Comerciantes de Ipiales esperan reactivarse con visitas de ecuatorianos

Desde la reapertura de Rumichaca, en diciembre de 2021, tras dos años de cierre por la COVID-19, la afluencia de personas a Ipiales no ha sido la misma de antes de la pandemia.

En medio del feriado de Semana Santa, confían en que el valor del dólar frente al peso colombiano sea un imán para atraer a compradores de Ecuador.

Hay optimismo en el sector comercial de Ipiales (Nariño), en Colombia, frente al feriado de Semana Santa, principalmente por la esperanza de contar con una masiva presencia de compradores ecuatorianos, quienes miran atractivas las compras en un país donde $1 se cotiza en 3.700 pesos, según el cambio oficial del 13 de abril de 2022.

Sin embargo, advierten que durante los primeros meses del 2022, luego de la reapertura del puente internacional de Rumichaca, que une a Carchi (Ecuador) e Ipiales (Colombia), tras estar cerrado por dos años, como medida adoptada por la COVID-19, aún están lejos de recuperar los niveles comerciales prepandemia.

Desde la Cámara de Comercio de Ipiales, al iniciar el 2022, se estimó que en medio de la pandemia se cerraron al menos 3.500 locales comerciales en la ciudad. La afectación fue mayor para la franja fronteriza por el cierre de los pasos oficiales. Esas zonas dependen prácticamente del intercambio comercial entre ambos países.

Lejos de recuperar la bonanza

Amparo Cabezas, comerciante de Ipiales, menciona que la mayor bonanza comercial con compradores ecuatorianos se dio entre los años 2015, 2016 y 2017, reduciéndose en cierto porcentaje desde 2018. Luego, desde marzo de 2020 llegó la pandemia, eso los hundió en una crisis que se ha prolongado hasta la actualidad.

“Casi cero ventas en dos años de cierre de la frontera. Entre enero y abril de este año hemos recuperado en algo los compradores, pero con suerte llegarán a ser el 40% de lo que eran en años anteriores, cuando no había ni como caminar por las calles con tanta gente que venía”, relató Cabezas.

Una opinión similar la tienen en los locales del centro comercial Gran Plaza, el más grande de Ipiales. Allí explican que el flujo de compradores es considerado normal desde la reapertura del puente de Rumichaca, sin reportar, hasta el momento, jornadas de grandes aglomeraciones, como ocurría antes de la pandemia, casi cada fin de semana.

Compras y ritos religiosos

Según estimaciones del Gobierno colombiano, a escala nacional esperan contar con un aumento que supere el 200% de turismo en cuanto a feriados anteriores, pues el país tiene una arraigada tradición católica, con una amplia oferta de destinos turísticos que permiten a los viajeros conectarse con la tradición religiosa de Semana Santa.

En Ipiales, por ejemplo, se promociona el turismo de compras para ecuatorianos, precisamente aprovechando el diferencial cambiario entre el peso colombiano y el dólar, pero también poniendo al Santuario de Las Lajas como uno de los imanes turísticos.

Además, entre promociones y descuentos que se extenderán por diferentes locales de la ciudad, la Cámara de Comercio estableció puntos de información y guianza turística en Las Lajas.

Mientras, en el Gran Plaza, para atraer a nacionales y extranjeros, se abre por primera vez el ‘gran outlet de libros’, con más de 300.000 textos, del 13 al 17 de abril, denominado “el evento itinerante de venta de libros más grande del país, en un gigantesco espacio de más 400 metros cuadrados y con libros al alcance de todos los presupuestos”.

Inseguridad aleja a turistas

Entre los comerciantes, residentes de Ipiales y compradores ecuatorianos que llegan a Colombia, coinciden en que uno de los factores que afecta considerablemente a las visitas de turistas es la ola de inseguridad que se vive desde hace algunos meses.

Desde la Policía colombiana exponen que semanalmente se reportan casos de hurto a locales comerciales, domicilios y ciudadanos en la vía pública, donde se ha logrado capturar a delincuentes con armas de fuego y blancas, por lo que se preparan dispositivos especiales para Semana Santa, especialmente en lugares como Las Lajas, el centro y sectores comerciales y turísticos.

Controles para cruzar la frontera

Tras la reapertura del puente de Rumichaca, luego del cierre de dos años por la pandemia, los Gobiernos de Ecuador y Colombia anunciaron una serie de requisitos para quienes deseen movilizarse de un país a otro, dependiendo el caso, con el fin de mantener un control epidemiológico adecuado.

Entre los lineamientos que ambos países instauraron, consta el presentar el carné de vacunación con dos dosis contra la COVID-19, así como los documentos respectivos de identidad, en la línea de frontera.

Sin embargo, desde las autoridades locales de Ecuador se reconoce que los controles no son exhaustivos, sino más bien aleatorios, cuando existe una gran afluencia de personas, pues no se cuenta con el contingente necesario para controlar todo el tránsito por Rumichaca.

Entre 1.500 y 2.000 vehículos pasan el fin de semana por Rumichaca. En la época de bonanza de compradores ecuatorianos en Ipiales bordeaban los 10.000.
Ciertos ecuatorianos mencionan que comprar en Ipiales ya no resulta tan atractivo a pesar del diferencial cambiario de moneda.

Carchi quiere convertirse en una zona franca

PRODUCTIVIDAD. Carchi es la provincia que aporta con la mayor producción de papa a nivel nacional.

Eso significará contar con incentivos tributarios y otro tipo de estímulos para mejorar la economía provincial.

Redacción CARCHI

La iniciativa no es nueva; sin embargo se abre una puerta con un reciente proyecto de ley del Gobierno Nacional.

Desde hace más de una década, la provincia de Carchi ha presentado problemas en lo que respecta a su desarrollo económico, mostrando un estancamiento y hasta retroceso en cuanto a temas productivos e industriales se refiere.

Esto ha desencadenado una serie de propuestas desde la academia, autoridades locales y la sociedad civil, buscando reanimar la producción, actividades turísticas, artesanales y de la transportación, principalmente, por considerarse las más afectadas.

Analistas económicos coinciden en que uno de los problemas se origina por el diferencial cambiario de moneda entre el dólar y el peso colombiano, que hace que a pocos kilómetros de Carchi se pueda acceder a productos o servicios a menor costo.

Recuperados en pandemia

Precisamente, una muestra de cuánto afecta a la economía carchense la depreciación de la moneda de sus vecinos colombianos frente al dólar, se reflejó durante el cierre del paso fronterizo oficial durante casi dos años, en Rumichaca, por la pandemia de COVID-19.

En ese tiempo, aumentó la recaudación tributaria en toda la provincia, superando a los niveles pre pandemia en ciertos rubros, como el del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Por ejemplo, según el Servicio de Rentas Internas (SRI), en 2019, en los seis cantones de Carchi, se recaudó $5’208.490 correspondientes a IVA, mientras que en 2020 ascendió a $5’705.616 y en 2021 alcanzó los $8’469.169.

Zona franca

Entre las propuestas que históricamente Carchi ha presentado al Gobierno Nacional para recuperar su economía y que en la mayoría de los casos no han sido tomadas en cuenta consta la reducción de impuestos y beneficios comerciales.

Sin embargo, el Gobierno de Guillermo Lasso abre una puerta para que este tipo de iniciativas se apliquen, no solo en Carchi sino a escala nacional, a través de una propuesta de ley que ya está en manos de la Asamblea; en esta, una de las herramientas principales es la masificación del uso de zonas francas para atraer a multinacionales de bienes y servicios de exportación.

Según la Universidad Politécnica Estatal de Carchi (UPEC), precisamente tras un foro para tratar el tema de zonas francas, se concluyó que podría ser un instrumento para la creación de empleo y para la captación de nuevas inversiones de capital.

COMERCIO. Al ser una provincia fronteriza con Colombia, se ha visto afectada históricamente por el valor que tiene el peso colombiano frente al dólar.
COMERCIO. Al ser una provincia fronteriza con Colombia, se ha visto afectada históricamente por el valor que tiene el peso colombiano frente al dólar.

Por su parte, desde la Gobernación de Carchi explicaron que si la provincia logra convertirse en una zona franca, sería un “polo de desarrollo para promover la competitividad, desarrollar procesos industriales altamente productivos y competitivos; esto bajo los conceptos de seguridad, transparencia, tecnología, producción limpia y buenas prácticas empresariales, promoviendo la generación de economías de escala y simplificar los procedimientos del comercio de bienes y servicios, para facilitar su consumo”.

Propuesta desde el Gobierno Nacional

Los principales puntos que incluye la Ley de Inversiones, enviada por el Ejecutivo al Legislativo la última semana de febrero de 2022, son:

1.- Crear zonas francas en cualquier zona del país, según las conveniencias de los inversionistas privados, para que las empresas se instalen a cambio de beneficios tributarios y arancelarios.

2.- Entre los beneficios tributarios se incluye la exoneración total del impuesto a la renta durante los primeros 10 años, así como la exoneración total del Impuesto a la Salida Divisas (ISD) para la importación de bienes de capital e insumos, así como tarifa de 0% de IVA y aranceles.

3.- Se busca que empresas multinacionales se instalen en las diferentes provincias del país para que desde Ecuador salgan nuevos productos de exportación. Aquí, las pequeñas y medianas empresas locales se convertirán en proveedores de las multinacionales.

4.- Se reducen de 20 a 14 los pasos necesarios para estructurar y firmar un contrato de alianza público-privada, así como otras condiciones.

5.- Baja de meses a días el tiempo requerido para obtener autorización para implementar nuevas tecnologías en la industria.

6.- La firma electrónica será un mecanismo legal aplicable a todas las transacciones comerciales, con lo que todos los contratos se podrán firmar digitalmente, por lo que el Registro Civil deberá incluir la firma electrónica en la cédula de identidad.

La ganadería, la industria láctea y la agricultura son las principales actividades productivas de Carchi.

Hace un año, el Ministerio de Producción declaró a dos cantones de Carchi como Polo de Desarrollo Multisectorial, buscando también brindar incentivos tributarios a empresas y productores.

‘Trochas’ de Carchi son usadas para el tráfico de armas

Hallazgos. Las municiones de fusil y las dos granadas que se decomisaron durante febrero de 2022 dan cuenta del nivel delincuencial y de ataque de los grupos que las adquieren.

En los últimos operativos se han incautado decenas de municiones, incluyendo granadas de uso militar.

Carchi. El contrabando en la frontera norte, entre Ecuador y Colombia, a través de la franja que limita a la provincia de Carchi con el departamento de Nariño, es un problema histórico que en lugar de disminuir ha dado cabida a que ya no solo se trafique electrodomésticos o productos de uso cotidiano, sino que se amplíe a drogas, municiones y hasta personas.

Esta es una preocupación latente tanto para las autoridades locales y nacionales, quienes están conscientes de la situación, pero hasta el momento la única alternativa que han encontrado es aumentar los operativos en los pasos fronterizos ilegales, conocidos como ‘trochas’.

Sin embargo, los moradores de las zonas aledañas a estos caminos informales señalan que la presencia de las fuerzas del orden debería ser permanente, pues los traficantes solo se sienten amenazados cuando están los uniformados, pero cuando se van vuelven a hacer de las suyas.

Armas de gran calibre

En los últimos operativos de febrero de 2022, se logró decomisar 261 municiones calibre 5.56, que son usadas normalmente en fusiles de asalto, así como 2 granadas, en distintos barridos por sectores fronterizos.

Además, se encontró 79.800 cápsulas detonantes, que sirven como iniciadores de explosivos, en un camión, por un paso irregular aledaño al río Carchi, con dos personas de nacionalidad ecuatoriana.

El precio de las cápsulas decomisadas, de fabricación peruana, según el Ejército, sería de $15 cada uno, lo que representaría un valor total de $1’197.000 por el cargamento hallado en la provincia.

Esto, según analistas de seguridad, evidencia la magnitud de las organizaciones delincuenciales que obtienen las armas que pasan por territorio carchense, mientras que policías y militares coinciden en que la gran mayoría de armamento decomisado tiene como destino las fuerzas irregulares colombianas.

Pero también mencionan que las ‘trochas’ no solo se estarían usando para que las municiones y armas lleguen a las guerrillas internacionales, sino que también para el ingreso del arsenal que usan las bandas delictivas locales, en diferentes provincias del Ecuador.

Mario Pazmiño, exdirector de inteligencia militar, ha mencionado que el problema del tráfico de armas también está ligado al narcotráfico, que desencadena en las muertes violentas que últimamente han proliferado en el país.

“Un delincuente común va a usar un arma artesanal para amedrentar y robar. Los cárteles usan armamento sofisticado de largo alcance, como lo que se ha visto en las guerras internas de las cárceles”, dijo Pazmiño, en su momento.

Hallazgos. Las municiones de fusil y las dos granadas que se decomisaron durante febrero de 2022 dan cuenta del nivel delincuencial y de ataque de los grupos que las adquieren.

Amenaza nacional 

Según las Fuerzas Armadas, el tráfico ilegal de armas consta dentro de las nuevas amenazas a la seguridad del Estado, porque lo consideran un puntal para el fortalecimiento de actos de violencia, dando origen al crimen organizado, delincuencia común, casos de sicariato e incluso para seguridad de minería ilegal e intereses de grupos irregulares.

Mencionan que las estadísticas de armas incautadas durante reflejan el incremento de esta actividad ilícita, resaltando la influencia de los procesos de desarme, desmovilización y reintegración de fuerzas irregulares de Colombia.

Sobre los controles en estos sectores, explican que se ha incrementado la presencia de uniformados,aumentando los operativos, pero advierten que la vigilancia total se convierte en una tarea complicada, por temas como la falta de vías, medios y personal.

El alcalde de Tulcán, Cristian Benavides, también comparte que la falta de personal militar y policial no permite tener un control total de las ‘trochas’, que incluso atraviesan sectores ubicados a pocos kilómetros de zonas urbanas.

Mientras tanto, el cruce por los pasos ilegales continúa siendo un dolor de cabeza para los carchenses,ya sea a pie, usando animales, puentes artesanales o tarabitas rústicas, para movilizar armas, droga, electrodomésticos, licor, cigarrillos, insumos médicos…

Enfrentamientos por el control del paso ilegal de migrantes

Las ‘trochas’ en la frontera norte también son escenario del tráfico ilegal de migrantes, que incluso han protagonizado enfrentamientos y ataques entre bandas que intentan controlar este ilícito.

En los últimos días de enero de 2022, civiles ecuatorianos y colombianos fueron víctimas del ataque a un grupo que disfrutaba de una fiesta por el cierre de los carnavales colombianos, en la zona de Santa Fe, en el municipio de Ipiales.

DATO: Por la pandemia de COVID-19, las fronteras oficiales se cerraron por casi dos años, pero esto dio cabida a la proliferación del uso de pasos irregulares, conocidos como ‘trochas’.

Alertan de una nueva modalidad de robo en la frontera norte

Referencia. Les hacen llegar hasta Tulcán, para luego movilizarlos por las ‘trochas’ rumbo a Colombia, en donde les desvalijan.

Más de una persona ha sido víctima de casos donde les han ofrecido prestar grandes sumas de dinero, pero al final se encontraron con delincuentes.

Redacción CARCHI

En lo que va de 2022, al menos ocho personas han sido víctimas de una nueva modalidad de robo en la frontera norte, en la provincia de Carchi.

Todo comienza con una oferta de préstamo de dinero, a través de en redes sociales o en grupos de Facebook donde con frecuencia se ofrecen diferentes productos o servicios, y donde son comunes anuncios de supuestas ‘organizaciones de microcrédito’ que dan préstamos a tasas del 3%, con montos desde $1.000 hasta $900.000.

Al menos así le pasó a una de las últimas víctimas, quien denunció el hecho a la Policía Judicial, la tercera semana de febrero de 2022.

El hombre, de unos 35 años, describió que viajó ocho horas desde su ciudad Riobamba, en la provincia de Chimborazo, hasta Tulcán, al norte, en la frontera ecuatoriana con Colombia, donde una persona le esperaba para supuestamente llevarlo a conocer a quien le prestaría $300.000.

Añadió que una camioneta lo recibió en Tulcán, hasta donde debía llegar con una cierta cantidad de dinero, que en su caso fue de $1.500, para que sirva como ‘encaje’ y pueda recibir el préstamo.

Además, le dijeron que el supuesto prestamista se encontraba en Ipiales (Colombia), por lo que tenían que cruzar por alguna ‘trocha’ y no por el paso regular de Rumichaca para continuar con el trámite.

Sin embargo, en medio camino, al llegar a una zona desolada, un grupo de personas le despojó de todas sus pertenencias y lo dejaron abandonado en el sitio.

Investigan a una banda internacional

Desde la Policía Nacional detallaron que este caso se suma a otros siete similares reportados en 2022, en Carchi, donde incluso se ha denunciado el robo de los carros de las personas que llegan por sus propios medios a encontrarse con los estafadores y ladrones, por lo que barajan la hipótesis de que se trataría de una banda organizada internacional.

Para intentar dar con el paradero de los responsables, mencionan que se trabaja en conjunto con la Policía de Colombia, pues la información de las víctimas da cuenta que en algunos casos también se las habría citado en Ipiales.

Ninguna víctima es carchense

Los policías advierten que este tipo de estafas y robos se estarían consumando con personas de otras provincias, quienes son citadas en la frontera norte, en Tulcán (Ecuador) o Ipiales (Colombia), agregando que ninguna de las víctimas, hasta el momento, pertenece a la provincia de Carchi.

Como parte de las diferencias con otro tipo de estafas de este tipo, explican que en otros casos denunciados a nivel nacional no se cita a las personas en ningún sitio, sino que el delito se consuma a través de medios digitales.

En esos casos, explican que se pide que se deposite cierta cantidad de dinero para acceder el préstamo, exigiendo además información y documentación a través de correo electrónico, evitando así el contacto entre las partes, pero cuando las víctimas llamaban nuevamente a sus supuesto prestamistas ellos ya no contestaban los teléfonos, perdiendo toda clase de comunicación y llevando a cabo la estafa.

“Esta nueva modalidad parece que genera mayor confianza, hasta cierto punto, con los delincuentes, porque se pide encontrarse con el supuesto prestamista y continuar con el trámite, incluso pidiendo a las víctimas que les lleven presentes a esta persona, a quien nunca conocen”, dijo uno de los agentes que investiga estos casos, quien pidió mantener su nombre en reserva.

Ante esto, la Policía Nacional advierte a la ciudadanía que esté alerta y acuda a instituciones legalmente constituidas para solicitar toda clase de préstamos y así evitar pérdidas económicas.

Las autoridades piden a quienes han sido víctimas de estos delitos que se acerquen a las dependencias de la Policía y Fiscalía para que realicen las denuncias respectivas.

Comprar en Ipiales ya no resulta tan atractivo

Referencia. Antes de la pandemia, miles de personas de todo el país cruzaban a diario el puente de Rumichaca para hacer compras en Ipiales o Pasto (Colombia).

Redacción CARCHI

La situación económica en la provincia fronteriza de Carchi, históricamente golpeada por el diferencial cambiario entre el dólar y el peso colombiano, parece tomarse un respiro desde la pandemia de COVID-19.

Por una parte, el cierre total del puente internacional de Rumichaca, desde marzo de 2020 hasta diciembre de 2021, hizo que quienes antes de la pandemia viajaban a Colombia a hacer compras, dejando prácticamente en el olvido a Carchi, se queden consumiendo en la provincia, algo que se evidenció en el incremento de la recaudación tributaria.

Sin embargo, esto también puso en zozobra a los comerciantes antes de la reapertura del tránsito particular por Rumichaca, pues temían que los compradores nuevamente se vuelquen a hacer sus gastos en Ipiales (Colombia).

Pero la realidad ha sido otra, para ciertos tipos de negocios, tras dos meses de normalidad en la frontera norte. Desde la Cámara de Comercio de Tulcán y los empresarios se ha mencionado que sectores como agroindustriales y de consumo masivo han visto una recuperación en lo que va del año, con altos índices de consumo incluso desde Colombia.

Entre las razones para esta situación, mencionan el incremento del IVA que se generó en el 2021 en el vecino país, gravando impuestos de hasta el 19% en productos que antes no tenían, encareciendo cosas prendas de vestir, electrodomésticos, equipos tecnológicos, así como ciertos insumos de consumo masivo.

Desde la ciudadanía que viaja constantemente a hacer compras en Ipiales, por otra parte, Nicolás Martínez expuso que durante el 2022 sí se ha visto que ciertos insumos ya no son tan económicos, por lo que resulta mejor comprarlos en Ecuador, mientras otros aún mantienen precios más atractivos.

“Hay cosas que por ser hechas allá o por los acuerdos comerciales internacionales que tiene Colombia y no Ecuador siempre van a resultar más baratos, aparte de la variación de la moneda, porque el peso colombiano últimamente ha estado bordeando los 4.000 por 1 dólar”, comentó.

Las dos caras de la reapertura de Rumichaca

Requisitos. Para cruzar la frontera entre Ecuador y Colombia, por Rumichaca, se tiene que presentar el carné de vacunación completo contra la Covid-19.

Ciertos grupos comerciales se vieron afectados, mientras que otros dependen netamente del flujo de personas por el puente internacional.

Redacción CARCHI

En medio de un proceso cuestionado y calificado como desorganizado por autoridades locales de Carchi, la reapertura del paso particular de personas y vehículos por el puente internacional de Rumichaca se dio el 18 de diciembre de 2021.

Durante el primer fin de semana de reapertura, desde el viernes hasta el domingo, un promedio de 2.500 vehículos circularon por este paso fronterizo, cerrado desde marzo de 2020 como medida para contener la pandemia.

Del total de carros que cruzaron el puente, según la Gobernación de Carchi, la mayoría viajaron desde Colombia a Ecuador.

Realidades distintas

A pesar de las molestias y reacciones de todo tipo por la reapertura fronteriza, la realidad es que así como afecta a algunos sectores productivos y comerciales, beneficia a otros, que incluso dependen netamente de que se normalicen las actividades transfronterizas.

Por ejemplo, desde hace 20 meses, los cambistas de moneda, quienes se dedican a comerciar dólares y pesos para quienes cruzan de país, no han visto la oportunidad de generar ingresos para sus familias.

Sin embargo, tras el primer fin de semana de reapertura de Rumichaca, también afirmaron que el porcentaje de clientes ha disminuido, por el uso de tarjetas de crédito.

De igual manera, el sector de la transportación es uno que aprovecha la movilidad normal por Rumichaca, para trasladar a personas y mercancías.

Uno de los casos donde tampoco podían obtener recursos por sus servicios, con el cierre fronterizo, es el de la cooperativa de transporte Carchi, de furgonetas que desde hace más de 60 años transportan personas desde Tulcán hasta el puente de Rumichaca.

Los que pierden

Por otro lado, quienes más han cuestionado la reapertura sorpresiva total de Rumichaca son los comerciantes de productos como textiles, calzado, víveres, electrodomésticos, que aparentemente tendrían precios más atractivos en Colombia, tanto por la diferencia entre el peso colombiano y el dólar, así como por los acuerdos comerciales del vecino país.

Desde el Centro Comercial Popular de Tulcán, los comerciantes han mencionado que ya se comienza a sentir el peso económico de la reapertura de frontera, pues en un solo fin de semana ya sintieron cómo comenzaron a bajar de a poco sus ventas.

“No era la forma adecuada la de abrir totalmente de un día para otro la frontera. Quienes vendemos textiles y calzado, principalmente, estamos muy afectados, porque Colombia puede devaluar su moneda y hacer más apetecibles los precios para los ecuatorianos”, dijo Roger Estrada, presidente de los vendedores de este lugar, a medios locales.

También cuestionó el accionar del Gobierno Nacional, pues comparó las atenciones que han tenido los comerciantes de la zona fronteriza de Colombia, con las nulas acciones en Ecuador.

Dijo que, por ejemplo, en el vecino país se les ha dado créditos con seis meses de gracia y la posibilidad de cobrar 0% por IVA, mientras acá han hecho caso omiso a sus peticiones y propuestas de reactivación económica.

Hasta el 15 de diciembre de 2021, la reapertura de Rumichaca se anunció por fases, de a poco, pero de un día a otro, el 18 de diciembre, se dispuso que sea total.
El cierre del paso particular por Rumichaca dio cabida al aumento de la circulación ilegal por caminos irregulares, conocidos como trochas.

Reapertura de la frontera no termina con las ‘trochas’

Caminos. Más de 30 pasos ilegales se han identificado en la frontera norte, entre Carchi y Nariño.

A pesar de la reapertura del paso particular por el puente de Rumichaca, estos caminos continúan siendo una opción para pasar ilegalmente.

Redacción CARCHI

Aunque durante 20 meses el paso fronterizo entre Ecuador y Colombia, por el puente de Rumichaca, estuvo cerrado, esto no paralizó la circulación entre ambos países.

Los caminos irregulares conocidos como trochas, que atraviesan fincas, montañas y ríos, fueron la opción para quienes cruzaban las fronteras ilegalmente.

Una de las justificaciones para dar cabida a la apertura fronteriza, según los presidentes de Ecuador y Colombia, era normalizar la conectividad entre los dos países y poner fin a la actividad ilícita de tráfico de personas y de quienes extorsionan por cruzar por los pasos ilegales.

Sin embargo, tras la decisión de retomar todo tipo de circulación por Rumichaca, desde el 18 de diciembre de 2021, las trochas siguen operando y movilizando contrabando de todo tipo.

Riesgos. A través de ríos y montañas peligrosas existen caminos llamados trochas, que permiten burlar los pasos regulares por las fronteras oficiales.
Riesgos. A través de ríos y montañas peligrosas existen caminos llamados trochas, que permiten burlar los pasos regulares por las fronteras oficiales.

Sin controles

El gobernador de Carchi, Yaco Martínez, expuso que por estos caminos irregulares, durante el cierre de la frontera, pasaban a diario un promedio de 3.500 personas, en su gran mayoría -dijo- ahora están circulando por el puente internacional de Rumichaca.

Por su parte, el presidente del sector de Urbina, donde se ubica uno de los cerca de los  30 caminos ilegales identificados, mencionó que si bien el porcentaje de vehículos que transitan por las trochas ha disminuido, no se ha detenido totalmente.

“Todavía se mira por aquí, por la parroquia, el paso de diferentes vehículos, como camionetas, taxis y carros particulares”, dijo Wilmer Tulcán, quien también resaltó la falta de controles por parte de las autoridades.

Otro de los moradores de Urbina, quien pidió reservar su nombre, mencionó que el tránsito de carros por los pasos irregulares de a poco vuelve a la normalidad, pues con la pandemia aumentó considerablemente. Sin embargo, no cree que la reapertura del paso fronterizo oficial ponga fin a la actividad ilícita de las trochas.

“Aunque esté cerrado o abierto el paso por Rumichaca, las trochas seguirán funcionando. Estos caminos no tienen controles permanentes y son ideales para quienes desean transportar ilegalmente cualquier tipo de mercadería y hasta personas de otras nacionalidades sin documentos. En otro caso, como en el puente internacional piden el carné de vacunación, las trochas serían una opción para quienes no lo tienen”, dijo.

Falta personal

Sobre la falta de controles en estos caminos, el alcalde de Tulcán, Cristian Benavides, dijo que no se cuenta con el personal policial necesario para ejecutarlos, pues el contingente asignado para la ciudad también debe hacerse cargo del control del tránsito vehicular, pues la capital carchense no cuenta con agentes civiles.

En su momento, desde la Policía y el Ejército se explicó que el cruce por los pasos ilegales se da a pie, usando animales, puentes artesanales y tarabitas rústicas, para movilizar droga, electrodomésticos, licor, cigarrillos, insumos médicos, entre lo más común.

Los uniformados también han detallado que el control total se convierte en una tarea complicada por la falta de vías, medios y personal, lo que prácticamente les obliga a delimitar su control esporádicamente y sólo en ciertos puntos, donde en cada operativo ejecutado se han encontrado novedades.

Pierden hasta la vida intentando cruzar ilegalmente

Desde el cierre del paso oficial por Rumichaca, en marzo de 2020, en los caminos ilegales que unen a Ecuador y Colombia, en Tulcán e Ipiales, se han reportado decenas de muertes y rescates de quienes intentan cruzar los ríos, montañas y terrenos peligrosos para pasar la frontera.

Hasta octubre de 2021, las estadísticas que manejan los bomberos de Tulcán e Ipiales bordeaban los 20 cuerpos sin vida rescatados del río Carchi.

En ese tiempo, el Cuerpo de Bomberos de Tulcán registró 15 llamadas de emergencia en pasos fronterizos ilegales, de las cuales 12 fueron efectivas. Dentro de estas últimas se logró rescatar a 4 personas con vida y 8 muertas.

Desde Ipiales, los bomberos expusieron que, desde marzo de 2020 hasta octubre de 2021 organizaron 25 operativos de búsqueda, en los cuales recuperaron 12 fallecidos y 14 personas con vida, entre ellos menores de edad.

Pocos controles en Rumichaca

Las autoridades locales, como el Alcalde de Tulcán y el Prefecto de Carchi coinciden en que la reapertura de Rumichaca se ha dado de forma desordenada y sin planificación.

“El viernes tuve la oportunidad de estar en horas de la noche en Rumichaca y ahí pude ser testigo de que no existía ningún control. Yo creo que esto nos deja dudas”, comentó el prefecto Guillermo Herrera.

Por su parte, el gobernador de Carchi, Yaco Martínez, mencionó que en el lado ecuatoriano de la frontera se pide la cédula de cada ciudadano y el carné con las dos dosis de vacunas contra la Covid-19, mientras que en Colombia prácticamente no se exige nada.

La reapertura de Rumichaca  iba a ser por fases, pero de un día para otro, sin previo aviso, se dispuso que sea total para carros y personas particulares.

Pocos controles tras la reapertura de Rumichaca

Paso. La circulación peatonal y vehicular en Rumichaca se habilitó desde el 18 de diciembre de 2021.

Mientras en el lado ecuatoriano se pide la cédula y el carnet de vacunación con las dos dosis,  en el territorio colombiano no se solicita ningún documento. 

Redacción CARCHI

La reapertura del puente internacional de Rumichaca, que une a Ecuador y Colombia, se ha dado de forma desordenada y sin planificación. Al menos esa es la opinión en la que coinciden las autoridades locales, como el alcalde de Tulcán y el prefecto de Carchi.

“No nos oponemos a la reapertura del puente, pero sí a la desorganización. A que un día se nos diga una cosa y mañana se nos diga otra. Por un lado se indicó que la apertura era por fases y programada, pero por otro se anunció que debe ser inmediata y total, sin controles, sin planificación, en una desorganización absoluta”, dijo el burgomaestre de la capital carchense, Cristian Benavides.

El prefecto Guillermo Herrera también enfatizó en que la decisión primero les generó sorpresa, ya que dos días antes, el ministro de Transporte de Ecuador, con su par de Colombia, hicieron unos anuncios donde establecieron un cronograma de reapertura de Rumichaca, que sería por fases, el cual estaba entendido tanto en el lado ecuatoriano como colombiano, según Herrera, tomando en cuenta las necesidades de ambos lados, los temas sanitarios de la pandemia y la nueva variante ómicron.

Precaución sanitaria

Precisamente, más allá de preocupar el impacto económico que podría tener la apertura de Rumichaca para los comerciantes locales, pues las personas podrían preferir comprar en Colombia por la diferencia de valor monetario entre el peso y el dólar, lo que causa alarma en las autoridades locales es el tema sanitario.

Para el Prefecto, el problema nace en abrir el puente sin un acuerdo, anuncio o programación, lo que genera también una alarma, explicando que no se cuenta con el personal ni los horarios para implementar los mecanismos que había anunciado el Gobierno Nacional, para poder cruzar la frontera, como pedir el esquema de vacunación o pruebas PCR.

“El viernes tuve la oportunidad de estar en horas de la noche en Rumichaca y ahí pude ser testigo de que no existía ningún control. Yo creo que esto nos deja dudas”, comentó, en medios locales.

Benavides también afirmó que no se cuenta con el contingente necesario para controlar el tránsito por Rumichaca, recalcando que, eso es consecuencia de la falta de orden y planificación para este proceso.

“Reunidos con el COE Cantonal, el día viernes (18 de diciembre), se nos hizo conocer que ni siquiera tenemos para el control de las medidas de bioseguridad sanitarias por parte del Ministerio de Salud. Igual, en el caso de la Policía no se tiene el personal necesario para controlar todo el tránsito oficial por la frontera y aparte los pasos ilegales”, comentó.

Podrían atenderse en el hospital local

Las autoridades carchenses afirman que ese desorden en la reapertura fronteriza les ha llevado a reunirse en el COE Cantonal y verificar lo que pueden hacer por su parte, pues una de las inquietudes también está en el hospital de Tulcán.

“Tenemos preocupación por nuestro hospital Luis G. Dávila, donde con una frontera abierta cualquier persona podría llegar a atenderse gratuitamente, de cualquier país”, dijo Benavides.

En esta casa de salud, hasta los primeros días de diciembre de 2021, el porcentaje de pacientes atendidos con Covid-19 era bajo, en comparación a los meses de mediados de año. Según el último reporte, dos personas permanecían en la unidad de cuidados intensivos (UCI), las cuales no tenían el esquema de vacunación contra el coronavirus.

Yaco Martínez, gobernador de Carchi, informó que las realidades de vacunación entre las zonas fronterizas colombianas y ecuatorianas son distintas. Mientras en Carchi se llegó al 100% de cobertura con primera dosis y se bordea el 80% con segundas dosis, en Nariño estarían con porcentajes de 80% y 70%, respectivamente.

«Lo que decimos es que los protocolos están mal manejados, donde vemos que gente pasa y regresa sin nadie que siquiera le tome la temperatura o le pida el carnet de vacunación. Y eso está mal y hay que decirlo, porque en el momento que haya una desorganización de la pandemia le tocará al COE Cantonal ver cómo soluciona”, afirmó el Alcalde de Tulcán.

Sin embargo, según la Gobernación de Carchi, en Rumichaca los controles están a cargo del personal del Ministerio de Salud, Migración, Policía y Aduana.

Sin control en Colombia

A decir del gobernador Martínez, el primer fin de semana de apertura de Rumichaca se estima que pasaron unos 2.000 carros, pero aseguró que, según estimaciones del ECU-911 cruzaron más vehículos de Colombia a Ecuador.

Además, aseguró que solo por parte del lado ecuatoriano se está verificando requisitos para cruzar la frontera, como la cédula de ciudadanía y carnet de vacunación, mientras que en Colombia no se exige nada y el paso es normal.

Después de la reapertura de Rumichaca, se homologaron los carnets de vacunación entre Ecuador y Colombia, los cuales cuentan con un código QR para verificar la información.

Rumichaca se abrió pero pocos pudieron pasar

Problemas. Los transportistas se quedaron varados con sus vehículos, por falta de lineamientos claros para la reapertura fronteriza desde este 15 de diciembre de 2021.

Algunos transportistas tuvieron inconvenientes con los documentos para cruzar el puente. El paso a particulares aún no tiene fecha.

Redacción CARCHI

El panorama en Rumichaca no cambió prácticamente nada, en las primeras horas del primer día de la reapertura progresiva, tras el cierre hace más de 20 meses por la pandemia.

La expectativa tras el anuncio de que este 15 de diciembre de 2021 se abriría el paso fronterizo entre Ecuador y Colombia, hecho por los presidentes Guillermo Lasso e Iván Duque, tomó tintes distintos en zonas colombianas y ecuatorianas.

Por un lado, en Ipiales (Colombia) esperaban que la reapertura sea total, para personas particulares y vehículos privados, pues desde hace alrededor de una década se han visto beneficiados por el tránsito de ecuatorianos a su país en una especie de turismo de compras, donde el diferencial cambiario de moneda entre el peso y el dólar vuelve más atractivos los precios.

Esto, en el lado ecuatoriano ha causado preocupación en ciertos sectores comerciales, quienes durante el cierre del paso fronterizo vieron cómo los clientes compraban en los negocios locales y la economía se recuperaba de a poco.

Sin protocolos claros

La realidad es que el proceso de reapertura al 100% de Rumichaca, como antes del inicio de la pandemia de Covid-19, demorará al menos hasta febrero o marzo de 2022, según han afirmado autoridades locales.

Sin embargo, dentro del plan progresivo de habilitación de la frontera con Colombia, este 15 de diciembre se planificó el primer paso, que contempla que los conductores de carga pesada de ambos países crucen 11 kilómetros para descargar sus carros, pues anteriormente tenían que cambiar de conductor en Rumichaca.

Pero esto no ocurrió, al menos hasta las 16:00. A los choferes que llegaron a la frontera les exigieron una serie de documentos que no tenían, por lo que, nuevamente, en algunos casos, tuvieron que cambiar de conductor y quedarse en su país de origen.

Así, el primer día de reapertura oficial de Rumichaca, a pesar de ser mínimo el cambio, transcurrió como un proceso desordenado y sin protocolos claros, que hasta pasadas las 15:00 tenía a conductores varados en el puente internacional, sin conocer los trámites a cumplir para pasar de un país a otro.

Más inquietudes que certezas

Patricio Rodríguez, presidente de la Asociación de Transporte Pesado del Carchi, dijo que recién al mediodía se planificaba una reunión con los ministros de Transporte tanto de Ecuador como de Colombia, a quienes les plantearon sus inquietudes sobre el tema de reapertura de la frontera, así como para firmar un documento con todas las normas y protocolos que deben cumplir para cruzar sin problemas de un país a otro.

“Inicialmente se habla de 11 kilómetros, para que nosotros podamos ingresar a Ipiales con nuestros tripulantes a descargar en las bodegas. De igual manera, lo mismo sería desde Colombia hasta Tulcán (Carchi)”, comentó.

“Nosotros habíamos solicitado que inicialmente no se pida la libreta del tripulante, ya que este es un documento que realmente antes no se estaba exigiendo en la frontera norte, por lo que pedimos unos meses hasta que las empresas puedan regularizar este tema con los conductores tanto de Ecuador como de Colombia”, agregó.

Como parte de otras inquietudes, dijo que esperan que se revise el tema de permitir el paso de cierto tipo de cargas más allá de los 11 kilómetros, pues hay casos donde la manipulación de cargamento es peligrosa.

“Los refrigerados y tanques cisternas deberían tener el permiso para llegar a su destino, desde su origen, para no tener que desenganchar en un punto medio, porque eso es sumamente peligroso. Hay que manipular cargas de 30 toneladas, más el peso del tanque, que hace que esto no sea seguro”, advirtió.

Ministros y transportistas de ambos países se reunieron en Carchi

Hasta la ciudad de Tulcán, capital provincial de Carchi, arribaron los ministros de Transporte de Ecuador y Colombia, quienes se reunieron con los representantes de la transportación de cada región.

Tras los diálogos, a eso de las 16:00, informaron sobre las normas que regirán para permitir el ingreso y salida de los camiones de carga pesada de ambos países, detallando que se exigirá, principalmente, el carnet de vacunación completo contra la Covid-19, así como los documentos habilitantes establecidos por la normativa internacional definida por la Comunidad Andina, tanto para la tripulación como para los vehículos.