Zozobra de familias de Ambato que buscan a sus hijos migrantes

Sufrimiento. Familiares de los desaparecidos piden ayuda para encontrar a sus seres queridos.

No tenía muchas obras, dijo que está sin trabajo. Y los coyoteros le dijeron que pasaría (a Estados Unidos) en menos de 15 días, pero ya llevamos más de cuatro meses sin saber de él”

Rosa Guayan

Madre de un migrante desaparecido

 

En la zona alta de Quisapincha, en el Barrio Quillalli, la incertidumbre y preocupación son evidentes. Desde hace cuatro meses no saben nada de uno de sus habitantes que viajó a Estados Unidos, en busca del ‘sueño americano.

En el barrio todos conocen su historia, se lamentan, pero nadie juzga, aseguran que en cualquier momento podrían también tratar de migrar en busca de mejores días.

Allí indican una casa humilde, construida de bloque cruzado y teja, era donde Juan Pablo Condemaita Guayan de 30 años, vivía hasta que decidió migrar.

Sus padres agricultores, dejaron de lado el jornal para relatar la angustia por la que están pasando.

Rosa Guayan, madre del desaparecido, aún no comprende cómo fue que convencieron de migrar a su hijo. Ella cuenta que Juan Pablo se dedicaba a las labores de sastrería.

“No tenía muchas obras, dijo que está sin trabajo. Y los coyoteros le dijeron que pasaría (a Estados Unidos) en menos de 15 días, pero ya llevamos más de cuatro meses sin saber de él”, dijo mientras intentaba detener las lágrimas que son la evidencia de su dolor y angustia de madre.

La mujer aseguró que su hijo salió el 14 de mayo. Le dio la bendición y se despidió, sin imaginarse que ese sería el último día que lo vería.

Afligida cuenta que Juan Pablo se comunicó por última vez el 9 de junio, ese día les indicó que ya iba a cruzar la frontera desde Juárez, en México, hasta Estados Unidos.

“Desde ahí no sabemos nada, no nos dan noticias de si está vivo o muerto”, relata la madre a quien nuevamente se le quiebra la voz y, en medio de un suspiro ahogado, pide ayuda a las autoridades para localizarlo.

Al inmenso dolor de no saber nada de su amado Juan Pablo, se suma que el hombre habría accedido a un crédito de 16 mil dólares para el viaje, de los cuales ya le entregó cerca de 11 mil 500 a los coyoteros.

“Dios no ha de querer que quedemos con deuda y con nuestro hijo desaparecido”, dijo la mujer mientras sostenía la foto de su hijo, para grabar cada una de sus facciones, y pedía al cielo que se apiade de su dolor.

Queremos que nos ayuden. Es muy feo todos los días sin saber de él. Lo que queremos es saber, aunque sea, es si él está muerto para por lo menos darle cristiana sepultura

Judith Sailema

Hermana de un migrante desaparecido

 

Otro caso

Situación similar es la que vive la familia de Roberto Sailema de 38 años de edad, oriundo del sector del parque Troya, en Ambato.

Luis Sailema, hermano de Roberto, explicó que fue el 5 de marzo de 2020 cuando su hermano salió del país con la ilusión de cruzar a los Estados Unidos.

Todo parecía ir bien, pero la noche del 19 de ese mes, la conviviente de Roberto recibió una llamada en la que le informaron que él se había escapado de la bodega en donde los mantenían y que desde entonces no se sabe nada de su paradero.

Según Judith Sailema, hermana de Roberto, el 18 de marzo él había intentado cruzar la frontera por el río Bravo, pero no lo pudo hacer porque el caudal había crecido.

“Ahí perdieron las pertenencias y él se salvó de milagro”, relató.

En ese entonces el hombre habría sido rescatado por la patrulla de migración y los bomberos quienes lo llevaron a la casa del migrante, desde donde se habría comunicado con la familia.

En esa llamada también les comentó que iba a intentar cruzar nuevamente, pero esa misma noche del 19 de marzo los coyoteros le comunicaron a su esposa que Roberto, supuestamente había escapado.

“Queremos que nos ayuden. Es muy feo todos los días sin saber de él. Lo que queremos es saber, aunque sea, si él está muerto para por lo menos darle cristiana sepultura”, dijo.

 

TOME NOTA
En el artículo 213 del COIP señala que el o la traficante que incurra 
eneste delito será sancionada con pena de privación de la libertad de 
siete a 26 años según el caso.

 

Ayuda 

Las familias se han comunicado con la organización 1800 Migrante quienes de alguna forma se han contactado para brindar ayuda, pero todavía no saben nada de sus familiares.

Ante ello piden a las autoridades ecuatorianas que hagan algo para que puedan dar con el paradero de todos los migrantes que se encuentran en esta situación, pues las familias de Juan Pablo y Roberto no son las únicas angustiadas por el fenómeno de la migración. (FCT)

 

EL DATO
De 12 a 16 mil dólares aproximadamente asciende la deuda que realizan 
los migrantes para viajar a los Estados Unidos.

 

Tráfico de migrantes

Este es un delito contra la legislación de un país. Es facilitar la migración de personas nacionales o extranjeras desde el territorio ecuatoriano hacia otros países o viceversa con el fin de tener directa o indirectamente un beneficio económico o de otra índole.

El artículo 5 del Protocolo Contra el Tráfico Ilícito de Migrantes por Tierra, Mar y Aire (Protocolo de Palermo) especifica que no existirá enjuiciamiento penal para las personas en situación de migración.

Esto mientras que en el artículo 213 del COIP señala que el o la traficante que incurra en este delito será sancionada con pena de privación de la libertad de siete a 26 años según el caso.