Clamor libertario

CARLOS CONCHA JIJÓN

Las protestas del pueblo cubano han subido de tono, con un clamor libertario confundido en el estallido de una conciencia social exigiendo vida y libertad. Las calles de La Habana y otras ciudades pululan fervientes de heroísmo impregnadas de valor y fervor cívico, dejando a un lado el temor, porque ya no resisten la opresión del régimen, que ha hecho desaparecer la democracia sustituyéndola con acciones represivas que calan en el estatus de una dictadura de extrema izquierda, negando de plano las aspiraciones libres de la colectividad.

Cuba se encuentra sometida por el poder brutal de una dictadura, cuyos principios se basan en fundamentos de un grupo disfrazado de partido político con determinadas reglas, que cierran cualquier aspiración o propuesta de beneficio colectivo, como la expresión libre.

El pueblo cubano reclama en las calles con un grito ensordecedor que clama libertad. El pueblo cubano ha vivido y vive un agobiante desencanto como una gran tragedia, que se visualiza a través de una dictadura que no gobierna, resultando ser un implante con atrevimiento o aparentando ser una democracia, que lleva impregnada los ribetes de un solapado comunismo, marcado con la expresión de un totalitarismo insolente.

Los gritos de vida, libertad, hambre y democracia retumban en el firmamento cubano, como justa exigencia reclamando justicia y respeto a la colectividad; son sesenta y dos años los que ha soportado el pueblo cubano esta gran tragedia sumido en la desdicha y en una impotencia cruel.

Las dictaduras perversas como las de Cuba, Nicaragua, Venezuela y otras deben ser rechazadas de plano y al mismo tiempo una determinada condena tanto de América, como otras partes del mundo.

Las noticias internacionales se refieren a acontecimientos crueles y lacerantes por las que atraviesa en este momento el pueblo cubano pues, se habla de maltratos físicos y cárceles para aquellos que protestan en las calles pidiendo “patria y vida” e incluso hay noticias sobre maltratos y desaparición de personas.

Clamor libertario

CARLOS CONCHA JIJÓN

Las protestas del pueblo cubano han subido de tono, con un clamor libertario confundido en el estallido de una conciencia social exigiendo vida y libertad. Las calles de la Habana y otras ciudades pululan fervientes de heroísmo impregnadas de valor y fervor cívico, dejando a un lado el temor, porque ya no resisten la opresión del régimen, que ha hecho desaparecer la democracia sustituyéndola con acciones represivas que calan en el estatus de una dictadura de extrema izquierda, negando de plano las aspiraciones libres de la colectividad.

Cuba se encuentra sometida por el poder brutal de una dictadura, cuyos principios se basan en fundamentos de un grupo disfrazado de partido político con determinadas reglas, que cierran cualquier aspiración o propuesta de beneficio colectivo, como la expresión libre.

El pueblo cubano reclama en las calles con un grito ensordecedor que clama libertad. El pueblo cubano ha vivido y vive un agobiante desencanto como una gran tragedia, que se visualiza atreves de una dictadura que no gobierna, resultando ser un implante con atrevimiento aparentando ser una democracia, que lleva impregnada los ribetes de un solapado comunismo, marcado con la expresión de un totalitarismo insolente.

Los gritos de vida, libertad, hambre y democracia, retumban en el firmamento cubano, como justa exigencia reclamando justicia y respeto a la colectividad; son sesenta y dos años los que ha soportado el pueblo cubano esta gran tragedia sumido en la desdicha y en una impotencia cruel.

Las dictaduras perversas como las de Cuba, Nicaragua, Venezuela y otras deben ser rechazadas de plano y al mismo tiempo una determinada condena tanto de América, como otras partes del mundo.

Las noticias internacionales se refieren a acontecimientos crueles y lacerantes por las que atraviesa en este momento el pueblo cubano pues, se habla de maltratos físicos y cárceles para aquellos que protestan en las calles pidiendo “patria y vida” e incluso hay noticias sobre maltratos y desaparición de personas.