Invierno recuerda las necesidades barriales

PEDIDO. La construcción de una escalinata en este sector es uno de los pedidos de los moradores.

Una escalinata que conduzca a ‘San Martín de Porres Alto, es el constante pedido de los moradores del sector, quienes han recibido solo el ofrecimientos.

Unos escalones hechos de tierra es el camino para los más 100 habitantes del barrio ‘San Martín de Porres Alto’, quienes vienen solicitando a las distintas autoridades seccionales la construcción de una escalinata. En el verano los  moradores se enfrentan a las dificultades al subir o bajar, sobre todo, si tienen que cargar a una persona enferma, o un ataúd,  pero esta realidad se agrava con el invierno que deja el camino resbaladizo y las gradas casi desaparecidas.

El camino enlodado e intransitable  es el único paso para la gente del sector, quienes a diario deben caminar por ahí mientras hacen las compras, cargan el cilindro de gas y sacan la basura a la calle principal  del barrio Santas Vainas.

 Alcantarilla colapsada

El invierno también provoca el taponamiento del sistema sanitario, haciendo que los sumideros se rebosen y que el agua servida con la potable se mezclen y rueden por las calles del sector. Este problema tiene que soportar Guillermo Chere, vicepresidente del barrio ‘22 de Marzo’, que está antes de llegar a San Martín Alto. Él y su familia tuvieron que aguantar el hedor desagradable que emanaba una alcantarilla que está cerca de su vivienda.

De acuerdo con Guillermo Chere, no es la primera vez que la tubería colapsa, cuando esto ocurre se unen los moradores, compran los materiales y reparan el daño, pero en esta ocasión, tuvieron que recurren a la Empresa de Agua Potable y Alcantarillado para que arregle porque el daño era complejo.

Desatención

Por este mismo sector vive Rosa Jirón, quien se queja por la desatención al que está sometido el barrio. El carro recolector no pasa cerca de su casa, y por ser de la tercera edad, y por proteger su integridad, debe pagar para que le lleven la basura a la calle principal que está a una tres cuadras. El tramo de la calle asfaltada pasa cubierto de agua servida y de agua potable, ya que hay tuberías rotas, que hasta el domingo no habían sido reparadas.  

Diego Ramírez, vive en la esquina de la calles Río Balao y Río  Santiago, en el sector Santas Vainas, por estas calles se llega al barrio San Martín de Porres Alto y 22 de Marzo, y todos los vecinos deben soportar la desatención del lugar con los servicios básicos y la delincuencia que los mantiene atemorizados. (MBC)

EL DATO

Personal de la empresa de agua potable y alcantarillado reparaba una alcantarilla de agua servidas en el barrio 22 de Marzo.

EL DATO

La rotura de tubería de agua potable hace que el líquido vital se desperdicie y dañe el asfalto de las calles Río Balao y Río  Santiago.

Escalinatas y miradores necesitan rehabilitarse para ayudar al turismo

Los moradores de las escalinatas aseguran que en este sector es muy común ver a personas libando.

En agosto pasado, el Concejo Metropolitano aprobó la declaratoria de Quito, como ciudad de escalinatas y miradores.

Un bote de basura de hierro corroído por el tiempo cedió al peso de las bolsas de plástico que desparramaron restos que se fundieron con el lodo.

Metros más abajo, dos perros callejeros se acostaron sobre otra bolsa de basura, rota por sus mandíbulas.

Parecería botadero de basura, pero no lo es. Es uno de los rincones de las escalinatas de la calle Ambato, entre Rumiñahui y La Libertad, en el centro de Quito.

Las 200 escaleras forman parte de uno de los paisajes del sector de San Roque. Por este lugar, los habitantes y peatones pueden subir a través de su topografía irregular e incluso terminar sobre una privilegiada vista de la ciudad.

Eso lo sabe muy bien Martha Nolivos (82 años), quien es habitante fundadora del sector.

Su vivienda es herencia de sus padres; un metro más abajo de su casa abrió una tienda de víveres, hace 22 años. En ese tiempo, recuerda que ha visto cómo la gente daña la imagen de las escaleras. «Arroja basura, rompe botellas, bebe licor. Es una vergüenza», dijo.

Esta descripción, no encaja con lo estipulado en la declaratoria de Quito como «ciudad de miradores y escalinatas».

El pasado 31 de agosto, el Concejo Metropolitano de Quito aprobó la resolución para destinar recursos que le permitan declarar a la capital bajo esta categoría.

En el primer artículo de la resolución se menciona que estos espacios públicos «engalanan la belleza natural, arquitectónica y urbanística que la distinguen como Patrimonio Cultural de la Humanidad«.

Sin embargo, los ciudadanos de sectores como San Roque creen que estos puntos son de concentración de basura y delincuencia.

Así lo dice Isabel Salas, estudiante universitaria y moradora del sector de San Juan. La joven aseguró que, por dos ocasiones sufrió un intento de asalto cuando caminaba por la escalinata de la Nicaragua, entre Tegucigalpa y Riofrío.

«Los ladrones aprovechan que las mujeres estamos con falda o con tacos para abordarnos, porque saben que no podemos correr a perseguirlos. Es peligroso», opinó.

TURISMO. Los miradores del Panecillo y de Guápulo son uno de los más concurridos en la ciudad
TURISMO. Los miradores del Panecillo y de Guápulo son uno de los más concurridos en la ciudad

La autoridad reconoce el abandono

Analía Ledesma, concejala, presentó el proyecto de resolución. En la sesión del Concejo, la funcionaria detalló que, un catastro efectuado en 2018 reveló que la ciudad tiene más de 800 escalinatas. Sin embargo, reconoció que muchas están abandonadas y otras están «tomadas por los amigos de lo ajeno».

La concejala Luz Elena Coloma reflexionó que estos espacios son sin duda un atractivo para el turismo interno y externo. Sin embargo, una declaratoria  no resuelve el tema. “Se necesita una política de mantenimiento de espacios públicos, que en la actualidad no tenemos”, dijo, y añadió «lamentablemente están abandonados, maltratados, son inseguros».

La funcionaria puso como ejemplo las escalinatas en la subida al Panecillo, desde el área de San Lázaro, es un lugar que atrae a los visitantes, pero no deja de ser inseguro al subir a pie.

«La declaratoria tiene que estar acompañada de una gestión. No solo desde lo público, sino desde lo privado, a través de alianzas y los vecinos para preservar estos espacios», añadió Coloma.

Este criterio lo comparten los miembros de las dos asociaciones, de artesanos y danzantes, que trabajan en los alrededores del monumento de la Virgen del Panecillo.

Lucila Maldonado, propietaria de uno de los 20 locales de artesanías, reconoció que hay ronda policial en los alrededores, pero el problema es la presencia de delincuentes que vienen de San Roque.

Los organismos responsables

La resolución, en su artículo 3, dispone a la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps), la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop) que -en el ámbito de sus competencias- procedan con la recuperación y regeneración integral de las escalinatas y miradores de Quito como parte del espacio público, a fin de que sean espacios de circulación amigable y segura.

El arquitecto y paisajista, Rodrigo Badillo destacó que la declaratoria pretende incluir a los habitantes. Mencionó que en el artículo quinto del documento llama a directivas de los barrios urbanos, rurales y demás organismos del Cabildo a organizarse para crear mecanismos de control, cuidado y limpieza de estos espacios.

«Se ha llegado al punto en pensar que son las autoridades las que deben cuidar. Pero los ciudadanos tenemos que apoyar este trabajo», señaló.

Los plazos corren

De acuerdo al informe de Rendición de cuentas de 2020, el plan de mantenimiento de espacios verdes, que lleva a cabo la Gerencia de Administración de Parques y Espacios Verdes a lo largo del Distrito Metropolitano, reflejó la recuperación de 1.446,47 hectáreas, que contempla, entre otras, la intervención escalinatas y miradores.

El documento detalló que las principales obras ejecutadas fueron corte de césped, filos, coronas y desalojo de material vegetal, con el objetivo de proporcionar limpieza y mejorar el ornato de las áreas verdes.

Según la Ejecución de Egresos y Gastos Provisionales, hasta el 31 de julio de este año, se ejecutaron $20.866,03, por concepto de mantenimiento de áreas verdes y arreglo de vías internas.

En un plazo de 30 días, la Dirección Metropolitana de Catastro deberá contabilizar el número de escalinatas y miradores en los sectores urbanos y rurales de Quito. La cifra servirá como insumo para la gestión de información educativa, cultural, turística y patrimonial por parte de la Empresa de Destinos Turísticos Quito Turismo y el Instituto Metropolitano de Patrimonio.

En este mismo plazo, la Secretaría de Desarrollo Productivo y la Empresa Metropolitana de Gestión de Destino Turístico Quito-Turismo, tendrán que presentar un proyecto de estandarización de facilidades turísticas de estos puntos con un enfoque de equilibrio paisajístico comunitario y de reactivación económica.

Cristina Guerrero, experta en turismo y directora de la Revista Ñan, admitió que no conocía de esta declaratoria, pero advirtió que es necesaria porque «no hay gestión turística por parte del Municipio ni de Quito Turismo».

A decir de la especialista, Quito Turismo «no ha hecho nada para lo que es la promoción de la ciudad».

Guerrero opinó que, hasta el momento el Municipio «no se ha dado cuenta de que el turismo es una fuente de ingresos y de empleo para la ciudad».

László Károlyi, gerente general de Quito Turismo, señaló que con la emisión de la nueva Resolución se articulan acciones entre la ciudadanía y las instituciones competentes en los sectores productivo, cultural y de seguridad, para posicionar a Quito como “Ciudad de Miradores y Escalinatas”.

Sin embargo, advirtió que antes de la emisión de este documento, se realizaron actividades para embellecer estos lugares.

El Gerente detalló que en marzo se realizó el mantenimiento de paneles interpretativos en los miradores de El Panecillo, San Juan y Guápulo.

Además, dijo que, durante el feriado del 10 de agosto se realizó una ruta turística por los Miradores del Itchimbía, Panecillo y la Cima de la Libertad. (GCA)

Principales miradores y su ubicación:

  1. Basílica del Voto Nacional
Altitud: 2.820 msnm
Temperatura promedio: 20°C
Atractivo Principal: Iglesia con arquitectura neogótica
  1. Cima de la Libertad

     

    Altitud: 3.100 msnm
Temperatura promedio: 12 – 18º C
Atractivo Principal: Museo Templo de la Patria

  1. Itchimbía
Altitud: 2.910 msnm
Temperatura promedio: 20°C
Atractivo Principal: Centro Cultural Itchimbía
  1. Lloa
Altitud: 3.215 msnm
Temperatura promedio: 10°C mínima
Atractivo Principal: Volcán Guagua Pichincha
  1. El Panecillo
Altitud: 3.035 msnm
Temperatura promedio: 22°C
Atractivo Principal: La Virgen de Legarda o Virgen del Panecillo

  1. San Juan
Altitud: 2.820 msnm
Temperatura promedio: 20°C
Atractivo Principal: Arquitectura colonial
  1. Cruz Loma
Altitud: 4.050 msnm
Temperatura promedio: 9°C mínima
19°C máxima
Atractivo Principal:Volcán Ruco Pichincha

Detenidos en las escalinatas por vender droga

SOSPECHOSOS. Los hombres fueron detenidos en el sector de San Antonio.

Dos hombres fueron detenidos por la Jefatura Antidrogas de Tungurahua, por venta de cocaína y marihuana.

El hecho se dio, la tarde de ayer, martes 3 de agosto de 2021, en las escalinatas, ubicadas en las calles Túpac Yupanqui y Floreana, en el sector de San Antonio.

Según un reporte de la Policía Nacional, los implicados se dedicaban a la venta de droga en diferentes sectores de Ambato.

Los detenidos son: Darío Danilo S. y César Efraín G. En su poder se encontró 200 gramos de pasta base de cocaína y 15 gramos de marihuana.

Además, como evidencia, se decomisó un teléfono y una balanza digital, en la que pesaban la droga. (APQ)

Graderíos son un foco de inseguridad

MIEDO. Por temor a ser víctimas de robos o por los malos olores, la gente prefiere no pasar por estos espacios.

Pese a estar en el casco urbano de Ambato, todavía hay varios graderíos que generan inseguridad, insalubridad y el descontento no solo de los vecinos de estos espacios, sino de la ciudadanía en general.

Estas escalinatas conectan directamente la parte alta de Ambato con el centro, sin embargo, pocos son los que se atreven a pasar por estos espacios.

 

Los vecinos

Envidia, es lo que dice sentir Janeth Medina que tiene una peluquería cerca al graderío que conecta Los Andes con la avenida 12 de Noviembre, al referirse a las escalinatas intervenidas en La Yahuira y la 13 de Abril.

“Vivo aquí 23 años y la situación es la misma, si no hay robos, hay gente fumando o tomando, el lugar es oscuro y las personas prefieren cruzarse de calle debido al peligro, en cambio en otros sitios hasta los negocios mejoraron”, dijo Medina

Este testimonio se replica en otro barrio de la ciudad, con las gradas que conectan la avenida 13 de Abril con las calles Olmedo y Montalvo, pues están en las mismas condiciones de peligrosidad e insalubridad.

Edison Jimbo, de 55 años, vive en el sector desde su niñez, y para él, la guarida para la delincuencia se mantiene.

Él sugiere un cambio integral de este y otros cinco espacios que están descuidados a lo largo de la calle Olmedo como parte del tradicional barrio Altivo Ambateño.

 

EL DATO
Las personas que provoquen daños al espacio público serán 
multadas económicamente con un salario mínimo, pero hasta 
el momento no hay sancionados.

 

Lo que dicen las autoridades

Julio Rodríguez, director de Planificación del Municipio, dijo que en efecto las escalinatas recuperadas de manera integral son mínimas en cuanto a todo lo que hay que recuperar no solo en el casco urbano.

Rodríguez afirmó que la regeneración integral se la hace progresivamente y este año se cerrará con la intervención en las gradas de La Mascota que ya está en proceso de contratación.

Mientras que para otros graderíos que se ha presentado la solicitud se trabaja de manera distinta, pues es de participación articulada con los moradores como ya se lo hizo en Chashapamba, Altivo Ambateño, la calle Puca y 12 de Noviembre.

“Al momento tenemos solicitudes de los sectores: Queseras del Medio, frente al colegio Ambato, Vicentina y calle Guaranda, sin embargo, se las ejecutará en 2022, pues la reducción presupuestaria por la pandemia no nos permite hacer estos trabajos”, aclaró Rodríguez.

El delegado del Consejo Municipal de Seguridad Ciudadana de Ambato (Comseca), Juan Yépez, recalcó que de cierta manera se ha intervenido en los barrios de la ciudad.

Pero es responsabilidad de la vecinos mantener limpios estos espacios y unirse con las autoridades para que la seguridad sea permanente.

 

CIFRA: 20 Escalinatas Se encuentran en los alrededores de Ambato

 

Responsabilidad ciudadana

Mientras se realizan los cambios integrales hay gradas de menor espacio, que aunque fueron intervenidas ya sea por los vecinos o el Municipio, la inconsciencia ciudadana dañó estos sitios.

En la calle Puca y 12 de Noviembre se intervino con una obra básica de jardineras y pintura, pero la mala utilización por parte de quienes pasan por el sitio daña cualquier buena intención de mejorar, dijo Wilson Buenaño, que cuida carros en la zona.

“Aquí hacen baño público, se duermen en las jardineras, asaltan a cualquier hora del día y los vecinos prefieren no salir”, dijo Buenaño.

Jonathan Núñez, arquitecto urbanista, cree que Ambato es un potencial referente del turismo urbano, debido a que por la geografía de la ciudad, hay espacios que pueden ser aprovechados como miradores turísticos con algún atractivo.

Las cosas buenas hay que replicarlas y mejorarlas, el reloj de la ciudad es un espacio que genera trabajo, turismo y Ambato tiene mucho para ejecutar este tipo de obras, finalizó Núñez. (CNS)

 

Intervención

Una de las obras más emblemáticas fue la recuperación del pasaje Pelileo, gradas que conectan desde los Padres Josefinos hasta la 13 de Abril.

Este espacio cuenta con gradas eléctricas y en la parte alta se ubicó un reloj, además, varias personas lo visitan como un atractivo turístico.

 

Controles

Mauricio Chango, uniformado de la Policía Nacional, y quien patrullaba la avenida 12 de Noviembre y Mera, mencionó que el trabajo articulado es importante para asistir a la ciudadanía, sin embargo, en muchos casos los ciudadanos no cooperan con alertar y prefieren evadir si ven casos de robos, que se dan sobre todo en lugares oscuros o desolados como las escalinatas.