El posible retorno de Jorge Glas a prisión está en manos del Tribunal de Santa Elena

Desde el 10 de abril, Jorge Glas, salió de prisión a pesar de tener sentencias ejecutoriadas en las tramas de corrupción ‘Sobornos’ y Odebrecht.

Con la apelación y el pedido de nulidad del habeas corpus,  el SNAI,  la Procuraduría, y  la Fiscalía  buscan el inmediato regreso del exvicepresidente a la cárcel de Latacunga.

La revisión del recurso de apelación al habeas corpus que favoreció al exvicepresidente de la República, Jorge Glas, está a punto de resolverse. Según lo previsto, en ocho días se sabrá si el sentenciado por casos de asociación ilícita y soborno vuelve a la cárcel.

A las 11:51 de este 10 de mayo de 2022, el Tribunal Provincial de la Corte de Justicia de Santa Elena integrado por los magistrados Silvana Caicedo, Klever Franco y Juan Camacho, fijó para el 18 de mayo a las 09:00 la instalación de la audiencia para resolver las apelaciones presentadas por el Servicio de Atención a Privados de Libertad (SNAI) y la Procuraduría General del Estado (PGE).

En su escrito, el tribunal provincial, convocó a las partes procesales: Raquel Malavé Illescas, representante de Jorge Glas, y a Marco Proaño Durán, director nacional de Patrocinio de la Procuraduría, para que acudan a la sala 7 del Complejo Judicial de Santa Elena.  A la diligencia también asistirá un delegado del SNAI. La Fiscalía participará como tercero interesado y planteará un amicus curiae.

Uno de los argumentos que presentará la PGE es la ilegalidad del fallo en el que se sustentó el juez de la Unidad Multicompetente de Manglaralto, Diego Moscoso al otorgarle el habeas corpus a Glas.

A criterio de Íñigo Salvador, titular de la Procuraduría, una causal de nulidad de todo el proceso es que esta entidad debió haber sido citada a la audiencia de habeas corpus, pero no fue convocada.

En su defensa, Lorena Merizalde, directora de asesoría jurídica del SNAI replicará que el habeas corpus es improcedente,. Esto, porque sobre Glas pesan dos sentencias condenatorias ejecutoriadas por el cometimiento de los delitos de asociación ilícita y soborno.

Para el Servicio de Atención a Privados de la Libertad, el habeas corpus es procedente para corregir situaciones lesivas al derecho a la salud de la persona privada de libertad.  “El  efecto que persigue el habeas corpus en estos casos no es la libertad de la persona, sino corregir actos lesivos en contra del derecho a la integridad de las personas privadas de libertad, por falta de acceso efectivo a servicios de salud”, puntualizó.

 Singue, otra sentencia pendiente

En la audiencia de juzgamiento del 25 de enero de 2021, los jueces de la Corte Nacional de Justicia (CNJ), José Layedra y Javier de la Cadena, declararon culpable por el presunto delito de peculado a siete procesados en el caso Singue, entre ellos Jorge Glas, Wilson Pástor, exministro de Hidrocarburos,  Carlos Pareja Yannuzzelli, exgerente de Petroecuador, y César Guerra, gerente del consorcio DIGOIL al que se le adjudicó la concesión del campo petrolero.

Estos magistrados les impusieron una pena de ocho años de prisión que fue apelada, y hoy, a partir de las 08:30, los jueces Daniella Camacho, Felipe Córdova y Luis Rivera, prevén resolver ese recurso.

Según la  Fiscalía, el delito de peculado fue cometido al haber adjudicado un contrato de exploración y explotación del campo petrolero Singue al consorcio DIGOIL.

La presunta infracción se configura por el cálculo establecido en 33.50 la tarifa por barril, sin que se haya tomado en cuenta el 100% de las reservas probadas en el pozo petrolero. Este caso reviste especial atención pues se trata de la sentencia pendiente en ejecución para Glas, quien pese a tener dos condenas en firme por los casos Odebrecht, y Sobornos está fuera de la cárcel desde el 10 de abril último.

La audiencia de apelación es la penúltima instancia antes de que la tercera sentencia en contra de Glas quede en firme. Édison Loayza, su abogado, dijo que, aunque la sentencia de Singue se ejecutorie, su defendido no debería volver a prisión. En ese caso, según Loayza, operaría la aplicación de la pena única con las tres sentencias y se concretaría con la rebaja de penas por méritos.  (SC)

Pidió diferimiento

Paul Ocaña, defensa de David Burgos, Ramiro Cazar y César Guerra, otros procesados en el caso Singue, ofició este 9 de mayo, a la CNJ un escrito donde solicita el diferimiento de la audiencia por motivos de salud. “Tuve una afección en mi columna, mi médico que prescribió 72 horas de reposo, presenté el escrito adjuntando el certificado médico”, dice en el documento.

A la defensa de los imputados le preocupan las presiones por el otorgamiento del habeas corpus a Glas, lo que podría ser nefasto -dijo- para sus clientes.  Ocaña opinó que esto podría afectar el proceso de apelación porque en este caso no solo está Jorge Glas, sino seis personas más.  “Esto nos pone en un escenario incómodo, mediático y político adverso a lo que pueda ocurrir en la audiencia”, señaló.

 “Tema de habeas corpus es motivo de preocupación”

Juan Pablo Albán, abogado penalista, y parte del equipo de defensa de Wilson Pástor, espera un tratamiento técnico e imparcial por parte del tribunal. No obstante, reconoció que la situación de Glas y las irregularidades en el habeas corpus con el que salió de la cárcel son motivo de preocupación.

Albán explicó que la apelación de su defendido se fundamenta en el carácter “por decir lo menos, extraño de la sentencia”.  Agregó que el delito de peculado requiere necesariamente del perjuicio al Estado, y en la sentencia se reconoce que esto no ha ocurrido, “¿Cómo se puede entonces condenar si no se cumple con el requisito fundamental de este tipo penal y más aún si el propio Estado reconoce la inexistencia del supuesto perjuicio?, cuestionó.

$600 millones es el monto, que según las defensas de los procesados, ha significado para el país el contrato de explotación de Singue.

Jorge Glas se presenta en la Corte y dice que es una ‘victoria’

“Los últimos tres años y medio me llevaron al infierno, las cosas que viví, las cosas que sufrí, los parientes que no pude enterrar por estar injustamente preso; me causa profunda tristeza”: Jorge Glas.

Jorge Glas, exvicepresidente de la República, se presentó, hoy martes 3 de mayo de 2022, en la Corte Provincial de Justicia del Guayas, para dar cumplimento a la medida alternativa de presentación ante un juez que se dispuso en la sentencia de habeas corpus que le permitió salir en libertad el 10  de abril del Centro de Privación de Cotopaxi.

“La victoria moral es mía”, afirmó el exsegundo mandatario a periodistas, minutos después de presentarse ante el titular de la Corte del Guayas, y describió como algo “muy duro” regresar a la libertad después de cuatro año y medio (de estar en prisión).

En un video de 1 minuto y 30 segundos publicado en la cuenta de Twitter de Sofía Espín, asambleísta de la Revolución Ciudadana (RC),  Jorge Glas,  sostuvo que le causa “profunda tristeza” ver cómo se oculta,  y que en los medios de comunicación no se destaque  con “mucha fuerza”  -lo que calificó-  como un “hecho innegable” y un “hecho horroroso porque me tuvieron casi 16 meses preso en exceso”.

Su relató continuó indicando: “Primero, yo les regalé cuatro años y medio de mi vida a todos los que me acusaron, estando preso, habiéndome entregado para que muestren y demuestren sus acusaciones y no pudieron hacerlo. La victoria moral es mía, he sufrido mucho, me ha afectado mucho la salud y habrá que recuperarla poco a poco, pero doy gracias a Dios, a mi familia, compañeros, a estas personas que siempre creyeron en mi y que siempre lucharon por mi libertad”, expresó. (SC)

Sin ensuciarse las manos

Toda la energía del Gobierno está puesta en convencer a la ciudadanía de que no existen acuerdos bajo la mesa tras la excarcelación del ex vicepresidente, Jorge Glas. Se muestran como puristas de la democracia que, por su propia ingenuidad y buena fe, quedaron a merced de sus oponentes. El presidente Guillermo Lasso afirma que “el respeto a la independencia de los poderes del Estado” le impide actuar al respecto y que, además, no puede gobernar en función de sus rencores personales. El régimen le ha apostado a la trillada estrategia de venderse como moralmente superior para compensar una derrota real.

No es correcto que Lasso le venda a la ciudadanía la falsa ilusión de que debe elegir entre un mandatario tiránico que se apodera del Estado y una indefensión permanente en la que el respeto al orden constituido implica que nada se puede hacer ante las osadías y triquiñuelas de las mafias políticasSu inacción no resulta tan noble cuando hay tantos elementos sospechosos: la inusitada velocidad con la que se tramitó el habeas corpus, los inconsistentes informes médicos, la docilidad de los delegados del SNAI y del Ministerio de Gobierno o los sumisos comunicados iniciales.

Siempre es cómodo declararse demasiado virtuoso como para dar pelea. El problema es que, en el contexto actual, eso significa anunciarse inofensivo frente a oponentes de una peligrosidad que el Presidente parece ya no alcanzar a percibir. Ahora, tras la jugarreta Glas, se avecinan más picardías e ingeniosos complots que requerirán un liderazgo a la altura en el Gobierno. Si Lasso piensa jugar limpio, que tenga al menos presente que el resto no lo está haciendo.

FRASES DEL DÍA

«A veces es mejor callar todo que mentir en parte”.

Dolores Redondo (1969), escritora española

«La crítica mala solo destruye a una obra mala; a una buena, no la afecta en absoluto.”

Jorge Amado (1912-2001), escritor brasileño

Glas busca unificación de penas

JUSTICIA. La audiencia del caso Singue, en el que es procesado Jorge Glas, fue suspendida en la Corte Nacional

El ex vicepresidente tiene dos condenas previas de seis y ocho años por los casos Sobornos y Odebrecht.

El ex vicepresidente de la República, Jorge Glas, busca que se unifiquen sus penas y así aplicar al beneficio penitenciario de la prelibertad. Actualmente ya cumple con dos sentencias en la cárcel de Cotopaxi. Una de seis y otra de ocho años por asociación ilícita en el caso Odebrecht y por cohecho en el caso Sobornos, respectivamente. Ambas están en firme.

La defensa de Glas presentó un recurso para que solo se tome en cuenta la infracción más grave (la de ocho años) y así aplicar al beneficio que le permite cumplir el resto de su condena fuera de la cárcel.

Sin embargo, un juez de garantías penales de Cotopaxi negó esa solicitud. En su escrito de respuesta al abogado de Glas indicó, esta semana, que el exsegundo mandatario tiene todavía una tercera sentencia, que no está ejecutoriada. Por esta razón no podía dar trámite a su petición.

El proceso al que hace referencia el juzgador es el caso Singue, que está en etapa de apelación. De hecho, la audiencia solicitada por cuatro de los condenados debía realizarse la tarde de ayer, jueves 2 de diciembre de 2021. Sin embargo, se difirió por la ausencia de los abogados de Glas, quien fue sentenciado en primera instancia a ocho años por peculado. Todavía no hay fecha para una nueva convocatoria.

En este proceso también están juzgados los exministros de Energía, Carlos Pareja Yannuzzelli y Wilson Pástor. Otros tres procesados, en cambio, recibieron condenas de cuatro años de prisión como cómplices. A otros ocho procesados se les ratificó su inocencia.

Lo que dice la ley

En caso de que la justicia acepte la apelación de Glas y elimine su condena o lo sentencie en última instancia, su defensa podrá insistir en la acumulación de penas de acuerdo al Art. 81 del Código Penal, vigente hasta el 2014 y con el cual se sentenció a Glas. Este cuerpo normativo se utilizó en sus juicios porque, según los expedientes, los delitos se perpetraron antes de ese año.

La norma de entonces indica que en caso de que “concurran varios delitos reprimidos con reclusión, se impondrá la pena mayor”. El Código de Ejecución de Penas de la época respalda esa decisión. En el Código Orgánico Integral Penal (Coip), vigente actualmente, no se contempla esta figura y más bien impone la acumulación de penas.

El exmandatario también puede acogerse al beneficio de la prelibertad que constaba en las normativas hoy derogadas. En el Art. 8 del Instructivo Interno para la aplicación de los beneficios penitenciarios emitido por el Servicio de Rehabilitación Social (Snai) se observan tres requisitos para acceder al beneficio.

1 Certificado de encontrarse en mínima seguridad emitido por el director de la cárcel;

2 haber cumplido las dos quintas partes de la pena impuesta, que en el caso de Glas sería de tres años y ocho meses de reclusión,

3 tener un informe emitido por el equipo de técnico de información y diagnóstico.

Quito ,02 de diciembre de 2021. Audiencia por el Caso Singe en la Corte Nacional de Justicia. APIFOTO/Juan Ruiz Condor

 La rebaja de penas ya se ha aplicado

En febrero de 2020, el exgerente de la estatal Petroecuador, Marco Calvopiña, sentenciado por corrupción, ya hizo uso de este recurso. Ese mismo año, el exministro del correísmo, Alecksey Mosquera, sentenciado por participar de la trama de Odebrecht, también se acogió a esa figura.

El abogado penalista y catedrático Nicolás Salas sostiene que si Glas cumple todos los requisitos podría recuperar su libertad. “En el caso concreto, si él tiene la posibilidad y la norma lo ampara puede recuperar su libertad. Estamos acostumbrados a politizar algunos casos y vulnerar gravemente el principio de seguridad jurídica”.

Glas está en prisión desde octubre de 2017 cuando iniciaron las investigaciones en su contra por el caso Odebrecht. Ayer, miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que llegaron para hacer recomendaciones por la crisis carcelaria se reunieron con el ex vicepresidente de “manera reservada”, indicó el director de la cárcel de Cotopaxi, Víctor Andrade.

Sentencias de Jorge Glas

1.- Sentencia ejecutoriada de seis años por asociación ilícita en el caso Odebrecht.

2.- Sentencia ejecutoriada de ocho años por cohecho en el caso Sobornos 2012-2016

3.- Sentencia apelada de ocho años por peculado en el caso Singue.

Atraco confirmado en Refinería del Pacífico: $1.300 millones en obras pero no se construyó

Las millonarias obras que sí se ejecutaron hoy están abandonadas y destruidas; Venezuela tenía el 49% del proyecto, pero pagó solo 1,75%. De nuevo se glosa a Glas, Capaya, Bravo y otros.

No se trata de una persecución política. El país se sorprende día a día al conocer el despilfarro de dineros del Estado que dejaron los 10 años de revolución ciudadana al mando del expresidente Rafael Correa.

Esto lo confirma la Contraloría General del Estado al ratificar una inédita glosa por mil doscientos millones de dólares ($1.223’046.517,51 exactamente), cifra a la que se suman otros 66,7 millones de dólares ($66’758.544,59) de siete glosas anteriores, y establecer que un total de $1.289’805.062 se gastaron en infraestructura inútil en el proyecto Refinería del Pacífico (RDP).

De nuevo, Glas, Capaya y Bravo

El contralor general subrogante, Carlos Riofrío González, firmó la confirmación de la glosa solidaria para seis exfuncionarios del gobierno correísta: el exvicepresidente Jorge Glas; el exministro de Hidrocarburos y exgerente de Petroecuador, Carlos Pareja Yannuzzelli; y el exgerente de Petroecuador, Álex Bravo. Los tres exfuncionarios se encuentran detenidos por otros casos de corrupción.

También son considerados como solidarios en la millonaria glosa, el exgerente de Petroecuador, Marco Calvopiña, recientemente liberado de prisión; el exgerente de Petroecuador, Pedro Merizalde, actualmente prófugo de la justicia; y el exgerente de la Refinería del Pacífico, Bismarck Andrade.

Sin plan ni plata

No obstante, se utilizaron $1.289’805.062 en la construcción y ejecución de obras tempranas que no cumplen con el propósito para el que fueron creadas, pues el complejo refinador no se construyó.

Estas obras tempranas no contribuyeron al cumplimiento del objetivo estatutario de la compañía y se encuentran inactivas y sin mantenimiento, debido a que el complejo refinador nunca se construyó.

El proyecto se truncó por falta de financiamiento. Ni el exvicepresidente, Jorge Glas, encargado por el presidente Correa de liderar los sectores estratégicos, ni los ex ministros, ni el directorio de la Refinería consiguieron el tercer socio estratégico y financista, que aporte recursos suficientes para finalizar la RDP valorada en más de $10.000 millones.

Negligencia en obras y mantenimiento

En el sitio del proyecto se ejecutaron obras tempranas en terrenos, vías de acceso, campamento habitacional, preparación del sitio de implantación, fases de visualización, ingeniería conceptual e ingeniería básica.

Sin embargo, la infraestructura está abandonada y no recibe mantenimiento, “evidenciando falta de planificación en su ejecución y el uso ineficiente de las asignaciones, destinadas incrementar el suministro nacional de derivados de petróleo e impulsar la transformación de la matriz productiva”, cita el informe.

1,75% fue el aporte que puso la estatal venezolana, PDVSA, a pesar de tener el 49% de acciones.

La estatal venezolana también incumplió

PDVSA, la estatal petrolera venezolana y socia del proyecto, también es parte solidaria de la glosa que fue notificada a los involucrados el viernes 30 de agosto como parte de una auditoría de gestión a la planificación, costos de operación, mantenimiento y estado actual de la RDP. La resolución se fundamenta en acciones y omisiones de los administrados, quienes no realizaron la gestión y monitoreo, ni tomaron las acciones oportunas respecto del avance, estado y continuidad del proyecto, para que los recursos invertidos cumplan con el objetivo establecido.

Los funcionarios glosados, dirigentes de la empresa pública, tampoco exigieron a la compañía Petróleos de Venezuela (PDVSA) el cumplimiento de los aportes ofrecidos, como socio propietario del 49% de las acciones de la RDP. Para cubrir las obligaciones, Petroecuador desembolsó valores que superan en cinco veces el monto de capital autorizado. Así, se transfirieron recursos públicos por cerca de $1.000 millones, que en 2017 fueron registrados contablemente como “Cuentas por pagar accionistas”.

APORTES DE ACCIONISTAS

Refinería del Pacífico Eloy Alfaro RDP Compañia de Economía Mixta

Año EP Petroecuador PDVSA Ecuador S.A. TOTAL Aporte Accionario
2013 246’222.031 10’000.000 256’222.031
2014 270’248.377 3’789.870 274’038.247
2015 133’366.812 0 133’366.812
2016 105’807.924 0 105’807.924
2017 13’785.985 0 13’785.985
2018 4’337.512 0 4’337.512
       
TOTAL 773’768.642 13’789.870 787’558.512

* Fuente: Contraloría General del Estado (montos en US$)

Obras para la comunidad tampoco llegaron

La inversión incluyó la construcción del acueducto ‘La Esperanza’, que se utiliza para dotar parcialmente de agua cruda a las poblaciones aledañas. Al respecto, el informe de Contraloría indica, en su examen especial, que las captaciones ilegales ocasionan afectaciones hidráulicas al ducto y aumento del consumo eléctrico en la estación de bombeo. El acueducto se podría paralizar, provocando el corte del suministro del líquido en Manta, Montecristi y Jaramijó.

La entidad aún no ejecuta obras para la comunidad, ofrecidas por $28 ‘168.822 en obras de compensación social para los cantones aledaños al proyecto. La administración de la compañía tampoco gestionó permisos ambientales y ni presentó informes de cumplimiento ambiental de 2013 a 2017. La Auditoría no pudo corroborar el cumplimiento de las actividades contempladas en el plan de manejo ambiental, debido a la ausencia de declaraciones anuales de desechos peligrosos.

Además, los gerentes generales de turno y el procurador de RDP no intentaron legalizar seis predios ubicados dentro del área del proyecto; hoy son terceros quienes tienen el derecho sobre los inmuebles construidos con dinero público.

“No se logró el incremento de la producción de derivados y productos afines, ni su comercialización y exportación, ni la satisfacción de la demanda de mercado interno, utilizándose recursos económicos en la ejecución de obras tempranas que no contribuyeron a dicho cumplimiento y que a la fecha se encuentran inactivas y sin mantenimiento”.

Informe de Auditoría de Contraloría, sobre la Refinería del Pacífico.