Vilma Conforme es una mujer de 41 años que ha vivido maltrato físico y psicológico desde su infancia. Trabaja vendiendo chatarra para mantener a sus hijos y darles estudios.

Desde sus 16 años ha trabajado ya que sus padres nunca la apoyaron en el estudio. Ellos se separaron cuando tenía 14 años, tuvo una infancia solitaria. Su padre era un hombre alcohólico con un temperamento agresivo y su madre vivía una vida de maltrato.

A sus 15 años se unió con el padre de sus primeros tres hijos, convivió con él siete años, pasando por maltrato físico y psicológico. Pasó una etapa muy difícil de su vida, a pesar de todo esto siguió con su marido. Luego se enteró que tenía otra mujer y decidió separarse.

Vilma llegó a Santo Domingo en busca de oportunidades y conoció a su segunda pareja, con la que tuvo tres hijos más. Pasó bien los primeros años, luego vinieron los maltratos y finalmente decidió abandonarlos.

Perdió su casa

En Año Nuevo del 2014,  estaba trabajando en el reciclaje y al llegar a su hogar se llevó la sorpresa de que se estaba quemando su casa. Unos niños que jugaban fuera con petardos habían lanzado algunos dentro de la vivienda, como no tenía luz usaba unos tanques de diésel que explotaron de inmediato. Todo quedó en cenizas y   escombros.

Desde entonces, vive con sus hijos en una vivienda a medio construir que le presta un vecino. La única ayuda que recibe es el bono de desarrollo humano. Lo poco que gana en el reciclaje no le alcanza para cubrir las necesidades.

Se levanta todos los días a las 05:00 a recoger chatarra en un triciclo. El trabajo lo hace en compañía de su hija menor. Gana entre siete y ocho dólares diarios. Sin embargo, hay días en que solo recoge cuatro o cinco dólares.

Vive con la esperanza de que el alcalde Wilson Erazo cumpla con lo que les prometió a las familias más necesitadas de Santo Domingo: ‘Una casa para todos’.

El dato
Actualmente la violencia de género afecta al 65% de las mujeres a nivel nacional.

‘Stooping’ o recoger muebles de la calle, la nueva moda en Nueva York

Un escritorio, una mesa de billar, un ahumador eléctrico... En las veredas de Nueva York se puede encontrar de todo y gratis. EFE

Esta alternativa en la que la basura de unos es el tesoro de otros ayuda al ambiente y también a la economía de la gente.

NUEVA YORK. Un escritorio en el sur de Manhattan, una mesa de billar, un ahumador eléctrico para carne en Brooklyn y hasta una moto de agua en El Bronx: los objetos que la gente deja en las calles de Nueva York son de lo más diverso, y su recolección y reciclaje tiene ahora un nombre: «stooping», que viene de «stoop» (agacharse).

A una pareja de neoyorquinos que prefiere mantenerse en el anonimato se le ocurrió crear una cuenta de Instagram llamada Stooping NYC que tuvo un éxito inesperado: medio millón de seguidores, una treintena de cuentas imitadoras y un verbo que ha pasado a significar otra cosa: recuperar objetos de la calle.

Su mensaje es simple: «¡La basura de una persona es el tesoro de otra! ¿tienes o ves algo para lo que valga la pena agacharse? ¡Envíanos una foto y ubicación por mensaje privado!», se lee en la biografía de esta cuenta.

«Somos el rey y la reina anónimos de stooping», bromea uno de los creadores y explica que prefieren quedarse en la sombra para que sea la comunidad del «stoopint» la que tenga el «protagonismo«.

Ciudad en tránsito

El éxito de esta iniciativa que postea, tanto en su muro como en sus historias, muebles, plantas y hasta mascotas que han sido abandonadas en las aceras, es porque Nueva York se trata de una «ciudad en tránsito».

«No solo la gente se muda a o de Nueva York, sino que la gente se muda de apartamento todo el tiempo y constantemente se deshace de cosas que no encajan en su nuevo espacio», anota el instagramer.

Además, el creador de esta cuenta indica que cuando la gente se muda a Nueva York, una de las ciudades más caras en las que vivir, no suele disponer de mucho presupuesto para amueblar sus primeros apartamentos.

«Las personas no solo se alegran de obtener un mueble con una historia interesante que contar y gratis, sino que también la persona que lo puso en la calle también está súper feliz», indica.

Es el caso de un vecino del barrio neoyorquino del Upper West Side, que estaba publicitando un cambiador de bebé del que se quería deshacer. Otro usuario recuerda que usó otro cambiador igual a modo de cómoda, en otro ejercicio de «stooping».

La obsesión por la ‘Gran Manzana’

El curador de la cuenta indica que más del 50% de sus seguidores no viven en Nueva York.

«Eso se debe a que Nueva York tiene mucha personalidad. La gente ve nuestra cuenta como una ventana para ver cómo vive la gente de aquí. Recibimos muchos mensajes en español o mensajes que dicen cosas como: Voy en camino desde Italia», apunta el hombre.

Y es que en esta cuenta no solo se comparten los muebles sino también los «Stooping success» o éxitos que muchas veces son divertidos videos de neoyorquinos transportando sofás en el metro.

‘Caminatas de basura’

Anna Sacks ha ido un paso más allá, y su propósito es dar una segunda vida a los objetos que la gente tira a su basura.

Al igual que el caso anterior, utiliza sus redes sociales (The trash walker) para compartir lo que encuentra en sus particulares caminatas.

Tras un par de horas revisando las basuras de Upper West Side, en el carrito de Sacks hay un set de legos que irá a su sobrino, un conjunto de mantas, un juego de contenedores transparentes, libros sobre el compostaje y un montón de pastelitos que se hicieron ese mismo día en una pastelería y que aún tienen la etiqueta de 12 dólares en el reverso.

Sacks señala que por el constante movimiento de la ciudad es común que la gente termine tirando lo que ya no necesita, ya sea por una mudanza o porque su vida cambió.

«No tiene por qué ser así. Animo a las personas a unirse a un grupo local de «Buy Nothing» (no compres nada) en Facebook y que publique algo así como: Oye, me mudo, ven entre estas horas y agarra lo que quieras«, anota, y cuenta que muchas de las cosas que ella encuentra las termina también compartiendo en ese tipo de grupos. EFE

La calle es la casa de Sofonías

SITUACIÓN. El saquillo para recoger reciclaje es su única compañía.
Por: Elizabeth Erráez Alejos
Estudiante de la Escuela
de Comunicación PUCE-SD

 

A sus 19 años Sofonías Castillo perdió a sus padres en un accidente de tránsito. Desde entonces cayó en una profunda tristeza y refugió su dolor en el alcohol. Recorre las calles de Santo Domingo reciclando botellas, periódicos y cartones, que vende para tener algo que comer.

Estuvo casado con la madre de su único hijo. Comentó que fue un gran soporte para los momentos difíciles de su enfermedad. Estuvo tres años y medio recuperándose del alcohol y la depresión,  cuando ya estaba a punto de salir de ese mundo lo abandonó. Su hijo se fue con ella y volvió a caer en el alcohol.

En la actualidad tiene 61 años. No cuenta con una vivienda, su casa está en la calle. Duerme donde le coja la noche y se sienta más seguro. Ha habido ocasiones en las que las personas le lanzan agua o lo sacan a patadas del rincón donde encontró refugio para dormir.

En una época fue comerciante, vendía mochilas escolares, pilas para relojes y otros productos.

Necesita ayuda

Sofonías nació en Quinindé, pero casi toda su vida ha residido en Santo Domingo. No tiene familia que lo apoye. Los moradores de las zonas donde más pasa dicen que hay personas que siempre le regalan algo para comer.

Hasta el momento no ha recibido ayuda de alguna institución. Sofonías es un hombre educado, pero son pocos los que le devuelven una palabra de aliento.

Su vida en la calle es muy dura. Aconseja a los jóvenes que aprovechen las oportunidades y que no se acerquen a ningún vicio. “Si están cayendo en depresión pidan ayuda”. Ahora dice que lo único que espera es la muerte.

 El Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional, en 2020 hizo un estudio sobre el consumo de alcohol en Santo Domingo de los Tsáchilas, obteniendo como resultado que el 70% de personas ingieren bebidas alcohólicas, 48% hombres y un 22% mujeres.

 

El dato
Desde hace cuatro años no ve a su hijo y no sabe nada de él.

 

Botellas plásticas recogidas en Galápagos se convierten en ropa

Trabajadoras muestran el proceso de reciclaje de botellas plásticas en Galápagos.

En el plan piloto del programa, al menos 12.000 botellas se transformarán en tela.

BALTRA.- Miles de botellas de plástico recolectadas en el primer aeropuerto ecológico del mundo, situado en las Islas Galápagos (Ecuador), son convertidas en ropa, gracias a un convenio entre empresas privadas que elimina residuos del invaluable entorno natural del archipiélago y, a la vez, contribuye al sustento de madres solteras a mil kilómetros de distancia.

Con una edificación sustentable para lograr una mayor calidad ambiental con mínima dependencia energética, el aeropuerto de Baltra, puerta de entrada a las también llamadas Islas Encantadas, es ahora el punto de recolección y embarque de miles de botellas plásticas, que dejan así un pasado contaminante para entrar en la ruta virtuosa de la economía circular.

Ese es el objetivo del programa «Baltra libre de plásticos», del Aeropuerto Ecológico de Galápagos (Ecogal S.A.) y la aerolínea Latam, con el fin de generar conciencia y ejecutar acciones conjuntas para la mitigación de una de las principales amenazas que enfrenta Galápagos: la generación de desechos y la presencia de plástico en su hábitat natural.

Pese a que Ecogal provee de agua a los turistas, los visitantes siguen usando miles de botellas plásticas, que ahora se recolectan en la misma terminal de carga del aeropuerto para ser embarcadas en vuelos de Latam que van hacia el Ecuador continental, sin ningún costo para Galápagos.

Viajan miles de kilómetros

«Recolectamos todos los días unas 60 botellas. Sacamos las tapas, las etiquetas, las lavamos, las secamos», explicó a Efe Magdalena Guaitoso, una de las encargadas de la limpieza del aeropuerto de Baltra, mientras una aplanadora comprimía los envases para luego empaquetarlos y pasarlos por un escáner antes de cargarlos al avión.

En el plan piloto del programa, más de 12.000 botellas que dejaron los turistas en el aeropuerto se enviaron a una fábrica en el territorio continental de Ecuador, que da empleo a madres solteras, donde el plástico es convertido en tela.

Luego, en una empresa en Quito, se confeccionaron uniformes para trabajadores del mismo campo de la aviación: un círculo perfecto en el que todos ganan, en especial el ambiente, pues se evitó con ello la emisión de unas siete toneladas de dióxido de carbono.

Una aplanadora comprime los envases para luego empaquetarlos y pasarlos por un escáner antes de cargarlos al avión.

Uniformes con 64 botellas

Según el gerente general de Ecogal, Jorge Rosillo, en un conjunto de uniforme completo se usan 64 botellas de plástico PET recicladas: 18 para la camisa, 15 para un pantalón, 22 para una chompa (jersey) y 9 para un chaleco.

Cada uno de los 80 trabajadores del aeropuerto tienen tres uniformes, por lo que requerirán 240 conjuntos en total.

Se prevé que se saquen anualmente unas 36.000 botellas usadas en la terminal aérea del archipiélago de Galápagos, el primer patrimonio natural de la humanidad declarado por la Unesco.

«La idea es que (el proyecto) no tenga fin, que se use el plástico para elaborar otros productos y que no termine en un botadero, en el mar, Dios no quiera; o en un relleno sanitario, sino que sea reutilizado», dijo a Efe Rosillo al apuntar que el acuerdo inicial con Latam es por un año.

Según Mónica Fistrovic, la directora ejecutiva de Latam Airlines Ecuador, se trata de un programa «bien ambicioso», pues esperan sumar más actores y lograr que no sólo el aeropuerto sino toda Baltra «sea libre de plásticos».

Para llevar las botellas recolectadas, Latam desplaza carga comercial de sus vuelos, «pero nosotros no lo vemos como un costo, lo vemos como parte del programa Avión Solidario», señaló Fistrovic, que basa su estrategia de sostenibilidad en tres pilares: economía circular, cambio climático, valor compartido.

‘Sacar la basura de Galápagos’

El ministro de Ambiente, Agua y Transición Ecológica, Gustavo Manrique, destacó la firma de la alianza ambiental concretada el 22 de julio de 2022 entre las mencionadas empresas privadas, pues alivian un «problema» para la isla.

«Es importante sacar (las botellas) porque necesitamos darle una economía circular a Galápagos. Que queden aquí significa que son un problema para la isla, porque hay que recogerlas, tratarlas, triturarlas o enterrarlas, y no hay nada más valioso en Galápagos que el patrimonio natural de nuestro parque«, comentó a Efe.

El 97% del territorio de Galápagos es área natural protegida y sólo el 3% es urbana, dijo Manrique, al anotar que «no sólo el plástico sino en general hay que sacar la basura de Galápagos para llevarla al continente y darle una nueva vida».

Manrique destacó los esfuerzos de Ecuador para tratar los desperdicios, pero enfatizó en que si el 83% de la basura que llega por el mar a Galápagos proviene de otros países «afrontamos problemas locales que requieren soluciones internacionales».

El ministro aplaudió esta iniciativa privada en una zona de alta sensibilidad como Galápagos, donde ahora una botella plástica es un eslabón de una estrategia de economía circular, para evitar la contaminación en uno de los lugares más prístinos del planeta. EFE

Moda circular: ¿cómo reciclar ropa usada?

Cambiar los hábitos de consumo en tema de ropa puede ayudar a la naturaleza.

El reciclaje de la ropa es necesario para combatir el calentamiento global. 

Si eres fan de la ropa te habrás dado cuenta del efecto ‘fast fashion’. Este término se refiere a las marcas de ropa que renuevan sus colecciones con más rapidez. Esto incita al consumo y a tener en el clóset cosas que has usado una  o máximo dos veces.

En primer lugar, esto hace cuestionable los hábitos de compra, pero también cómo se aporta con gases de efecto invernadero desde la industria textil.

Es por eso, que nace la tendencia del reciclaje de la ropa, que es una de las soluciones al calentamiento global.

El primer paso para la prevención de la generación de residuos textiles es realizar un consumo responsable:

  • Elegir materiales como el lino, porque requieren menos agua y fertilizantes para crecer, o el algodón orgánico
  • Adquirir prendas fabricadas con fibras recicladas
  • Comprar ropa de segunda mano
  • Cuidar tu ropa no solo la conserva durante más tiempo, sino que también ahorra dinero y limita tu impacto en el medio ambiente.
  • Lava menos y elige detergentes con etiqueta ecológica para no limitar la emisión de sustancias tóxicas a los océanos;
  • Ahorra agua y energía lavando la ropa a solo 30°C y evitando el uso de la secadora
  • Repara tu ropa y dale una segunda vida. Ese ‘huequito’ en la tela se puede coser.
  • Antes de comprar: ordena tu ropa y clasifícala.
  • Vender la ropa usada: en línea a través de aplicaciones o sitios web, en un depósito de venta que se encargue de revenderla por ti, u organizando una venta de garaje.
  • Donar la ropa vieja: después de haberla enseñado a los familiares, es posible donarla a asociaciones que la redistribuirán a personas necesitadas.
  • Fuente: climate.selectra.com 

DATO: El 17 de mayo es el día mundial del reciclaje

En Ambato se impulsa la cultura del reciclaje

Aporte. El objetivo es incentivar una cultura de reciclaje en Ambato.

Con el objetivo de implementar e incentivar una cultura de reciclaje en Ambato, se desarrollará el concurso denominado ‘Recicla y gana’ para conmemorar el Día del Reciclaje.

El evento se desarrollará este martes 17 de mayo de 2022 y está organizado por la Empresa Pública Municipal para la Gestión Integral de Desechos Sólidos de Ambato (Gidsa).

Este va dirigido para la ciudadanía en general y dividido en las siguientes categorías: instituciones públicas, instituciones privadas, instituciones educativas y personas particulares.

TOME NOTA 
El 17 de mayo de cada año se celebra el Día Mundial del Reciclaje con el objetivo de concienciar a la sociedad acerca de la importancia que tiene tratar los desechos como corresponden, para proteger el medio ambiente.

Detalles

El material reciclable que se ha considerado para el concurso corresponde a papel, cartón, tetra pack y plástico.

Todo el material que entregarán los concursantes será pesado en su totalidad, en presencia del representante de la institución inscrita, y el participante que mayor pesaje obtenga será el ganador, de acuerdo a la categoría a la que pertenezcan.

Las personas o instituciones interesadas en participar deben ingresar a la página web institucional, www.epmgidsa.gob.ec y llenar el formulario que se encuentra publicado.

Los participantes deben entregar todo lo reciclado de 11:30 a 12:00 del martes en las instalaciones de la Gidsa, en las calles César Augusto Salazar y José Cobo, junto al parque recreacional de Izamba.

El material reciclable, que se reciba en el concurso, será entregado a los recicladores de base que son parte del proyecto.

Las inscripciones para este concurso se recibirán hasta el lunes 16 de mayo de 2022. Para mayor información se pueden comunicar al número 033700310 ext. 8302 o escribir al correo electrónico juquillas@epmgidsa.gob.ec. (FCT)

Crean enzima modificada capaz de descomponer plásticos en horas

Menos del 10% de los plásticos que se producen se reciclan a escala mundial.

Los investigadores que lograron el avance están seguros que este camino es el más conveniente para eliminar los millones de toneladas de plástico que se producen en el mundo cada año.

MADRID. Una variante de enzima creada por ingenieros y científicos de la Universidad de Texas en Austin puede descomponer en horas o días los desechos plásticos que la naturaleza tarda siglos en degradar.

Este descubrimiento, publicado en ‘Nature’, podría ayudar a resolver uno de los problemas ambientales más apremiantes del mundo: qué hacer con los miles de millones de toneladas de desechos plásticos que se acumulan en los vertederos y contaminan tierras y aguas naturales. La enzima tiene la capacidad de potenciar el reciclaje a gran escala, lo que permitiría a las principales industrias reducir su impacto ambiental mediante la recuperación y reutilización de plásticos a nivel molecular.

«Las posibilidades son infinitas en todas las industrias para aprovechar este proceso de reciclaje de vanguardia», dijo en un comunicado Hal Alper, profesor en el Departamento de Ingeniería Química de McKetta en UT Austin. «Más allá de la industria de gestión de residuos obvia, esto también brinda a las corporaciones de todos los sectores la oportunidad de tomar la iniciativa en el reciclaje de sus productos. A través de estos enfoques enzimáticos más sostenibles, podemos comenzar a visualizar una verdadera economía circular de plásticos«.

El proyecto se centra en el tereftalato de polietileno (PET), un polímero importante que se encuentra en la mayoría de los envases de consumo, incluidos los envases de galletas, las botellas de refrescos, los envases de frutas y ensaladas y ciertas fibras y textiles. Constituye el 12% de todos los residuos globales.

La enzima fue capaz de completar un «proceso circular» de descomponer el plástico en partes más pequeñas (despolimerización) y luego volver a unirlo químicamente (repolimerización). En algunos casos, estos plásticos se pueden descomponer por completo en monómeros en tan solo 24 horas.

Investigadores de la Escuela de Ingeniería y la Facultad de Ciencias Naturales de Cockrell utilizaron un modelo de aprendizaje automático para generar mutaciones novedosas en una enzima natural llamada PETasa que permite que las bacterias degraden los plásticos PET. El modelo predice qué mutaciones en estas enzimas lograrían el objetivo de despolimerizar rápidamente el plástico residual posconsumo a bajas temperaturas.

A través de este proceso, que incluyó el estudio de 51 envases de plástico posconsumo diferentes, cinco fibras y telas de poliéster diferentes y botellas de agua hechas de PET, los investigadores demostraron la eficacia de la enzima, a la que denominan FAST-PETase (funcional, activa, PETasa estable y tolerante).

«Este trabajo realmente demuestra el poder de unir diferentes disciplinas, desde la biología sintética hasta la ingeniería química y la inteligencia artificial», dijo Andrew Ellington, profesor del Centro de Sistemas y Biología Sintética, cuyo equipo dirigió el desarrollo del modelo de aprendizaje automático.

El reciclaje es la forma más obvia de reducir los desechos plásticos. Pero a escala mundial, se ha reciclado menos del 10% de todo el plástico. El método más común para deshacerse del plástico, además de arrojarlo a un vertedero, es quemarlo, lo cual es costoso, consume mucha energía y arroja gases nocivos al aire. Otros procesos industriales alternativos incluyen procesos muy intensivos en energía de glucólisis, pirólisis y/o metanólisis.

Las soluciones biológicas consumen mucha menos energía. La investigación sobre enzimas para el reciclaje de plástico ha avanzado durante los últimos 15 años. Sin embargo, hasta ahora, nadie había sido capaz de descubrir cómo hacer enzimas que pudieran operar de manera eficiente a bajas temperaturas para que fueran portátiles y asequibles a gran escala industrial. FAST-PETase puede realizar el proceso a menos de 50 grados centígrados.

A continuación, el equipo planea trabajar en la ampliación de la producción de enzimas para preparar su aplicación industrial y ambiental. Los investigadores han presentado una solicitud de patente para la tecnología y están considerando varios usos diferentes. La limpieza de los vertederos y la ecologización de las industrias que producen muchos desechos son las más obvias. Pero otro uso potencial clave es la remediación ambiental. El equipo está buscando varias formas de llevar las enzimas al campo para limpiar los sitios contaminados.

«Al considerar las aplicaciones de limpieza ambiental, necesita una enzima que pueda funcionar en el medio ambiente a temperatura ambiente. Este requisito es donde nuestra tecnología tiene una gran ventaja en el futuro», dijo Alper. (EUROPAPRESS)

En funcionamiento planta trituradora de llantas

PROCESO. Santo Domingo es pionero en este tipo de proyectos.

Se arman alianzas con otras municipalidades del país para vender el producto final.

Cuidar el medio ambiente, erradicar criaderos para la proliferación de mosquitos y recuperar las riberas de los ríos son algunos de los objetivos que se busca con la planta trituradora de llantas usadas, en Santo Domingo.

Se ha invertido un aproximado de 150 mil dólares para el equipamiento del lugar, que consta de: una extractora de metal para sacar el alambre del neumático, una guillotina y molinos.

El producto final es caucho en grano y en polvo. La primera fase está en marcha y se enfoca a producir el material para dar mantenimiento a las canchas sintéticas.

Procesamiento

El proyecto es impulsado por la empresa pública de Construcción (Ep-Const) y cuenta con el apoyo del consorcio Bio-Planet. Funciona en las instalaciones del complejo ambiental del cantón Santo Domingo, ubicado en el kilómetro 26 de la vía a Quevedo.

Ider Alcívar, director de aseo en Ep-Const, explicó que en cada jornada de trabajo se procesa un promedio de cinco toneladas de llantas y que tienen maquinarias de última tecnología.

La recolección inició hace varios meses. Al momento cuentan con un stock que bordea las 300 toneladas, cantidad suficiente para operar en el 2022.

“No solamente rescatamos lo ambiental, sino también la parte de salud y económica. Recordemos que las llantas que han sido arrojadas recogen líquidos y se hace la proliferación de mosquitos, por ende, se afecta la economía de una ciudad”, expresó Alcívar.

Un equipo de investigadores trabaja sobre los nuevos productos que se pueden elaborar con las llantas desgastadas. Prevén sacar al mercado topes para ciclovías, baldosas de caucho, piso sintético y asfalto de caucho.

Apoyo

El alcalde Wilson Erazo dijo que es la primera municipalidad del país en contar con una planta trituradora de llantas usadas. Explicó que habrá un ahorro, pues al año invertían cerca de un millón de dólares para el mantenimiento de canchas sintéticas.

“Les presento el proyecto, es único y será ejemplo en el Ecuador. En Latinoamérica lo tienen muy pocos países”, expresó el burgomaestre. (JD)

Recolección
Hasta el momento se ha reunido un promedio de 60 toneladas de llantas, que están almacenadas en el complejo ambiental de Santo Domingo. Estos neumáticos fueron retirados en quebradas, ríos y en la vía pública.
Cifra
5 personas trabajan en esta planta.