Ecuador y Petrochina se reunieron para renegociar preventas petroleras

El gerente de la estatal ecuatoriana estuvo a la cabeza del encuentro virtual

Todavía se deben entregar 121,4 millones de barriles entre 2022 y 2024, pero se busca ampliar plazos y mejorar condiciones de pago.

Los equipos de Petroecuador y Petrochina mantuvieron, el jueves 21 de abril de 2022, la primera reunión virtual en el marco de la renegociación de contratos de largo plazo o preventas petroleras

Esta renegociación fue acordada durante el encuentro presidencial mantenido en febrero pasado por el presidente de la República, Guillermo Lasso, y jefe de Estado de la República Popular China, Xi Jinping.

Hay tres contratos vigentes entre Ecuador y empresas petroleras estatales de China. Estos contratos comprometen a Ecuador a entregar 121,4 millones de barriles de petróleo entre 2022 y 2024.

La petrolera estatal ecuatoriana Petroecuador calcula que puede ahorrar hasta S610 millones entre 2022 y 2024 si logra mejores condiciones de pago.

La delegación de la estatal ecuatoriana estuvo liderada por el Gerente General de Petroecuador, Ítalo Cedeño; el Gerente de Comercio Internacional, Pablo Noboa; además se contó con la participación del Ministerio de Economía y Finanzas del Ecuador, representado por el viceministro de Finanzas, Bernardo Orellana.

Por parte de la estatal china, la delegación estuvo encabezada por el presidente de Petrochina, Teng Qidi y el vicepresidente de Petrochina Internacional, Liu Qiang.

Según las autoridades nacionales, la primera reunión fue positiva y evidenció las voluntades de las partes con un objetivo común: consolidar y profundizar las relaciones entre la República del Ecuador y la República Popular China.

Los temas que se tratarán en las próximas sesiones son la fórmula de precios de crudos ecuatorianos Napo y Oriente y la extensión en el calendario de entrega de embarques de crudo, que al momento tienen vigencia hasta el año 2024.

El gerente de Petroecuador, Ítalo Cedeño, ha explicado que Ecuador discutirá con China al menos tres alternativas para la renegociación:

1.- Extensión del plazo de contrato, para que el país pueda alargar las fechas de entrega de los embarques de petróleo que faltan y para los que hay plazo de apenas dos años.

2.- Modificación de la fórmula de precios establecida en 2015, durante el Gobierno de Rafael Correa. El objetivo del ajuste es conseguir precios similares a los que logra Ecuador en la venta de petróleo en el mercado spot o abierto y que son más altos.

3.- Destino del petróleo ecuatoriano. El objetivo es lograr que sea enviado a refinerías en China en lugar de ser vendido a intermediarios. La intermediación reduce los precios del petróleo ecuatoriano en $3,60 por barril

Cedeño, indicó que Petrochina es un socio estratégico para EP Petroecuador y nuestra intención es fortalecer la relación entre ambas compañías a través de los acuerdos ganar/ganar que se alcancen en esta renegociación”.

Según la agenda de trabajo presentada, Petroecuador espera culminar esta renegociación, con la firma de los respectivos acuerdos, el próximo mes de junio.

Ampliar la oferta exportable

Petroecuador buscará incrementar su oferta exportable para ventas spot más allá del 10% que actualmente exige la norma. Lo podrían hacer con una mayor producción, en la cual ya están trabajando, y a través de la renegociación de contratos de preventa con China y Tailandia, para así bajar la presión de entrega de crudo.

Cedeño destacó los resultados del último concurso spot realizado esta semana, que fue ganado por la empresa Marathon, la mayor refinadora de crudo de Estados Unidos y que ofertó un premio de $ 0,75 por barril (para crudo Oriente), mientras que la estatal Petroperú, también refinadora, ofertó un premio de $ 0,72 por barril.

Asimismo, ratificó que la meta del Gobierno es eliminar a los intermediarios, “a las manos sucias, que se las ve en la prensa: Antonio Peré, Enrique Cadena, etc“, dijo.

De acuerdo con su declaración, estos intermediarios usufructuaron con un diferencial demasiado perjudicial para el país, lo que también derivó en la desvalorización del crudo. Se trataron de fórmulas leoninas que afectaron al país en $3,5 por barril.

Petroecuador ha calculado los perjuicios económicos por los contratos con China y Tailandia donde también participaban intermediarios, en unos $5.000 millones. (JS)

El negociado con el petróleo ecuatoriano pasa por China y Europa

COMERCIO. La estación marítima de Balao, en Esmeraldas, es el punto de salida de las exportaciones petroleras ecuatorianas.

Papeles en manos de la Comisión de Fiscalización de la Asamblea muestran que el dinero de la deuda china por petróleo provenía, en realidad, de bancos europeos.

La historia tiene los ingredientes de una novela de suspenso con pinceladas de propaganda gubernamental, corrupción e intereses geopolíticos.

Por un lado, el gobierno de Rafael Correa busca desesperadamente fuentes de financiamiento para las obras de infraestructura que, en primer lugar, dinamizarán la economía del país (lo que ocurrió unos pocos años) y -a su juicio- harán que la inversión extranjera llegue a raudales al país (algo que aún no ocurre).

Busca financiamiento alternativo, en primer término, para sostener su discurso antisistema, que incluye críticas al Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM) y otras fuentes tradicionales; y, además, porque en la práctica esas llaves se le cerraron en 2009 tras calificar como ilegítimo un tramo de la deuda externa y dejar de pagarla.

Y por otro lado, está China, un país con mucho dinero y gran interés en reemplazar a Estados Unidos como socio principal de los países de América Latina.

La fórmula de este arreglo parecía simple: China nos prestaba alrededor de $18 mil millones para construir la infraestructura que necesitábamos y devolveríamos a la nación asiática los créditos en dinero, en una parte, y la otra a través de la entrega de 1.330 millones de barriles de petróleo hasta 2024; lo que se conoce como preventa petrolera.

Lo que el ecuatoriano común nunca notó en esta aparentemente sencilla ecuación fueron detalles como que los pagos en efectivo se acordaron al 8% de interés, alrededor del doble del promedio cobrado por los denostados préstamos del FMI.

Y en cuanto a las preventas petroleras, hemos entregado petróleo desde 2009 por debajo del precio de mercado, a razón de $3,6 menos por barril. Algunos cálculos señalan que Ecuador ha perdido $4.226.4 millones en este negocio. Y más ahora, cuando existe una recuperación del precio del crudo.

Una gran trama de corrupción

Estos no son los únicos problemas de las preventas petroleras. Varias investigaciones han mostrado que detrás del negocio se formó una red de intermediación que involucró a funcionarios públicos, lobbistas, intermediarios y empresas petroleras. El resumen de esto es que el petróleo con el que venimos pagando la deuda adquirida con China, nunca llegó a ese país sino que se revendía y esto enriqueció a muchos bolsillos.

Entre los exfuncionarios, cuyos nombres se mencionan como involucrados, están Rafael Correa y Jorge Glas; el exgerente de Comercio Internacional de Petroecuador, Nielsen Arias; Marco Calvopiña y Pedro Merizalde, exgerentes de Petroecuador; y los exministros Wilson Pástor, Rafael Poveda y Pabel Muñoz.

Un reportaje de diario El Universo, publicado este 7 de febrero, recordaba que Raymond Kohut, directivo de la empresa rusa Gunvor, admitió ante tribunales de Estados Unidos que entregó alrededor de $70 millones entre 2012 y 2015 en sobornos y comisiones, para que se adjudicaran contratos a favor de las firmas que operaban como intermediarias en las transacciones de crudo ecuatoriano comprometido con China. Quiénes lo recibieron y en qué cantidades está por determinarse.

Participación europea

La novela de los negocios detrás de las preventas petroleras a China tiene otra arista, según el citado reportaje de El Universo: la participación de bancos europeos en la trama.

Según documentos en manos del presidente de la Comisión de Fiscalización, Fernando Villavicencio, entidades financieras como la sucursal en Ginebra del Banco ING Bélgica y los franceses Natixis y Société Générale de París actuaron como financistas de la intermediación petrolera. Así lo muestran decenas de endosos de conocimiento de embarques girados a nombre de esas entidades.

Luego, según la investigación, el petróleo de la deuda china era entregado mayoritariamente a las compañías Gunvor y Core Petroleum, las que, a su vez, lo revendían a Petroperú.

Esto muestra, según Villavicencio, que China no financió a Ecuador.

A cambio de esto, Gunvor, por ejemplo, según la versión de su directivo procesado en EE.UU. “ayudó a obtener financiamiento por aproximadamente $5.400 millones en préstamos respaldados con petróleo”.

En su reportaje, El Universo muestra el esquema con el que se movía el petróleo ecuatoriano prepagado. Generalmente el barco de nombre Kerala sacaba el crudo de Esmeraldas; el hidrocarburo se vendía a una empresa china, que la entregaba al banco Natixis (de Francia); este, a su vez, lo cedía a una firma intermediaria como Gunvor, la que terminaba el negocio revendiendo el producto a Petroperú.

Y en el caso de preventa petrolera arreglada con Petrotailandia (PTT), era el barco Commander el encargado de la exportación de crudo; la petrolera asiática negociaba el hidrocarburo con el Banco ING Bélgica, que lo pasaba a Gunvor y este a Petroperú. En ciertos casos, la intermediaria era Core Petroleum, pero el destino siempre era Petroperú.

Al final, el perjudicado resulta Ecuador, que vende petróleo barato, mientras decenas de personas se enriquecen mediante esta intermediación. (DLH)