La industria de videojuegos crece a nivel mundial, pero en Ecuador no despega

REALIDAD. Entretenimiento y tecnología es una combinación en expansión

El país participa de menos del 1% de los $6.000 millones que mueven los videojuegos en América Latina.

La pandemia potenció la innovación y desarrollo de la industria de los videojuegos. A escala mundial, esa industria mueve más de $159.000 millones al año. De ese total, alrededor de $6.000 millones se generaron en América Latina, con un crecimiento de más del 20%.

Sin embargo, Ecuador no es parte de ese boom. Las cifras de importación de juegos y consolas no superan los $1,2 millones.

Actualmente, cuatro empresas están operando en el sector, pero la comercialización y las actividades relacionadas con la producción nacional no llegan ni al $1 millón.

En la región la lista de países con mayor desarrollo está liderada por México, con un movimiento de $1.901 millones; Brasil, con $1.754 millones; Argentina, con $507 millones; Colombia, con $417 millones; y Chile, con $308 millones. Esas cifras no solo incluyen ventas, sino también el desarrollo de videojuegos.

Esta industria, que es parte de la llamada economía naranja, reúne a más de 2.300 millones de jugadores alrededor del mundo. En América Latina, el mercado abarca a más de 230 millones de personas.

Impuesto e informalidad

Una de las principales barreras es que en Ecuador existen impuestos altos sobre los productos que se comercializan en el sector.

Así, por ejemplo, una consola de videojuegos que se encuentra en Estados Unidos a un precio máximo de $499, en Ecuador se vende a no menos de $1.500. Esto significa que los productos son 300% más caros.

El Gobierno, dentro de su propuesta de reforma tributaria, incluyó la eliminación del 35% de Impuestos a los Consumos Especiales (ICE). Este cambio abarataría el costo hasta $780, pero la diferencia con otros países seguiría siendo significativa.

Los productos dentro de la categoría de videojuegos actualmente pagan más del 77% de su valor solo en impuestos: además del ICE, se suma 15% de IVA; contribución Fondo de Desarrollo para la Infancia (Fodinfa) y aranceles, entre otros.

Adrián Bucheli, dueño de una tienda especializada en videojuegos, comentó que la carga tributaria distorsiona completamente el mercado y hace que la mayoría del negocio se concentre en el sector informal y el contrabando.

“No hay incentivos para comprar en un negocio formal. Los clientes prefieren descargar juegos ilegalmente en línea o traerlos directamente de afuera pasándose los controles. Así también, los productores locales no tienen apoyo ni políticas públicas que los respalden”, acotó.

Sin entorno favorable a la innovación

En agosto de 2019, el Gobierno de Lenín Moreno presentó un plan que, en teoría, buscaba impulsar la economía naranja. Se aseguraba que, con reducción de impuestos, créditos especializados, entre otros apoyos se lograría que las industrias culturales llegaran a sumar el 3% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2021.

El plan quedó más en el papel que en la realidad y sectores como los de los videojuegos sufren de la falta de reales políticas de fomento.  Además, las falencias a nivel educativo provocan que exista un déficit de 9.000 programadores y desarrolladores cada año para impulsar la tecnología y la innovación.

Un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) apunta también a la falta de técnicos capacitados; pero también cuestiona las trabas todavía existentes para el emprendimiento; el limitado acceso a capital financiero (préstamos, inversionista ángeles y capital de riesgo); la falta de integración en las cadenas globales de valor y, finalmente, la elevada fragmentación del sector.

Fuera del radar de emprendimientos tecnológicos

A pesar de que los emprendimientos tecnológicos han crecido 150% en los últimos dos años, dentro del radar de las llamadas Starups (elaborado por la empresa Buen Trip Hub) no se registra ninguna iniciativa vinculada a los videojuegos.

De los 280 emprendimientos mapeados, el 58% están concentrados en el sector financiero y de comercio electrónico. En temas de entretenimiento e industrias culturales, solo hay 7 iniciativas con 29 empleos directos generados.

El 2021 fue declarado por las Naciones Unidas el “Año Internacional de la Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible”; con especial énfasis en los sectores de más alta innovación como los videojuegos. Sin embargo, esa industria es casi inexistente en Ecuador.

Menos del 25% de los emprendimientos tecnológicos en Ecuador reciben algún tipo de financiamiento o capital de riesgo para desarrollarse.

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