Buenos Aires permitirá el pago de impuestos con criptomonedas

Un hombre camina frente a una tienda de criptomonedas en la capital argentina.

El alcalde de la ciudad aclaró que la medida no significará que la capital argentina tendrá divisas digitales en su presupuesto, sino que las criptomonedas serán un medio más de pago, convertido en dinero oficial a la brevedad posible.

BUENOS AIRES. El alcalde de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, lanzó este 26 de abril de 2022 el plan “Buenos Aires+,” que implementará la identidad digital, el pago de impuestos con criptomonedas, más trámites digitales y el uso de la tecnología blockchain para cuidar la seguridad de los datos, con el fin de simplificar el vínculo entre los ciudadanos y el sector privado con el gobierno de la capital de Argentina.

Rodríguez Larreta anunció en la presentación del plan que su Gobierno está trabajando para que, quienes lo deseen, puedan pagar sus impuestos con criptomonedas.

El alcalde aclaró que no implica que la ciudad de Buenos Aires va a tener criptos en sus cuentas públicas, sino que, a través de un acuerdo con las billeteras virtuales, va a sumar una opción de pago a las ya existentes.

En la presentación, realizada en el Teatro San Martín, empresarios del sector señalaron que Argentina cuenta con el 2% de la población mundial que utiliza criptomonedas, con 2 millones de personas en el país suramericano.

Rodríguez Larreta también anunció que se pondrá en marcha en la ciudad de Buenos Aires la “Identidad Digital Autosoberana”, una herramienta para que los ciudadanos tengan una identificación digital.

A través de una aplicación, las personas van a poder autenticar su identidad digitalmente y también de tener acceso, en un solo lugar, a su información, documentación y registros personales.

Rodríguez Larreta afirmó que todo este flujo de datos, documentación e información va a estar protegido por medio de la incorporación de la tecnología blockchain a la administración pública.

«Vamos a ser pioneros en el uso de esta tecnología», dijo el alcalde.

Para seguir eliminando y simplificando trámites, la ciudad también prohíbe a las áreas de gobierno exigir a los privados documentación que emita otra área de gobierno y se está analizando de 165 trámites eliminar más de 40, digitalizar más de 30 y simplificar 4 grandes grupos vinculados a la gestión de licencias de conducir, al Registro Civil, las habilitaciones comerciales y los permisos de obra.

También se incorporarán trámites al Boti -el chatbot de la ciudad de Buenos Aires-: este año 15 de los más demandados, como la reimpresión de la licencia de conducir, y el año que viene, 30 servicios más.

Otra transformación tiene que ver con la capacitación digital, al extender las llamadas «Islas Digitales» a las sedes centrales de servicios para que quienes no tienen acceso a canales virtuales o no saben cómo hacer trámites online.

También se prevé la digitalización de la salud -con la implementación de turnos digitales en el sistema público-, el comienzo de “BA Concilia” -la plataforma para realizar denuncias de defensa al consumidor-, y la ampliación de los canales de denuncias -al instalar cabinas de denuncias virtuales en subtes y shoppings, códigos QR para denuncias web y en forma telefónica-.

Respecto de las empresas, la ciudad creará una “Ventanilla Única de atención y asesoramiento”, también se enviará un proyecto de ley para “desburocratizar” algunas actividades estratégicas como el turismo, la construcción, la tecnología y el comercio y se prevé simplificar los tiempos de habilitaciones de locales y permisos de obra. EFE

La minería ilegal sigue enquistada en Buenos Aires

Evidencias. En lo que va de abril de 2022 se han decomisado más de 1.000 bultos. Es una cantidad similar a la incautada en marzo, en bocaminas de Buenos Aires.

Según las autoridades, hay evidencias de que los mineros ilegales intentan controlar la zona. En la zona se encontraron 2.000 bultos con material.

Redacción IMBABURA

En marzo y lo que va de abril de 2022, personal del Ejército ha encontrado más de 2.000 bultos de material minero explotado ilegalmente. Esas evidencias fueron incautadas en terrenos ubicados dentro de la parroquia Buenos Aires, en la provincia de Imbabura.

Ubicado en el cantón Urcuquí, el nombre de este pequeño poblado se hizo famoso poco antes de 2019, cuando se convirtió en uno de los asentamientos más grande de mineros ilegales del Ecuador.

Según estimaciones del Gobierno Nacional, en ese entonces, al menos 10.000 personas convirtieron a las montañas de Buenos Aires en una ‘ciudad de plástico’. Allí improvisaron campamentos que de a poco contaron con tiendas, lavadoras de ropa, galleras, cantinas y hasta prostíbulos. Las infraestructuras eran rudimentarias, básicamente de madera, costales y plástico.

Esto derivó en un aumento de todo tipo de delitos relacionados con la minería ilegal, por las grandes cantidades de dinero que movía la denominada ‘fiebre del oro’. En julio de 2019, en un operativo sin precedentes, tras una declaratoria de estado de excepción por parte del Gobierno exclusivamente para la parroquia de Buenos Aires, miles de policías y militares desalojaron a los mineros de los campamentos improvisados.

Después de casi dos meses de estado de excepción, se anunciaba que prácticamente todas las personas que se asentaron ilegalmente para explotar el oro de las montañas habían abandonado el lugar. Las autoridades detuvieron a unas 30 personas, por distintas causas, entre ellas asesinatos por el control de la zona y las actividades ilícitas.

‘Un cáncer que no se extirpa’

Tres años después de la gran incursión, la minería ilegal sigue enquistada en Buenos Aires. En estos días, incluso, han aumentado las denuncias de presencia de grupos de personas que se dirigen a los lugares de explotación del oro.

Los moradores tienen recelo y miedo de topar el tema, pues saben que quienes se dedican a este tipo de actividades ilegales manejan mucho poder económico. Algunos se atreven a hablar y cuentan que desde aproximadamente mediados de 2021 han sido testigos del incremento de grupos que intentan extorsionarlos, amedrentarlos y silenciarlos para que no denuncien a quienes ocupan sus terrenos para explotar ilegalmente el oro.

Gerardo N. (nombre protegido) comentó que la situación es compleja en la parroquia, pues en los terrenos aledaños a las montañas, donde se instalaron los mineros ilegales, nadie quiere trabajar por el temor a que lleguen personas armadas a amenazarlos o desalojarlos.

“Yo tenía ganado en mi terreno, con un cuidador, porque a raíz de los problemas de 2019 yo decidí salir de Buenos Aires, pero luego ya nadie quiso trabajar. Al final, mis animales murieron”, expuso.

El perjudicado denunció que la primera semana de marzo de 2022, tras el abandono de su terreno de unas 50 hectáreas por un par de meses, los mineros llegaron a instalar uno de sus campamentos, situación que fue alertada por sus vecinos.

Denunció el hecho. Se armó un operativo militar y un grupo de uniformados llegó hasta el terreno. Ahí se encontraron evidencias de la actividad reciente que se realizaba ilegalmente. Había maquinaria minera, pero no encontraron a los responsables de su operación.

Desde el Grupo de Caballería Yaguachi, los militares informaron que en el lugar encontraron 170 sacos de material mineralizado, una polea activa que sirve para trasladar los bultos de un lugar a otro, rollos de soga y una pequeña estancia de madera.

“Para nosotros esto (minería ilegal) es como un cáncer que no se extirpa nunca. Aquí siempre fuimos agricultores, ganaderos, comerciantes, pero desde que encontraron oro, nuestra tranquilidad se terminó”, mencionó Gerardo.

¿Hay una solución?

El Ejército reconoce que cada semana se hallan evidencias de minería ilegal en Buenos Aires, Los uniformados destruyen la infraestructura, cierran las bocaminas e incautan el material extraído. Sin embargo, la falta de personal es un factor que impide que la zona esté siempre resguardada.

Entre los hallazgos obtenidos solo en lo que va de abril de 2022, los militares han logrado incautar más de mil bultos, en alrededor de 14 bocaminas de extracción activas en diferentes puntos de Buenos Aires, así como 13 generadores de luz, taladros, alimentos, colchones, cobijas y ropa.

En casi el 90% de operativos donde se incauta material mineral en Buenos Aires no existen personas detenidas.

Mineros ilegales volvieron a Buenos Aires

Decomiso. El 14 de marzo de 2022 se localizó el campamento minero ilegal.

Redacción IMBABURA

Una muestra de que la minería ilegal no ha podido ser extirpada totalmente de la zona de Buenos Aires, en la provincia de Imbabura, son los constantes decomisos de material minero en diversos puntos de este lugar.

Uno de los últimos, considerado además uno de los más representativos en lo que va del 2022, ocurrió el 14 de marzo, cuando militares del Grupo de Caballería 36 Yaguachi localizaron un campamento, con infraestructura instalada y bultos que daban cuenta la cantidad de material mineral explotado ilegalmente, bajo condiciones rudimentarias.

Sin detenidos

Desde las Fuerzas Armadas explicaron que en medio de los recorridos constantes que hacen por Buenos Aires llegaron hasta el sector conocido como El Olivo, donde se encontró un campamento minero, con implementos de todo tipo para extraer el oro que se localiza en este lugar.

Explosivos, plantas de luz, cables, tanques de gas, picos, palas, ropa y hasta víveres hallaron los militares en el campamento, donde además contabilizaron 1.000 sacos de material mineralizado.

Todo lo encontrado fue incautado por personal militar, para ser entregado a las autoridades competentes; sin embargo, expusieron que al no encontrar a ninguna persona en el sitio, no existen detenidos por este ilícito, por el momento.

En Buenos Aires, cantón Urcuquí, en 2019 se declaró un Estado de Excepción, por la situación de violencia y todo tipo de delitos que se cometían a consecuencia de la minería ilegal.

Las secuelas de la minería ilegal siguen latentes en Imbabura

PROBLEMA. La deforestación total de montañas es uno de los resultados de la minería ilegal.

Luego del desalojo de miles de mineros ilegales, los problemas sociales y ambientales no han sido solucionados en el sector de Buenos Aires.

Redacción IMBABURA

La minería ilegal no ha sido extirpada por completo de la parroquia La Merced de Buenos Aires, en la provincia de Imbabura. Esta zona, ubicada en el cantón Urcuquí, hasta 2019 se convirtió en uno de los sitios más grandes de explotación ilegal de oro en todo el Ecuador, donde en promedio llegaron a habitar hasta 10.000 personas, en un sector donde antes, normalmente, no llegaban ni a los 2.000 habitantes.

Sin embargo, mineros y personas que comenzaron a lucrar de negocios paralelos a esta actividad ilegal, no se instalaron en la parte urbana de Buenos Aires, sino que construyeron una suerte de ciudad con palos, techos y paredes de plástico en medio de las montañas.

Así como fue creciendo la cantidad de personas que llegaban de a poco, desde mediados de 2017, fueron aumentando las necesidades, por lo que era común ver ‘carpas’ con todo tipo de servicios para los mineros, desde sexuales hasta la capacidad de hacer transferencias bancarias dentro y fuera del país sin tener que salir de la ‘ciudad de plástico’.

RESULTADO. La contaminación con químicos y la basura sin ningún tipo de control, son las principales consecuencias ambientales de la minería ilegal en esta zona.
RESULTADO. La contaminación con químicos y la basura sin ningún tipo de control, son las principales consecuencias ambientales de la minería ilegal en esta zona.

Proceso del negocio

Según testimonios de quienes trabajaron en Buenos Aires, la labor consistía en picar artesanalmente las rocas, durante el día y la noche.

Luego, trataban de vender los bultos del material a los negociantes, que en un inicio los movilizaban hasta Portoviejo, principalmente. Pero luego, la estrategia fue procesar el material en la misma montaña de donde salía, lo que se evidenció con grandes piscinas de productos químicos y moledoras gigantes de rocas instaladas en las montañas de Buenos Aires.

Desalojados

En julio de 2019, un operativo nunca antes visto, tras una declaratoria de estado de excepción por parte del Gobierno Nacional exclusivamente para la parroquia de Bueno Aires, miles de policías y militares comenzaron a desalojar a los mineros de los campamentos improvisados de plástico.

En uno de los reportes de las autoridades nacionales de ese entonces, se dijo que el operativo logró que alrededor de 5.000 personas, de distintas nacionalidades y edades, salieran de manera voluntaria de Buenos Aires, de los cuales resultaron alrededor de 30 detenidos, por distintas causas.

Además, como una muestra de la capacidad operativa que tenían los mineros en la zona, se decomisaron decenas de armas de fuego, municiones, motos, más de 100 galones de combustible, más de 2.000 gramos de oro sólido, droga, alrededor de 200 generadores de energía, unos 50 motores de polea, bombas de agua, entre otros elementos usados para el proceso de extracción y procesamiento del oro.

Hasta diciembre de 2021, la minería ilegal no se había extirpado del todo, pues pequeños grupos han sido localizados en los operativos en Buenos Aires, que aún mantienen los militares, pero en un porcentaje mucho menor al reportado hasta 2019.

Problemas ambientales sin remediación

De igual manera, hasta la fecha, la actividad minera ilegal en Buenos Aires deja secuelas de todo tipo, desde sociales hasta ambientales-

En la parroquia todavía existe división y criterios totalmente opuestos sobre el tema de la minería ilegal y también sobre la que es regulada por las concesiones legales que otorga el Estado.

Sobre lo ambiental, por otra parte, aún no existe una remedición en áreas que fueron deforestadas totalmente para instalar campamentos y picar las rocas. Además, al ser un asentamiento improvisado de personas, no se contaba con los sistemas adecuados para recolectar todo tipo de desechos que se generaban, desde químicos por el procesamiento del oro, hasta humanos, por lo que iban a parar al hueco más cercano.

En uno de los últimos recorridos por la zona donde se explotaba el material y vivían las personas, en febrero de 2021, Gerardo Canacuan, de la Dirección Zonal del Ministerio del Ambiente, expuso que el impacto ambiental negativo que deja la minería ilegal es evidente, mencionando la pérdida de cobertura vegetal, erosión del suelo, afectación paisajística y posibles daños hídricos que han dañado la biodiversidad.

Por otra parte, peritos de la Unidad de Protección del Medio Ambiente de la Policía Nacional, así como del Ministerio del Ambiente, luego del desalojo de los mineros ilegales de Buenos Aires, reportaron que en ciertos campamentos localizaron químicos y combustibles nocivos para el medio ambiente, que eran tratados de forma antitécnica, como ácido nítrico, bórax, cianuro de sodio, así como molinos, cilindros amalgamadores, tanques de cianuración, entre otros.

En ese entonces, se aseguró que se levantaría un informe técnico para entregarlo a la Fiscalía General del Estado, “para continuar con las acciones correspondientes para garantizar la protección de los recursos naturales del país”; pero dos años más tarde nada ha pasado, según los comuneros de Buenos Aires.

A través de sus testimonios, se conoce que las minas donde se explotaba masivamente el oro quedaron casi abandonadas, pero sin mayores labores del Estado para remediar los daños ambientales, principalmente.

“Sacaron los costales que estaban amontonados cuando hubo el operativo en 2019, pero de ahí del resto de cosas no han topado nada. Aún hay basura, plásticos, motores, poleas y todo tipo de cosas en la ‘ciudad de plástico’, que no van a degradarse con el tiempo ni nadie más las moverá”, comentó uno de los moradores, que pidió guardar su nombre.

También mencionan que es común ver a pequeños grupos o a personas solas que se dirigen a los lugares de explotación del oro, quienes, en algunos casos, son detenidos en los operativos militares y policiales, pero en otros sí logran continuar explotando la tierra ilegalmente.

En dos años, los focos de minería ilegal pasaron de 500 a 600 en todo el Ecuador. Las pérdidas llegan a sumar más de $900 millones al año.

“Sacaron los costales que estaban amontonados cuando hubo el operativo en 2019, pero de ahí del resto de cosas no han topado nada”. Gerardo Canacuan, de la Dirección Zonal del Ministerio del Ambiente.

Las secuelas de la minería ilegal siguen latentes en Imbabura

PROBLEMA. La deforestación total de montañas es uno de los resultados de la minería ilegal.

Luego del desalojo de miles de mineros ilegales, los problemas sociales y ambientales no han sido solucionados en el sector de Buenos Aires.

Redacción IMBABURA

La minería ilegal no ha sido extirpada por completo de la parroquia La Merced de Buenos Aires, en la provincia de Imbabura. Esta zona, ubicada en el cantón Urcuquí, hasta 2019 se convirtió en uno de los sitios más grandes de explotación ilegal de oro en todo el Ecuador, donde en promedio llegaron a habitar hasta 10.000 personas, en un sector donde antes, normalmente, no llegaban ni a los 2.000 habitantes.

Sin embargo, mineros y personas que comenzaron a lucrar de negocios paralelos a esta actividad ilegal, no se instalaron en la parte urbana de Buenos Aires, sino que construyeron una suerte de ciudad con palos, techos y paredes de plástico en medio de las montañas.

Así como fue creciendo la cantidad de personas que llegaban de a poco, desde mediados de 2017, fueron aumentando las necesidades, por lo que era común ver ‘carpas’ con todo tipo de servicios para los mineros, desde sexuales hasta la capacidad de hacer transferencias bancarias dentro y fuera del país sin tener que salir de la ‘ciudad de plástico’.

RESULTADO. La contaminación con químicos y la basura sin ningún tipo de control, son las principales consecuencias ambientales de la minería ilegal en esta zona.
RESULTADO. La contaminación con químicos y la basura sin ningún tipo de control, son las principales consecuencias ambientales de la minería ilegal en esta zona.

Proceso del negocio

Según testimonios de quienes trabajaron en Buenos Aires, la labor consistía en picar artesanalmente las rocas, durante el día y la noche.

Luego, trataban de vender los bultos del material a los negociantes, que en un inicio los movilizaban hasta Portoviejo, principalmente. Pero luego, la estrategia fue procesar el material en la misma montaña de donde salía, lo que se evidenció con grandes piscinas de productos químicos y moledoras gigantes de rocas instaladas en las montañas de Buenos Aires.

Desalojados

En julio de 2019, un operativo nunca antes visto, tras una declaratoria de estado de excepción por parte del Gobierno Nacional exclusivamente para la parroquia de Buenos Aires, miles de policías y militares comenzaron a desalojar a los mineros de los campamentos improvisados de plástico.

En uno de los reportes de las autoridades nacionales de ese entonces, se dijo que el operativo logró que alrededor de 5.000 personas, de distintas nacionalidades y edades, salieran de manera voluntaria de Buenos Aires, de los cuales resultaron alrededor de 30 detenidos, por distintas causas.

Además, como una muestra de la capacidad operativa que tenían los mineros en la zona, se decomisaron decenas de armas de fuego, municiones, motos, más de 100 galones de combustible, más de 2.000 gramos de oro sólido, droga, alrededor de 200 generadores de energía, unos 50 motores de polea, bombas de agua, entre otros elementos usados para el proceso de extracción y procesamiento del oro.

Hasta diciembre de 2021, la minería ilegal no se había extirpado del todo, pues pequeños grupos han sido localizados en los operativos en Buenos Aires, que aún mantienen los militares, pero en un porcentaje mucho menor al reportado hasta 2019.

Problemas ambientales sin remediación

De igual manera, hasta la fecha, la actividad minera ilegal en Buenos Aires deja secuelas de todo tipo, desde sociales hasta ambientales-

En la parroquia todavía existe división y criterios totalmente opuestos sobre el tema de la minería ilegal y también sobre la que es regulada por las concesiones legales que otorga el Estado.

Sobre lo ambiental, por otra parte, aún no existe una remedición en áreas que fueron deforestadas totalmente para instalar campamentos y picar las rocas. Además, al ser un asentamiento improvisado de personas, no se contaba con los sistemas adecuados para recolectar todo tipo de desechos que se generaban, desde químicos por el procesamiento del oro, hasta humanos, por lo que iban a parar al hueco más cercano.

En uno de los últimos recorridos por la zona donde se explotaba el material y vivían las personas, en febrero de 2021, Gerardo Canacuan, de la Dirección Zonal del Ministerio del Ambiente, expuso que el impacto ambiental negativo que deja la minería ilegal es evidente, mencionando la pérdida de cobertura vegetal, erosión del suelo, afectación paisajística y posibles daños hídricos que han dañado la biodiversidad.

Por otra parte, peritos de la Unidad de Protección del Medio Ambiente de la Policía Nacional, así como del Ministerio del Ambiente, luego del desalojo de los mineros ilegales de Buenos Aires, reportaron que en ciertos campamentos localizaron químicos y combustibles nocivos para el medio ambiente, que eran tratados de forma antitécnica, como ácido nítrico, bórax, cianuro de sodio, así como molinos, cilindros amalgamadores, tanques de cianuración, entre otros.

En ese entonces, se aseguró que se levantaría un informe técnico para entregarlo a la Fiscalía General del Estado, “para continuar con las acciones correspondientes para garantizar la protección de los recursos naturales del país”; pero dos años más tarde nada ha pasado, según los comuneros de Buenos Aires.

A través de sus testimonios, se conoce que las minas donde se explotaba masivamente el oro quedaron casi abandonadas, pero sin mayores labores del Estado para remediar los daños ambientales, principalmente.

“Sacaron los costales que estaban amontonados cuando hubo el operativo en 2019, pero de ahí del resto de cosas no han topado nada. Aún hay basura, plásticos, motores, poleas y todo tipo de cosas en la ‘ciudad de plástico’, que no van a degradarse con el tiempo ni nadie más las moverá”, comentó uno de los moradores, que pidió guardar su nombre.

También mencionan que es común ver a pequeños grupos o a personas solas que se dirigen a los lugares de explotación del oro, quienes, en algunos casos, son detenidos en los operativos militares y policiales, pero en otros sí logran continuar explotando la tierra ilegalmente.

En dos años, los focos de minería ilegal pasaron de 500 a 600 en todo el Ecuador. Las pérdidas llegan a sumar más de $900 millones al año.

«Sacaron los costales que estaban amontonados cuando hubo el operativo en 2019, pero de ahí del resto de cosas no han topado nada”.

‘Héctor’,
morador de Buenos Aires

Tres sectores con complicaciones críticas por las lluvias en Imbabura

Deslaves. En Buenos Aires se logró rehabilitar la vía, pero alrededor de 20 familias tuvieron que evacuar uno de los poblados.

Las vías se encuentran obstaculizadas completamente, por lo que se buscan alternativas para comunicar a los poblados.

Redacción IMBABURA

Mientras siguen las lluvias en la provincia de Imbabura, los problemas y daños en ciertos sectores aumentan.

Hasta el 26 de diciembre de 2021, las situaciones más graves se localizan en la zona de Intag, en el cantón Cotacachi; en la parroquia Buenos Aires, del cantón Urcuquí; y, en los sectores que conectan a la Sierra norte con la Costa ecuatoriana, entre la vía Ibarra – Lita – San Lorenzo.

En Buenos Aires

En la parroquia La Merced de Buenos Aires, la fuerza de la naturaleza afectó gravemente a las comunidades San José y Primavera Alta.

En estos sitios se produjeron deslaves, destruyendo viviendas, por lo que fue urgente la evacuación de 17 familias hasta el sector denominado El Pastoreo, en donde ahora se encuentran refugiadas.

Ante esto, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) de Urcuquí se activó inmediatamente y declaró en emergencia la zona, por lo que personal técnico realizó inspecciones para levantar los informes correspondientes, donde se analiza las posibilidades de albergues para las familias, se canaliza la ayuda y se advierte si se pueden tomar o no ciertas acciones.

Desde la Prefectura de Imbabura informaron que la vía de ingreso a la parroquia Buenos Aires ya está habilitada, logrando recuperar el tramo que parte desde el sector de San Gerónimo.

Luis Cazares, subdirector de Infraestructura Física del organismo provincial, refirió que se dispuso la inmediata atención a este poblado rural de la provincia, a fin de evitar accidentes, el aislamiento y la pérdida cuantiosa de la producción agrícola y ganadera, pues esta localidad es una de las abastecedoras de leche para la industria láctea de la zona norte, a más de otros productos como el tomate de árbol y naranjilla.

El funcionario indicó además que la maquinaria rehabilita la carretera que conduce desde Buenos Aires hasta Cahuasquí, donde mientras se desaloja el material que obstaculiza la movilización se asegura los pasos de agua y el puente badén, para evitar que una de las quebradas provoque la destrucción total.

Actualmente, el lodo que formó un pantano en San José impide que uno de los tractores pueda trabajar en la limpieza.

Bloqueo. Más de cinco días lleva cerrado el tramo que une a la Sierra con la Costa, entre Ibarra – Lita - San Lorenzo.
Bloqueo. Más de cinco días lleva cerrado el tramo que une a la Sierra con la Costa, entre Ibarra – Lita – San Lorenzo.

Cierre de la vía Lita-San Lorenzo

Un deslizamiento de casi media montaña, la semana pasada, puso en alerta a los poblados de Piedra Negra, San Pedro y Guadual, en la parroquia La Carolina, pues se bloqueó totalmente la vía Ibarra – Lita, en varios tramos.

Al no poder despejar rápidamente el tramo, se buscan alternativas para habilitar un paso alterno, sin embargo la situación es difícil, pues los caminos aledaños son prácticamente de tercer orden y no aptos para la circulación de vehículos pesados.

El tramo Ibarra – Lita es parte de la red vial estatal, correspondiendo su mantenimiento al Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), pero ante las dificultades, las entidades públicas de Imbabura, entre ellas la municipalidad de Urcuquí y de Ibarra, el Gobierno Parroquial de La Carolina y la Prefectura, se suman a las tareas para hacer frente a la emergencia.

“Los daños en las vías de la provincia aumentan en los últimos días, ante lo cual la Prefectura redobla su trabajo para atender los pedidos de ayuda de diferentes sectores. Las acciones resultan duras y riesgosas para el personal operativo y técnicos, lo cual se agudiza con el constante aguacero. Sin embargo, en medio de todas estas dificultades, se ha logrado habilitar el 80% de los caminos que han resultado afectados por el crudo invierno”, señaló Cazares.

Destrucción. El puente de Apuela, en Intag, uno de los más transitados de la zona, se vio afectado por las lluvias y la crecida del río.
Destrucción. El puente de Apuela, en Intag, uno de los más transitados de la zona, se vio afectado por las lluvias y la crecida del río.

Intag

Uno de los primeros sitios en sufrir las consecuencias de las lluvias fue la zona de Intag, donde la fuerza de la naturaleza provocó derrumbes y amenazó con llevarse los puentes que unen las comunidades, según reportaron los organismos competentes.

Por ejemplo, en el tramo entre Apuela y Aguagrum, la crecida del caudal del río Intag causó una socavación de una de las estructuras laterales del puente.

La vía Cuicocha – Apuela también se vio afectada por los derrumbes constantes, así como otros tramos en la comunidad La Delicia y Plaza Gutiérrez.

Deslaves en Imbabura ponen en peligro a 20 familias

Damnificados. De la noche a la mañana tuvieron que abandonar sus casas y sacar lo poco que tenían.

Una de las parroquias rurales de Urcuquí está entre las más afectadas por el temporal invernal.

Redacción IMBABURA

La situación es crítica para al menos 20 familias de la parroquia La Merced de Buenos Aires, en el cantón Urcuquí, provincia de Imbabura. En este sitio el temporal invernal ha causado deslaves que se han llevado caminos, viviendas, terrenos agrícolas y todo lo que encuentra por delante.

Familias enteras se han visto obligados a abandonar sus hogares, con lo poco o nada que pudieron sacar  antes de que los deslizamientos de tierra sepulten sus casas.

Tyrone Vega, alcalde de Urcuquí, dijo que las lluvias han afectado a todo su cantón, siendo la parroquia de Buenos Aires la más castigada, explicó, además, que el territorio prácticamente se encuentra incomunicado por los daños en las vías.

“La vialidad interna de la parroquia está totalmente destruida. Hemos tenido reuniones con instituciones del Gobierno Nacional para buscar mecanismos para solucionar la problemática. Es difícil activarse de una manera inmediata porque se tiene que tener claro los recursos, equipos, apoyo de otros organismos”, expuso, ante medios locales.

“Hemos tenido deslaves, deslizamientos de montañas, donde se han afectado totalmente algunas viviendas y se encuentra la gente en condición de indigencia, pero estamos atendiendo a estas personas con el apoyo del GAD Parroquial”, agregó.

Destrucción. Los deslaves por las lluvias de los últimos días han destruido vías, casas y terrenos agrícolas en la parroquia Buenos Aires.
Destrucción. Los deslaves por las lluvias de los últimos días han destruido vías, casas y terrenos agrícolas en la parroquia Buenos Aires.

Emergencia vial en análisis

Marcelo Simbaña, gobernador de Imbabura, dijo que la preocupación está centrada en sitios de la provincia donde se necesita coordinar acciones para atender urgentemente la problemática vial, principalmente, por lo que están analizando la declaratoria de emergencia en sectores como Buenos Aires (Urcuquí) o Intag, en Cotacachi, donde hay 21 puntos afectados por las lluvias.

Comentó que están a la espera de una nueva reunión con los organismos competentes, pero que por el momento se ha coordinado acciones para localizar a las familias que hayan sufrido cualquier evento adverso por el temporal invernal, para apoyar con la atención complementaria.

Ayuda. Hay personas que lo han perdido prácticamente todo, quienes por el momento están en espacios comunitarios, funcionando como albergues temporales.
Ayuda. Hay personas que lo han perdido prácticamente todo, quienes por el momento están en espacios comunitarios, funcionando como albergues temporales.

Piden ayuda de todo tipo

Por otra parte, desde la Fundación Tierra para Todos, quienes coordinan con el gobierno parroquial de Buenos Aires la entrega de ayuda a los damnificados, expusieron que, por el momento, se requieren carpas, materiales de construcción, enseres de hogar, ropa, alimentos no perecibles y todo aporte que se pueda conseguir para calmar la angustia de quienes lo perdieron todo.

Abel Cárdenas, vocal del gobierno parroquial de Buenos Aires, comentó que la población se encuentra en estado de emergencia por el riesgo que provocan los derrumbes, debido al exceso de lluvias, por lo que más de 10 familias fueron las primeras en evacuar.

Detalló que desde el 11 de diciembre del 2021 comenzaron los deslaves en la comunidad de San José, donde fueron evacuadas 13 familias; pero, hasta el 17 de diciembre, se analizaban medidas para la reubicación de casi 80 personas, en otras comunidades.

Por el momento, las donaciones se estarán coordinando a través de la Fundación Tierra para Todos, al correo: fundacion@fundaciontierraparatodos.org; o llamando al teléfono 096 905 40 92.

Contactando al número telefónico 096 905 40 92 se puede coordinar cualquier tipo de ayuda para las familias de Buenos Aires.

Sebastián Yunda fue arrestado por la Interpol

Sebastián Yunda aparece en chats donde presuntamente negocia contratos para el Municipio.

El hijo del exalcalde de Quito es requerido por la justicia ecuatoriana tras su vinculación por tráfico de influencias. 

El Ministerio de Gobierno de Ecuador informó que este 1 de diciembre de 2021 fue localizado Sebastián Yunda, hijo del exalcalde de Quito, Jorge Yunda.

Sebastián Yunda, quien contaba con notificación roja de Interpol desde noviembre pasado, fue ubicado y detenido hoy en Buenos Aires, Argentina», detalló la Cartera de Estado. «Su traslado inició y se prevé que llegue al país dentro de algunas semanas«, agregó.

Proceso

El 11 de octubre de 2021, el juez Máximo Ortega envió un pedido a la Interpol para que emita una orden de difusión roja; la respuesta llegó el 12 de noviembre de 2021, día desde que el hijo del exalcalde de Quito, Jorge Yunda, es buscado en más de 190 países.

Yunda tiene una orden de prisión preventiva en las investigaciones en su contra por presuntamente haber generado negocios desde el Municipio de Quito. La orden de prisión llegó luego de que no cumpliera las medidas cautelares de colocarse un grillete electrónico y presentarse periódicamente a la unidad judicial de Quito. (AVV)

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La crisis económica causó la pérdida del oficialismo argentino

BALANCE. El presidente Alberto Fernández evaluó positivamente las elecciones del domingo. Sabe que a pesar de la derrota, el resultado pudo ser peor.

Tanto la política económica en sí misma, como los resultados económicos del manejo de la pandemia fueron las razones principales de la derrota electoral.

Redacción BUENOS AIRES

Los resultados obtenidos el domingo por el oficialismo argentino, que fue derrotado por coaliciones opositoras en las elecciones legislativas de medio período, son vistos como un plebiscito popular sobre el mandato del presidente Alberto Fernández.

Pero ¿qué razones llevaron a los argentinos a expresar su rechazo al Gobierno? Los expertos apuntan, al menos, tres.

La primera causa y la más evidente es la situación económica del país. Enfrentado a una recesión, agravada por la pandemia, con una inflación de alrededor del 50%, Fernández impuso uno de los confinamientos más largos del mundo. Y sea justo o no, mucha gente culpa de ello al agravamiento de la situación en el país.

Además, las ayudas provistas por el Gobierno son consideradas insuficientes. Y, por otro lado, medidas como la prohibición de despidos a pesar de la pandemia ahogaron a muchas empresas.

Además de los errores económicos frente a la crisis y a la pandemia que se le endilgan, se acusa al Gobierno de manejar mal el tema del coronavirus en sí mismo. Y, nuevamente, con justicia o sin ella, se atribuye al Régimen los 116 mil muertos a causa de la Covid.

Pesa en esa percepción, por ejemplo, que habiendo sido uno de los países que más rápidamente obtuvo vacunas, que desacuerdos con Pfizer suspendieran la provisión y esto obligara a Fernández a buscar nuevos abastecedores y, al final, retrasó la vacunación.

Y a las causas anteriores se suman las discrepancias surgidas en el oficialismo, incluidos roces con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, lo que ha alejado a parte de la votación fiel. (EFE)

Un antisistema de derecha

Como se preveía, Javier Milei llegó al congreso argentino. De tendencia libertaria, el economista y profesor universitario es un entusiasta firmante de la Carta de Madrid, auspiciada por el partido de extrema derecha español Vox.

Milei se vende a sí mismo como enemigo de los políticos, a quienes achaca todos los problemas del país. Excéntrico, proclama un discurso antivacunas, aunque ha permitido a sus padres inmunizarse. Y aunque a muchos les disguste, su discurso atrae a una población joven cada vez más desencantada de lo tradicional. (LAG)