¿Te imaginas a Quito sin…?

Hace 487 se fundó la ‘Carita de Dios’. La historia la hacen a diario su gente y sus mágicos lugares. ¡Que viva Quito!

“Mi Quito tiene un sol grande. / Y las noches estrelladas”, nada más cierto que el inicio de la canción ‘Romántico Quito Mío’, para describir a la capital de los ecuatorianos que hoy cumple 487 años de fundación.

Desde LA HORA agradecemos a Quito y quienes conforman la ciudad por permitirnos ser parte de su historia, porque la ciudad la construyen todos: desde quien se encarga de limpiar la Plaza Grande hasta quien está sentado en un aula. Y no se quedan atrás esos rincones mágicos que embellecen el paisaje.

O ¿te imaginas a Quito sin el Palacio de Carondelet, la Mitad del Mundo, la espumilla, el maní de dulce y la iglesia de San Francisco? Antes de hacer un recorrido por estos mágicos sitios, te has preguntado de dónde viene la palabra Quito y por qué se la conoce como la ‘Carita de Dios’.

BASÍLICA. El Voto Nacional es la obra más importante de la arquitectura neogótica ecuatoriana.

El historiador Alfonso Ortiz explica que “no hay certeza del significado de Quito”. Pero, una de las versiones es que lleva ese nombre por ser el sitio donde cae el sol recto, es decir, se hace referencia al Equinoccio.

En cuanto a ‘Carita de Dios’, Ortiz dice que surgió en el siglo XX como calificativo por su belleza.

 BELLEZA. El centro Histórico es uno de los sitios más visitados de Ecuador.

Majestuosidad en cada paso

El 8 de septiembre de 1978 Quito fue la primera ciudad del continente en ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Tiene 40 iglesias, 16 conventos y 5.000 inmuebles patrimoniales.

 

CIENCIA. En la Mitad del Mundo puedes estar al mismo tiempo con un pie en el hemisferio norte y otro en el sur.
CIENCIA. En la Mitad del Mundo puedes estar al mismo tiempo con un pie en el hemisferio norte y otro en el sur.

El centro del mundo

No se trata solo de un monumento, sino también de una ciudad que ha llevado el nombre del país al mundo. La Mitad del Mundo inició con una construcción de 10 metros de altura en 1936, para conmemorar los 200 años de la llegada de la primera Misión Geodésica Francesa que se realizó entre 1736 y 1744. Para 1981 y la Ciudad Mitad del Mundo.

En el monumento, de 30 metros de altura, se trazó una recta en el centro, que da al este, para marcar la línea ecuatorial que divide al mundo en dos. Sin esta obra y la miniciudad, a Ecuador no se lo conocería como el punto que divide al planeta en dos hemisferios: norte y sur.

ELABORACIÓN. La Virgen está compuesta por 7.400 piezas, numeradas cada una de ellas, por lo cual se la pudo unir como un rompecabezas.
ELABORACIÓN. La Virgen está compuesta por 7.400 piezas, numeradas cada una de ellas, por lo cual se la pudo unir como un rompecabezas.

La Virgen de la altitud

En total, 7.400 piezas conforman la mayor representación de aluminio de todo el mundo: la virgen de El Panecillo. Esta escultura, creada en 1975 por el por el español Agustín de la Herrán Matorras, se basó en la Virgen de Legarda, obra del siglo XVIII de Bernardo de Legarda. Sus 41 metros de altura permiten que la virgen marque un punto en medio de la ciudad donde se aprecia la majestuosidad de su construcción.

Si la ‘Carita de Dios’ no tuviera a esta imagen, la loma de El Panecillo no sería el escenario que alberga una de las imágenes más altas del mundo.

Dulce con sabor a Quito

Un olor a miel fluye de la paila, donde la ‘magia’ empieza a tomar forma.  Y es que, ¿no es mágico el crujido dulce que causa la caca de perro al morderla?

El chef Esteban Tapia remonta su origen a los conventos del Quito colonial, resultado de los experimentos con el maíz. Hoy, desde el centro, donde locales centenarios la ofrecen, hasta el Quito rural, donde Marcia Varela, de 65 años, recuerda que su madre la preparaba algunos fines de semana; este postre es parte de la historia de la capital.

POPULAR. Este dulce se puede encontrar casi en cualquier esquina de Quito.
POPULAR. Este dulce se puede encontrar casi en cualquier esquina de Quito.

Como si fuera quiteño

¿Quién no ha comprado una bolsita de garrapiñada –maní dulce- en un bus rumbo a casa? Si no lo has hecho, de seguro, al menos, has escuchado su oferta de “tan solo 25 centavos” en medio del bullicio.

Este dulce, que en ocasiones se acompaña con ajonjolí, no tiene origen en Quito; algunos lo sitúan en Argentina o Uruguay, derivado de procesos de enconfitado importados en la colonia.

Pese a esto, su presencia tan cercana a los quiteños lo ha convertido en una delicia tradicional en la ciudad.

RECETA. Este postre quiteño originalmente se lo hace con guayaba, pero con los años se han agregado otras frutas.
RECETA. Este postre quiteño originalmente se lo hace con guayaba, pero con los años se han agregado otras frutas.

¡Espumillaaa!

La preparan con las manos o la batidora. Lo importante es equilibrar el sabor de la guayaba y el azúcar. ¿Ya sabes de qué dulce hablamos? Sí, se trata de la espumilla, un tradicional manjar quiteño.

Se prepara con la pulpa de una fruta, huevos y azúcar. El secreto -dicen las tradicionales vendedoras del centro de Quito- es mezclar los ingredientes con las manos y quien empieza con la tarea, esa misma debe terminar. Al primer bocado seguramente te transportarás a tu infancia. Así que es inimaginable un Quito sin su espumilla.

GASTRONOMÍA. Comer un helado de paila en el Centro Histórico es parte del turismo.
GASTRONOMÍA. Comer un helado de paila en el Centro Histórico es parte del turismo.

Secretos del helado de paila

Si caminas por Quito seguramente sabrás que puede hacer frío, pero también calor y qué mejor que pasarlo con un rico helado de paila. El secreto de su sabor y consistencia está en su preparación.

La paila de bronce se coloca sobre hielo, sal en grano y paja. Se gira la paila hasta que el hielo y la sal se compacten, cuando esto pasa se coloca el jugo de la fruta y de inmediato se compacta. Otro secreto es batirlo todo con una cuchara de palo.

TRADICIÓN. Las colaciones Cruz Verde son el último negocio que prepara estos dulces en Quito.
TRADICIÓN. Las colaciones Cruz Verde son el último negocio que prepara estos dulces en Quito.

La tradición de las colaciones

En las calles Bolívar y Chimborazo, en el corazón del centro de Quito, el negocio de Luis Balda tiene más de 100 años y es el último que vende las famosas colaciones: dulces tradicionales de forma esférica, color blanco y relleno de maní o almendra, cuyos ingredientes principales son el azúcar, el agua y el limón. Sin estas golosinas, su historia y su labor, la ‘Carita de Dios’ perdería su identidad gastronómica, el esfuerzo centenario de generaciones quiteñas y el deleite de deliciosos sabores al alcance de todos los bolsillos.

 

Intenso sabor del higo

Verdes como un bombillo de Navidad, los higos confitados adornan las vitrinas de las tiendas quiteñas. Si te das un paseo por las calles del Centro Histórico, identificarás claramente a estas golosinas por su tono intenso, que salta a la vista.

Al primer bocado, puedes saborear el dulzón de la fruta y sentir el azúcar derritiéndose en tu boca. Las personas que todavía los preparan mencionan que es difícil imaginar a Quito sin estas confituras, símbolos de la variedad de colores que tiene la ciudad y su gente.

HISTORIA. Fue el primer templo de los franciscanos en la Real Audiencia de Quito.
HISTORIA. Fue el primer templo de los franciscanos en la Real Audiencia de Quito.

Las raíces de San Francisco

Antes de ser una de las principales iglesias de la ciudad, San Francisco fue el centro religioso y ceremonial de las culturas indígenas anteriores a la llegada de los españoles. Sin la plaza, el templo, las dos capillas, el huerto y las catacumbas -construidas durante 150 años (1534-1680)- Quito no tendría uno de sus referentes arquitectónicos. El complejo de 8 hectáreas es un imán turístico; una de las infraestructuras religiosas más grandes de América y la cuna de leyendas como la de Cantuña.

REPRESENTACIÓN. La puerta principal es de madera y en esta se muestran escenas de la vida de Jesús.
REPRESENTACIÓN. La puerta principal es de madera y en esta se muestran escenas de la vida de Jesús.

Arte neogótico en la Basílica

En cada rincón de la Basílica está plasmado el sincretismo cultural, el mestizaje de la ciudad y del país. Los símbolos católicos se abrazan con las representaciones indígenas. Sin esta iglesia, considerada el mayor templo neogótico de América, la capital no tendría uno de sus principales puntos de visita para los turistas y tampoco el monumento mayor a la unidad nacional y la diversidad. Al ser la iglesia más alta de Hispanoamérica, la subida por los 115 metros de sus torres es una experiencia inigualable.