Bad Bunny y Juanes ganan en las categorías latinas de los Grammy

Bad Bunny, Juanes, Álex Cuba, Rubén Blades y Vicente Fernández fueron los ganadores de las categorías reservadas a la música latina en la 64 edición de los premios Grammy, que se entregaron este domingo desde el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas (EE.UU.).

Ninguno de los artistas acudió a recoger sus galardones, que fueron anunciados en una ceremonia previa a la gala televisada junto a la mayoría de las 86 categorías que forman parte de los Grammy anglosajones.
A pesar de que la música latina cuenta con sus propios premios, los Latin Grammy, un buen número de músicos hispanos lograron imponerse en las categorías generales y técnicas, como el compositor Carlos Rafael Rivera, ganador a la mejor banda sonora para medios visuales por «The Queen’s Gambit».

En las categorías latinas, el puertorriqueño Bad Bunny sumó su segundo gramófono dorado por «El último tour del mundo», coronado como el mejor disco de música urbana, una categoría inaugurada este año en la que también competían «Afrodisíaco», de Rauw Alejandro; «José», de J Balvin; «KG0516», de Karol G, y «Sin miedo (del amor y otros demonios)», de Kali Uchis.
El año pasado, Bad Bunny se llevó el Grammy al mejor disco de pop latino o urbano (ambos géneros competían conjuntamente) por «YHLQMDLG».

En esta ocasión, el ganador al mejor álbum de pop latino fue el cubano-canadiense Álex Cuba por «Mendó», que se impuso a «Vértigo», de Pablo Alborán; «Mis amores», de Paula Arenas; «Hecho a la antigua», de Ricardo Arjona; «Mis manos», de Camilo, y «Revelación», de Selena Gómez.

Por su parte, «Origen», el disco de versiones grabado por el colombiano Juanes, se llevó el galardón al mejor álbum latino de rock o de música alternativa, por el que también estaban nominados «Deja», de Bomba Estéreo; «Mira lo que me hiciste hacer», de Diamante Eléctrico; «Calambre», de Nathy Peluso; «El madrileño», de C. Tangana, y «Sonidos de karmática resonancia» de Zoé.

El panameño Rubén Blades volvió a repetir triunfo con «Salswing», que en los últimos Latin Grammy fue laureado como el álbum del año y este domingo se llevó el Grammy al mejor disco tropical.
En el apartado dedicado al jazz latino, Eliane Elias, Chick Corea y Chucho Valdés fueron los ganadores por «Mirror Mirror».EFE

Ecuador es el segundo país de la región con la entrada más barata para ver a Bad Bunny

El puertorriqueño es uno de los principales nombres en los conciertos internacionales de 2022.

Para un ecuatoriano, el mejor puesto para ver al cantante puertorriqueño representa el 61% del salario mínimo. En el otro extremo, un colombiano debe gastar el 239% del sueldo básico.

En 2022, tras dos años de una paralización casi total, las giras internacionales de conciertos se están reactivando con fuerza en América Latina. Esta es otra arista de la reactivación económica de la mano de la vacunación y la disminución de contagios por COVID-19.

El costo de las entradas, como porcentaje del salario mínimo, puede servir como una forma de comparar el impacto de los altos niveles de inflación en el poder adquisitivo y los costos dentro de las principales economías de la región.

Así, por ejemplo, se puede tomar en cuenta lo que cuesta la entrada más cara en cada país para el concierto del famoso cantante puertorriqueño Bad Bunny. Ese concierto ha provocado sensación y, en países como Ecuador, una demanda tan alta que se ha agotado la boletería en cuestión de horas.

En Costa Rica, con un salario mínimo de $498, el boleto más costoso para ese espectáculo representa el 27% de ese salario; mientras que el más barato llega al 7%.

La segunda economía donde la entrada a Bad Bunny representa un menor porcentaje del salario mínimo es Ecuador. Así, la más cara es equivalente al 61% de los $425 de ingreso básico; y la más barata no supera el 7%.

Durante este año, entre eventos ya realizados y en cartelera, un ecuatoriano debería desembolsar más de $2.000, entre boletos y otros gastos, para ir solo a los 15 más importantes.

En tercer lugar está Perú, donde el ticket de mayor valor para ver al cantante puertorriqueño es igual al 78% de los $233 de salario mínimo; mientras que la butaca más asequible suma un monto equivalente al 20% de ese sueldo básico.

En Chile, por su parte, un ciudadano debe desembolsar el 90% del salario mínimo de $411 mensuales para obtener el mejor sitio para oír y ver cantar a Bad Bunny. El puesto más económico representa el 16% de ese ingreso.

Los dos países donde este concierto es más costoso son Panamá y Colombia. En el primer caso, el boleto con el mayor precio es igual a gastar más del salario mínimo de $365. En concreto, se necesita 106% de ese sueldo básico.

En el segundo caso, un colombiano requiere un gasto del 239% del ingreso mínimo de $244 mensuales para ser parte del evento. La entrada más barata es igual a un gastos del 19% del salario mínimo. (JS)