Ucrania asegura a Rusia que sus fuerzas no se rendirán en Mariúpol

Fotografía de una escuela destruida por un misil ayer, en Cherniguiv (Ucrania). EFE

Rusia instó a Ucrania a deponer las armas con la promesa de respetar la vida de los defensores de la ciudad. Los ucranianos respondieron que «lucharán hasta el final».

WASHINGTON. El primer ministro de Ucrania, Denys Shmyhal, aseguró este domingo 17 de abril de 2022 que los soldados ucranianos lucharán «hasta el final» en la sitiada ciudad de Mariúpol, por lo que descartó la capitulación exigida por Moscú.

«La ciudad no ha caído. Todavía están nuestros soldados y lucharán hasta el final. Por ahora siguen en Mariúpol», afirmó Shmyhal en una entrevista con la cadena estadounidense ABC.

Rusia instó este domingo a los militares ucranianos en Mariúpol, ciudad del este del país asediada por las fuerzas rusas, a cesar la resistencia y deponer las armas a partir de las 06:00 hora de Moscú, un plazo que ya venció.

Moscú ofreció a cambio respetar la vida de los defensores de la ciudad.

La estratégica Mariúpol, junto al mar de Azov, es una de las principales metas de los rusos en su esfuerzo por lograr el total control de la región del Donbás y formar un corredor terrestre en el este del país desde la anexionada península de Crimea.

Reporte de la situación

El primer ministro sostuvo que algunas zonas de Mariúpol siguen «bajo control ucraniano», a la vez que lamentó que la ciudad está pasando por una «enorme catástrofe humanitaria» a raíz del asedio ruso.

Shmyhal aseguró que los ciudadanos que permanecen en Mariúpol «no tienen agua, ni comida, ni calefacción ni electricidad», y, por ello, hizo un llamamiento a los aliados de Ucrania para que «ayuden a parar» esta crisis.

Según la alcaldía de la ciudad, hasta 20.000 civiles han muerto en desde el inicio de la invasión rusa.

La Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa ucraniano afirma que los rusos han desplegado hasta 13 crematorios móviles en Mariúpol para sacar de las calles los cuerpos de los civiles asesinados.

Las autoridades ucranianas consideran que unos 120.000 civiles permanecen en la ciudad sitiada, que defienden el Regimiento Azov, los Marines y otras fuerzas.

Ayuda humanitaria

La Comisión Europea (CE) anunció el despliegue de 50 millones de euros adicionales para financiar proyectos humanitarios en Ucrania y Moldavia como consecuencia de la guerra iniciada por Rusia, informó la institución en un comunicado.

En particular, 45 millones de euros estarán destinados a Ucrania, mientras los 5 millones restantes se dedicarán a proyectos en Moldavia, país fronterizo que está acogiendo a una parte de los ucranianos que huyen de su país por el conflicto militar.

Estos nuevos recursos son parte del paquete de 1.000 millones anunciado por el Ejecutivo comunitario en la conferencia global de donantes «Stand Up For Ukraine» que tuvo lugar la semana pasada y eleva a 143 millones la ayuda humanitaria total aportada por la Unión Europea (UE) desde el inicio de la guerra. EFE

Putin ‘desnazifica’ Ucrania con tropas neonazis

El Grupo Wagner, mercenarios rusos de ultraderecha, apoya en las guerras de Putin. En la foto, integrantes de la organización en Siria.

Moscú no ha dudado en apoyar a grupos separatistas de Ucrania de ultraderecha, a pesar de que acusa a su vecino de políticas similares a la hitlerianas.

Redacción KIEV

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha intentando justificar desde hace meses la invasión de Ucrania con la supuesta necesidad de “desnazificar’ a ese país, a cuyos líderes acusa de cometer genocidio contra la población prorrusa que vive en la zona fronteriza del Donbás (este).

Lo paradójico es que en su cometido utilice tropas de ultraderecha e incluso neonazis. El diario español El Mundo reporta que el 5 de abril, Denis Pushilin, líder de la autoproclamada República Popular de Donetsk (separatista de Ucrania), otorgó una medalla conocida como Cruz de San Jorge al teniente Roman Vorobyo.

El galardonado es un teniente prorruso, quien apareció ataviado en su uniforme con dos parches: uno, con la calavera y las tibias cruzadas de las SS. El otro era un nudo de Odín, un símbolo habitual en los miembros de la extrema derecha europea.

El oficial abiertamente neonazi fue recompensado por haber matado a «40 soldados enemigos en Mariúpol (Ucrania)».

Y la presencia de Vorobyo no es algo inusual. El Mundo señala que, desde hace años, a Putin no le ha importado apoyar, armar y formar a milicias neonazis en la región en disputa del Donbás, sin que su ideología haya supuesto ningún problema. Precisamente, en esta nueva fase de la guerra, los rusos ya combaten codo con codo con estos milicianos de esvástica y calavera.

Varios grupos, una ideología

Hay muchos grupos de este tipo; cada uno con su agenda, pero todos unidos por sus ideas de extrema derecha: Unidad Nacional Rusa, por ejemplo, lleva luchando desde 2014 como parte de las milicias prorrusas en la zona de Donetsk. Su logo es una esvástica dentro de un círculo blanco abierto sobre el rojo, en clara referencia al Tercer Reich.

El Ejército Ruso Ortodoxo es otro de estos grupos que, además de combatir al Gobierno de Kiev, ha protagonizado numerosos ataques antisemitas en Donetsk.

Y el Kremlin, obsesionado con criminalizar al Gobierno de Kiev y a sus tropas como seguidores de las doctrinas de Hitler, jamás han dicho palabra de estos grupos, pese a que han sido acusados de crímenes de guerra en varias ocasiones por Human Rights Watch y Amnistía Internacional (AI). (DLH)

Ucrania urge evacuación de civiles del Donbás ante eventual ataque masivo ruso

Foto referencial. Una persona recibe ayuda humanitaria en una calle de Hostomel, región de Kiev.

Rusia ya advirtió hace días que sus operaciones se concentrarían en las zonas separatistas ucranianas.

KIEV. Las autoridades de Ucrania apremiaron a los ciudadanos del este del país, especialmente las regiones del Donbás, a abandonarlo ante los indicios de que las tropas rusas están preparando una gran ofensiva para lograr que queden bajo su control absoluto.

«Los ocupantes están concentrando todos sus esfuerzos en los preparativos de una gran ofensiva en el este de Ucrania para controlar completamente tanto Luhansk como Donetsk», apuntó el Estado Mayor del ejército, a través de su cuenta en Facebook.

«Abandonen esas regiones, puede que esta sea su última oportunidad», apremiaron por su parte las autoridades locales de ambas regiones, a través del portal ucraniano Ukrinform.

El gobernador de Luhansk, Serhiy Gaidai, lanzó ya una llamada en esa dirección ayer (6 de abril de 2022), al pedir a la población que utilice los corredores seguros existentes para la evacuación.

Rusia advirtió ya, al dar por terminada la fase primera de su operación militar en Ucrania, que a partir de ahí sus operaciones se concentrarían en el Donbás, donde están las dos autoproclamadas repúblicas separatistas, cuyo reconocimiento por parte de Moscú precedió al inicio de la invasión de Ucrania. EFE

Rusia aumenta la presión en el Donbás y da un respiro a Kiev

Imagen de un tanque ruso abandonado en una zona del centro de Ucrania.

Tal como se había previsto, el retiro de las tropas rusas del centro de Ucrania resultó una maniobra para controlar las áreas prorrusas de Ucrania.

MOSCÚ, KIEV. Las tropas rusas siguieron este sábado (2 de abril de 2022) avanzando en el Donbás, en el este de Ucrania y donde el Ejército ucraniano resiste las acometidas de la artillería y la aviación rusas, cuyo objetivo es conquistar todo el territorio de las regiones de Donetsk y Lugansk; esto mientras la capital, Kiev, logra respirar con cierta tranquilidad tras más de un mes de asedio.

«Las fuerzas rusas se están concentrando en Donbás, hacia Járkov, y se están preparando para ataques aún más poderosos», declaró el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, en un mensaje de video difundido online.

Ofensiva rusa en el este

Desde la mañana, las milicias prorrusas de Donetsk tomaron parcialmente la localidad de Novobájtumovka, ubicada al norte de la capital regional, tras enfrentarse a unidades de la 25 brigada aerotransportada del Ejército ucraniano, según informó el Ministerio de Defensa ruso en su parte matutino.

El portavoz de la entidad castrense rusa, Igor Konashénkov, señaló que las milicias habrían causado hasta 40 bajas a las tropas ucranianas, además de destruir un pelotón de tanques, dos pelotones de infantería motorizada, y una batería de morteros.

La parte rusa informó también del derribo de dos helicópteros Mi-24 ucranianos, uno en la región de Sumy, al sur de Járkov, y otro al norte de la ciudad portuaria de Mariúpol, que resiste desde hace cerca de un mes el asedio de las tropas rusas, todo en el este del país.

Por su parte, las milicias de Lugansk continuaron su ofensiva y bloquearon por el este y el sur la localidad de Borovskoye, y causaron a las fuerzas ucranianas unas 30 bajas, además de destruir 5 blindados, según el parte vespertino militar ruso.

Maniobras de contención

Con el fin de evitar el envío de refuerzos al Donbás, los militares rusos destruyeron con misiles de alta precisión blindados, cisternas con combustible y almacenes de pertrechos en las estaciones de ferrocarril de Lozovaya y Pavlograd, en las regiones de Járkov y Dniepropetrovsk, respectivamente.

De los ataques rusos tampoco escapó el aeródromo militar de Mirgorod, ubicado en la región de Poltava, donde fueron aniquilados varios helicópteros de combate y un avión, además de depósitos de combustible y pertrechos.

Mientras, continúa el asedio de Mariúpol, donde las fuerzas rusas habrían estrechado el cerco de las tropas ucranianas e incluso roto sus defensas hasta separarlas en dos grupos, uno de los cuales se atrincheró en la fábrica Azovstal.

El líder checheno, Ramzán Kadírov, anunció en su canal de Telegram que las unidades chechenas que combaten en la ciudad portuaria habían comenzado el asedio de la fábrica, y aseguró que estaban «firmemente decididas a expulsar a toda esa escoria de seguidores de (el líder colaboracionista ucraniano Stepán) Bandera del territorio de la empresa».

Kiev retorna a la calma

En tanto la situación se va calmando en el centro del país tras el anunciado repliegue del Ejército ruso.

En el entorno de Kiev y en la provincia septentrional de Chernihiv, el Ejército ucraniano fue ganando más terreno en las áreas que estuvieron bajo ocupación rusa, a medida que sus tropas continúan su retirada del norte del país «de forma lenta pero evidente», confirmó Zelenski.

Bucha, ciudad del noroeste de Kiev que sufrió un duro asedio ruso, fue hoy «liberada», según anunció su alcalde Anatoly Fedoruk, y controlada en su totalidad por las fuerzas ucranianas, que también recuperaron el control del estratégico aeropuerto de la vecina Hostomel, tomado por los rusos en los primeros días de la invasión.

Los equipos de emergencias han proseguido con las tareas de evacuación de residentes tanto en Irpin como en Bucha, donde la mayoría de los que quedan son ancianos.

Las primeras imágenes del interior de Bucha muestran un grado de devastación similar al visto días atrás en Irpin, con cadáveres de civiles maniatados por las calles; mientras que las autoridades han recordado que aún es pronto para volver a las zonas liberadas ya que los rusos han minado terrenos en su repliegue.

«Todavía es imposible volver a la vida normal, tenemos que esperar recuperar nuestra tierra y siempre que se tenga la certeza de que no habrá nuevos bombardeos», insistió Zelenski.

En el centro de Kiev este 2 de abril se respiraba cierta tranquilidad, aunque las alarmas antiaéreas sonaron un par de veces en la tarde, con más gente paseando por la calle y más cafeterías abiertas, sin que haya disminuido la presencia militar ni se hayan retirado las numerosas barricadas. EFE

Rusia prepara la conquista de zonas prorrusas

Restos de un tanque ruso destruido en lo que Moscú considera primera fase de la ‘operación militar especial’ en Ucrania.

Ucrania y la OTAN creen que los movimientos de tropas rusas de los últimos días se dirigen a asegurar las zonas separatistas ucranianas.

Redacción MOSCÚ

Rusia está movilizando al grueso de sus tropas para la ofensiva final en la zona del Donbás, donde vive la población prorrusa que declaró dos repúblicas independientes de Ucrania.

Mientras, tanto Ucrania como la OTAN aún recelan de la anunciada reagrupación del Ejército ruso, especialmente en el norte y en torno a la capital, Kiev.

El objetivo ruso sería hacerse con «el control total del territorio de las regiones de (las autodenominadas repúblicas de) Donetsk y Lugansk», donde las milicias separatistas combaten hombro con hombro con las fuerzas rusas, según el Estado Mayor General del Ejército ucraniano.

Rusia asegura haber bloqueado las principales líneas de comunicación y abastecimiento ucranianos, lo que impediría la llegada de refuerzos a la primera línea de combate en el Donbás.

Además, pese a la reducción de la actividad militar rusa en torno a la capital y Chernígov, la constante presión rusa sobre ambas ciudades norteñas ataría de pies y manos a Kiev, que no podría socorrer a las unidades ucranianas en Donetsk y Lugansk.

Sospechas fundadas

Según el Estado Mayor ucraniano, las maniobras rusas de los últimos días tendrían como objetivo la formación «de una agrupación de las Fuerzas Armadas de Rusia para lanzar una ofensiva» final en el Donbás.

El Ejército ruso se centró en las últimas horas en machacar con misiles de crucero de alta precisión lanzados por su aviación los depósitos que suministran combustible a las fuerzas ucranianas desplegadas en el Donbás, incluidos los de la región vecina de Dnipró.

Además, avanzaron otros seis kilómetros tras cruzar el río Kashlagach, que se encuentra en dirección a la región de Zaporiyia, bajo control ruso desde hace semanas.

El objetivo de dicho avance es enlazar con las fuerzas rusas emplazadas en Zaporiyia, para después girar al norte, donde se encuentra Kramatorsk, el principal bastión militar ucraniano de la zona desde 2014.

Según los separatistas, sus milicias controlan más del 90% de Lugansk y cerca de dos tercios de Donetsk. (EFE)

Claves del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania

Un hombre mira los restos de un objeto no identificado tras una explosión en Kiev este 24 de febrero.

El movimiento de tropas rusas a la zona del Donbás y ataques a instalaciones militares ucranianas ocurrieron la madrugada de este 24 de febrero de 2022.

MADRID. Lo que los países occidentales, en especial Estados Unidos, venían advirtiendo ocurrió finalmente en las primeras horas de este 24 de febrero de 2022: soldados del ejército de Rusia se movilizaron hacia la llamada zona del Donbás, que Ucrania reconoce como suya y que está habitada por gran cantidad de personas de origen ruso.

El área intenta independizarse de Ucrania desde 2014, por lo que se ha desarrollado allí una guerra desde entonces entre fuerzas ucranianas y milicias separatistas; las bajas de ese conflicto se calculan en 14.000. El 21 de febrero, el gobierno de Rusia reconoció en esa zona la existencia de las repúblicas de Donestk y Lugansk y el 22 de febrero recibió la autorización del Senado para enviar tropas al área con fines de supuesta pacificación.

A continuación los hechos principales de lo que Ucrania y Occidente consideran una invasión y Rusia una misión de apoyo a coterráneos amenazados por otro país (Ucrania).

  1. El presidente ruso, Vladimir Putin, emitió un mensaje televisado en la madrugada de este jueves en el que anunció la movilización de tropas y armamento a las zona del Donbás. Aseguró que la intención es «desmilitarizar y desnazificar Ucrania» que -afirmó- está cometiendo un genocidio con las poblaciones prorrusas del área.
  2. Inmediatamente después del mensaje de Putin, miembros del Ejército ruso y carros de combate cruzaron la frontera de Rusia hacia el Donbás. El movimiento, según fuentes ucranianas, también ocurrió desde la zona de Crimea (anexada por Rusia en 2014) y desde Bielorrusia (aliada de Putin).
  3. Se registraron ataques, presumiblemente con misiles en instalaciones militares ucranianas en varios puntos de frontera e incluso cerca de la capital de Ucrania, Kiev. El objetivo habría sido neutralizar la capacidad antiaérea de defensa ucraniana.
  4. No se han reportado ataques a objetivos civiles en áreas controladas completamente por Ucrania, como ciudades o pueblos. Según Moscú, los ataques registrados en territorios ucraniano han sido ejecutados con precisión y tienen exclusivos fines bélicos.
  5. Producto de los ataques rusos y de la respuesta ucraniana en las zonas de frontera con las áreas separatistas, se han registrado bajas en ambos bandos.
  6. El Gobierno de Ucrania pidió a sus ciudadanos permanecer en sus casas, pero miles de personas han empezado a evacuar ciudades y poblados ante el temor de una escalada del conflicto.
  7. Occidente ha prometido que responderá a la considerada invasión rusa con rigor, mientras Putin advirtió que cualquier intervención recibirá una contestación «como nunca se vio antes». (LAG)

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