La Merced y la Catedral, cunas de la devoción esmeraldeña

HISTORIA. En 1940 fue fundada la parroquia La Merced, la imagen muestra su edificación 20 años antes cuando su estructura era de madera y paredes de mezcla de cemento y argamasa.

En 1920 se reconstruyó la iglesia La Merced, y en 1979, 59 años más tarde y como sueño del Obispo Ángel Barbisotti, se edificó La Catedral ‘Cristo Rey’.

“La más antigua de Esmeraldas”, inicia el padre Martín José Balda, vicario pastoral de la iglesia La Merced, a descifrar la imponente estructura de hormigón, que hoy resalta en la calle Sucre, frente al parque central ‘20 de Marzo’, cuya historia en los libros se origina con la llegada de los jesuitas al término de la revolución de Carlos Concha en 1916.

Pero la historia es difusa, siglos antes explica el padre Martín, se creó en el año de 1613 la capilla La Merced, allí aún no se formaba la parroquia, por lo que misioneros de otras ciudades como Portoviejo y Quito arribaban hasta el templo, ellos eran los Mercedarios, los primeros en albergar el catolicismo en Esmeraldas.

Luego, desde 1920 a 1930 la iglesia se reconstruyó, haciéndola más grande y bella, con estructura de madera y paredes de mezcla de cemento y argamasa. En 1940 fue fundada la parroquia La Merced, atravesando por el año 1950 Los Carmelitas y en 1955 entregada a los Combonianos.

Consagración

El primer párroco Comboniano fue el padre Luis Marro, mientras que Ángel Barbisotti estaba de superior regional en Inglaterra cuando el padre Antonio Todesco, superior de los Combonianos le comunicó su nombramiento como administrador apostólico de la Prefectura de Esmeraldas, decretado en 1954.

Cuatro años después llegarían dos actos que cambiaron enormemente a Esmeraldas, el 19 de enero de 1958 se generó un sismo de magnitud 7,6. La torre de La Merced cayó, el templo quedó destruido, pero a pesar de ello el 2 de febrero del mismo año, frente a ella, en el parque central, fue consagrado como primer Obispo de Esmeraldas el Monseñor Ángel Barbisotti.

La iglesia La Merced, se volvió estrecha para la cantidad de fieles que arribaban a las festividades religiosas y cada domingo, el párroco Olindo Spagnolo, buscó fondos en la provincia, en el país y en Italia, el 4 de junio de 1967 Barbisotti coloca la primera piedra del nuevo templo. La construcción se erigió en dos partes, el presbiterio y la primera mitad del párroco Spagnolo, la segunda mitad y las fachadas por el padre Vicente Cioffi.

En 1979 la ciudad ya contaba con una iglesia moderna, bajo los planos del ingeniero Gortaire, quien recreó en ella una tienda de campaña, aduciendo la peregrinación del pueblo hebreo por el desierto, viviendo bajo tiendas provisionales. 10 años después, la iglesia La Merced es declarada Santuario Mariano Diocesano.

Catedral

El estado leñoso y escasa capacidad fueron las razones por la que La Merced no pudo erigirse como la Catedral del pueblo, señala el padre Carlos Alberto Vernaza, actual párroco de la entidad católica. En ese punto, el Monseñor Ángel Barbisotti estudió varios terrenos, el principal lo que hoy es la escuela Hispanoamérica, pero luego recayó en donde actualmente se asienta, en el sector de Nuevos Horizontes.

Aunque hubo batallas legales y disgustos por satisfacer los planos arquitectónicos, el 2 de agosto de 1964 se coloca la primera piedra, un año después se comienzan oficialmente los trabajos, se realiza una pre-inauguración en 1967 y cuando por fin se culmina la obra el 27 de octubre de 1968 se consagra en la fiesta de Cristo Rey.

Simplicidad

La Catedral de Esmeraldas, señala su párroco, se caracteriza por su diseño simple, propio de la arquitectura moderna, la misma que se presenta como una gran nave sin cruceros intermedios y divididos en su parte frontal por una torre formada por tres columnas que se elevan para sostener la corona de Cristo Rey.

Las puertas fueron fundidas en Milán, Italia y representan el infierno. En la fachada principal, sobre la cubierta, reposa una imagen de Cristo Rey. Elaborada en bronce y fundida en Italia por el padre Jordán Barani. Contiene vitrales que representan escenas de la vida de Jesús. Y lo más importante guarda los restos de los dos obispos de Esmeraldas, Ángel Barbisotti y Enrique Bartolucci. Además, de las reliquias del escritor esmeraldeño Nelson Estupiñán Bass.

Estas dos monumentales iglesias hoy son cunas de la devoción esmeraldeña, de fieles creyentes que oran día o noche por la salud de sus familiares, por el descanso eterno de cada uno de ellos o el simple hecho de un nuevo día en una provincia que carece de mucho y a la vez tiene todo. (JSG)

Según el padre Martín José Balda, de 68 años, la efigie más antigua y representativa de Esmeraldas es el Cristo que reposa en la Iglesia La Merced, ubicada frente al Parque Central ‘20 de Marzo’.
En la Catedral hay dos cálices o copas para la misa con un valor histórico inmensurable. Uno, con filigrana en plata, usado por el Papa Pío XII, y otro de oro como obsequio del Papa Pablo VI, ofrecido en ocasión de la consagración de la iglesia.

“La Merced sigue siendo el emblema de Esmeraldas, es la iglesia de paso de todo creyente, es el paso continuo de la gente”.

Padre Martín José Balda Vicario pastoral de la Iglesia La Merced
Padre Martín José Balda
Vicario pastoral de la Iglesia La Merced
CONSGRACIÓN. El padre Carlos Alberto Vernaza, sostiene el libro de la historia de La Catedral, nos muestra su edificación para que las generaciones no la olviden.
CONSGRACIÓN. El padre Carlos Alberto Vernaza, sostiene el libro de la historia de La Catedral, nos muestra su edificación para que las generaciones no la olviden.