Creyentes del ‘remedio milagroso’ para el covid le encuentran nuevos usos

El promotor del uso del dióxido de cloro se dedicaba a los bienes raíces antes de a la pseudociencia.

Andreas Kalcker, promotor del dióxido de cloro, ya no lo promociona como ‘cura’ para el covid. Ahora impulsa un protocolo de lavados vaginales con este producto. La práctica es peligrosa, dice la ciencia.

“Úsalo para todo tipo de problemas vaginales y tejidos anexos circundantes”, dice Andreas Kalcker en un video ampliamente compartido en todas sus redes sociales

Kalclet es uno de los promotores del consumo del dióxido de cloro como ‘cura’ para el COVID-19. Algo que no sOlo no tiene sustento científico, sino que se ha comprobado que es maligno para el sistema digestivo y respiratorio.

Con casos de covid a la baja en todo el mundo, Kalclet ya no promociona el tratamiento para la enfermedad; pero insiste en darle otros usos al dióxido de cloro. Por eso, ha creado un ‘protocolo’ de lavados vaginales.

“Resulta especialmente útil para candidiasis, cistitis, micosis, pólipos, problemas renales, VPH, enfermedades de transmisión sexual y un largo etc.”, dice Kalclet, quien se dedica a la venta de bienes raíces, más no a la investigación científica.

La sociedad científica advierte los peligros de esta práctica, primero, porque evitaría que las mujeres busquen un tratamiento oportuno e individualizado, ya que las enfermedades mencionadas por Kalclet no tienen todas el mismo tratamiento.

La ginecóloga Maria Elisa Moltoni, dijo a AFP, que el uso de dióxido de cloro dentro de la vagina es particularmente preocupante: “Puede provocar daños. Recordemos que la mucosa vaginal tiene poder de absorción y muchas sustancias que pongamos en la vagina también se pueden absorber al organismo”, explicó. “Estamos frente a un potencial riesgo si esa sustancia se absorbe; riesgo que, a su vez, no ha sido estudiado y que podría afectar a una mujer que haga este tipo de tratamientos”. (AVV)

 

Dicson Sosa cambió la higiene y la salud de Esmeraldas

PERFIL. Dicson Sosa Robinzón, de 58 años, médico y abogado, lideró gran parte de la limpieza de Esmeraldas en los años 2000 y 2005. Hoy brinda atención médica gratuita en el ex Patronato Municipal.

Ganó una beca internacional en gestión de residuos sólidos, manejó de primera mano la recolección de basura en Esmeraldas y contribuyó a la creación del departamento de salud Unamydesc de la Prefectura.

Médico, abogado, licenciado en ciencias políticas, posgradista en cirugía, máster en medicina deportiva y otros títulos más acuña Dicson Sosa Robinzón, un hombre que cambió la higiene y contribuyó a la salud del pueblo de su tierra natal Esmeraldas.

Lo explica así, porque en el año 2000 ingresó a formar parte de la administración del exalcalde Ernesto Estupiñán, como director de Higiene Municipal, cargo que sobrellevó por cinco años.

Recuerda que, en la investidura de Estupiñán, este le dispuso en ese mismo instante retirarse la leva, colocarse el overol e ir inmediatamente a trabajar por la limpieza de las calles. Con 40 hombres, 10 volquetes y dos palas mecánicas, logró dar una nueva cara de pulcritud a la urbe, transformar el basurero municipal a cielo abierto y mejorar la salud pública de los esmeraldeños.

Vida

Dicson Sosa Robinzón, de 58 años, nació y creció en la Parada 10, en la calle Franklin Tello, entre Av. Libertad y Sucre. En 1991 se graduó como Médico Cirujano, su madre Herlinda Robinzón (+) lo vio completar su carrera, él pudo detectar su enfermedad, un paro nacional médico impidió su tratamiento, y aunque no pudo salvarla siempre lo guió en ayudar al prójimo y hacer lo incansable para salvar la vida de los demás.

Esa misma convicción se trasladó en su cargo como director de salud en la Prefectura de Esmeraldas, cargo del que fue solicitado en 2005 por su hermana Lucía Sosa al exalcalde Ernesto Estupiñán.

En aquellos años, la idea de un centro clínico gratuito rompía esquemas, más porque en esa misma edificación, estaba agolpada uno de los tres focos de propagación de paludismo y dengue. Ante eso, propugnó en los siguientes años al frente de la dirección a su cargo en la Prefectura, lograr lo que hoy es Unamydesc, un centro hospitalario gratuito.

Pandemia

Sosa, al término de sus funciones en la Prefectura retorna al Municipio de Esmeraldas, su labor hoy se centra en brindar atención gratuita a los esmeraldeños dentro del exPatronato Municipal, ahora Dirección de Inclusión Social, del cual añora convertirlo en un Hospital Municipal. Esa idea no estaba tan lejos de concretarse, pero la pandemia orilló a que los inversionistas cesaran la financiación de al menos dos millones de dólares. (JSG)

Dicson Sosa Robinzón, está casado, tiene dos hijas profesionales, una en Ingeniería Ambiental y Turismo; y la otra, maestrante en canto.
Dicson Sosa ha investigado por tres años la fórmula del dióxido de cloro, una propuesta que a ‘título personal’ ha ayudado a todos sus pacientes a superar el Covid 19.