La recesión mundial ya afecta al Ecuador en el financiamiento y el ingreso de divisas vía exportaciones

HECHO. El sector bananero es uno de los más afectados por la actual crisis económica.

El país necesita recursos frescos para que crezca su economía.La recuperación plantea retos en los sectores público y privado.

La recesión mundial, que se traduce en menor crecimiento y actividad económica, ya está afectando a Ecuador en tres ámbitos: caída de volumen vendido en exportaciones; dificultades para atraer inversión y financiamiento externo; y encarecimiento del crédito interno.

Por el momento, el sector exportador se mantiene a flote gracias a sus propios esfuerzos y al impulso de desempeños excepcionales de productos como el camarón; pero otros productos están cayendo en volúmenes vendidos.

Por el lado del financiamiento externo e interno, el Gobierno debe, según Ramiro Muñoz, economista y consultor internacional, dejar de dar palos de ciegos, tomar decisiones firmes para atraer inversiones, hacer reformas en el ámbito laboral, e insistir en el orden fiscal para que no se dispare el déficit fiscal (más gastos que ingresos).

Todo está conectado

En la última semana, el riesgo país superó los 1.700 puntos. Esto tiene dos efectos directos. Por un lado, se vuelve casi imposible que el Gobierno, las empresas y los bancos nacionales consigan financiamiento externo a tasas menores al 21%. Además, también se encarece el crédito interno, que se había abaratado durante el primer año del actual Gobierno.

Hasta septiembre de 2022, la tasa de interés del segmento productivo corporativo ha subido 1,06 puntos porcentuales; mientras el crédito productivo pymes ha tenido un aumento de 0,26 puntos.

Así, se hace más caro invertir localmente. Asimismo, cualquier inversionista internacional piensa diez veces antes de venir a un país con inestabilidad política y social; y que necesita ofrecer altos niveles de retorno para que lleguen capitales del exterior.

En este escenario de crisis, el Gobierno de Guillermo Lasso tiene como principal reto ser la principal fuente de certidumbre. Es decir, tomar medidas concretas para incentivar la llegada de Inversión Extranjera Directa (IED) y premiar a los empresarios nacionales que sí han arriesgado sus capitales para sostener la producción y el empleo.

En este contexto, el exministro de Hacienda de Chile, Felipe Larraín, puntualizó que se pueden hacer reformas que no dependen de la Asamblea: simplificar y modernizar, vía reglamento, la contratación pública y los procesos de importación; crear instrumentos como ventanillas únicas de trámites para inversionistas.

Por otro lado, también se deben impulsar y masificar sistemas societarios más rápidos y baratos como las SAS; hacer obras públicas de impacto, pero que requieren menos dinero como planes de vivienda social, infraestructura de salud básica, y otros con el sector privado.

Finalmente, se requieren reformas puntuales, vía reglamentos, decretos y resoluciones, para facilitar la contratación laboral y reducción de trámites en todo el sector público. Por otra parte, y aunque sea impopular, se debe mantener el orden fiscal.

Las exportaciones

El sector exportador, luego de ser un puntal de la economía durante la pandemia, ha tenido que enfrentar varios golpes: aumento de los costos logísticos; nudos críticos en la producción y el transporte mundial; la Guerra en Ucrania, aumento de costos de insumos; y ahora se siente cada vez más una recesión económica con la consiguiente reducción del consumo en los grandes mercados europeos y estadounidenses.

Felipe Ribadeneira, presidente de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), explicó que a todo eso se sumó el daño a las estructuras productivas, sobre todo de la Sierra, como consecuencia del paro violento de junio de 2022.

Así, las crisis externas e internas han provocado una situación en la que, si bien los montos en dólares se mantienen estables, comienza a ser cada vez más preocupante la caída en volumen o cantidad vendida. En el caso del banano esa caída llega al 10%; y aunque en menor medida, también afecta a sectores como flores, brócoli, madera, entre otros.

“Se han tomado decisiones en la línea de no crear más cultivos o interrumpir ciclos. El crecimiento del sector exportador no petrolero se sustenta en la parte acuícola, sobre todo camarón; pero en los productos agroindustriales estamos estancados”, dijo

Las buenas cifras del sector exportador hasta julio de 2022 se dividen en 4% más de volumen de ventas (pero casi todo relacionado al camarón) y un 25% más por los altos precios. Pero, si se analiza producto por producto, se ve que en casos como el banano se cae el volumen y también los montos en dólares.

De acuerdo con Rivadeneira, los exportadores ecuatorianos no tienen muchas herramientas para cubrirse de la recesión mundial; pero se pueden hacer esfuerzos para mejorar la competitividad interna.

Otro factor que les ayudaría es que se acelere la agenda de acuerdos comerciales.Mientras tanto, el sector florícola ha abierto nuevos mercados como Kazajistán. En el caso de las demoras del acuerdo con México,  se han buscado alianzas estratégicas directas con los empresarios.

Estas medidas son importantes porque, de cara a 2023, una mayor reducción del consumo en Estados Unidos y Europa puede empeorar la situación. (JS)

Claves para afrontar una recesión en las finanzas personales.

Eliminar las deudas.

Priorizar el ahorro.

Buscar ingresos extras.

Reducir gastos.

Evitar endeudarse para gastos de consumo.

Aprovechar las oportunidades de inversión. LA HORA ha sacado una serie de notas sobre los fondos de inversión y el mercado de acciones.

Mejorar nuestras habilidades.

Claves para afrontar una recesión en las finanzas empresariales.

Crear reservas de efectivo.

Gestionar y consolidar deudas.

Revisar costos, cortar gastos innecesarios y optimizar procesos.

Diversificar la base de clientes y proveedores.

Hacer alianzas con otras empresas para mejorar ventas y producción.

Pagar deudas y solo adquirir nuevos créditos que generen retorno a futuro.

Buscar nuevas oportunidades de negocios.

La OMC prevé la llegada de una recesión global

Los cambios en las tasas de interés afectan a países en vía de desarrollo.

Las crisis simultáneas alimentan la posibilidad de una recesión total. La OMC da la alerta. 

La directora general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, vaticinó hoy la llegada de una recesión global, en un momento de crisis simultáneas por la guerra en Ucrania, los altos precios de la energía o los alimentos y los efectos adversos del cambio climático.

«La recesión está llegando, los indiciadores no son positivos en un momento en el que tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional han actualizado a la baja sus previsiones de crecimiento«, destacó Ngozi en la apertura del foro público anual de la OMC.

«Estamos al borde de una recesión global, pero al mismo tiempo tenemos que pensar en la recuperación, en regresar al crecimiento«, añadió en el foro que se celebra en Ginebra.

El mundo «está en un momento muy complicado, en ‘policrisis’ con impactos en la seguridad, en el clima, en la energía y los precios de los alimentos, golpeando a todos los países a la vez, por lo que no podemos seguir como si nada, tenemos que pensar ideas nuevas», analizó la política nigeriana.

«Todo el mundo está sintiendo estos impactos, a menos que sean extremadamente ricos y vivan aislados», bromeó Ngozi, «pero para los países de la OMC ciertamente no es una situación normal«.

La máxima responsable de la OMC subrayó que en el actual contexto casi la única respuesta que pueden dar los bancos centrales es la de subir los tipos de interés como están haciendo, aunque aseguró que «las repercusiones de estas subidas son muy graves para las economías en desarrollo y emergentes».

«Estas economías también están ajustando sus políticas y subiendo tipos, pero las dictadas por los países desarrollados afectan a su deuda y a la salida de capitales, así que es difícil valorar estas medidas», subrayó Ngozi. (EFE)

La economía española avanza hacia la recesión por el leve crecimiento de los servicios en agosto

Un camarero limpia las mesas de un bar en Sevilla, España.

El estancamiento de la economía española se refleja en que las ventas privadas fueron bajas y la elevada inflación. 

La actividad comercial del sector servicios en España se expandió durante el mes de agosto, aunque el ritmo de crecimiento fue leve, según refleja el índice de gerentes de compras (PMI, por sus siglas en inglés), elaborado por S&P Global, que en el octavo mes del año se situó en los 50,6 puntos, frente a los 53,8 enteros del mes anterior.

«La economía de España se encaminó hacia el estancamiento en agosto, ya que el sector servicios siguió la tendencia del sector manufacturero al registrar solo un crecimiento marginal», ha alertado el director económico de S&P Global Market Intelligence, Paul Smith.

El experto ha alertado de que las empresas temen que la inestabilidad y la inflación afecten a los clientes, sumándose esto a la preocupación de que la economía se está dirigiendo a un «invierno de desafíos y una posible recesión».

Las empresas observaron que las ventas tanto en el país como en el extranjero fueron más bajas. Los nuevos pedidos de exportación cayeron por segundo mes consecutivo y a un ritmo más pronunciado que el registrado para los nuevos pedidos en general.

De su lado, los precios siguieron registrado señales de «inflación elevada». Sin embargo, la encuesta elaborada por S&P concluye que los precios pagados por los insumos como los precios finales cobrados «aumentaron a tasas más lentas».

«Los combustibles, la energía y los salarios siguieron siendo las principales fuentes de precios más altos, que en general aumentaron en agosto por vigésimo séptimo mes consecutivo. No obstante, la tasa de inflación mantuvo su reciente tendencia a la baja, cayendo a su nivel más bajo desde octubre», ha concluido el informe elaborado por la firma. (Europa Press)

Precio del barril de crudo cae $10 por los temores a una recesión mundial

El valor del WTI, que es el crudo de referencia para Ecuador, pasó de $108 a $98 por barril. Bancas de inversión como Citi proyectan que el desplome puede llegar a los $65 hasta finales de 2022 y eso pone en entredicho los ingresos extraordinarios que se proyectaban para el fisco.

En la mayoría de las grandes economías mundiales, los altos niveles de inflación y las medidas que se están tomando para frenarlos (subida tasas de interés) está haciendo cada vez más reales los temores sobre un recesión generalizada. Es decir, un menor crecimiento económico y menor demanda de productos terminados y materias primas.

Así, este 5 de julio de 2022, esos temores se ha reflejado con fuerza en el precio internacional del crudo. El WTI, que es el crudo de referencia para Ecuador, pasó de $108 a $98 de un día para otro. Esto significa una caída de $10 por barril, y pone en entredicho cuál podría ser realmente el monto de ingresos extraordinarios que recibirá el Gobierno ecuatoriano hasta finales de año.

En primera instancia, y con un promedio de más de $100 por barril, el ministerio de Economía calculó excedentes por $1.200 millones. Inmediatamente, sectores políticos y sociales, analistas y académicos salieron a hacer cuentas de cómo se deberían gastar esos recursos.

Sin embargo, ante la desaceleración económica mundial, bancos de inversión como Citi ya están proyectando escenarios donde el precio del barril de WTI podría cerrar 2022 en $65. Ese precio es mayor a los $59,2 presupuestados, pero quedaría lejos de los escenarios de una nueva bonanza petrolera.

Menos ingresos, pero también menos subsidios para el fisco

Por cada $1 que aumenta el precio del barril de crudo (por encima de los $59,2 presupuestados), los ingresos para el fisco aumentan en aproximadamente $48 millones.

En este contexto, los $1.200 millones de ingresos extraordinarios se convertirían en un monto mucho menor. En este último semestre del año podría acumularse $278,4 millones, los cuales ni siquiera pueden cubrir los más de $500 millones de pérdidas en el sector petrolero por el paro de 18 días. Esto le pondría más presión al Gobierno porque sus compromisos de gastos se ha disparado en los últimos días, pero no tendrá todos los recursos que se esperaban.

Sin embargo, también hay que tomar en cuenta que el crudo ecuatoriano tiene un castigo promedio de $4. Así, con un precio internacional de $65, el pago real que sería de alrededor de $61 por barril. De esta manera, los ingresos extra llegaría a 86,4 millones. Eso quiere decir que al final se podría totalizar alrededor de $500 millones de ingresos extra por encima de lo presupuestado.

Por el otro lado, el alivio vendría por la reducción en el gasto por subsidio a los combustibles. Según las últimas cifras actualizadas por el Ministerio de Economía, por cada $1 que aumenta el precio del barril de crudo (por encima de los $59,2 presupuestados), el gasto en subsidios se incrementa en $61 millones.

Así, con un precio del barril de WTI de $65, el gasto total en esos subsidios pasaría de los $3.400 millones proyectados en los últimos días (incluida la rebaja de 15 centavos en el precio de la gasolina extra y el diésel) a alrededor de $2.000 millones. (JS)