El nivel de precios sigue creciendo, por lo que Ecuador ya pasó el pico inflacionario durante 2022

PRECIOS. Los alimentos siguen siendo los más afectados por la inflación.

Las proyecciones se enfocan a que haya una inflación menor al 4% en diciembre, es decir, menos de la mitad del promedio regional del 10%.

Lo peor ya pasó. Luego de llegar a un pico inflacionario de 4,23% en junio de 2022 (de la mano del paro violento); el aumento en el nivel de precios comienza a perder velocidad y fuerza.

En julio, la inflación se ubicó en 3,86% y en agosto bajó a 3,77%. Esto quiere decir que el encarecimiento de productos y servicios es menor del que se preveía en los escenarios más pesimistas de marzo y abril de este año.

Según un último análisis de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes), las proyecciones son alentadoras y, si no hay un shock externo inesperado, la inflación en Ecuador cerrará por debajo del 4% en 2022.

Otras instituciones como Citi Research incluso estiman un aumento de menos del 2% en el nivel de precios para 2023.

Juan Alberto Espinosa, economista y consultor empresarial, comentó que la dolarización es el mayor blindaje de la economía ecuatoriana. También tiene impacto la “odiada austeridad fiscal” del actual Gobierno.

“Sin la dolarización, con toda la inestabilidad política y la presión de grupos como la Conaie, Ecuador tranquilamente tendría niveles inflacionarios cercanos a los de Argentina. Asimismo, la reducción del déficit fiscal (más gastos que ingresos) e incluso el menor ritmo de endeudamiento público han hecho que no tengamos niveles de más del 8% o 10% de inflación como en otros países”, puntualizó.

El lado oscuro es que la baja inflación ecuatoriana está relacionada a un crecimiento económico que se estanca, y a unos niveles de empleo mayoritariamente informales.

En otras palabras, el sistema monetario blinda indicadores como los precios, pero sin reformas estructurales, más competencia, y más productividad, la economía real de los ciudadanos se ve afectada por malos o nulos trabajos (con bajos ingresos).

Alimentos básicos

Más del 50% de la inflación que han sentido los ecuatorianos hasta agosto de 2022 tiene que ver con los alimentos y bebidas no alcohólicas.

De acuerdo con Cordes, los incrementos más pronunciados se registran en bienes que a escala internacional han mostrado esa tendencia. Así, el precio de los aceites vegetales registra un 29% de aumento, el pan de 11% y  la harina de 9%. Como consecuencia, también se encarecen los fideos y las galletas.

Esos productos se encarecieron a escala mundial desde la segunda mitad de 2021 pero el alza se exacerbó a raíz de la invasión de Rusia a Ucrania. Pero, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los precios internacionales de los cereales y los aceites se vienen reduciendo en los últimos meses.

Otros productos alimenticios con alzas importantes en sus precios a escala nacional son algunos lácteos (queso, yogurt, mantequilla) y algunos cárnicos.

El problema de fondo, que se debe acatar con mejores ayudas sociales, asociatividad en el campo y reducción de costos de producción, es el encarecimiento de los 75 productos y servicios dentro de la Canasta Básica.

Esos productos y servicios tienen una inflación del 5,8%, que es mayor del 3,77% a nivel general. Según Andrea Domínguez, economista, esto afecta sobre todo a los segmentos más pobres y de la clase media baja.

Costo de transporte

La mayor parte del incremento en el costo del transporte está ligada a los precios de los combustibles. Si bien el Gobierno, para poner fin al paro de junio, decidió reducir en quince centavos el precio del galón del diésel y de la gasolina extra (y ecopaís), ambos combustibles aún registran aumentos interanuales.

Entre el 12 de agosto y el 11 de septiembre de 2021, cuando la política de bandas de precios para los combustibles seguía vigente, el precio de venta al público del diésel era de $1,60 por galón (menor a los $1,75 actuales) y el de la extra era de $2,28, también por debajo del precio actual ($2,40).

Pero, salvo que se acuerden cambios en la política de subsidios, en los últimos meses de este año el diésel y la extra ya no mostrarán aumentos interanuales en sus precios, sino caídas que ayudarán a reducir la incidencia de la división transporte en la inflación general.

Además, para la próxima actualización del precio de la gasolina súper, durante el 12 de septiembre de 2022, se proyecta una apreciable reducción como consecuencia de que los costos internacionales han estado a la baja en los últimos 85 días.

Según Iván Casanova, vicepresidente Cámara Nacional Distribuidores de Combustibles, el galón de súper debería bajar hasta los $4,17; mientras que la nueva Ecoplús 89, que está en fase piloto, tendría una reducción a $3,53 por galón. (JS)

Las mesas de diálogo no solucionan nada

Rodrigo Gómez de la Torre, expresidente de la Cámara de Agricultura de la Primera Zona explicó que exigencias como controles de precios a 44 productos de la Canasta Básica son más de lo mismo, y no solucionan nada. En este sentido, las mesas de diálogo, desde el inicio, se encaminaban al fracaso.

“Lo que el Ecuador necesita para bajar el precio de los alimentos es producir más; y atacar los problemas de los costos de producción. La fijación de precios, aunque suena bonito a todo el mundo, es nefasta para la producción. Se puede revisar la historia en la fijación de precios en Venezuela, en Cuba, en Argentina”, puntualizó

De acuerdo con Gómez de la Torre se debió buscar acuerdos en temas como ir eliminando los costos adicionales en la cadena productiva, con el fin de que al consumidor le llegue un producto más barato.

Además, se debían buscar consensos para fomentar la asociatividad y otros mecanismos para reducir la pesada red de intermediarios. Una opción son las ferias populares donde los productores puedan comercializar de manera directa.

“Se debe trabajar para que esas ferias no dependan del Gobierno de turno; y para quitarle poder a ciertos municipios que están vinculados a las mafias de los mercados mayoristas”, puntualizó.

Inflación países de América Latina

Corte al 31 de agosto de 2022
     
País % de inflación  
Venezuela 153  
Argentina 74,1  
Chile 14,1  
Nicaragua 11,5  
Colombia 10,8  
Paraguay 10,5  
Honduras 10,4  
Brasil 10,1  
Uruguay 9,4  
Costa Rica 8,7  
México 8,7  
El Salvador 7,7  
Perú 7,5  
Ecuador 3,77  
Panamá 3,5  
Bolivia 1,6  

Jornaleros del campo no ganan ni el 30% de la canasta básica

Realidad. En sol y lluvia se realizan las actividades en el sector rural.

 pesar de que las estadísticas del Informe de pobreza y desigualdad emitido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) a junio del 2022, reflejan una ligera reducción de la pobreza y extrema pobreza, esta continúa siendo un problema.

Peor aún en el sector rural donde más del 80% se encuentra en empleo no adecuado.

Además, el Observatorio del Campo Rural determinó que los trabajadores del campo que se emplean en la agricultura ganan apenas 221 dólares al mes en promedio.

Mientras que el costo de la canasta básica familiar, compuesta por 75 productos, fue de 751,04 en junio de 2022.

Es decir que el trabajador del agro apenas si llega a un 29% de la canasta básica.

 

 

Realidad

Desde las 05:00 Miguel Toalombo, de 35 años, madruga a trabajar en su pequeña parcela de 50 metros, allí sembró algunas legumbres que espera luego le sirvan al menos para la comida de su familia, pues asegura que al tratar de llevar al mercado representa más un gasto que un beneficio, debido al valor bastante bajo que le pagan por estos productos.

Cerca de las 08:00 sale a trabajar al diario en los terrenos de los vecinos o amigos que ya lo conocen.

Él y su familia, incluyendo sus hijos de 13 y 10 años, ahora en vacaciones lo acompañan como jornaleros.

“Si tengo trabajo por lo menos para sobrevivir”, comenta como dándose aliento, al tiempo de asegurar que como jornalero gana de 10 a 12 dólares diario, ya sea en jornada completa de 08:00 a 17:00 o a su vez en jornada única de 08:00 a 16:00.

Como él son miles de personas trabajadoras del agro que se emplean como jornaleros y que de acuerdo con el INEC laboran en un trabajo no adecuado y no remunerado.

María Pujos, es madre soltera y también trabaja al diario en la agricultura, todos los días sale a diferentes terrenos a donde le llaman ganando 12 dólares diario y aunque el trabajo es sacrificado, aseguró que la remuneración no es buena.

Según la madre de familia ella comprende a sus empleadores, pues la verdad es que los productos del campo no se venden en precios adecuados y eso forma la cadena de precarización.

 

El Dato
Más del 80% del sector rural tienen un trabajo 
no adecuado o incluso están en el desempleo.

 

Análisis

Para el economista y agrónomo Mario Segovia, el Estado debería enfocarse mucho más en políticas públicas que proteja el campo y por ende a sus habitantes y trabajadores, sin embargo, la situación actual de los agricultores es crítica.

Según explicó para los agricultores existen varios gastos entre ellos insumos, semillas, maquinaria y por supuesto la mano de obra a la que se le paga poco, pues es allí donde se trata de en algo ahorrar, sin darse cuenta que hace un daño al mismo sector productivo.

Para el economista es en la ruralidad donde la mayor parte de la población se emplea en la agricultura, cerca de 63%, pero más jóvenes abandonan el campo, justamente por la baja remuneración que reciben.

“Muchos prefieren emplearse en otras áreas como el de la construcción, donde ganan el doble”, dijo al tiempo de mencionar que otro porcentaje engrosa las filas del comercio informal. (FCT)

La alta inflación será una realidad cotidiana hasta por lo menos 2024

SITUACIÓN. El aumento generalizado de precios afecta a la ciudadanía.

El fenómeno es mundial. Ecuador podría superar el 4% en 2022; y fluctuar entre el 3% y 3,5% en los dos años siguientes.

Hasta abril de 2022, la inflación anual, o la subida generalizada de los precios, llegó al 2,89% en Ecuador. Ese nivel es el más alto desde enero de 2016.

Según el exministro de Economía, Fausto Ortiz, si se anualiza los cuatro primeros meses, la inflación hasta diciembre de este año podría ubicarse en 4,32%.

Lamentablemente, el encarecimiento de los principales productos de la Canasta Básica Familiar (CBF) como transporte y alimentos continuará. De acuerdo con el informe Perspectivas de los mercados de productos básicos, elaborado por el Banco Mundial (BM), la inflación se mantendrá alta hasta 2024, por lo menos.

En el caso de Ecuador, el nivel podría ser menor que los más de 4% de este año; pero igual fluctuará entre el 3% y 3,5%.

El precio de los productos agrícolas se encarecerá en 20% durante 2022 frente a 2021; y para los dos años siguientes se moderará, aunque dentro de aumentos del 10% al 15%. Por su parte, el precio del petróleo cerrará este año en un promedio de entre $100 y $105 por barril; pero luego fluctuará entre $80 y $92.

Actualmente, una familia tipo de cuatro miembros necesita al menos $24,29 diarios para cubrir los 75 productos y servicios incluidos en la Canasta Básica Familiar calculada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Solo al final de 2022, ese gasto podría aumentar entre 60 y 65 centavos al día, lo que afectará con mayor fuerza a los hogares de menores ingresos. Ese impacto se multiplicará hasta por tres al llegar a 2024, con lo que el presupuesto diario de un hogar ecuatoriano subiría entre 10% y 20%.

Se compra menos cantidad

La escalada de precios se siente en el comportamiento del consumidor. Según la consultora Kantar, ahora más del 70% de los compradores busca presentaciones más pequeñas de productos de la canasta y va más veces al supermercado o a la tienda de barrio.

Roberto Vernaza, economista e investigador de tendencias del consumidor, explicó que, en medio de la actual crisis, en el mercado ecuatoriano se profundiza la tendencia a preferir precio por encima de calidad. Esto afecta al 80% de la compra mensual, la cual está constituida por alimentos cocidos y frescos, bebidas y lácteos.

“En el país, los consumidores están comprando más al día, es decir, de a poco según lo que van necesitando. Esto puede crear la falsa idea de que se gasta menos; pero en realidad el impacto es el mismo”, puntualizó.

Vernaza recalcó que ese consumo al día se ve reforzado porque mientras por un lado suben los precios, por el otro, ya antes del inicio de 2022, solo el 14% de las empresas en el país proyectaban que podrían subirle el sueldo (en menos del 1%) a sus trabajadores.

En este contexto, Verónica Domínguez, asesora en finanzas personales, explicó que, a la par de buscar ingresos extras por fuera de su trabajo principal, los consumidores ecuatorianos pueden minimizar de alguna manera el impacto de la alta inflación con distintas acciones (ver recuadro).

Una crisis sostenida

Entre 2007 y 2015, la inflación en Ecuador fue de más del 4% anual. Incluso en 2008 se llegó al 8,39%, a pesar de tener todos los combustibles subsidiados. La razón de esa escalada de precios, además del encarecimiento mundial de las materias primas, fue el aumento considerable del gasto público sin sustento en una mayor producción nacional.

De acuerdo con Vernaza, en lo que ocurrió en esos años está la respuesta de por qué el país se volvió caro para producir y para vivir, por encima de la realidad de su economía.

“Por eso, en las actuales circunstancias se debe aprender de los errores de ese pasado e impulsar el desarrollo empresarial y productivo. Hay que trabajar en la competitividad y la productividad, en la creación de más negocios. Entre más se produzca, la oferta y los ingresos aumentan, lo que empuja a la baja los precios”, aseveró. (JS)

¿Por qué somos el segundo país con menos inflación?

A escala regional, el promedio de la inflación supera el 11% en 2022. Hay países como Argentina con más del 55%, Brasil con más del 11%, o Paraguay con más del 10%. En el caso de los vecinos más cercanos, Colombia y Perú, el porcentaje llega al 9,23% y 7,69%, respectivamente.

Esto se debe, por un lado, a los desequilibrios logísticos y de costos que provocó la pandemia, los cuales se profundizaron con la guerra entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, lo que diferencia a Ecuador del resto de países de la región es que aquí no se ha tenido ni los ahorros, ni la capacidad de emitir moneda, ni el espacio de endeudamiento suficiente para aumentar el gasto público.

Ese aumento del gasto levantó la demanda en un nivel muy superior a la real recuperación de las industrias, lo que en última instancia disparó la inflación.

Multilaterales preocupados por conflictos sociales

El Fondo Monetario Internacional (FMI), en un último informe, expresó su preocupación porque el aumento de la inflación puede causar conflictos sociales e incluso aumentar la pobreza en América Latina. Por eso, recomienda que se aumente el gasto en bonos a los más pobres; y se invierta en mayores planes de alimentación escolar y obra pública.

Eso representa un reto para países como Ecuador que ya necesitan alrededor de $9.000 millones de nueva deuda al año solo para cerrar el presupuesto del Estado.

Un caso excepcional es el boliviano. En ese país, además de bonos y ayudas a la ciudadanía, el Gobierno mantiene bajos los precios de combustibles y alimentos pagando subsidios a los productores o haciendo compras directas desde el Estado.

Así, Bolivia ha logrado mantener momentáneamente en menos del 1% la inflación, pero la mayoría de ese gasto adicional se financia con endeudamiento creciente. Es decir, se da un alivio ahora; pero en el mediano y largo plazo la situación se tendrá que pagar con más impuestos y menos actividad económica.

Acciones

Consejos para enfrentar la inflación

Hacer un presupuesto mensual para la compra de alimentos

Elaborar una lista cada vez que se vaya al mercado o supermercado

Buscar los productos de temporada y los que son elaborados por las mismas tiendas o negocios

Evitar ir al mismo sitio siempre, sino buscar y comparar precios en varios locales cercanos.

Evaluar si resulta mejor comprar una vez al mes o casi a diario.

La inflación subirá al menos el 2% durante 2022

HECHO. El costo de la vida se incrementa más desde el año pasado

Durante 2022 se necesitarán $10 más al mes, o $120 más al año para cubrir la Canasta Básica. Los productos agroalimentarios son de los que más subirán.

Durante 2021, Ecuador registró una inflación acumulada del 1,94%. Esta inflación fue la más alta si se comparan los datos de los últimos seis años.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta que, en cuatro de esos seis años, la inflación fue negativa o casi de cero y fluctuó entre 0,27% en 2018 y -0,93% en 2020.

El país venía arrastrando una contracción económica, con un crecimiento promedio de menos del 1% del Producto Interno Bruto (PIB) desde mediados de 2015. En ese contexto, la pandemia profundizó la crisis que se venía cocinando desde hace tiempo.

Insumos más  costosos

Aunque parezca contradictorio, la recuperación del año pasado (con un crecimiento del PIB del 4%), y el mayor consumo de los hogares (en gran parte represado durante el primer golpe de la COVID-19), fueron determinantes para tener precios más altos.

Ese fenómeno se repetirá en 2022, con el añadido de que los costos de los insumos y materias primas importados, que se utilizan en la mayoría de la producción agropecuaria, seguirán su tendencia al alza.

Los precios subirán

Según el ministro de Economía, Simón Cueva, se prevé que la inflación llegue a por lo menos el 2,1% durante este año. En otras palabras, en promedio, cada mes habrá un encarecimiento de alrededor del 0,18%.

Aunque ese nivel es mayor que el registrado en 2021, Ecuador será el país latinoamericano con menor inflación. Bolivia, que fue la economía con menos subida de precios el año pasado, ahora proyecta un porcentaje de al menos 3,4%.

Alimentos, vestimenta y vivienda se verán afectados

En términos prácticos, una mayor inflación significa que la Canasta Básica Familiar (CBF) será más cara en 2022, sobre todo en productos agroalimenticios como aceites, harinas, cereales, lácteos y algunos tipos de carnes como la de pollo.

Por otro lado, como también sucederá en países vecinos como Colombia, se proyectan aumentos de precios en sectores como el textil (vestimenta y calzado); y en la construcción, que, aunque ha recuperado algo del terreno perdido, todavía está lejos de los niveles prepandemia. A esto se añade el continuo encarecimiento de las atenciones médicas.

Más dinero para la Canasta Básica

Dentro de los diez bienes y servicios que más subieron de precios en 2021 estuvieron el diésel y la gasolina, aceite vegetal, harina de trigo, el alcohol antiséptico, atención de salud, transporte público.

A diciembre del año pasado, la CBF cerró en $719,65 mensuales, mientras la Canasta Vital llegó a los $509,83.

Para 2022, el costo de la CBF llegaría a alrededor de $729,52; y la Canasta Vital sumaría $519,14. Es decir, se necesitará, en promedio, casi $10 más al mes o $120 al año para cubrir las necesidades de productos y servicios básicos.

Esta realidad ampliará aún más la brecha para los millones de ecuatorianos que están en la informalidad. Hasta mediados del año pasado, el acceso a la Canasta Básica completa le costaba el equivalente a cinco meses de ingresos a un subempleado ecuatoriano. (JS)

¿Por qué las personas sienten que los precios suben más de lo que dicen las cifras oficiales?

El porcentaje de inflación es un promedio de las subidas y bajadas de los precios dentro de una economía. Hay bienes o servicios que pueden encarecerse mucho más que ese promedio, pero se compensan con las reducciones en otros.

La Canasta Básica Familiar y la Canasta Vital incluyen un máximo de 75 productos y servicios representativos, pero su última actualización se realizó hace 8 años.

Lorena Andrade, economista e investigadora, explicó que los patrones de consumo, e incluso la conformación de las familias ha cambiado mucho.

“Puede ser que haya familias que gasten más en ciertas cosas que tienen un peso menor, según los parámetros oficiales con los que se construyen las canastas. Por eso cada una siente la inflación de manera diferente”, dijo.

Incluso, hay diferencias marcadas entre las ciudades. En 2021, las grandes ciudades como Cuenca, Quito, Loja y Guayaquil son las que más sufrieron el aumento de precios.

¿Cómo reducir el impacto de la inflación?

Una de las principales claves es tener claro su presupuesto mensual, tanto personal como familiar, y establecer prioridades. En los sectores de menores ingresos, la alimentación se lleva más del 60% de los ingresos disponibles; en la llamada clase media ($820 ingresos mensuales en promedio), el peso de la comida supera el 40%.

Por eso, es importante determinar en qué se está gastando y cómo se puede hacer una canasta más balanceada.

Otro aspecto importante es la inversión y la búsqueda de ingresos extras. Lo poco o mucho que se pueda ahorrar no solo debe quedar en una cuenta, sino que se deben buscar maneras de rentabilizar el dinero que llega al bolsillo.

Eso quiere decir que, no se puede confiar toda la estabilidad financiera a una sola fuente de ingresos, sino también buscar opciones de emprendimiento, invertir fondos fiduciarios, acciones, entre otros.

Canasta básica de Santo Domingo está entre las más caras

Economía. La falta de circulante trastoca el dinamismo comercial.

De acuerdo al último reporte ocupa la novena posición. La ciudadanía dice que no hay dinero.

La crisis económica y el encarecimiento de los diferentes productos es a nivel general, pero Santo Domingo consta entre las ciudades donde el impacto es mayor.

El precio de la canasta básica bordea los 652 dólares en esta localidad, según las últimas estadísticas oficializadas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).

Esta percepción se hace en base a una familia con un promedio de cuatro integrantes, de los cuales únicamente el 1.6 % recibe un salario básico como remuneración mensual.

Más caros

Durante el cierre del año 2021 se reflejó el encarecimiento en la mayoría de productos, entre ellos: alimenticios, vestimentas, herramientas y muchos más.

En los mercados locales la mayoría de comerciantes indicaron que hubo inflación. Sin embargo, aclararon que esto no depende de ellos, sino de las personas que abastecen a los establecimientos mayoristas.

“Siempre ha fin de año sube un poco las cosas y muchos clientes se quejan porque es verdad que no hay dinero, pero tampoco podemos perder. Por ejemplo, la papa subió en los últimos días”, expresó José Pilco, comerciante.

En la actualidad hay productos alimenticios que han subido, otros se mantienen con el mismo precio y también constan algunos más barato. “Todo depende de la temporada de cosecha, por ejemplo, ahora subió la papa y bajaron algunas cosas de costa”, expresó Gloria Chinchiguano.

Textiles

La peatonal 3 de Julio es uno de los puntos más movidos en lo que se refiere a la venta de ropa. Los comerciantes aprovecharon la temporada de Navidad y Año Nuevo para abastecer sus locales, pero las ganancias no fueron las esperadas porque la mercadería les llegó más cara.

Eduardo López dijo que por docena el incremento bordeó los 3 dólares, que les representó un egreso fuerte al compararlo con el volumen de las compras.

“También tratamos de subir el precio al consumidor, pero la gente no quería pagar más. Tuvimos que mantener el precio para no quedarnos acumulados con la mercadería”, manifestó el comerciante.

Análisis

Rómulo Cuesta Alulima, analista económico, creo que la continuidad de la pandemia es uno de los factores principales para el incremento de la canasta básica en Santo Domingo.

Considera que el desempleo contribuye al aumentado de la informalidad en las actividades comerciales, situación que se refleja en esquinas de la zona céntrica, parques, calles y avenidas.

“Existen hogares compuestos que subsisten con menos del 50 % del salario básico. La pandemia contribuyó a que haya menos producción, muchos productos escasearon y subieron de precio. Por otro lado, los ingresos de las familias disminuyeron, provocando el encarecimiento de la canasta, que la gente consuma poco y que haya menos circulante en este territorio”., expresó Cuesta. (JD)

Canasta básica en Santo Domingo
Detalle  Costo
Alimentos y bebidas  $ 207.54
Vivienda  $ 163.55
Indumentaria  $ 46.79
Misceláneos  $ 234.13
Total  $ 652.01

Cuenca y Quito son las ciudades donde más se encareció la Canasta Básica en el último año

Aunque, en promedio, el precio de la Canasta Básica se incrementó $4,19 en todo el país, la subida en las dos principales urbes de la Sierra fue de entre $15 y casi $18 Un cuencano

Aunque, en promedio, el precio de la Canasta Básica se incrementó $4,19 en todo el país, la subida en las dos principales urbes de la Sierra fue de entre $15 y casi $18

Un cuencano necesita al menos $24,85 diarios para cubrir sus gastos indispensables en alimentos, vestimenta, transporte y otros. En el caso de un quiteño, la inversión alcanza los $24,52.

Quito y Cuenca, que son las dos principales ciudades de la Sierra, han tenido el mayor aumento del costo de la vida durante el último año.

Según la más reciente encuesta del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), la Canasta Básica Familiar (CBF) se encareció casi $18 en la urbe azuaya hasta cotizarse en $745,55. Por su parte, en la capital del Ecuador, el incremento fue de casi $16 hasta sumar un costo total de $735,59.

El principal componente de este encarecimiento es el gasto en alimentos y bebidas. Así, un cuencano debe desembolsar $15 más, sobre todo por la subida en el precio de pescados y mariscos; tubérculos; frutas frescas; azúcar, sal y otros condimentos.

Para el quiteño, el desembolso mensual adicional es de $11,60, relacionado con el mayor costo de tubérculos y derivados, pescado y mariscos; además de fruta fresca.

El otro gran incremento tiene que ver con los gastos en salud, educación y transporte. Así, en Cuenca se necesitan $2,35 más al mes para cubrir esas necesidades; mientras en Quito, el esfuerzo extra suma casi $7.

Muchos más que el promedio nacional

De acuerdo con el INEC, en promedio, la CBF se encareció $4,19 en todo el país durante el último año (comparación noviembre 2020 y noviembre 2021). Si se excluye a Quito y Cuenca, el incremento en otras grandes ciudades fluctúa entre $1,22 (Esmeraldas) y $5,09 (Guayaquil).

La única urbe donde los precios caen es Loja, donde la CBF pasó de $741,22 a $724,2. Esta situación, según Norma Vera, economista e investigadora en desarrollo social, es resultado de que la demanda en esa zona sigue muy por debajo de los niveles prepandemia.

“Los ingresos de las familias en Loja no se terminan de recuperar y están hasta 45% más bajos que antes de la crisis sanitaria. En el promedio nacional, ese porcentaje está en el 30%”, dijo.

Menos producción y despertar de demanda represada

Los mayores costos en CBF en todo el país, pero con mayor fuerza en Quito y Cuenca, tienen que ver con la combinación de dos factores. Por un lado, la reactivación (con un crecimiento económico que llegaría hasta el 3,5% al cerrar 2021) ha provocado que se despierte parte de la demanda y el consumo represados durante el primer embate de la pandemia.

Más del 70% de las familias dejaron de comprar muchas cosas, o redujeron su consumo al mínimo durante 2020. Ese escenario cambió y, a lo largo de este año, más de 60% de las familias reportan que están gastando más.

Sin embargo, esa mayor demanda se ha encontrado con una oferta a la baja, sobre todo en el sector agrícola golpeado por la subida de los costos de los principales insumos y materias primas importadas.

Esa baja productividad podría empeorar en 2022, por lo que se necesitan medidas desde el Gobierno Central para aliviar la crisis en el campo.

La crisis mundial en la cadena logística también ha presionado los precios de los productos en el mercado ecuatoriano; mientras que la subida de los combustibles ha tenido un impacto marginal.

La intermediación distorsiona los precios

Roberto Mendoza, emprendedor quiteño, puntualizó que, aparte de todos esos fenómenos, el costo de la vida en Quito y Cuenca se dispara porque existe una gran distorsión de la intermediación.

De acuerdo con el INEC, esas dos ciudades se ven afectadas por una telaraña de intermediarios que encarecen los precios para el consumidor.

“Hay un gran negocio de ciertas redes que compran barato a los productores en el campo, pero que negocian a mayores precios en los mercados. Esas redes se escudan en cualquier excusa, como el tema de los combustibles, para sacar ventaja. Todo es especulación y viveza”, puntualizó Mendoza. (JS)

Diésel sin subsidio provocaría un gasto adicional de $2,45 en la canasta básica

IMPACTO. El costo de la vida se incrementó más con combustibles completamente subsidiados.

El costo de la vida se ve más afectado por el gasto público sin sustento.

El país volvió a sufrir días de paro y convulsión social (26 y 27 de octubre de 2021), luego de que el Gobierno decidiera incrementar y congelar inmediatamente el precio de los combustibles.

Dirigentes políticos como Leonidas Iza, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), han repetido hasta el cansancio que la extra y el diésel son caros y eso golpea el bolsillo de los más pobres.

Sin embargo, desde septiembre de 2020 hasta septiembre 2021, los aumentos mensuales de los combustibles dentro del sistema de bandas han tenido un impacto mínimo en el costo de la canasta familiar vital.

En el último año, esa canasta pasó de costar $500,91 a $502,90 ($1,99 más); pero sólo 40% de ese incremento se debe al precio de las gasolinas.

Actualmente, el diésel está fijado en $1,90 y tiene alrededor de $0,4 de subsidio por galón. En este contexto, la pregunta sería qué impacto tendría si se eliminara todo ese subsidio.

Hasta $0,04 más en costos de producción agrícolas

Pablo Vega García, profesor de Economía de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), calculó el impacto del diésel sin subsidios en los costos de cuatros productos agrícolas: banano, leche, papa y arroz

Para eso, el académico recopiló información sobre la cantidad de diésel que se utiliza para producir y transportar cada uno de esos bienes

La conclusión es que el incremento puede estar entre $0,01 (en el caso de un litro de leche o de 1 kg de papa) y hasta $0,04 centavos (en el caso de 1 kg de arroz).

 Estos incrementos supondría que el gasto mensual de los ecuatorianos en los productos analizados suba en alrededor de $0,35.

Asimismo, si se analiza el impacto en el costo de una canasta vital de 28 bienes básicos, el bolsillo del ecuatoriano promedio tendría que sacar $2,45 adicionales.

El gasto público ‘golpea’ más

En perspectiva, por ejemplo, solo en el primer año de la década correísta (con combustibles completamente subsidiados), esa canasta vital pasó de $330,39 a $358,83, es decir, se encareció en más de $28,44.

Eso quiere decir que el costo de la vida se afecta más por el gasto público sin sustento, la falta de productividad, encarecimiento de insumos y materias primas importadas, e incluso el poco acceso al crédito, antes que por el precio de las gasolinas.

A eso hay que añadir que el aumento en el valor de la canasta se concentra, en mayor medida, en un posible ajuste del pasaje de transporte público. Eso sí es un golpe significativo, de entre 10% y 20% en el presupuesto mensual.

Los problemas estructurales del agro no se discuten

Iza asegura que solo actúa en defensa de los más pobres y los campesinos; pero las medidas que proponen son la repetición de las políticas económicas más ineficientes de los últimos 40 años: subsidio a los combustibles y control de precios.

Sin embargo, según Aníbal Yépez, ingeniero agrónomo y pequeño productor lechero, ningún dirigente político, sectorial o social habla de la falta de tecnología e innovación; ni ensaya propuesta alternativas y realizables para mejorar los ingresos y la calidad de vida de los pequeños campesinos.

“Cada dólar que se va en subsidios a los combustibles representa entre tres y cuatro que no se multiplican mediante inversión en asesoría y capacitación para optimizar cultivos, e incluso financiamiento barato para producir más por hectárea”, acotó.

Incluso, según organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la entrega de dinero directamente a los productores resulta más efectivo y con más impacto positivo que destinarlo a mantener gasolinas baratas. (JS)

Subsidios reducen gasto en salud y educación

En Economía hay un refrán popular que dice que “no existe almuerzo gratis”. En otras palabras, el dinero que se destina a un propósito es inversión que se deja de hacer en otras actividades.

Así, cada año, el Estado destina alrededor de $4.000 millones para financiar el sistema ineficiente de comercialización de combustibles. Ese monto no va ni a salud ni educación, y provoca que, en promedio, una familia pobre o de clase media, gaste hasta el 15% de sus escasos ingresos mensuales para atenciones médicas, compras de medicamentos, u otras necesidades educativas de sus hijos.

Esos gastos no serían necesarios si como sociedad acordáramos cuáles son los destinos más eficientes para el dinero público.

Temor por posible encarecimiento de la canasta básica

Expectativa. Comerciantes de los mercados no descartan una inflación en los precios.

Hasta el momento no hay desabastecimiento, pero el cierre de vías podría cambiar las cosas.

Los puestos en los mercados de Santo Domingo estuvieron llenos con productos de primera necesidad. Sin embargo, la mayoría de comerciantes indicaron que era mercadería sobrante del fin de semana.

Temen que en los próximos días haya problemas por las paralizaciones existentes en otras provincias del país. La experiencia de años anteriores, les hace pensar que existiría escasez o inflación en el precio de las legumbres.

En el mayorista todo marchó con normalidad. Había expectativa en los propietarios de los locales y consumidores, pero al final sí llegaron los productos de la canasta básica.

Si han subido

El encarecimiento no es general, pero sí hay cosas que han subido en los últimos días. Por ejemplo, la saca de papa chola pasó de 19 a 28 dólares en el mercado mayorista.

María Llumiluisa tiene un puesto en el mercado Municipal. Ella ha hecho un reajuste a sus ganancias para no perjudicar al consumidor final, pues sabe que la economía de los ecuatorianos está afectada.

“Hay cosas que subieron y otras bajaron, ahí nos nivelamos nosotros. Otro problema son los productos que no son de buena calidad o de contrabando, tenemos que saber para no perjudicarnos y también vender una cosa buena”.

Gloria Caiza también es comerciante e indica que la mora subió en un 50%, pero no aplican el incremento al cliente. “Vendemos a un dólar la libra porque aún nos queda ganancia. Antes la canasta valía 8 dólares y ahora 15”.

El costal de cebolla colorada llega a 27 dólares. Aquí hay un problema, porque entra producto peruano y lo comercializan como nacional “los que no saben caen y lo repagan, hay que estar muy atentos con los proveedores”, dijo Llumiluisa.

Invierten más

Los consumidores creen que el incremento en el valor de los combustibles sí afecta a la canasta básica. Javier Ortega acudió a realizar las compras de la semana y gastó más, en comparación a otras ocasiones.

“Destinaba 35 dólares para el tema de legumbres y carne. Ahora hice las mismas compras con 42 dólares, entonces es claro que hay productos más caros”., sostuvo el padre de familia. (JD)

Efectos
El economista Henry Villamar indica que eliminación de los subsidios sí afecta a todos los sectores productivos e industriales del país. Recuerda que el salario básico se mantiene y que el precio de la canasta básica ha sido superior hace varios años.
“Hay muchos aspectos que analizar, como la disminución del ahorro de las familias ecuatorianas. También se elevan los costos de producción y de la materia prima, para la elaboración de alimentos procesados o productos agrícolas de consumo”.

Precios de productos básicos en Loja con leve aumento

VALORES. Productos de los mercados mantienen sus costos, aunque hay semanas que varían.

El costo del combustible hace que los precios de los artículos varíen en los mercados. Ciudadanía exige control a las autoridades.

Desde hace algunos meses, el costo de los productos de primera necesidad presentan un ligero incremento, especialmente los artículos que llegan al sur desde la costa y parte alta de la sierra, debido a la distancia con esta provincia. La variación de los precios es constante durante este año, hay semanas que suben, pero otras que bajan entre dos, tres y hasta cinco dólares al por mayor.

Productos como el plátano, aguacate, cebolla, limón, tomate, entre otros, han variado en sus costos en los últimos dos meses. Igual ocurre con la papa, zanahoria, choclo, arveja, yuca, que algunas semanas llega a un costo y, la próxima, a otros. Por ejemplo, la libra de remolacha la libra está a 0,40 centavos; cebolla, a 0,25; tomate, a 0,50; ajo, a dos dólares; melloco, a 0,60 centavos, cuando antes estos productos se vendían entre cinco, seis y siete libras por un dólar.

Olga Gutiérrez, comerciante del Centro Comercial Loja, manifestó que lleva 15 años en la venta de productos y siempre ha habido variación en los precios, tal como ocurre ahora, donde algunos artículos suben unas semanas y otras bajan. “Ahora hay algunos productos caros que llegan de la costa, como el caso del plátano, que cuesta 20 dólares el cartón, donde vienen 60 unidades y, para ganarse algo por unidades, estamos entregando a 0,40 centavos y tres por un dólar”, dijo.

En el caso del tomate de riñón, antes costaba 20 dólares la caja, pero en estos días llegó a 15 dólares. La papa es otro de los artículos que en semanas sube y otras baja, pero normalmente se mantiene en 16, 18 y 20 dólares el saco; igual ocurre con la zanahoria, el saco costaba 15 dólares, ahora bajó a 10 dólares. El frejol, arveja, poroto y la haba, se mantiene en 1 dólar la libra, y en sacos a 11 y 13 dólares.

Delia Abrigo, comerciante de productos de primera necesidad, agregó que los aceites y fideos son los que más han subido de costo desde algunas semanas atrás. Por ejemplo, el litro de aceite Sabrosón y Palma de Oro están a 2.50; Alesol, a 1,85 y dos dólares, cuando antes costaban 1.25 y 1.50 dólares. Igual ocurre con el fideo, la libra oscila entre 0,60 y 0,65 la libra en bodega; la cubeta de huevos de 30 unidades está a tres dólares.

Ana María Jaramillo, ciudadana, manifestó que salir al mercado ahora es complicado, porque con 30 dólares no se compra nada, peor cuando es una familia grande, al menos se requiere de unos 80 dólares, pero solo para el mercado, a ello se suma la compra en el supermercado que se requiere de unos 100 dólares, porque todo está caro. “Mi llamado a las autoridades es a realizar los controles para evitar la especulación”, relató.

 

EL DATO

Los costos de los productos en los mercados varía notablemente entre una y otra semana.

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