$51 de cada $100 en el presupuesto estatal se destina al gasto social

HECHO. Solo en transferencias directas se gastarán más de $1.900 millones en 2022.

Salud, educación, bienestar social, entre otros, suman más de $14.000 millones. El talón de Aquiles es la calidad de ese gasto.

De un total de gastos presupuestados en $27.898 millones para 2022, alrededor de $14.303 millones corresponden a desembolsos programados para el sector social ampliado.

Es decir, según información proporcionada a LA HORA por el Ministerio de Economía, por cada $100 gastados en el Presupuesto General del Estado (PGE), $51 son para temas como salud, educación, bonos, vivienda, entre otros.

El ministro de esa cartera de Estado, Simón Cueva, aseguró que hace un año heredaron una caja fiscal muy apretada y con recursos insuficientes para pagar sueldos cada mes. Por eso, el tema tan criticado de poner la casa en orden era indispensable para destinar más recursos para los sectores prioritarios.

Así, aunque los líderes del paro indígena insisten en que el Gobierno le quita dinero al pueblo para pagarle al Fondo Monetario Internacional (FMI), Cueva recalcó que a ese multilateral solo se le pagará alrededor de $60 millones por intereses de deuda. Ese monto es 238 veces menos que lo destinado para el gasto social ampliado.

En total, todo el servicio de la deuda pública, que en más del 60% es deuda interna y menos del 40% con organismos internacionales y gobiernos, llega a alrededor de $6.000 millones. Esto representa dos veces menos que el mencionado gasto social.

Protección social

Desde el inicio del Gobierno de Guillermo Lasso, el presupuesto para toda el área de bienestar social, que incluye bonos y ayudas directas, ha aumentado un 25%. Para todo el año 2022 está presupuestado un total de $1.981,66 millones.

El programa de bonos y pensiones, que se ejecuta a través del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), actualmente cuenta con alrededor de 1,4 millones de beneficiarios (equivalente a 1,2 millones de núcleos familiares). Esto incluye el Bono de Desarrollo Humano, Bono de Desarrollo Humano Variable, Pensión Adultos Mayores, Pensión Mis Mejores Años, Personas con Discapacidad, Pensión toda una vida, Joaquín Gallegos Lara y, a partir de  julio de 2022, el Bono de los 1.000 días.

“Estos programas constituyen transferencias monetarias directas que protegen a los hogares más vulnerables del país. El número de núcleos atendidos de los tres deciles de menor ingreso pasaron de 1 millón al mes de mayo de 2021 a cerca de 1,2 millones en mayo de 2022. El presupuesto solo para este fin es de alrededor de $1.300 millones”, explicó el Ministerio de Economía.

El resto del presupuesto de bienestar social se destina a programas de cuidado, alimentación escolar, entre otros.

Educación y salud

Según la última actualización del presupuesto proyectado para 2022 por el Ministerio de Economía, el gasto total en salud y educación sumará $8.233,76 millones. Según el informe de la ejecución fiscal de 2021, que se puede consultar en la página web de la Asamblea, en esas dos áreas se gastaron $7.958,12 millones durante el año pasado.

Así, apuntalado en unas mejores cuentas públicas, se espera desembolsar $275,64 millones más (3,5%). Además, por el lado de la inversión, gran parte de los $161 millones adicionales para infraestructura se destinará a repotenciar y arreglar hospitales y escuelas.

En los últimos 18 años, solo en esos dos sectores se gastó más de $85.000 millones (2003 a 2021). Eso es casi 8,5 veces más que lo destinado, en igual periodo, a turismo, agricultura, ambiente, trabajo, legislativo y comercio exterior. (JS)

La calidad del gasto en análisis

Norma Ramírez, economista y docente, explicó que el problema de fondo es la calidad del gasto. “La inversión es enorme, pero tenemos deficiente infraestructura y calidad de servicio. Todos exigen más dinero, pero primero se debería evaluar cómo se usan los miles de millones presupuestados. En 2018, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en un estudio llamado Gastar mejor para vivir mejor, ya alertaba de que entre el 10% y 30% se malgasta por ineficiencias, corrupción, servidores públicos sin el perfil y las competencias adecuadas, entre otros”, puntualizó.

En su momento, el exministro de Economía, Mauricio Pozo, cuando iniciaba el conflicto sobre el aumento salarial en el magisterio, aseveró que “antes de pedir más dinero, hay que dejar claro cómo se ha gastado lo ya recibido”.

Por su parte, Gabriela Calderón, investigadora y editora del Cato Institute, apunta a que todo se tuerce desde la cultura y la visión de lo público que tiene el ecuatoriano. “La minoría que paga directamente los impuestos no depende o recurre a los servicios públicos, mientras que la mayoría que no los paga directamente sí. Por eso a los que pagan no les importa la calidad del gasto, y los que reciben los servicios no se quejan porque son supuestamente gratis”.

Solo cuando los problemas estallan, vía colapso de la atención de un servicio o la falta de medicinas en los hospitales, todo el mundo se indigna y quiere pedir cuentas.  Pero el deterioro no es de un día para otro, sino que se va consolidando durante años, con deudas impagas, procesos represados, falta de mantenimiento, entre otros.

En promedio, desde el Estado se gastan $100 millones diarios cada año para todo el presupuesto estatal, incluido el pago de deudas.
El área del gasto social ampliado con menos presupuesto para 2022 es la cultura, con $37,87 millones

Deudas heredadas y gasto social son los principales destinos de los mayores ingresos fiscales

HECHO. El ministro de Economía, Simón Cueva, aseguró que el gasto público se está controlando con eficiencia.

El ministro de Economía defendió el manejo fiscal y aseguró que está dedicado a reducir el déficit y a gastar con orden en lo prioritario.

A pesar de las críticas, el ministro de Economía, Simón Cueva, aseguró que el Gobierno está dedicando a bajar el déficit fiscal mientras faltan recursos para servicios públicos, medicinas o el registro civil.

Según el funcionario, los recursos adicionales que llegan a través de más impuestos e ingresos petroleros, se priorizan para cubrir obligaciones pasadas.

“Esto es importante para la ciudadanía porque permiten pagar atrasos a proveedores de salud, permite pagar al IESS, permite que los GAD (Gobiernos Autónomos Descentralizados) tengan más recursos para obra pública. Se ha hecho un gran esfuerzo por ordenar la casa, pero también por ir cumpliendo con todo lo que no se pagó en otros gobiernos”, dijo

Cueva recalcó que esos pagos son reales y se han reflejado en los mayores niveles de ventas de recaudación tributaria, de actividad económica y empleo.

Reconoció que la inversión pública ha tenido baja ejecución al inicio de 2022; pero se está trabajando todos los días para acelerar procesos.

“Todos los días trabajamos con los ministerios. Con salud, educación, vialidad para ir liberando cada mes más recursos y acelerando los procesos. Siempre toma un tiempo que los procesos sean ordenados, se hagan de manera transparente y con licitaciones ordenadas y controles adecuados”, puntualizó.

Agregó que, en el gasto social amplio, que no solo incluye bonos sino también salud y educación, se destinarán más de $12.000 millones en 2022. Eso representará el mayor gasto acumulado en los últimos 14 años.

“Medio millón más de familias ecuatorianas reciben transferencias del Estado. Estamos haciendo un esfuerzo para que la mayoría de los recursos se orienten al 30% más pobre”, acotó.

Lo que se ha pagado

Cueva aseguró que hace un año heredaron una caja fiscal muy apretada y tenían dificultades cada fin de mes para pagar sueldos, para asegurar la vacunación exitosa para todos los ecuatorianos y para financiar las transferencias.

“Teníamos atrasos importantes con varias entidades del Estado. Poco a poco se ha ido ordenando la casa para tener más recursos y para asegurar un gasto ordenado; reducir atrasos y deudas, y para ir fortaleciendo la situación fiscal”, afirmó.

En el caso de los proveedores privados, la deuda pendiente era de $600 millones. Eso se ha reducido a $225 millones, pero solo $80 millones son cuentas por pagar de este año.

Por otro parte, en 2021, se pagaron $627 millones de cuentas atrasadas con el IESS; y hasta mayo de 2022 se han desembolsado $700 millones más. Estos valores son aparte, según Cueva, de los pagos corrientes que se deben hacer cada mes.

En el tema de la deuda histórica con el fondo de salud, el Gobierno está reconociendo montos que antes estaban en el limbo

Con los Gobiernos locales, en mayo de 2021, el monto pendiente era cercano a los $700 millones. Pero a 30 de abril de 2022, las cuentas por pagar se han reducido a $370 millones.

“La deuda en este periodo de gobierno ha sido cubierta. Nos falta todavía algunos temas de deuda histórica El año pasado se pagaron $224 millones por devolución del IVA. Queda $120 millones más. Este año se reducirá más de la mitad”, aclaró Cueva. (JS)

La inversión pública será mayor a los $1.800 millones en 2022

El plan anual de inversiones, según el ministro de Economía, Simón Cueva, será de $1.870 millones para este 2022. Ese nivel es 19% mayor al de 2021, porque antes se registraban cosas que no eran inversión. “Se incluía una parte que eran sueldos o transferencias de bonos. Lo que parecía una inversión más alta el año pasado en realidad tenía componentes que no eran. Se reclasificaron cerca de $1.500 millones en gastos”, dijo.

Al monto presupuestado, se añadirán al menos $160 millones más de los excedentes petroleros para apuntalar las obras emergentes de viabilidad.

La importancia de corregir desequilibrios fiscales

El ministro de Economía, Simón Cueva, recalcó que es vital seguir reduciendo los desequilibrios fiscales, porque el déficit fiscal tiene como espejo la deuda pública.

“Mientras más déficit fiscal tengo, mayor deuda tengo que acumular, mayor endeudamiento tengo que tomar. Esa no es una senda sostenible para ninguna economía. A largo plazo tenemos que dejar un país más sano, más fuerte”, aseveró.

En 2021, el Gobierno redujo el déficit de más del 7% del PIB a un poco más del 4% del PIB. Para 2022, se espera cerrar con alrededor del 2%, es decir, entre $2.100 y $2.200 millones.

“El mejorar la situación fiscal permite que las necesidades de financiamiento se vayan reduciendo, que las obligaciones futuras de deuda se vayan reduciendo y, por lo tanto, el Ecuador vaya poco a poco destinando menos recursos a pagar deuda y más recursos a gasto social, servicios públicos y a ir mejorando la calidad de la economía ecuatoriana”, puntualizó Cueva.

Finalmente, en el marco de la noticia de que se pasó con éxito la más reciente revisión del Fondo Monetario Internacional (FMI), el funcionario aclaró que este 2022 solo se pagará alrededor de $60 millones de intereses a ese multilateral. Esto para desmentir que se esté reduciendo el déficit fiscal para pagarle a esa institución.

 

 

Pagos de deudas heredadas

24 de mayo 2021 a 8 de mayo 2022
Beneficiario Monto
IESS $1.327 millones
Gobiernos locales $554 millones
Proveedores privados $375 millones