Indígenas permiten abrir corredor humanitario en Imbabura

Paro. Tras dos semanas seguidas de protestas y paralización total en ciertos cantones, se registran enfrentamientos entre ciudadanos.

El desabastecimiento en ciertas ciudades es total. La ciudadanía, dice sentirse ‘secuestrada’ por las decisiones de quienes lideran el paro.

Redacción IMBABURA

Luego de 17 días de paralizaciones convocadas por el movimiento indígena volverán a funcionar los mercados en los cantones de Imbabura. También se reactiva la distribución de gas y la recolección de basura, que desde el 13 de junio de 2022 está totalmente suspendida en ciertas ciudades, mientras en otras ha sido intermitente.

Así lo anunció la Federación de los Pueblos Kichwa de la Sierra Norte del Ecuador (FICI), este 28 de junio de 2022, como parte de resoluciones que se tomaron en la última asamblea de las comunidades, resaltando que la protesta no ha terminado.

“Al abrirse un corredor humanitario en el cantón Otavalo y la provincia de Imbabura no significa que se levanta el paro, más bien se fortalece y continúa con el levantamiento concretado por la Conaie”, expusieron en un comunicado.

Permisos y condiciones

La FICI informó que se facilitará la circulación de carros que distribuyen gas en la provincia, “previo a un cronograma determinado”, enfatizando en que no se permitirá la especulación de precios y que el valor fijo será de $2,50 para la entrega a domicilio.

En este punto, Manuel Díaz, vocero de la FICI, dijo que se dará prioridad a las comunidades rurales, comenzando por las personas que están apoyando el paro, por lo que el casco urbano será atendido al final.

“Si en el centro de acopio de gas mencionan que en un solo día podemos abastecer de gas a la provincia, se hará en una sola jornada, pero si no hay el abastecimiento, pues demorará dos o tres días”, dijo.

Se abre el mercado

En cuanto al tema de abastecimiento de alimentos y funcionamiento de locales comerciales, Díaz resaltó que las cadenas y pequeños negocios mantendrán la prohibición de abrir, situación que se vigila con rondas y marchas ciudadanas por el casco urbano, desde hace dos semanas.

Desde el Municipio de Otavalo se anunció que todos sus mercados funcionarán únicamente este miércoles 29 de junio, de 07:00 a 11:00. En ciudades como Antonio Ante y Cotacachi, hasta las 17:30 de ayer no se había informado nada sobre la atención en estos espacios, cerrados por más de 10 días.

En Ibarra, capital provincial, los mercados han funcionado con relativa normalidad, pues las protestas indígenas se concentran en la ruralidad y la parte urbana ha podido funcionar diariamente, salvo unos cuantos días de protestas en la urbe y con las limitaciones correspondientes por el desabastecimiento generalizado en la provincia.

“En cuanto a las cadenas comerciales de alimentos, aquí en Otavalo está totalmente prohibido. Queremos dar oportunidad y prioridad a los productores de las comunidades, de las parroquias, donde habrá ferias y coordinaremos con centros de acopio para abastecer a toda la ciudadanía”, agregó Díaz.

“Si es posible coordinaremos con las instituciones públicas y municipios, de Ibarra, Antonio Ante, Otavalo, para la operatividad de este corredor humanitario, que se abre el 29 de junio de 2022. Estamos ya coordinados con diferentes proveedores de productos”, dijo.

Vías bloqueadas

Díaz dijo que los corredores humanitarios, para permitir el paso en medio de los bloqueos viales que ellos mismo imponen en más de 10 puntos de la Panamericana Norte y caminos aledaños, no se pudieron coordinar antes con diferentes instituciones, por lo que tardó en concretarse, a diferencia de otras provincias, donde se los organizó desde la semana pasada.

Enfatizó en que la coordinación del abastecimiento en la provincia será a través de la FICI, donde no se dejará las vías libres para ingreso y salida de camiones, sino que podrán circular sólo los distribuidores autorizados.

“Nosotros hemos dicho claramente que mantenemos la movilización, mantenemos el paro, nos mantenemos en resistencia”, finalizó Díaz. (FV)

La FICI agrupa a más de 150 comunidades indígenas de la Sierra Norte.

Ciudadanos se siente secuestrados

Mientras siguen pasando los días de cierres totales en Imbabura, s sectores de la ciudadanía comienzan a desesperarse y de a poco motivan marchas que piden “paz, democracia y trabajar”.

Ibarra comenzó con estas iniciativas, que concentraron a decenas de ciudadanos con atuendos blancos, marchando por las calles de la urbe, la semana pasada. Pero estos últimos días de paro, en Antonio Ante también se autoconvocan para exigir que se abran locales y fábricas de todo tipo, principalmente textiles, que es uno de los principales rubros económicos de este sector.

El sentimiento incluso comienza a ser generalizado y se repite cada vez más el calificar a la situación de “secuestro” dentro de sus propias ciudades, incluso en personas que en un inicio apoyaban las movilizaciones.

“Me siento rehén de esta situación. Los pedidos de la gente que menos tiene son legítimos, tienen necesidades y la protesta está permitida por la ley incluso, pero su lucha se pierde cuando nos cortan el agua, para la recolección de basura, la distribución de gas, amedrentan si se sale a buscar algo para comprar, no hay mercados y todos los negocios son amenazadas constantemente”, dijo Ana Calderón.

Un pensamiento similar lo tuvo Adrián Yánez, quien resaltó que las autoridades locales han perdido el control de la provincia y sus respectivas ciudades, al dejar que el funcionamiento dependa de quienes causan caos.

“Yo pensaba que los alcaldes, prefectos o gobernadores eran las autoridades nuestras, pero ahora vemos que los indígenas son quienes coordinan hasta que día se recoge la basura o come la gente, siendo ellos mismo los que ocasionan el cierre de vías. Nos tienen a todos a su disposición y antojo”, comentó.

Comerciantes caen en desesperación tras dos semanas de paro

En la segunda semana de paro comenzaron las protestas para que les dejen trabajar.

En Imbabura, cantones como Otavalo, Cotacachi y Antonio Ante permanecen totalmente paralizados, sin un solo negocio que haya funcionado dentro de cada ciudad, por 15 días.

IMBABURA.- No solo se les termina la paciencia, sino los recursos para poder sobrevivir. Son 15 días donde familias que dependen de locales comerciales de la provincia de Imbabura, al norte de Ecuador, registran cero ingresos por las paralizaciones lideradas por movimientos indígenas.

Esto ha desencadenado que al iniciar la segunda semana seguida de paro, distintos ciudadanos imbabureños se auto convoquen para organizar marchas contra la paralización, exigiendo que les dejen trabajar.

Una de ellas sucedió este 27 de junio de 2022, en el cantón Antonio Ante, donde la industria textil, uno de los principales rubros económicos de la localidad, ha tenido que suspender sus actividades totalmente, cayendo en una crisis que, según empresarios, está bordeando los tiempos de confinamiento por la pandemia de Covid.

“Llevamos 15 días sin trabajar, sin vender, sin ingresos para nuestros hogares, sin gas, todo está caro, al doble de precio, sin gasolina para movilizarnos. Llegó fin de mes y las obligaciones y deudas no esperan”, fue el testimonio de uno de los emprendedores de Antonio Ante.

Enfrentamientos ciudadanos

Por redes sociales se convocó a la marcha, que comenzó a concentrarse a partir de las 15:00. Sin embargo, en su recorrido, a la voz de “queremos trabajar”, se encontraron con grupos de indígenas que les impidieron el paso, quienes les impidieron el paso por unas de las calles, alzando más sus consignas en contra del Gobierno Nacional.

De a poco ambas protestas fueron subiendo de tono, al punto de que la fuerza pública, entre militares y policías, tuvieron que intervenir para que no se produzcan enfrentamientos.

“Ya es momento de aparecer en cada una de nuestras ciudades. Atuntaqui, denominada “tierra de emprendedores”, con autoridades sirviendo y apoyando al paro. Es obvio el miedo a los manifestantes, pero el hambre y la necesidad de progresar es mayor al miedo. Ciudadanos que pagan impuestos son rechazados y los q no pagan impuestos son apoyados”, dijo otro de los manifestantes, que pide trabajar con normalidad.

Incluso, quienes en un inicio apoyaban el paro, en los últimos días han mostrado su descontento por la situación crítica que no solo atraviesan sus negocios, sino sus familias.

“No hay mercados, ni tiendas, ni como viajar a Ibarra para comprar productos, por el cierre de vías, porque ahí no está paralizado. A veces nos cortan el agua, no hay como salir a la calle, los niños no pueden estudiar. Todo ya se salió de control y creo que nadie está siendo humano ni con los unos ni con los otros y todos perdemos, mientras solo unos pocos terminarán ganando tras este paro”, acotó Patricia Encalada.

Precisamente, en Atuntaqui, el desabastecimiento de combustible, alimentos y medicinas se acrecienta cada día de paro, según la Gobernación de Imbabura, desde donde se propone corredores logísticos humanitarios en los próximos días, para que puedan llegar estos insumos.

Las estimaciones del Servicio de Rentas Internas (SRI), en cuanto a pérdidas económicas para el sector comercial y productivo de Imbabura, bordean los $4,5 millones, en lo que va de la paralización.

$4,5 millones perdidos en Imbabura por el paro

Marchas. Dueños de negocios de Atuntaqui también marcharon para pedir que les dejen trabajar.

Cantones productivos como Antonio Ante, Otavalo y Cotacachi están totalmente paralizados desde hace 15 días.

Redacción IMBABURA

No hay ni compradores ni quien venda. Cantones de Imbabura como Otavalo, Antonio Ante y Cotacachi reportan dos semanas seguidas de paralización total, sin ningún tipo de actividad comercial o social.

El cierre de vías principales y secundarias, que impide el paso entre cantones y fuera de la provincia, mantiene a los imbabureños aislados del resto del país. Todo por el paro convocado por el movimiento indígena.

Además, para impedir las actividades en los tres cantones antes mencionados, a diario se han organizado rondas en las que con amenazas y amedrentamientos se exige el cierre de todo tipo de negocios.

Pérdidas millonarias

Según el Servicio de Rentas Internas (SRI), las pérdidas económicas que se registran solo en Imbabura bordean los $4,5 millones. Los sectores agrícola, textil, de transporte, comercial, entre otros, han llegado a reportar cero ingresos desde el 13 de junio de 2022, cuando comenzaron las movilizaciones.

Arturo Fuentes, gobernador de Imbabura, especificó que las afectaciones económicas contabilizadas hasta el 27 de junio eran de  $4’371.023,49, sin tomar en cuenta a las florícolas que hay en la provincia, que dijo sumarían al menos unos $3 millones más.

“Estas pérdidas, en la parte productiva, turística y del desenvolvimiento diario de la economía de nuestros ciudadanos, está incidiendo negativamente en la reactivación que veníamos buscando tras la pandemia. Por eso, nuevamente, llamo a la calma, porque no podemos retroceder en la reactivación económica”, dijo.

En Atuntaqui

“Llevamos 15 días sin trabajar, sin vender, sin ingresos para nuestros hogares, sin gas, todo está caro, al doble de precio, sin gasolina para movilizarnos. Llegó fin de mes y las obligaciones y deudas no esperan”, fue el testimonio de uno de los emprendedores de Antonio Ante, cantón que se caracteriza por su actividad agrícola y textil.

Precisamente, en Atuntaqui, principal ciudad de Antonio Ante, este 27 de junio se acabó la paciencia de quienes querían abrir sus negocios. Ellos se organizaron y salieron a las calles para pedir que les permitan trabajar.

Por redes sociales se convocó a la marcha, que comenzó a concentrarse a partir de las 15:00. Sin embargo, en su recorrido, a la voz de “queremos trabajar”, se encontraron con grupos de indígenas que les impidieron el paso, alzando más sus consignas en contra del Gobierno nacional.

De a poco ambas protestas fueron subiendo de tono, al punto que la fuerza pública tuvo que intervenir para evitar enfrentamientos.

“Ya es momento de aparecer en cada una de nuestras ciudades. Atuntaqui, tierra de emprendedores, con autoridades sirviendo y apoyando al paro. Es obvio el miedo a los manifestantes, pero el hambre y la necesidad de progresar es mayor al miedo. Ciudadanos que pagan impuestos son rechazados y los que no pagan impuestos son apoyados”, dijo uno de los manifestantes, que pedía trabajar con normalidad.

En Atuntaqui, justamente, el desabastecimiento de combustible, alimentos y medicinas se acrecienta cada día de paro, según la Gobernación de Imbabura, desde donde se propone corredores logísticos humanitarios para que puedan llegar estos insumos (ver relativa).

Por el momento, al arribo de los tanqueros de gasolina, la venta se da como máximo $10 para carros particulares y $15 para públicos y de transporte.

Piden corredores humanitarios para abastecer a las ciudades

El COE Provincial de Imbabura, tras su última reunión este 27 de junio de 2022, acordó alrededor de una decena de puntos a ejecutar inmediatamente, para superar la paralización que ha sufrido la provincia. 

Arturo Fuentes, gobernador de Imbabura, dijo que uno de los acuerdos fue intentar establecer corredores humanitarios, con el apoyo de Cruz Roja, en coordinación con los municipios, para el traslado de medicamentos, alimentos y combustibles.

Esto, ya que dentro de la provincia se mantienen los bloqueos viales que impiden el paso de transportes, principalmente desde el sur.

Según la Policía Nacional, hasta el mediodía de ayer se había logrado despejar las vías del norte de Imbabura, que conducen hasta Carchi y Esmeraldas; pero en lo que respecta al sur, para conectar con Quito y el resto del país, hay aún 16 cierres viales, desde Ibarra hasta Otavalo y de Otavalo a Cajas.

“Quisimos liberar las vías, pero las posiciones radicales de quienes lideran las protestas en las comunidades hacen que sea imposible hacerlo a través del diálogo”, expuso Fuentes, resaltando que en los últimos días han logrado que convoyes de gasolina e insumos médicos para los hospitales públicos ingresen a la provincia, bajo resguardo policial y militar.

Además, dentro de los puntos acordados por el COE Provincial, se enfatizó en aumentar la seguridad en los sistemas de distribución de agua, que han sufrido ataques que han dejado sin el servicio a parroquias enteras. Los manifestantes ni siquiera dejan que las cuadrillas de trabajadores lleguen a reparar los daños. Ellos atacan y dañan los vehículos en los que se movilizan con las herramientas de trabajo.

Ni el estado de excepción puede con el paro en Imbabura

Protesta. Durante el segundo día de estado de excepción se reportó que hubo militares retenidos en Imbabura.

Siete días de paralización total en las vías ha vivido la provincia. Bajo un estado de excepción, continuaron las marchas y se replegó a militares y policías. 

Redacción IMBABURA

Alrededor de 90 militares, junto a ocho camiones y tres camionetas, marcharon este 19 de junio de 2022 en Imbabura, junto a decenas de indígenas. Los uniformados se movilizaban de una provincia a otra, pero fueron retenidos en San Pablo del Lago, en el cantón Otavalo.

Así terminó la séptima jornada seguida de protestas en el norte de Ecuador, que ha sido uno de los fortines de la movilización indígena contra el Gobierno de Guillermo Lasso.

El 18 de junio de 2022, Lasso decretó el estado de excepción en Imbabura, al igual que en Cotopaxi y Pichincha, “por grave conmoción interna”, con lo que se esperaba que la fuerza pública, hasta cierto punto, normalizara la situación en zonas donde los bloqueos de vías mantienen aisladas a las provincias y las marchas prácticamente paralizan todo tipo de actividad.

Tomaron fuerza

Ni policías ni militares han podido tomar el control de la situación, al verse superados en número por los manifestantes, como sucedió este 19 de junio, en Otavalo.

En la última jornada, un grupo de policías que intentó despejar una vía fue obligado a replegarse por comuneros de Eugenio Espejo, quienes denunciaron que fueron agredidos con gas, por lo que la gente reaccionó.

Minutos más tarde, un convoy militar fue interceptado en San Pablo del Lago. Los uniformados fueron escoltados por decenas de indígenas, quienes los llevaron de regreso hasta Atuntaqui, obligándolos a marchar junto a ellos por la Panamericana.

José Catucuago, presidente de la Federación de Pueblos Kichwas de la Sierra Norte (FICI), al llegar a Atuntaqui, dijo que no se debe minimizar la protesta, como lo hace el Gobierno, pues en Imbabura y otras provincias queda demostrado que son miles de personas las inconformes con la situación actual del país.

“Queremos dejar en claro que no deben reprimir al pueblo, que no disparen al pueblo. Hay que disparar a los delincuentes, no a nosotros. Estamos claros que tenemos un estado de excepción, porque ya venía la paralización y se fortalecía la protesta”, agregó Miguel Guaichico, presidente de la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas de Cotacachi (Unorcac).

Ataque a sistemas de agua

El 17 y 18 de junio de 2022 se denunciaron atentados contra servicios básicos en Ibarra y Atuntaqui, donde se vio afectado el sistema de agua potable.

“Por segundo día consecutivo, la  tubería de la línea de conducción de agua potable Pinsaquí-San Antonio sufre un atentado. Está tubería fue atacada en el sector de la quebrada El Artesón, situación que provoca el desabastecimiento del líquido vital en determinados barrios”, expusieron desde la Empresa de Agua Potable de Ibarra (Emapa-I).

Ante esto, se decidió militarizar instalaciones de servicios básicos, como tanques reservorios de agua e instalaciones de suministro eléctrico.

Viajarán hasta Quito

Según la FICI, el movimiento indígena en Imbabura decidió sumarse a la convocatoria hecha por el líder de la Conaie, Leonidas Iza, a movilizarse hacia Quito, para una multitudinaria marcha que evidencie el descontento ciudadano.

“Los que estamos pensando en acompañar a la lucha (a Quito), no vamos a ir un día o dos días. Tenemos que tener bien claro que podemos ir por cinco o más días. No sabemos.”, dijo José Catucuago, presidente de la FICI.

Sin clases presenciales en cuatro cantones

A través de un comunicado, el Ministerio de Educación informó que este 20 de junio de 2022 están suspendidas las clases presenciales en 4.258 planteles del país, entre los cuales constan 294 de Imbabura.

En total, serán 115.000 alumnos en la provincia los que adoptarán la educación a distancia, de forma virtual, “hasta que se presenten las condiciones idóneas para el retorno de los estudiantes a las aulas, para lo cual se emitirán nuevas disposiciones”.

Dentro de Imbabura, los cantones Ibarra, Otavalo, Cotacachi y Antonio Ante tienen obligatoriamente que adoptar la educación a distancia, en todas sus modalidades y sostenimientos educativos.

El estado de excepción durará 30 días, desde el 18 de junio de 2022.

Tramitadores y amanecidas vuelven al Registro Civil

Servicio. Noches y madrugadas enteras han esperado los usuarios en la vereda para ser atendidos.

En al menos tres oficinas de Imbabura los usuarios denuncian la falta de turnos.

Redacción IMBABURA

En Atuntaqui, Otavalo y Cotacachi los usuarios del Registro Civil denuncian la falta de turnos.

Esta situación les ha obligado a tener que pasar la noche en las aceras y calles de las diferentes oficinas, entre cobijas, gruesas chompas y gorros de lana, en los cantones antes mencionados.

Sin embargo, esto tampoco les ha garantizado a todos que puedan obtener un turno para cumplir el trámite de renovar o sacar por primera vez la cédula de ciudadanía.

Madrugar es una opción

Desde Atuntaqui, Laura Flores mencionó que durante dos semanas estuvo intentando obtener un turno a través de las plataformas digitales, pero para la agencia de Ibarra, que es la única que ofrece el servicio de agendamiento de citas en la provincia, pero el sistema le daba citas para mayo o junio de 2022, por lo que decidió acercarse a la oficina más cercana, donde se encontró con lo que ella calificó como “un calvario”.

Relató que la primera vez llegó a las 08:30, pero le dijeron que ya no le podían atender, porque ya se habían entregado todos los turnos, donde incluso le recomendaron madrugar al siguiente día para poder acceder a un lugar en la fila.

Flores agregó que precisamente por no estar en condiciones de pasar la noche y madrugada durmiendo en una vereda, prácticamente se dio por vencida en su ciudad y acudió a otras oficinas de la provincia, donde se encontró el mismo panorama.

“En todo lado dicen que hay que madrugar, que la fila no comienza a las 08:00, cuando abren el Registro Civil, sino antes de la medianoche, por lo que cuando uno llega en el horario normal ya es imposible que le atiendan”, dijo.

Cobran por estar en la fila

A la falta de turnos en las sucursales del Registro Civil en los cantones imbabureños se suman las denuncias de la presencia de ‘tramitadores’.

Tanto en Atuntaqui, Otavalo y Cotacachi, algunos usuarios mencionan que hay personas que cobran de $10 hasta más de $50, dependiendo el flujo de gente para que se puedan colar en la fila.

“En Otavalo solo entregan 40 turnos por día, a los primeros que están en la fila, mientras el resto debe volver al siguiente día. Por eso, incluso hay personas que desde que cierran las oficinas se quedan sentados afuera, esperando que abran al siguiente día, que no sé si necesitarán los servicios o solo están para vender los puestos”, expuso Alberto Vela.

Otro de los usuarios de la agencia de Otavalo, quien prefirió omitir su nombre, dijo que cuatro días seguidos tuvo que acudir a las oficinas del Registro Civil, para poder renovar la cédula, entre madrugar y dormir en una vereda.

“Cuatro días estoy en el trámite. Vine primero a las 06:00 y ya nos encontramos llenito y sin turnos. Luego vine a las 04:00, pero lo mismo. También madrugué a las 02:00 y tampoco conseguí turno. Me tocó quedarme desde las 17:00 del día anterior y los turnos que entrega el guardia se acabaron antes de medianoche”, expuso.

Por otra parte, en Cotacachi, Esteban Montalvo también vivió una situación similar, mencionando que en esta agencia del Registro Civil solo se entregan 25 turnos al día, por lo que las hileras de personas pernoctando en las aceras es una constante desde hace más de una semana.

Cédulas caducas sí valen

LA HORA buscó la versión de los funcionarios locales del Registro Civil, pero no se logró conseguir un pronunciamiento oficial.

Sin embargo, desde la Dirección Nacional del Registro Civil han anunciado que actualmente existe una gran demanda de documentos de identidad en el Ecuador, “ya que debido a la pandemia y en cumplimiento con las medidas dispuestas por el COE Nacional, se disminuyó el aforo en todas las agencias, en su momento, lo que derivó en que actualmente se registre una sobredemanda de cédulas”.

Ante esto, decidieron extender la vigencia de las cédulas de identidad que se encuentren próximas a expirar o hayan expirado, hasta el 30 de junio de 2022, “con la finalidad de facilitar a la ciudadanía la realización de trámites y gestiones”.

El horario de atención en todas las oficinas del Registro Civil es de 08:00 a 17:00.

Pesillo-Imbabura es una obra de agua potable que se dilata con los años

Obra. El proyecto de agua potable Pesillo-Imbabura contempla 160 kilómetros de líneas de conducción, de las cuales, alrededor de 100 deben ser de tubería de acero, que no se fabrica en el Ecuador.

La espera de más de 160 comunidades urbanas y rurales, por este proyecto, tiene más de 20 años.

Redacción IMBABURA

Ninguno de los plazos para terminar la obra se ha cumplido. El primer contrato para levantar el proyecto de agua potable Pesillo-Imbabura se firmó en enero de 2017, con un tiempo estimado de 24 meses.

Sin embargo, la fecha de entrega se ha venido aplazando, en medio de paralizaciones en la construcción, por lo que hasta diciembre de 2021 la obra todavía no ha podido ser inaugurada.

En total, son 162 comunidades urbanas y rurales, de los cantones Ibarra, Otavalo y Antonio Ante, de Imbabura; además de Pedro Moncayo y Cayambe, en Pichincha, las que han luchado más de 20 años por cristalizar este proyecto, que no mira de cerca ‘la luz al final del túnel’.

Costará $15 millones más

Marcelo Palacios, técnico del proyecto Pesillo-Imbabura, detalló, en su última comparecencia ante el Concejo Mnicipal de Ibarra, que una serie de dificultades vinculadas, principalmente, a deficiencias en los diseños iniciales han retrasado los plazos en la construcción. “Recalco esto porque los diseños tienen un impacto directo tanto en el tiempo como en el costo”, dijo.

Agregó que, inicialmente, el contrato está suscrito con la compañía Hidalgo e Hidalgo, para la construcción principal, por un monto aproximado de $29 millones. Sin embargo, tras concluir con los reajustes de los diseños, ahora se estima que el proyecto termine costando unos $43 o $44 millones.

“Hasta el momento se han financiado $35 millones. Tenemos un contrato complementario de $4 millones y hay unas obras que no se ejecutarán, con lo que el proyecto ahorita estaría costando $38 millones”, señaló Palacios.

Nueva fecha de entrega

Como nueva fecha tentativa para entregar la construcción principal de Pesillo-Imbabura se establece el 14 de julio de 2022. Sin embargo, hay obras complementarias que debe ejecutar cada uno de los cantones involucrados, asumiendo esos nuevos costos, como tanques, reservorios y las conexiones para poder aprovechar el caudal de este proyecto.

En este caso, según detalló Palacios, el Banco de Desarrollo (BDE), quien financia parte del valor, está ejecutando una consultoría para determinar los detalles técnicos de los sistemas de interconexión, donde deben definirse las estructuras que hay que construir.

“Hasta ahora no se tiene un costo real de cuánto costará estas interconexiones. Yo entiendo que cada municipio ejecutará estas estructuras en función de su planificación, de acuerdo con las necesidades de suministro de agua que tenga cada uno”, señaló.

“Hay cantones que de manera inmediata tendrán que hacer las interconexiones, porque tienen un déficit elevado de agua potable. La idea es que a partir de julio de 2022 ya estén disponibles los nuevos caudales y ellos los puedan conectar a su sistema. Esto, en principio, se ha previsto que lo asuma cada municipalidad”, agregó.

Dentro del presupuesto de 2022, el municipio de Ibarra destina $26 millones para el proyecto central Pesillo-Imbabura. No se incluyen las interconexiones, que bordean los $10 millones.

“En un año hemos avanzado al 63%, con un valor que llega ya a los $26 millones. El proyecto ha cogido un rumbo, donde a pesar de que hay múltiples dificultades, está avanzando”.

Marcelo Palacios, director técnico de Pesillo-Imbabura

“Es un proyecto largo, que en proceso lleva alrededor de 30 años, entonces muchas personas al escuchar sobre Pesillo-Imbabura lo sienten tan lejano, que uno piensa que nunca se va a dar, pero quienes estamos adentro sabemos que las cosas están en buen camino”.

Andrea Scacco, alcaldesa de Ibarra