Niña necesita trasplante de hígado urgente

La deficiente atención del sector de salud en Ecuador nuevamente pone pendiendo de un hilo la vida de una infante que requiere urgente el trasplante de hígado.

Con el pasar de los minutos las horas se vuelven desesperantes para Gloria, madre de una niña de 11 meses, la infante a su corta edad debe afrontar la situación crítica que es depender del sistema de salud en el país y el ámbito administrativo para obtener un trasplante de hígado.

Situación

Gloria Zurita vivía en Esmeraldas, pero ante el estado de gravedad que padece su hija se trasladó hasta La Unión de Quinindé y posteriormente a Quito con el fin de curar a su niña.

La infante requiere un trasplante de hígado porque su estado es crítico

Inicialmente la bebé desde los tres meses padecía malestar general, dificultades para respirar a tal caso que terminó con tres paros respiratorios, en medio de diagnósticos no esclarecidos y tomografías los doctores diagnosticaron a la niña que requería de un trasplante de hígado urgente. Intervención que en Ecuador no se realiza y debe ser diferida a otro país, pero para ello primero tiene que ingresar al listado de niños beneficiarios y antes debe tramitar papeles para ser ingresada al sistema.

La madre de la infante menciona que desde enero del presente año ya había presentado los papeles correspondientes, sin embargo el proceso se torna lento por parte de los profesionales e incluso la carpeta de su hija se habría perdido.

Estado

Actualmente la niña se encuentra internada en el Hospital Vaca Ortiz, de Quito, en la sala UCI mientras su madre permanece a su lado observando como la bebé la mayoría de tiempo permanece con los ojos cerrados y acostada esperando la anhelada intervención que está en manos de las autoridades correspondientes.

La falta de medicamentos en el centro de salud es otra problemática que atraviesa la joven de 26 años de edad quien en medio de la situación y crisis económica debe comprar ciertos medicamentos en las farmacias o incluso mandar a preparar en otras zonas. Al mes solo en medicamentos el gasto oscila a 100 dólares que van desde vitaminas, jarabes, ometrasol y especialmente la vitamina K que es uno de los medicamentos más complicados en conseguir debido a su alta demanda.

“Nosotros como padres deseamos ver bien a nuestra hija, que nos ayuden acelerar el proceso de los papeles para que mi hija tenga su trasplante”

Proceso lento

La mayor deficiencia se da en las derivaciones, donde los papeles de los pacientes se quedan a la deriva, es decir ‘estancados’ y ante la situación Gloria señala que muchas madres se quedan calladas por la falta de recursos que representa demandar la situación o incluso para no afectar en cuanto a la atención de sus hijos.

La mujer hace un llamado a las autoridades del Ministerio de Salud o correspondientes para que tengan en cuenta el caso de su hija porque cada minuto cuenta para salvar la vida de su niña.

PARA SABER
Cualquier ayuda se pueden comunicar al número 0993502892
EL DATO
La vitamina K por vía oral no se encuentra fácilmente y es un medicamento que necesita la infante

Cuatro factores tienen endeudado al IESS con prestadores externos

El IESS adeuda $400 millones a clínicas y fundaciones.

En 2010 se reformó la Ley de seguridad social. El mal manejo de la externalización ha provocado una deuda al IESS de $400 millones con clínicas privadas y fundaciones.

El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) tiene una deuda de $400 millones con prestadores externos (clínicas privadas, fundaciones, sociedad de lucha contra el cáncer).

La deuda tiene cuatro puntos críticos que permiten entenderla. La principal tiene que ver con la demagogia política durante el régimen de Rafael Correa que, sin planificación presupuestaria, agregó millones de nuevos pacientes al IESS.

Reformas de 2010

En noviembre de 2010, la Asamblea aprobó una reforma a la Ley de Seguridad Social para ampliar la cobertura de salud e incluir a los hijos de los afiliados hasta los 18 años de edad. Antes de eso, la atención era  para hijos menores de seis años.

“Eso significó que de la noche a la mañana el IESS tenía que atender a millones de nuevos beneficiarios y abrir carteras que no existían antes, por ejemplo, pediatría”, dice el analista político Andrés Campaña.

La medida fue abrupta y nació la política de externalización de los servicios de salud. Es decir, que mediante convenios con el sector privado se buscaba dar atención a la sobredemanda.

Óscar Molina, especialista en evaluación de políticas públicas, señala que “lanzar una política millonaria sin bases presupuestarias es un ejemplo de demagogia”. Para él es importante entender que la Asamblea no puede seguir aprobando leyes sin saber el costo real. “Eso también pasó con los maestros”, destaca.

Costoso remedio

El segundo componente de esta ‘bola de nieve’ de deudas es que, según ambos expertos, la externalización debía constituirse como una medida momentánea.

“Evidentemente, los servicios externos salen más costosos. En cambio, lo que debía hacer el IESS es ir mejorando su capacidad para poder atender a más usuarios en sus propias instalaciones”, señala Campaña.

Según un informe de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) al fondo del régimen de salida detalla que entre 2013 y 2018, el pago a los prestadores externos superó los $4 mil millones.

Molina menciona que “el camino fácil para mejorar el IESS fue seguir contratando servicios externos”.  Se calcula que la medida cuesta $250 millones por año.

 En 2021, los prestadores de servicios externos facturaron un 33% más que en 2020 por derivaciones del IESS, en total, $960,9 millones.

 Irregularidades y corrupción

Un tercer elemento es que los prestadores externos no han superado distintos nudos críticos como el proceso de auditoría.

 El IESS hace una auditoría médica en la que aplica un tarifario. “Lastimosamente como son millones de atenciones, se han presentado casos de prestadores externos que por mala fe, en unos casos, o por desconocimiento, en otros, solicitan cobros que no corresponden o que por un mismo paciente cobran en dos oportunidades”, señala Campaña.

El mismo presidente del Directorio del IESS, Francisco Cepeda, ha señalado que existe corrupción en esta área, por dos razones: uso ineficiente de los hospitales y la falta de medicina, que hacen que las derivaciones aumenten.

Durante un conversatorio, a inicios de 2022, Cepeda explicó que existen funcionarios del IESS que cobran coimas a prestadores externos, para adelantar el pago de sus deudas.

Ya en 2020, el Consejo Directivo del IESS hablaba de una red de derivaciones dudosas. En total, 129 médicos son investigados por estas irregularidades. Sin embargo, al estar en indagación previa no es posible acceder a los avances de estos casos. Pero se sabe que las derivaciones dudosas habrían representado $1,2 millones al IESS y tuvieron lugar, durante la pandemia por COVID-19, en Azuay, El Oro, Loja, Guayas, Manabí y Pichincha. (AVV)

No solo el IESS adeuda

Ana Delgado, presidenta de la Asociación de Clínicas y Hospitales Privados del Ecuador (Achpe), informa que el Ministerio de Salud Pública también tiene obligaciones pendientes con los prestadores externos. Esa deuda era de 126 millones hasta enero de 2022, cuando se empezaron los pagos, y quedó en 95 millones, pero entre febrero y marzo aumentaron a $126 millones.

Ya las clínicas privadas “están sufriendo temas de iliquidez”, dice Delgado, quien recalca que no quisieran llegar al punto de no poder seguir atendiendo, pero detalla que el Ministerio de Finanzas ya estableció un presupuesto para el Ministerio de Salud. “Pero tenemos la duda de que Finanzas cumpla. Se pretende pagar mes a mes, pero eso está por verse”, señala.

Sobre esto, la ministra de Salud, Ximena Garzón, dijo que mediante las coordinaciones zonales se han comprometido a disminuir las derivaciones. “De tal forma que podamos saldar deudas y aumentar las capacidades resolutivas”.

Esta situación de no poder atender a más pacientes externos, ya la vive el IESS que desde el pasado 2 de marzo de 2022 se quedó sin una clínica que atendía 14.000 derivaciones mensuales.

Se trata de la Clínica El Batán (norte de Quito), que suspendió la atención a pacientes por la falta de pagos desde 2011.

El IESS señaló que: “frente a la sorpresiva suspensión unilateral de los servicios de salud del prestador externo se realizaron las acciones administrativas para el cierre definitivo del convenio”. Morales señala que no se puede dejar “en indefensión a los ciudadanos y que se requiere un plan de restructuración del IESS, como el que plantea el Ministerio de Salud de disminuir las derivaciones”, señala.

“Si los hospitales ya no firman convenios con el IESS, nadie les puede obligar a atender derivaciones y no atenderán casos de alta complejidad, solamente de emergencia”, señala Delgado, quien señala que hay clínicas grandes que ya no han firmado los convenios y otras que no reciben derivaciones.

“En enero de 2022 nunca habíamos tenido un nivel de deuda tan alto. El IESS llegó a su máximo nivel de deuda con nosotros”, Ana Delgado, presidenta de la Asociación de Clínicas y Hospitales Privados del Ecuador (Achpe).

 “La posición del IESS es que ellos no tienen liquidez (…) El IESS nos dice que el Gobierno les debe $4.700 millones”, Ana Delgado, presidenta de la Asociación de Clínicas y Hospitales Privados del Ecuador (Achpe).

$1,2 millones pagó el IESS por derivaciones a prestadores externos que están bajo investigación.