Fuerza de Tarea Conjunta permanecerá en Esmeraldas entre ocho meses a un año hasta que la provincia se “estabilice”.

Los militares tienen indicios de que los grupos violentos se “han congelado o están quietos”, dijo Alexander Levoyer, jefe de la Fuerza de Tarea  Conjunta en Esmeraldas.

A casi un mes de que la provincia de Esmeraldas fue declarada por el gobierno como “Zona Especial de Seguridad”,  y se oficializó la presencia de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC),  la evaluación de Alexander Levoyer, general de Brigada a cargo de esta unidad especial,  es  alentadora.

La provincia está afectada por varios factores de riesgo: grupos ilegales armados de Colombia,  narcotráfico, delincuencia común, delincuencia organizada, corrupción,  delitos en el mar, entre otros.

Antes de la presencia militar y policial  en esta zona del país,  los sicaritos y las muertes violentas registraban un promedio de entre ocho y nueve muertos diarios.   

Levoyer aseguró que, si bien todavía se producen hechos violentos, esas cifras empiezan a descender.  Según sus estadísticas todavía ocurren “una o dos muertes violentas,  pero pasando uno o dos días”, indicó.

Las Fuerzas Armadas calculan que la Fuerza de Tarea Conjunta permanecerá  en Esmeraldas entre ocho meses y,  un año  y medio hasta que la provincia se “estabilice”  . “Queremos garantizar que la provincia viva y se desarrolle en paz y con seguridad”, señaló el oficial.

El turismo y el comercio también se empieza a reactivar

Anteriormente los propietarios de los locales comerciales cerraban sus puertas al mediodía,  pero hoy trabajan incluso hasta las 23:00.

Las Fuerzas Armadas tienen indicios de que los grupos delincuenciales se han trasladado a otras provincias,  y además  a países como Colombia y Perú como consecuencia del  denominado efecto “balón”.

“Cuando se marca, se presiona o se controla una zona, la delincuencia tiende a trasladarse hacia otro sector”, expresó Alexander Levoyer,  quien por razones de  seguridad prefirió no mencionar las provincias a la que se habrían replegado los grupos delictivos.

Adicionalmente conocen que los grupos violentos se “han congelado; están quietos, nos están viendo cómo trabajamos para ellos variar sus patrones de conducta; pero ellos también saben que el Estado está presente y actuando».

Sin fecha de clausura

Los estados de excepción tienen fecha de inicio y fecha de clausura, y son una herramienta que usa el Estado para el control de áreas específicas y puede durar entre 30 o 60 días.

La Zona Especial de Seguridad es otra herramienta  con la que se dispone,  pero no tiene fecha de clausura.

El Estado y el mando militar pueden decidir si esto se extiende por dos o cuatro meses. Incluso puede durar un año o dos, una vez que la situación haya mejorado.

El general Levoyer  dijo que el paro  en Quito (que finalizó el 30 de junio de 2022),  fue un agravante para que los grupos delincuenciales puedan circular, y   obligó  a los militares a  salir a las carreteras y a las ciudades. Pero en Esmeraldas eso no ocurrió porque “aquí hay una importante cantidad de medios terrestres, navales y aéreos para realizar el control”.

La FTC   trabaja  desde el 3  de junio de 2022 con más de mil efectivos en territorio esmeraldeño a través de unidades especializadas del Ejército, Marina, Aviación, y la Policía Nacional para combatir y disminuir la inseguridad.

Los barrios  más conflictivos en Esmeraldas están ubicados a las orillas  de los ríos,  y en el sector de Santa Martha.  (SC)

Más cultura

Juan Sebastián Vargas

Hace poco escuché que en Guayaquil planificaban construir un parque acuático con una piscina de olas artificiales, pues si bien no quiero ser crítico con ese tipo de obras sí vale la pena considerar que a gran parte de nuestras autoridades municipales les importa más los proyectos políticos antes que obras en beneficio de la población, de hecho eso se llama populismo, siempre he creído que la regeneración urbana conlleva al desarrollo de las urbes pero hay algo que se nos está olvidando y es precisamente la cultura, los cascos centrales en las ciudades deben tener un mejor enfoque que permita una verdadera inclusión social y la cultura es la mejor opción, las bibliotecas públicas es un ejemplo, muchas ciudades especialmente europeas tienen una importante cantidad de bibliotecas para el servicio de la comunidad, algo que en nuestro país puede sonar raro pero en realidad se tratan de espacios de formación, de fomento de la lectura y tecnología, además de incentivar talleres y actividades de gran beneficio para los ciudadanos, según un estudio de hace unos años de la Universidad de Valencia en España  indicaba que el “gasto en cultura se ha convertido en un arma electoral”, pero bueno, qué lejos estamos de España, pero, ¿por qué no en Ecuador?, y claro, son paradigmas que debemos ir superando.

Yo quiero más museos para mi ciudad y menos “canchitas” de cemento que si bien son necesarios pero es algo que existe en cantidad y que a veces se convierten en espacios estéticamente feos, con grafitis, llenos de libadores y peligrosos y no se trata de dejar de construir espacios para el ocio o el deporte, pero es hora de ir más allá, ¿porque no tener una galería de arte de primer nivel en nuestra ciudad o un gran auditorio que nos permita atraer grandes festivales y obras teatrales?, ¿porque no podemos convertirnos en una capital cultural del Ecuador?, esto debería ser una verdadera propuesta de trabajo para el próximo alcalde de nuestra ciudad.