Fiscal involucra al hijo de Cristina Fernández en juicio por corrupción

La vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner está procesada por el presunto delito de asociación ilícita y defraudación. EFE

Mensajes del teléfono celular demostrarían una intervención directa de Máximo Kirchner en los negocios de su madre.

BUENOS AIRES. La Fiscalía involucró este 5 de agosto de 2022 al hijo de la expresidenta y actual vicepresidenta argentina, Cristina Fernández, en el juicio en que se le acusa de presuntas irregularidades en la adjudicación de obra pública cuando era mandataria.

En el tercer día de alegatos, el fiscal Diego Luciani mostró nuevos mensajes del teléfono celular del exfuncionario José López para decir que “está más que clara la intervención directa” del hijo de la vicepresidenta, Máximo Kirchner, del que recordó que hasta diciembre de 2015 no había ejercido cargos públicos, pero sí se “encontraba al frente de la administración de los distintos negocios de su madre”.

Fernández está procesada por el presunto delito de asociación ilícita y defraudación en perjuicio a la administración pública.

En el caso se juzgan las presuntas irregularidades en la concesión de 51 obras públicas a firmas del empresario Lázaro Báez durante los Gobiernos del fallecido Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015) en la austral provincia de Santa Cruz.

El Ministerio Público Fiscal «tiene por acreditado» que entre los años 2003 y 2015 funcionó en el seno del Estado «una asociación ilícita de características singulares» y de forma «piramidal» que tuvo «en su cúspide a quienes se desempeñaron como jefes de Estado», dijo Luciani al comenzar su alegato el lunes pasado por videoconferencia ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de Buenos Aires.

El fiscal afirmó que se ha probado que Néstor Kirchner y Cristina Fernández “instalaron y mantuvieron en el seno de la Administración nacional y provincial de Santa Cruz una de las matrices de corrupción más extraordinaria» que se haya desarrollado en el país.

Este viernes, agregó que el argumento de la defensa de Fernández fue que todos los proyectos habían sido avalados por el presupuesto aprobado en el Congreso: “Está claro que esto no es así”.

Luciani añadió que hubo un direccionamiento y apuró por cerrar y cobrar la última licitación de obra pública en Santa Cruz hacia el final de la presidencia de Fernández y que existió una intervención del hijo de la vicepresidenta recorriendo las obras, pidiendo información o definiendo la ubicación. EFE

Fernández afronta una mini rebelión kirchnerista

El Mandatario argentino matizó el tema al señalar que la vicepresidenta Cristina Fernández no apoya la posición de su hijo.

El hijo de la vicepresidenta Cristina Fernández, Máximo Kirchner, renunció a la coordinación de la alianza oficialista en oposición al acuerdo con el FMI.

Redacción BUENOS AIRES

El presidente argentino, Alberto Fernández, dio un golpe simbólico en la mesa al recalcar que él es quien preside Argentina tras la negativa de Máximo Kirchner, hijo de la vicepresidenta, Cristina Fernández, a encabezar el grupo parlamentario de la coalición gubernamental del Frente de Todos por no estar de acuerdo con el pacto alcanzado con el FMI.

Poco después de que Kirchner anunciara su renuncia, el mandatario ha señalado que «Cristina también tiene matices con el tema del FMI», pero ha incidido en que el presidente «es él». Asimismo, ha señalado que su propia madre no está de acuerdo con la renuncia presentada.

En una entrevista con el canal C5N, el Presidente recordó que el «escenario de ‘default’ (cese de pagos) era un problema enorme». «Es como si estuviéramos jugando un partido de fútbol y me sacan de la cancha. Y no me mandan ni a la platea (gradas), me mandan a entrenar. Es un problema muy serio”, aseguró en relación al acuerdo de la renegociación de la deuda de $45 mil millones con el FMI. (EUROPAPRESS)