En Saraguro realizaron foro para prevenir la Violencia de Género

FORO. Una charla para prevenir la violencia de género se cumplió en Saraguro.

SARAGURO. Por el mes de la mujer y la familia, la Alcaldía de Saraguro desarrolló el Foro de mujeres, ‘Prevención de la Violencia de Género’ este miércoles 18 de mayo en el teatro municipal, a partir de las 10:00.

En esta iniciativa se analizó avances, enfoques y lucha contra la violencia de género, estuvieron presentes autoridades locales, representantes de entidades públicas y asociaciones, estudiantes y docentes de las Unidades Educativas del cantón.

En este acto intervinieron dignidades que realizan una ardua labor para eliminar la violencia en contra de la mujer, como moderadora la Mgs. Karla Justicia, panelistas: Mgs. Sandra Jiménez (MIES), Psicól. Karen Ordóñez (Fundación Espacios), Abg. Santiago Guamo (Secretaria de Derechos Humanos), Lcda. Alba Zuleta (Asociación Amuzara) y la Ing. María Gabriela Albuja (Asociación Chasky Wuarmikuna).

El foro fue promovido por Consejo Técnico cantonal de Protección de Derechos, el cual es liderado por Roger Toalongo, Secretario Técnico del Consejo. Este foro ocurre como un espacio de sensibilización y capacitación a la comunidad, con la intención de prevenir y erradicar la violencia en contra de la mujer.

Por su parte, Rosita Macas, vicealcaldesa del cantón, mencionó: “Para erradicar la violencia contra la mujer a escala local, es preciso cambiar las mentalidades y que las mujeres conozcan sus derechos”.

$574 millones cuesta la violencia de género a las empresas cada año

En Ecuador 51% de mujeres que trabaja ha sido víctima de algún tipo de violencia por su pareja o ex.

El monto responde a la disminución de productividad o días de ausencia de víctimas y agresores.

En Ecuador, seis de cada 10 mujeres han sufrido violencia de género de cualquier tipo (ver recuadro). Eso impacta en la calidad de vida social y laboral de las víctimas, pero también representa altos costos económicos en las empresas.

 PreViMujer, GIZ y La Universidad San Martín de Porres realizaron el estudio ‘Los costos empresariales de la violencia contra las mujeres en Ecuador’ en el que se determina que en salarios básicos hay pérdidas de $574 millones anuales por factores relacionados a agresiones de género.

Este monto se calcula con las ausencias y retrasos de los y las trabajadoras, pues se toma en cuenta a los agresores y a las víctimas.

Si bien las ausencias laborales por lesiones o detenciones causan pérdidas, quienes se encuentran en entornos familiares de violencia también son menos productivos debido a distracciones o preocupaciones.

Claudia Gray, directora del observatorio de género de la UTE, detalla que esto se conoce como presentismo (estar presente en el trabajo pero no hacerlo al 100%).

 Situaciones invisibles

En Ecuador las grandes y medianas empresas determinan que 31 de cada 100 trabajadores tienen un vínculo directo con situaciones de violencia contra las mujeres (ya sea agresor o víctima).

En el sector público, según cifras del Ministerio de Trabajo (2019), se identificó que 20 de cada 100 ausencias de mujeres en el trabajo se relacionaron con casos violencia.

A raíz de estos datos se determinó un protocolo de acción que, según Mariana Torres, abogada y activista, se incumple porque el 97% de mujeres violentadas no denuncia las agresiones. “Lo que se requiere son profesionales que den seguimiento a los casos y a las señales de posible violencia de género. Una mujer que falta mucho, que se concentra menos, que tiene cambios de estado de ánimo. Lo ideal es reconocer y tratar eso desde un departamento que la guíe y acompañe en cómo poner una denuncia, por ejemplo”, señala Torres.

Costos para emprendedoras

 La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señala que para las mujeres que emprenden también hay trabas derivadas de la violencia.

 A pesar de que los microemprendimientos constituyen el 95% de todas las empresas ecuatorianas y que más del 50% pertenece a mujeres; 50 de cada 100 de estas propietarias han sido víctimas de violencia por parte de sus parejas.

“Hecho que no solamente afecta negativamente la rentabilidad y productividad de sus negocios, sino que pone su existencia en riesgo”, señala el informe.

Además detalla que las propietarias de microemprendimientos que más violencia reportan son las separadas o divorciadas.

Mientras que el 84,8% de propietarias de microemprendimientos ha sufrido algún daño emocional producto de la violencia de sus parejas. Los síntomas más frecuentes son la tristeza depresiva, la angustia o miedo, los problemas nerviosos, los desórdenes alimenticios y el insomnio.

Sello empresa segura

 Para promover los espacios de atención oportuna y libres de violencia de género se creo  el ‘Sello Empresa Segura libre de violencia y discriminación contra las mujeres’.

La iniciativa es parte de una alianza público privada entre la Cámara de Industrias y Producción (CIP); el Ministerio de Trabajo; el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca y el Servicio Nacional de Contratación Pública y la asistencia técnica de la Cooperación Alemana GIZ.

Quienes obtengan este sello recibirán tres talleres de sensibilización y la distinción tendrá una duración de dos años. Las empresas interesadas deberán completar una ficha de inscripción y autoevaluación. Los reconocimientos se entregarán el

Costos asociados

Dinero que se pierde por la violencia de género

  • Gastos muy altos de salud por daños físicos, psicológicos y emocionales.
  • Gastos de denuncias y procesos judiciales.
  • Gastos de manutención para suplir el incumplimiento de la pareja.
  • Robo de dinero por parte de la pareja.
  • Reponer propiedad o bienes del negocio destruidos por la pareja.

 Violencia física: Todo acto de fuerza que cause, daño, dolor o sufrimiento físico en las personas agredidas cualquiera que sea el medio empleado.

Violencia psicológica: Toda acción u omisión que cause daño, dolor, perturbación emocional, alteración psicológica o disminución de la autoestima de la mujer o familiar agredido.

Violencia sexual: La imposición en la que se le obligue a tener relaciones o prácticas sexuales con el agresor o con terceros, mediante el uso de fuerza física, intimidación, amenazas o cualquier otro medio coercitivo.

Violencia patrimonial: La transformación, sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos, documentos personales y valores patrimoniales o recursos económicos.

Fuente: INEC.

Los días productivos perdidos por violencia de género equivalen a 63.000 empleados de tiempo completo que nunca se presentaran a trabajar en un año.

La manzana del cuidado, innovadora apuesta de Bogotá para equidad de género

La secretaria de la Mujer de la Alcaldía de Bogotá, Diana Fernández, habla sobre cómo se puede construir una política pública enfocada en la equidad.

La propuesta se focaliza en las cuidadoras, para que puedan liberar tiempo e invertirlo en estudiar, hacer deporte, integrarse a la vida política y social.

MONTEVIDEO. Reconocer la importancia de los cuidados, repartir este trabajo de forma más equitativa y reducir la carga que supone para las mujeres son los objetivos del Sistema de Cuidado de Bogotá, el primero de América Latina que aborda esta problemática desde la política pública local.

Así lo explica  Diana Rodríguez Franco, secretaria de la Mujer de la Alcaldía de Bogotá, quien visitó Uruguay y Argentina para conocer las políticas de cuidados que llevan adelante los países del Río de la Plata y quien explicó la innovadora idea de crear manzanas del cuidado para favorecer la equidad.

«Si el trabajo del cuidado no remunerado fuera remunerado equivaldría al 13% del Producto Interno Bruto de Bogotá y al 20% del PIB de Colombia», subraya Rodríguez.

Siguiendo la estela de Uruguay, que en 2015 aprobó una ley para implementar un sistema nacional integrado de cuidados que atendiera las necesidades de mayores, discapacitados y niños, Bogotá desarrolla una innovadora política pública que se focaliza en las cuidadoras para que puedan «liberar» tiempo e invertirlo en estudiar, hacer deporte, integrarse a la vida política y social o tener un «respiro».

¿Qué son los cuidados?

Aunque los cuidados pueden parecer un concepto abstracto, Rodríguez los ilustra de esta forma: «Los cuidados son lavar, planchar, cocinar, cuidar a personas mayores, niños o personas con discapacidad que requieren apoyo. Son esas actividades que permiten el sustento de la vida y sin el que no podríamos vivir».

En Bogotá, 3,6 millones de mujeres hacen trabajos de cuidados remunerados. De ellas, 1,2 millones lo hace a tiempo exclusivo con un promedio de 10 horas por día. Es decir, la vida de un 30% de las mujeres de la capital colombiana gira exclusivamente en torno a cuidar, según los datos que se desprenden de un estudio realizado por la Alcaldía de la capital colombiana.

Como en casi todo el mundo, en Colombia, explica, existe esa expresión de «mi mamá no hace nada, ella todo el día está en la casa», frase que pone de manifiesto la necesidad de hacer visibles estas tareas que están «absolutamente» invisibilizadas, aunque son el soporte de la vida y la sociedad.

Esta afirmación, aún común, contrasta con la realidad, puesto que todas las personas hemos sido cuidadas, cuidamos y podemos requerir cuidados nuevamente de forma temporal o permanente en algún momento de nuestra vida, prosigue Rodríguez.

Urbanismo para cuidar

Una de las innovaciones del Sistema Distrital de Cuidado, como se denomina oficialmente, es la creación de manzanas del cuidado que concentran servicios de educación o salud con espacios públicos y de comercialización de emprendimientos de mujeres, explica la secretaria de la Mujer de Bogotá.

La forma en la que las mujeres transitan la ciudad es completamente diferente a la de los hombres, pues añade: «Los viajes de los hombres son lineales, de la casa al trabajo, las mujeres nos movemos en estrella porque vamos al jardín, al centro de cuidados para mayores, a recoger los medicamentos, etc.».

«El sistema de cuidado es una apuesta de urbanismo feminista, porque (…) decidimos reorganizar la ciudad en torno a las mujeres y las necesidades de cuidado», destaca Rodríguez.

El plan quiere convertir a Bogotá en «una ciudad de 30 minutos, una ciudad que se pueda caminar, una ciudad que tenga los servicios de cuidados cercanos».

Culminar el bachillerato, hacer yoga o aprender algún oficio son algunas de las actividades que las cuidadoras pueden desarrollar en las manzanas del cuidado. Mientras ellas están en un rato de esparcimiento o aprendizaje, quienes requieren apoyos tienen espacios donde son atendidos con calidad.

Otra de las acciones que se implementan en el marco de esta política pública es la ‘Escuela de cuidado para hombres’, una original forma de sensibilizar sobre la importancia y la carga que suponen las tareas domésticas, puesto que «parte del problema es que no reconoces esa actividad con un nombre, lo das por sentado», afirma Rodríguez. EFE

 

EL DATO: Según datos de ONU Mujeres y CEPAL, en América Latina las mujeres dedican el triple de tiempo que los hombres a cuidar.

 

 

El presupuesto para casas de acogida aumentó a 2,8 millones

Mujeres lanzaron globos morados al cielos por las víctimas de violencia machista.

La Secretaría de Derechos Humanos aumentó de 17 a 21 casas de acogida y centros de atención integral para mujeres víctimas de violencia machista, tras un proceso de adjudicación para validar la labor de acogimiento de los centros.

La Secretaría de Derechos Humanos destinará 2,8 millones de dólares, este 2022, para 21 casas de acogida y centros de atención integral para mujeres víctimas de violencia machista. Esto tras un proceso de adjudicación para validar la labor de acogimiento de los centros.

Así el presupuesto para este programa pasará este año de los 2,1 millones de dólares previos a los 2,8 millones. El número de estos espacios también pasará de 17 a 21.

Estos sitios dan apoyo a sobrevivientes de violencia de género a escala nacional. Bernarda Ordóñez, titular de la Secretaría de Derechos Humanos, señaló que gracias a estos convenios, las casas de acogida y centros pueden recibir recursos estatales y de la cooperación internacional que les permite continuar con su trabajo.

“La última vez que tuvieron un aumento fue hace tres años”, dijo Ordóñez el 26 de abril de 2022. El proceso de adjudicación de convenios con los centros contó con un nuevo reglamento que permitió al Gobierno respaldar su gestión de manera directa, circunvalando el trámite público que hasta la fecha está a cargo de los gobiernos locales.

“Todavía tenemos muchos procesos que mejorar; la prioridad son contratos y convenios seguros para ustedes y para la seguridad jurídica de sus organizaciones”,  afirmó Ordóñez ante los responsables.

Requisitos que solicitó la Secretaría de Derechos Humanos para casas de acogida:

  • Experiencia en temas relacionados con violencia de género.
  • Ubicación de la casa de acogida en ciudades con altas tasas de violencia contra las mujeres.
  • Cantidad de casos atendidos.
  • Participación en movimientos especializados en prevención y erradicación de la violencia de género.
  • Contar con mecanismos para rendición de cuentas.

Compromiso para prevenir la violencia de género en Centinela del Cóndor

COMPROMISO.  Este acontecimiento contó con la presencia de autoridades y varios representantes de los grupos de atención prioritaria del cantón.

Se realizó la firma de una carta compromiso entre el Consejo Cantonal de Protección de Derechos de Centinela del Cóndor y la Fundación Espacios.

CENTINELA DEL CÓNDOR. En el marco de cooperación interinstitucional, en el salón de actos del GAD cantonal se llevó a efecto la firma de una carta compromiso entre el Consejo Cantonal de Protección de Derechos de Centinela del Cóndor y la Fundación Espacios con la finalidad de fortalecer la protección de derechos, especialmente para la prevención de violencia de género.

Este acontecimiento contó con la presencia del alcalde encargado Diego Juárez, los concejales, Yesenia Maribel Ontaneda Vega, directora Ejecutiva de la Fundación Espacios de la ciudad de Loja, varios representantes de los grupos de atención prioritaria del cantón, representantes de la Policía Nacional (Dinapen), Comisaría de Policía, Fiscalía, Ministerio de Salud, Autoridades de Educación, representante de la Secretaría Nacional de igualdad Intergeneracional de Género, entre otros.

Compromisos adquiridos

  • El Consejo Cantonal de Protección de Derechos aportará un espacio físico para las atenciones terapéuticas a los usuarios, mujeres, niños, niñas y adolescentes que han sido Víctimas de Violencia de Género, casos emitidos por la Junta y el Concejo Cantonal de Protección de Derechos.
  • Facilitar el equipo de cómputo para las impresiones de los informes correspondientes.
  • Otorgar el espacio físico, transporte, etc. para los talleres de sensibilización, y capacitación en temas de género y prevención de violencia intrafamiliar o de género, previa planificación, en caso de ser necesario.

Aporte de la fundación

  • Cooperación Legal: de ruta de denuncia, prevención de violencia, patrocinio en caso de violencia sexual o intrafamiliar, divorcio por violencia.
  • Cooperación Psicológica: Atención terapéutica a niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia de género.
  • Informes especializados en caso de requerimiento: Asistencia Social, Atención de casos a través de entrevistas de primera acogida, exploración del contexto familiar y social de las víctimas.
  • Talleres de sensibilización, y capacitación en temas de género y prevención de violencia intrafamiliar o de género, previa planificación.

Entre el 11 y el 20% de embarazos prematuros se deben a violencia sexual en Ecuador

En el país, se reciben 11 denuncias diarias por violación; las menores de 14 años son las principales víctimas.

Según datos de la CEPAL, Ecuador tiene la tasa más alta de embarazos adolescentes en la región andina.

Algunos países de Latinoamérica han avanzado en la lucha por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, además de la búsqueda por implementar una autonomía en la toma de decisiones. Un claro ejemplo es Colombia, donde hace pocas semanas se despenalizó el aborto hasta las 24 semanas. Argentina, por su parte, también es vista como un referente en el tema y Ecuador, reconocido por despenalizar el aborto en casos de violación.

Esta noticia en Ecuador, si bien puede considerarse un avance, abre un debate, ya que las mujeres advierten que queda bastante camino por recorrer para continuar rompiendo estigmas respecto al tema, como ha quedado patente en el conversatorio celebrado por la Universidad Internacional de Valencia (VIU) titulado «Ecuador: La despenalización del aborto por violación. Avances y límites«, dentro del ciclo de conferencias que la Universidad Internacional de Valencia (VIU) celebra con motivo de las Jornadas 8M-2022 y que aborda las desigualdades y violencias contra las mujeres en América.

Durante un conversatorio realizado el pasado 1 de marzo por la Universidad Internacional de Valencia (VIU), se abordaron temas como la desigualdad y la violencia de género. María José Machado Arévalo, abogada e integrante de la Comisión Nacional de Mujeres de Ecuador, quien además es máster en Derecho Constitucional, habló sobre la violencia contra la mujer y el panorama en su país.

Sobre la decisión de la despenalización en Ecuador, Machado destacó que el aborto libre para el país sigue siendo un desafío, ya que considera que tiene entre 70 y 80 años de retraso en materia de estos derechos, en relación con otros países. “En 2021 se despenalizó el aborto por violación y en 2022 la Asamblea Nacional aprobó la Ley, pero detrás hay un contexto complejo, preocupante y que necesita más medidas interinstitucionales”, indicó.

“En las leyes hay sesgos de género, por lo general, por un carácter profundamente machista, androcéntrico y sensible al género, donde existe un doble parámetro y campean los estereotipos; entonces viene de una idea que concibe a las mujeres como meras procreadoras, seres sin autonomía y sin posibilidad de decisión sobre sus cuerpos”, agregó la experta.

En los últimos años se evidenció que la violencia sexual durante la pandemia se agudizó, dejando como resultado que entre el 11% y 20% de embarazos de niñas y adolescentes, fueran resultado de violencia sexual, según la Organización Panamericana de la Salud.
Machado, agregó que -en general- en el hemisferio hay un aumento en las cifras de embarazo infantil y adolescente, cuyo dato es de 10 millones de embarazos al año.

De igual manera, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el 80% de las violaciones de niñas y adolescentes en la región de América Latina y el Caribe, se concentran en víctimas entre los 10 y 14 años. De ese grupo, el 90% se relacionan a un contexto de violación reiterada.

“En Ecuador se reciben 11 denuncias diarias por violación, siendo las niñas menores de 14 años las principales víctimas y donde los principales perpetradores son personas de su entorno familiar cercano, en el 95% de los casos. Lo peor, es que ni siquiera se denuncian esos casos”, aseveró la experta en el foro de VIU.

En 2019, casi la mitad de las niñas entre 15 y 17 de años, experimentaron alguna forma de violencia, según los datos de la última encuesta Nacional de Relaciones Familiares y Violencia contra las mujeres. Asimismo, se estima que diariamente siete niñas menores de 14 años dan a luz, lo que se consideró un dato “aterrador”, ya que en la gran mayoría de casos son embarazos forzados.

Más barreras

En el conversatorio de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), la abogada también explicó que desde 2009 en Ecuador se inició una criminalización hacia el aborto y las mujeres, lo que ha dado como resultado, según algunos estudios, que la gran mayoría de mujeres procesadas sean afrodescendientes e indígenas, en el 40% de los casos. Pero en el 100% de los mismos, son de bajos recursos y -en otro destacable número de casos- sean jóvenes, considerando lo más preocupante de la situación (70%), el hecho de que estas sean procesadas por abortos espontáneos; es decir, ni siquiera son considerados como abortos provocados.

Machado también indicó que la violencia sexual y los embarazos forzados son problemas alarmantes, sumado a los marcos jurídicos restrictivos y la atención deficiente, catalogando a Ecuador, como el país con la tasa más alta de embarazos adolescentes en la región Andina, según indicadores de la CEPAL.

De igual manera, se estima que el 15,6% de las muertes maternas son causadas por abortos en condiciones de riesgo, según el comité de la CEDAW, por lo que avanzar en su despenalización en diferentes situaciones es relevante y urgente.

“En definitiva, la despenalización en casos de violación a mujeres es una apuesta por los abortos seguros, gratuitos, asistidos y con personal calificado, de manera que promueva la salud y el cuidado de las mujeres”, concluyó la experta.

Nada frena la violencia de género en México

María del Carmen Volante, madre de Pamela Gallardo (23 años), desaparecida desde 2017.

El año 2021 se registraron 1.000 femicidios en ese país, lo que equivale a que cada día se mató a más de 10 mujeres.

Redacción CIUDAD DE MÉXICO

México llega al Día Internacional de la Mujer con una violencia incesante reflejada en más de 1.000 femicidios en 2021 y fracasos en la estrategia de seguridad de un Gobierno con un discurso un tanto ambiguo que enciende más si cabe al movimiento feminista.

María del Carmen Volante lleva desde noviembre de 2017 buscando incansablemente a su hija, Pamela Gallardo, desaparecida a los 23 años tras acudir a un festival de música electrónica en la Ciudad de México con amigos.

Su dolor es el de tantas madres en un país que suma casi 25.000 mujeres desaparecidas o no localizadas, en el que cada día matan a más de 10 mujeres y que el año pasado registró oficialmente más de 1.000 femicidios -asesinatos por razón de género-, un incremento del 2,66% frente a 2020.

Además, según datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) de 2016, el 66,1% de las mujeres mexicanas ha sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida.

A ello se suma que la tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral es del 44 %, mientras que en ellos asciende al 75%. (EFE)

Falta de datos agrava violencia sexual infantil en América Latina

VIOLENCIA. Una abuela fue golpeada por su nieto en el sur de Ambato.

La falta de datos desagregados sobre violencia de género en los países de América Latina y el Caribe ha impedido que se conozca la realidad sobre la violencia sexual que sufren las niñas y adolescentes en la región.

«Existen desafíos relevantes respecto de comprender las circunstancias y tipos de violencias que afectan a las niñas y adolescentes. Por ejemplo, es importante señalar que la violencia sexual contra la niñez es de la que se tiene menos información. Un tipo de violencia con poca atención es el matrimonio infantil o las uniones tempranas y forzadas», alerta la directora durante una entrevista en la que hace un balance de la situación de la mujer en la región.

Según la Cepal, una de cada cuatro niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe contrajo matrimonio por primera vez o mantenía una unión temprana antes de cumplir los 18 años. Su prevalencia en la región no ha variado en los últimos 25 años y, sin acciones e inversiones, Latinoamérica tendrá, en 2030, el porcentaje más elevado de matrimonio infantil, sólo por detrás de África Subsahariana.

Sin embargo, estos números podrían ser mayores debido a la falta de datos a largo plazo, la normalización de esa violencia y la falta de actualización, e incluso la ausencia en varios países, de la información sobre matrimonios infantiles, especialmente en el Caribe, asegura el organismo.

«Eliminar esta práctica nociva es una meta por cumplir en la región, y eliminarla también es central para lograr la igualdad de género y el desarrollo sostenible», agrega Güezmes.

 Algunos datos sobre la violencia 

La agresión sexual contra niñas y adolescentes no es el único tipo de violencia invisibilizada por la falta de estadísticas. La directora de Asuntos de Género asegura que, pese a las reformas realizadas en los últimos años, las cifras sobre los «inaceptables» asesinatos machistas, especialmente en menores, sigue sin tener una contabilidad adecuada y mucho menos un estándar en la región.

«Existen subregistros y limitaciones en muchos de los países para tener datos desagregados de la violencia de género, que no han permitido establecer tendencias en relación a las niñas y adolescentes», menciona.

Según el último reporte de la Cepal, que recaba esta información por medio de su observatorio de igualdad desde el 2009, de las 4.091 víctimas de feminicidio registradas en 26 países de América Latina y el Caribe en 2020, al menos 40 fueron niñas menores de 15 años. No obstante, es imposible comparar la situación entre países, pues los datos responden a la legislación de cada uno.

«Hay aún muchos retos para la medición de la violencia contra las mujeres y la incidencia de los delitos con enfoque de género. Implementar sistemas integrales de información no solamente es clave para las políticas, sino que puede salvar vidas. Para muchas mujeres la violencia feminicida es «la crónica de una muerte anunciada», por lo que un registro, seguimiento y consecuente protección puede marcar una diferencia clave», señala la directora.

Es por esto, cuenta Güezmes, que en los últimos años Cepal ha pedido a los gobiernos que envíen información desagregada por diversas variables para conocer y visibilizar también las discriminaciones que sufren las mujeres por su condición migratoria, identidad de género, orientación sexual, raza y pertenencia étnica.

«Aún sin poder establecer si habrá escalamiento (de violencia en los próximos años), la situación es suficientemente grave como para ameritar una acción decisiva y contundente con inversión mucho mayor, que aborde la complejidad y multidimensionalidad de la violencia contra las mujeres y las niñas«, advierte.

Brechas de género cada vez más grandes 

La llegada de la pandemia ha puesto al descubierto las desigualdades estructurales de género en la región. «Todos los países se han visto afectados por estas crisis, y en todos ellos las brechas de género se han agudizado», afirma Güezmes.

Durante los últimos dos años, sostiene, las mujeres se han visto «desproporcionadamente afectadas porque están amortiguando los efectos de la crisis a través de un aumento del desempleo, la informalidad, la pobreza, el trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, y de una precarización de sus condiciones de vida«.

Además, las mujeres ocupan la mayoría de los puestos de trabajo en los sectores más afectados por la crisis, como la manufactura, el comercio, el trabajo doméstico remunerado y el turismo. Por ejemplo, Güezmes señala que en 2019, un 25,3 % de mujeres carecían de ingresos, mientras que en 2020, esa cifra se elevó hasta el 27,5 %. Si se excluyeran las transferencias del Estado, habría sido del 35,3 %.

«Estamos ante una paradoja de la recuperación porque, aunque en 2021 y 2022 se estima un aumento en los niveles de crecimiento, solo los hombres volverán a los niveles previos a la crisis, mientras que las mujeres apenas alcanzarían la participación laboral del 2008 (49,1%). Estaríamos aún en los niveles de hace 13 años», alerta.

«El de las trabajadoras domésticas ha sido el sector más golpeado en términos laborales en la región», agrega.

La falta de una autonomía económica es un obstáculo adicional para las mujeres en situación de violencia que les impide salir de esa espiral.

Escasos cuidados 

Debido a estas cifras, la Cepal ha decidido que durante 2022 el cuidado deberá ser el tema central cuando se hable sobre recuperación post covid.

«La pandemia, como nunca antes, ha demostrado que sin el cuidado de la vida y del planeta, no hay economía posible, no hay desarrollo. Por eso promovemos transitar hacia la sociedad del cuidado: un cambio de paradigma que ponga en el centro el cuidado de las personas, de quienes cuidan, el autocuidado y el cuidado del planeta», explica Güezmes.

No tomar en cuenta a los cuidados podría profundizar aún más la crisis, por lo que, asegura, es necesario contrarrestar la precarización de los empleos relacionados con el sector de los cuidados y mejorar las condiciones laborales y su formalización.

«Y también es urgente visibilizar los efectos multiplicadores de la economía del cuidado en términos del bienestar, la redistribución de ingresos y del tiempo, el empleo, el crecimiento de las economías y el aumento de los niveles de recaudación», menciona.

Por esto, la Cepal impulsa en los países la creación de sistemas integrales de cuidados que fomenten la corresponsabilidad no solo entre hombres y mujeres, sino también entre el Estado, el mercado y las diversas formas de familia y la comunidad.

«Para garantizar un proceso de recuperación transformadora con igualdad es necesario más que nunca que no haya retrocesos en la autonomía económica de las mujeres», afirma.

Europa penalizará la ciberviolencia de género

La Comisión Europea presentará a principios de 2022 una directiva integral acerca de la violencia de género, que pretende atajar cualquier infracción.

El Parlamento Europeo plantea que el acoso virtual sea un delito en los 27 países, de manera similar a como ocurre con el terrorismo y la trata de personas.

Redacción ESTRASBURGO

El Parlamento Europeo instó ayer a la Comisión Europea a que proponga incluir la ciberviolencia de género en la lista de delitos comunitarios, a fin de mejorar la protección de las mujeres víctimas de acoso en internet y de homogeneizar los tipos penales y las sanciones previstas en cada Estado miembro.

Esta petición forma parte de un informe con recomendaciones dirigidas a la Comisión para combatir las violencias machistas en la esfera virtual, que la Eurocámara aprobó por 513 votos a favor, 122 en contra y 58 abstenciones durante una sesión plenaria en Estrasburgo.

La iniciativa legislativa insta a Bruselas y a los gobiernos de la UE a incluir este tipo de delitos en una lista europea donde ya figuran el terrorismo o la trata de seres humanos y que permite establecer definiciones y sanciones mínimas para delitos particularmente graves y de carácter transfronterizo..

El texto llega antes de que el Ejecutivo comunitario presente, a principios del año próximo, una directiva integral sobre violencia de género que, según la comisaria de Igualdad, la maltesa Helena Dalli, pretende atajar “en una sola propuesta legislativa” la violencia contra las mujeres que se produce “tanto dentro como fuera de internet”.

En ese sentido, la comisaria señaló durante su intervención en el pleno que la ciberviolencia machista “es tan solo una consecuencia de la violencia que existe en el mundo real y aseguró que la Comisión quiere que “las formas más serias de ciberviolencia sean castigadas en Europa”. (EFE)