‘Gatazo necesita un muro de contención’

LIMPIEZA. Con el retiro del lodo, los vecinos que están cerca del cerro, ya pueden ingresar a sus hogares y caminar por las veredas.

La tierra que se deslizó del cerro y que permaneció por casi 30 días regada en las calles de la segunda etapa el barrio Gatazo, ya fue retirada y quedó habilitada  para el tránsito peatonal y vehicular. Según María Preciado, que vive al filo de la  loma y está entre las más afectadas, del lugar  sacaron cerca de ocho volquetadas de lodo, pero con la última lluvia del domingo y la madrugada del lunes, volvió a bajar el material, aunque no en la cantidad como ocurrió el 5 de abril, comentó.

Derrumbe

Para hoy, miércoles, está previsto sacar el lodo restante y así dejar despejado el lugar para no afectar  a las casas vecinas. El trabajo lo realiza la propietaria de los terrenos que conduce al barrio La Primavera, y que meses atrás, utilizando maquinaria arrancó árboles y los sembríos de algunas personas que aprovecharon para producir la tierra, dejando el terreno inestable, lo que hace que con cada aguacero haya derrumbe.

Los moradores solicitan que se construya un muro de contención para que el agua y el lodo no ingresen  a las viviendas, no colapse el sistema de alcantarillado, ni se riegue en la calzada formando una gruesa capa de lodo que impide la circulación vehicular, y que deja a los vecinos sin recibir el agua  que entregan los tanqueros.

Gatazo está bajo el agua y el lodo

PERJUDICADOS. El lodo afecta a muchas familias que no pueden salir de sus viviendas.

Las últimas lluvias del domingo 4 y hoy lunes 5 de abril,  mantienen en vilo a las familias que habitan al filo de la loma en el barrio Gatazo, al sur de la ciudad de Esmeraldas. El agua lluvia y el lodo se deslizan por las calles del sector, e ingresa a algunos hogares. La tierra también ocasiona el taponamiento del sistema de alcantarillado sanitario.

Un vecino, comentó, que el problema se origina desde enero, que removieron con maquinaria parte de un terreno en la parte alta, que colinda con el barrio La Primavera. El suelo  quedó inestable y con las pequeñas lluvias la tierra se desmorona. Sus moradores esperan ayuda de las autoridades correspondientes para que retiren el material y dejen limpias las calles.