Policía habla de «ligero incremento» de muertes violentas en Quito

Producto de los controles combinados de Policía y FF.AA. más de 1.000 personas han sido detenidas en el país.

Según cifras policiales, en lo que va del año 52 personas han sido asesinadas en la capital ecuatoriana; la institución atribuye el aumento a los controles que desarrollan en otras provincias.

El coronel José Garcés, responsable del Distrito Metropolitano de Quito, informó de un «ligero incremento» de las muertes violentas en la ciudad, donde este sábado 14 de mayo de 2022 fueron asesinadas dos personas, al estilo sicariato.

Precisó que en el suceso de hoy falleció un hombre de 46 años, originario de la provincia del Guayas, y una mujer, de 36 años, de la provincia de Pichincha.

«Al parecer este incidente se produjo luego de una persecución entre dos vehículos», dijo a la televisión Teleamazonas.

Detalló que «uno de los proyectiles que se habrían accionado impactó en el conductor, quien perdió pista y se estrelló contra un poste. Luego del vehículo que realizaba la persecución descendieron dos personas más y realizaron varios impactos, aproximadamente 20, con armas cortas y armas largas, que ocasionaron la muerte de estas dos personas que se encontraban al interior del vehículo».

De acuerdo con Garcés, en lo que va del año se han registrado 52 muertes violentas, lo que refleja «un ligero incremento de muertes violentas en el Distrito Metropolitano de Quito«.

«Creemos que es a consecuencia de que el accionar policial que se está dando en varias provincias del país, donde estamos actuado de manera fuerte y firme para frenar la delincuencia; (esto) ha permitido que de esas provincias, algunas personas dedicadas a las actividades delictivas, emigren hacia otros sectores, principalmente a la ciudad capital», dijo.

En su cuenta de Twitter, la Policía informó de que desarrolla investigaciones «enfocadas en localizar a los autores del hecho violento», suscitado este sábado en Pichincha y puntualizó que «una de las víctimas, pertenecería a la organización Latin King».

Estado de excepción focalizado

El pasado 29 de abril, el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, decretó el estado de excepción en las provincias de Esmeraldas, Guayas y Manabí, las tres en la costa del país, para combatir la delincuencia organizada, lo que incluye el toque de queda nocturno en tres poblaciones.

El Gobierno de Ecuador informó, además, de que destinó una partida de 11,5 millones de dólares para reforzar la seguridad en la ciudad costera de Guayaquil (suroeste).

Estas decisiones se enmarcaron en la creciente violencia que se vive en el Litoral ecuatoriano, protagonizada por bandas criminales organizadas enfocadas principalmente en el narcotráfico y algunas con vínculos con carteles de la droga de México y Colombia, según apuntan las autoridades ecuatorianas.

Escenas como la aparición de personas decapitadas o los asesinatos por parte de sicarios se han vuelto cada vez más frecuentes en las provincias costeras, principalmente alrededor de Guayaquil, cuyo puerto es utilizado de trampolín para la cocaína producida en Colombia, Perú y, en menor medida, también en Ecuador.

Este fenómeno también tiene un sanguinario capítulo en la crisis carcelaria de Ecuador, donde casi 400 presos han muerto en los dos últimos años en distintos enfrentamientos entre este tipo de bandas rivales que se disputan el control interno de las prisiones.

De acuerdo con las estadísticas oficiales, desde el 30 de abril, cuando entró en vigor el estado de excepción en las mencionadas provincias, hasta este sábado se han realizado 53.895 operativos en los que se ha detenido a 1.193 personas.

Entre los resultados de los operativos se contabilizaron 490 vehículos y motocicletas entre retenidos y recuperados, así como el decomiso de 144 armas de fuego. EFE