Los medios vivieron una violencia “generalizada y sistemática” durante el paro de la Conaie: Fundamedios

Protestas en el centro de Quito, el 22 de junio.

Secuestros, látigos, acoso sexual, insultos, estigmatización, uso excesivo de la fuerza… La prensa también vivió la violencia durante los 18 días de protesta de la Conaie.  Fundamedios emitió un informe.

Las agresiones a la prensa, periodistas, camarógrafos, fotógrafos, medios, fueron mayores en la última revuelta de junio en comparación con la de Octubre de 2019.

Fundamedios elaboró un informe donde se recogen las agresiones y se establece con claridad que la mayoría de actos violentos provino de los manifestantes, incluso desde el propio líder de la Conaie, Leonidas iza.

Fundamedios difundió el informe ‘Jornada de Violencia’, la noche del viernes 8 de julio. En 16 páginas asegura que se registraron 48 casos más que en octubre de 2019. En esa ocasión esa organización contabilizó 116 agresiones contra medios y trabajadores de la comunicación, mientras en junio de 2022 hubo 164 agresiones.

Los manifestantes protagonizaron la mayor cantidad de atentados contra los equipos de prensa. Se dieron amenazas, uso de lanzas, látigos, piedras o palos para golpear a periodistas y sus equipos, lanzamiento de bebidas calientes y cuatro secuestros.

La maniobra fue clara para este organismo de derechos humanos: estigmatización contra la labor de los medios de comunicación y evitar los registros, en especial de aquellos medios comunicación considerados tradicionales y que, según el discurso de algunos manifestantes, estaban alineados al Gobierno de Guillermo Lasso.

Incluso Leonidas Iza, según el informe, participó de las agresiones. “El presidente de la Conaie aseguró que los medios de comunicación masivos se han encargado de instalar miedo, odio y vandalismo entre los quiteños”, señaló Fundamedios.

De la Fuerza Pública se registraron menos agresiones, aunque se evidenció un uso excesivo de gases lacrimógenos, que incluso impactaron contra reporteros y camarógrafos, causando que varios se asfixiaran. Asimismo, hubo retenciones, impedimento de cobertura en sitios públicos y un uso excesivo de la fuerza.

La autocensura

Este duro panorama durante los 18 días de la protesta liderada por la Conaie puso contra la pared al periodismo. Fundamedios asegura que los comunicadores arriesgaron su integridad o debieron camuflarse para seguir reportando.

Conocieron de equipos de comunicación “empezaron a reportar sin identificación de los medios de comunicación, si les preguntaban donde trabajan, negaban a sus medios para auto protegerse; algunos empezaron a informar desde azoteas o desde el interior de los vehículos”.

Esta disyuntiva, dice Fundamedios, constituyó en sí una de las peores agresiones contra la prensa, que devino en la autocensura.

Todo esto, en medio

Las cifras

En los 18 días de paro nacional, Fundamedios registró 164 actos de agresiones. Estos dejaron un total de 242 profesionales agredidos: 114 periodistas (10 fueron agredidos dos veces) de 80 medios de comunicación; 40 reporteros gráficos y camarógrafos; seis activistas, organizaciones sociales y ciudadanos organizados; artistas y ciudadanos en una ocasión. También, a 11 periodistas comunitarios; a cuatro medios de comunicación comunitarios, a una organización social comunitaria y a un reportero gráfico comunitario. En total, 102 fueron hombres y 42 mujeres.

Fundamedios destacó el secuestro de cuatro comunicadores. Uno, el caso del camarógrafo de TC Televisión, Christian Estacio, que fue secuestrado durante 40 minutos por manifestantes en el Mercado de Montebello. También, en Quito, una fotógrafa del diario Expreso (el nombre fue protegido por la organización) fue secuestrada por un grupo de manifestantes durante una hora. Lo mismo ocurrió́ con dos camarógrafos de Teleamazonas.

El informe es duro en reclamar que el Comité de Protección de Periodistas, nuevamente, “ha demostrado ser incapaz de dar una respuesta efectiva e inmediata a las agresiones”. Aunque resaltó que hubo acercamientos con el Consejo de Comunicación.

Listado de agredidos

Entre los periodistas agredidos, según la organización, están: Paúl Coello, Danilo Villarroel, Andrea Báez, Nathalie Jiménez, Marco Paspuel, Eduardo Paredes, Arahí Vega, Diego Cuenca, Javier Ruiz, Jorge Peñafiel, Evelyn Cuenca, Santiago Ponce, Christian Estacio, Vanessa Robles, Rodolfo Soto, Jorge Salazar, Karla Santana, William Contreras, Charlie Piza, Guido Briccio, Carlos Socoto, Diego Escobar, Pablo Terán, Belén Merizalde, Manuel Novik, Adriana Bermeo, Marieta Campaña, Karen Haro, Valeria Rosales, Isabela Ponce, Nicole Moscoso, Verónica Rivadeneira, Hernán Higuera, Antonio Narváez, Sugey Hajjar, Susana Morán, Jorge Cano, Nataly Jiménez, David de la Torre. (DLH)

 

Al menos 55 agresiones a periodistas por las manifestaciones

Las agresiones físicas son las más comunes. No hay distinción si son de medios tradicionales o comunitarios.

Las agresiones a periodistas también son parte de las movilizaciones convocadas por la Conaie, desde el 13 de junio pasado.

Fundamedios ha registrado 43 agresiones contra la prensa. Dos, a periodistas de LA HORA. Fabricio Cevallos, director de la regional de Tungurahua, con sede en Ambato, recibió golpes en el momento que se encontraron las protestas de personas que reclamaban por la paz y otras por el allanamiento a la Casa de la Cultura.

Asimismo, Arahí Vega, periodista de la sede de Quito, fue amenazada por manifestantes cerca de la Universidad Salesiana. Le advirtieron que si no se retiraba la golpearían con un palo. Esto cuando realizaba un reporte.

Según Fundamedios, ha contabilizado 43 casos. 27 periodistas agredidos, junto con 4 comunicadores comunitarios; 4 camarógrafos; 3 medios digitales; 2 asistentes; 2 organizaciones sociales y los medios de comunicación en general. “La mayoría de agresiones se atribuyen a los manifestantes, con 25 casos. Agentes del Estado 14 agresiones; y cuatro agresiones son atribuidas a desconocidos”, dice un informe.

Las agresiones físicas ocupan el primer lugar, con 20 casos; seguido de 8 amenazas; 4 casos de restricción en el espacio digital; 3 detenciones; 3 casos de impedimento de acceso a la información; 2 casos de uso abusivo del poder estatal; dos casos de discurso estigmatizante y la aplicación de un marco jurídico contrario a estándares.

En Pichincha han sucedido 16 casos, y ya es el epicentro de la violencia contra la libertad de expresión en Ecuador. Sigue Latacunga, con siete agresiones; Guaranda, con cinco casos; Guayas con cuatro casos; Pastaza, con tres; Imbabura, con dos caso y Chimborazo con uno.

De otro lado, Red de Periodistas Libres (RPL) ha recibido 12 alertas de agresiones. Verónica Larrea, coordinadora de RPL, señala que alertan permanentemente y han hecho pronunciamientos sobre las denuncias. “La mayoría son agresiones físicas, amenazas e intimidaciones. El denominador común es que los manifestantes no quieren que se conozcan sus testimonios, lo que se graba. Hay impedimentos en ese sentido”, dijo Larrea. Además, dijo que hay subregistro de las agresiones a la prensa en estas protestas convocadas por la Conaie. (DLH)