Ministra de Educación acepta que estudiante violada no recibió ayuda inmediata

Cientos de estudiantes salieron este 26 de abril a las calles para exigir justicia para su compañera.

La ministra María Brown dijo que solicitó la renuncia de la rectora del colegio que habría querido mantener el buen nombre del plantel antes que realizar acompañamiento a la estudiante.

Lo denunciado por los padres de una estudiante violada en un colegio de Quito fue confirmado por la Ministra de Educación, María Brown: el colegio prefirió mantener “su buen nombre” antes de atender con rapidez la denuncia de la joven de 15 años.

La Ministra de Educación dijo que las autoridades del colegio incumplieron los protocolos que se deben activar cuando ocurren este tipo de casos.

“No hubo respeto ni solidaridad con la estudiante. Tampoco se brindó ayuda socioemocional ni psicológica”, señaló Brown y destacó que a la familia de la estudiante tampoco se le acompañó para poner la denuncia en Fiscalía.

Ante esto, Brown dijo que el Ministerio solicitó la renuncia a la rectora del colegio, y fue aceptada.

“También está en investigación el trabajo del Departamento de Bienestar Estudiantil. Queremos saber si su trabajo responde a los protocolos”, dijo la Ministra. (AVV)

Dato: El paradero del agresor (el chofer de un bus escolar) sigue siendo desconocido.

Lecciones de una disputa

Shakespeare Abarca Córdova

El inexplicable apremió de la Ministra de Educación por dar inicio a clases presenciales, la llevó a un enfrentamiento verbal y legal con la Alcaldesa del cantón Guayaquil. La primera autoridad del puerto, en función de las alertas del COE cantonal, clausuró los centros educativos que obedeciendo una orden ministerial, quisieron iniciar clases presenciales; categóricamente Viteri señaló que le parece imprudente retomar actividades presenciales estando a punto de finalizar el año lectivo, veraz afirmación cuando faltan escasas tres semanas para concluir el régimen Costa.

Ante la reacción de Brown señalando que la Alcaldesa no puede coartar el derecho a la educación de los niños, Viteri respondió lo obvio, que no ha suspendido la educación, sino únicamente la presencialidad; y con sobra de razón interrogó: “¿Cómo garantizar la salud y la educación de los niños con escuelas que ni siquiera tienen baterías sanitarias para que los niños laven sus manos?” Sólo dos provincias tienen un 90 % de vacunación, otras apenas superan el 60 %. En este contexto, la ministra está muy alejada de la realidad al afirmar que  las escuelas no son foco de contagios, y que por el contrario los niños corren el riesgo de violencia mientras están lejos de las aulas, si nuestros niños por dos años superaron esta situación en sus casas, también lo harán el corto lapso que falta.

La situación en Guayaquil parece mejorar, el COE cantonal el domingo 30 cambió a alerta dos. De 19 fallecidos Covid diarios la semana pasada, pasó a 14 la última semana del mes. Camas UCI  se redujeron de 280 ocupadas hasta 25 enero a 224 el 30. No obstante, especialistas coinciden que la ola de Omicrón se extenderá al menos 4 semanas más; contrario a lo anunciado por la ministra de salud, enero termina con el sorprendente número de 23000 contagiados a nivel nacional. Ante los argumentos ministeriales podemos citar a España que en sólo 10 días de clase se contagiaron más de 260 mil estudiantes y unos 25 mil docentes. Como última lección Viteri recomendó: “en lugar de visitar escuelas emblemáticas solo para la foto, vaya a los barrios populares de la ciudad donde la situación es crítica, como los mismos maestros lo han denunciado”.

La presencialidad puede esperar

Shakespeare Abarca Córdova

Fue el titular del COE nacional, quien en vista del evidente rebrote de la pandemia, potenciada por la variante sudafricana, omicrón, salió al paso de las medidas, evidentemente inoportunas de la Ministra de Educación. Más allá de que esta ministra  fue  firmante en los textos de adoctrinamiento socialista, y nos parezca una burla a los ecuatorianos que votamos por la incumplida promesa de descorreizar el país, debo referirme al hecho del retorno a clases presenciales en la región costa ¿Por qué la premura de la desatinada pero ya superada medida? Cuando estamos a poco más de dos meses para concluir el año lectivo, a estas alturas, no sólo era poner en un riesgo innecesario la salud de jóvenes y niños, sino especialmente a las personas mayores del núcleo familiar.

Es conocido que las vacunas no protegen totalmente, más aún ante la presencia en el mundo de esta nueva variante, ya estamos viendo su peligrosa presencia, en Rusia, Europa occidental, Brasil y USA. En nuestro país en la segunda semana de noviembre empezó a sentirse un leve incremento de contagiados en Quito y Guayaquil, atribuido al feriado al iniciar noviembre.

El regreso a la educación presencial según las nuevas medidas, será el 07 febrero de 2022 para Sierra y Amazonía, y para la Costa y Galápagos el 03 mayo. Habrá algún tiempo más para las adecuaciones en los numerosos establecimientos educativos, que tras la pandemia lucen desvencijadas, sin servicios básicos ni mobiliario. Hay mucho que hacer en cuanto a rehabilitar centros educativos y reabrir muchos que aún permanecen cerrados, a causa de las torpes medidas correístas y sus elefantes blancos.

No es tan fácil como decía la ministra, que en escuelas que no estén aptas reubicará a los chicos, y el que no este de acuerdo que busque otra escuela; hay zonas en que los planteles quedan muy dispersos, no como en los diagramas de escritorio donde se toman esas inconsultas decisiones. Esperemos que las cosas no empeoren luego del feriado de Navidad y Fin de Año, la presencialidad no debe significar contagios y enfermedad, la vida de un niño no merece ser arriesgada bajo ningún concepto.

shak63@hotmail.es