La pandemia deja un gran rastro de contaminación en el mundo

Situación. La mayoría de mascarillas terminan en veredas y alcantarillas.

Desde 2020 se registra un descomunal incremento de desechos plásticos por el uso de equipamiento de protección ante la pandemia como guantes y mascarillas.

Se calcula que la cantidad de desechos aumentó hasta 25%, muchos de ellos terminan en cuerpos de agua debido a la deficiente gestión de desperdicios.

Según un artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, hasta agosto de 2021 se habían generado aproximadamente 9,2 millones de toneladas de desechos plásticos asociados a la pandemia en 193 países.

Con la pandemia, la mayor parte de la generación adicional de desechos debidos al COVID-19 se produce en los hospitales estimada en 87,4% de los desechos asociados a la pandemia.

De igual manera los kits de pruebas para detectar el covid produjeron entre 0,2 y 0,4 millones de toneladas de desperdicios.

La recomendación para la ciudadanía es que las mascarillas o guantes que sean desechables, deben ser puestos en una bolsa de basura especial para esto, bien cerrada.

En la mayoría de países del mundo no existen políticas o procesos para tratar este tipo de desperdicios y disminuir la contaminación que producen. (RMC)

Consejos para reducir el desperdicio de alimentos

Desperdiciar. Planificar el consumo de alimentos también ayuda a ahorrar dinero.

Para gran parte de la población mundial el desperdicio de alimentos se convirtió en una costumbre, pues en los hogares se compran más alimentos de los necesarios.

De igual manera se deja que las frutas y hortalizas se estropeen en casa o se sirven porciones más grandes de las que se pueden comer.

A escala mundial se pierden o desperdician a diario toneladas de alimentos comestibles.

Solo entre la cosecha y el nivel minorista se pierde cerca del 14 % del total de alimentos producidos en todo el mundo.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), menciona algunos consejos para evitar desperdiciar comida, entre ellos constan: (RMC)

  1. Almacene los alimentos con sensatez

Pase los productos más antiguos a la parte delantera del armario o el frigorífico y coloque los nuevos en la parte trasera. Utilice contenedores herméticos para mantener frescos en el frigorífico los alimentos abiertos y asegúrese de cerrar los paquetes para que no entren insectos.

  1. Valore las sobras

Si no se come todo lo que prepara, congélelo para más adelante o utilice las sobras como ingrediente de otra comida.

  1. Elija frutas y hortalizas feas

No juzgues los alimentos por su apariencia. A menudo se tiran a la basura frutas y hortalizas magulladas o con formas extrañas porque incumplen las normas cosméticas arbitrarias. Sin embargo, el sabor es el mismo. Utilice la fruta madura para preparar batidos, zumos y postres.

  1. Adopte una dieta más saludable y sostenible

La vida se mueve deprisa, y preparar comidas nutritivas puede ser complicado, pero las comidas saludables no tienen porqué ser elaboradas.

  1. Compre solo lo que necesita

Planifique sus comidas. Prepare una lista de la compra y aténgase a ella evitando las compras impulsivas. No solo desperdiciará menos alimentos, también ahorrará dinero.

Los residuos electrónicos pesarán más que la Muralla China

Solo el 17,4% de los residuos electrónicos se recicla de manera adecuada a escala mundial.

Según datos del Foro WEEE, se calcula que para 2030 este tipo de residuos representen 74 millones de toneladas al año a escala mundial.

MAMI. Un informe dado a conocer sobre el Foro WEEE y difundido por el portal de noticias Infobae muestra el lado oscuro de nuestra creciente dependencia a la tecnología: el aumento de residuos electrónicos.

Para este año se espera la generación de 57,4 millones de toneladas de este tipo de desechos a escala mundial. Si la cifra es alta en sí misma, asombra más al saber que representa dos toneladas más de lo que se calcula que pesa la Gran Muralla China, de 21.200 kilómetros de longitud.

Sobre las razones para que en 2021 la cifra sea tan alta, expertos consideran que luego de transcurrida la fase más grave de la pandemia, la gente muestra un gran ‘apetito’ por renovar sus artefactos, lo que derivará en el descarte de los antiguos y la consiguiente acumulación de más basura electrónica en el planeta.

Un dato incluso más preocupante es que se considera que la situación no es pasajera y obedece a una tendencia que se mantendrá. Se calcula que entre 2014 y 2019, este tipo de desperdicios se incrementaron un 21% en el planeta. Y para el año 2030 podrían llegar a las 74 millones de toneladas anuales.

Búsqueda de alternativas

El director general de WEEE, Pascal Leroy, apunta que el dueño de un aparato tecnológico tiene una gran responsabilidad en sus manos para evitar un mayor deterioro del ambiente. Plantea un sistema circular del uso de elementos electrónicos en el que cada persona devuelva, venda o done el aparato cuando deje de usarlo.

De esa manera se rompería la tendencia de que actualmente, por ejemplo, uno de cada siete aparatos electrónicos del hogar están guardados en un cajón en Europa porque no se usan o ya no funcionan. Y mientras esto ocurre, las empresas tienen que extraer más recursos para crear más, al mismo tiempo que muchos artefactos terminan en botaderos o, simplemente, tirados por allí, contaminando.

Un ejemplo de esta acumulación de residuos electrónicos es que en EE.UU., se da de baja a 416 mil artefactos cada día. A ello se agrega que solo el 17,4% de los residuos electrónicos del mundo se recicla de manera adecuada, mientras el 82,6% es desechado de manera inapropiada. EFE


 

En las zonas rurales todavía es normal usar pozos sépticos

IMPROVISACIÓN. Los pozos sépticos son la medida que se usa sobre todo en zonas donde no hay acceso al alcantarillado.

María Chuquisal vive 35 años en el mismo barrio en Quisapincha y todo este tiempo ha tenido que hacer excavaciones para que los pozos sépticos abastezcan a su familia de siete integrantes.

Más cerca del centro poblado de esta parroquia de Ambato hay otros hogares que aún viven con este sistema, por la falta de alcantarillado, por lo que tienen que hacer huecos en la tierra y colocar tubos para que se evapore el gas metano.

Realidad

Inclusive improvisan con las conexiones para que el agua que ocupan dentro de los hogares sirva también para el regadío, porque el agua no tiene a donde correr debido a la falta de una red, es el caso de Inés Chérrez que a sus 70 años aún utiliza los pozos sépticos.

Otro es el caso de Jorge Luis Analuisa y su familia de cinco integrantes que tienen que caminar alrededor de cuatro metros para utilizar el baño que construyó en la propiedad de un familiar que logró obtener la conexión de alcantarillado.

Analuisa vive en el centro poblado de Quisapincha y para él es un lujo tener un baño con alcantarillado y no un pozo séptico, sistema que lo utilizó por 30 años.

“Antes usábamos pozo séptico y como colapsó nos presionaba el área de sanidad de la Junta Parroquial, abrimos otro y también se llenó por eso optamos por esto, aunque esté un poco alejado de la casa”, dijo Analuisa.

 

CIFRA: 7 AÑOS Puede tener de vida útil un pozo si se cava a profundidad.
CIFRA: 3 METROS Es lo máximo que cavan los miembros de la familia, en muchos casos a mano.

 

Cifras

Paúl Acurio, director de Operación y Mantenimiento de Emapa, mencionó que hasta diciembre de 2020 se registra que en la zona rural, en las comunidades más alejadas, es en donde falta por cubrir el 40% de alcantarillado, donde se usan pozos sépticos.

En el caso de la zona urbana, es el 8% debido a que hay lotizaciones y construcciones, que pueden tener conexiones de unión a una red de alcantarillado, sin embargo, hay sectores como El Seminario que aún usan pozos sépticos.

Acurio afirmó que en el caso de los habitantes que usan pozos sépticos, las juntas parroquiales tienen la obligación de asesorarles para que no se genere contaminación.

Mientras que la Emapa puede dar el servicio con un succionador para la limpieza, previo a una inspección de factibilidad, sin embargo, tiene un costo de 120 dólares y depende del acceso que tenga el lugar, aunque en su mayoría no lo realizan.

 

EL DATO
Quienes no tienen espacios para la caída de las aguas servidas, 
utilizan las quebradas, provocando contaminación ambiental.

 

Preocupación

Mentor Silva, presidente de la Junta de Aguas de Quisapincha, manifestó que ya se han hecho estudios de factibilidad.

Según Silva, hasta el momento en Quisapincha hay 17 mil habitantes y solo 1.400 familias tienen este servicio. “Las comunidades alejadas aún no cuentan con un sistema de alcantarillado y aún debemos cubrir el centro poblado de la parroquia”, recalcó Silva.

En muchos casos, se necesita la aprobación de los dueños de los terrenos vecinos, pero ante su negativa se retrasan los trabajos, enfatizó.

Mientras que el presidente de la Junta Parroquial, Luis Alberto Pimbomaza, aseguró que ya se trabaja en la cobertura total de un servicio básico como este.

Casos similarares hay en parroquias como Ambatillo, Unamuncho, Cunchibamba y Santa Rosa, donde aún las familias ocupan estos sistemas. (CSN)

 

¿Qué eso un pozo séptico?

Es un sistema que se construye debajo de la superficie, en viviendas que no cuentan con alcantarillado.

Las personas deben cavar hasta tres metros, y deben taparlos con una capa considerable que evite olores, mientras conectan un tubo por donde se emanan los gases que se producen a causa de las heces fecales.

 

Impacto ambiental

Según la ingeniera ambiental Jeimy Pérez , la utilización de pozos sépticos afectan de manera directa las aguas subterráneas, además, si no se hace el mantenimiento técnico, afectan la tierra para sembríos por estar en el campo.

El manejo de los gases de forma improvisada provoca contaminación en el aire debido al metano que produce

 

Impacto en la salud

Para la doctora Samanta Vasco, médico Epidemióloga/Biomédica, tener en este tiempo pozos sépticos atenta de manera directa a la calidad de vida y la salud de las personas que viven dentro de este entorno.

La contaminación se expande y los problemas intestinales pueden evidenciarse con el pasar del tiempo, los niños y las embarazadas pueden ser los más afectados, dijo la doctora.