Luis Guanotasig, el expolicía inocente que fue tildado hasta de terrorista

AUDIENCIA. Imagen de la Corte de Justicia el 24 de noviembre de 2021, cuando se declaró la inocencia de Guanotasig (camisa blanca) y sus otros compañeros.

Como planificador de un magnicidio contra Rafael Correa fue sentenciado Luis Guanotosig, expolicía. Desde su libertad y una vez ratificada su inocencia, dice que no siente rencor contra el expresidente, quien fue prepotente con él y sus compañeros.

Luis Alfredo Guanotasig Oña fue uno de los seis policías implicados en el caso 30-S. Fue acusado de ser quien planeó un presunto magnicidio contra el expresidente Rafael Correa.

Guanotasig recuerda claramente cómo fue el proceso: “El 25 de octubre de 2013 me llamaron a una audiencia de vinculación dentro del proceso de tentativa de magnicidio. El fiscal de entonces, Gustavo Benítez, solicitó mi prisión preventiva, argumentando que yo no podía comparecer y que posiblemente me escape. Mi abogado de aquel entonces justificó que yo era un policía en servicio activo; sin embargo, el Fiscal extendió la boleta de encarcelación. Fui trasladado a la cárcel 4 y estuve 5 años detenido y salí el 11 de septiembre 2018 por prelibertad. Tenía una sentencia de 12 años”.

El miércoles 24 de noviembre de 2021, un Tribunal de la Corte Nacional lo declaró inocente.

Desde la libertad, Guanotasig dice que quiere recuperar su vida y afirma que no tiene rencor contra Correa; al contrario, pide que esté bien.

¿Cómo fue haber recibido una sentencia de culpabilidad?

Fueron los días más duros. A raíz de eso me divorcié, se destruyó todo; fue difícil asimilar para mi exesposa. Nunca habíamos vivido un problema de esa magnitud. Para mi familia y amigos fue una noticia penosa.

¿En algún momento su familia pensó que usted era culpable?

No y siempre lo he dicho, soy inocente, se equivocan conmigo. Aunque nunca negué que estuviera ahí (en el hospital de la Policía).

Luego de cumplir con mi jornada laboral, de 07:00 a 19:00, fui a ese lugar por curiosidad. Le dije al Fiscal: ‘fui desarmado, estaba de civil y descubierto el rostro. Si hubiera querido cometer un delito me lo hubiera tapado, pero no fue así’.

No creyeron en mis palabras y me calificaron de autor de la tentativa de magnicidio.

¿Cuáles eran las pruebas de esa acusación?

No hubo. El Fiscal hizo un resumen desde cuándo empezó, hasta cuándo terminó ese día (30-S) y lo que había sucedido. Argumentó que hubo muertos y disparos; no podemos negar que existió eso, fue una conmoción. Lo que yo he pedido es que se investigue si en verdad atenté contra la vida del señor (ex)Presidente. ¿Con qué objeto iba a atentar?, si ni siquiera tenía un palo para agredir o peor amenazarle de muerte o tentativa de magnicidio.

¿Le condenaron por un supuesto sin pruebas?

Así es, de esa manera nos condenaron. El día que me sentenciaron en el Tribunal séptimo dije a viva voz: ‘sin pruebas me están sentenciando’.

Dicen que el haber estado en ese lugar es prueba de que intentamos matarle. El Fiscal se refería a mi ‘cual lobo feroz se encontraba esperando para matar a la presa’.

Me calificó de asesino y francotirador. Como yo tenía el grado más alto de todos mis compañeros (sargento segundo) dijo que yo era el organizador, que un día antes había orquestado la muerte del señor (ex)Presidente. Mi pregunta es: si me reuní en el parque, en algún domicilio, ¿dónde está la planificación supuesta?, nunca existió.

El perito que contrató el Fiscal dijo, refiriéndose a mis compañeros y a mí, que estuvimos de forma contemplativa, pasiva. Esas palabras dan a entender que no agredí a nadie, peor aún atentar con la vida de alguien.

¿Usted estuvo en el momento y lugar equivocado?

En el momento equivocado sería, en el lugar no, porque como ecuatoriano tengo libre circulación por todo el país y como miembro de la Policía podía haber ido a realizar alguna investigación, a la morgue, al hospital, al Regimiento. Fue el momento equivocado y por curioso me involucraron en el caso del 30-S.

¿Qué pasó luego de que recibió la sentencia?

La sentencia la recibimos el 25 de agosto de 2014. Un sábado, el señor Rafael Correa, en su sabatina, dijo: “tenemos la sentencia máxima de 12 años contra seis policías por tentativa de magnicidio, ellos son los que me quisieron matar, son los asesinos, los delincuentes, los guerrilleros”; nos trató de la peor manera. Y dijo: “para que vean que yo no soy rencoroso les voy a dar el indulto”.

Al ser yo el más antiguo reuní a mis compañeros y les pregunté si se iban a acoger al indulto, casi todos dijeron que no, porque somos inocentes. Un compañero sí aceptó, porque dijo que tenía niños pequeños y su esposa no trabajaba, no tenía quien les mantenga.

En varias ocasiones, a la cárcel 4 llegaron funcionarios a ofrecernos el indulto culposo. El (ex)presidente Correa fue personalmente el 15 de abril de 2015 y le preguntó al compañero Eduardo Mullo, ‘¿tu por qué estás detenido?’, él respondió: ‘por el caso 30-S; quisiera hablar con usted, le están mal informando, nosotros somos inocentes’. Pero,  el (ex)presidente dijo prepotente: ‘para ustedes está el indulto, el único paso para salir en libertad es el indulto’.

¿Si tuviera enfrente al expresidente Rafael Correa qué le diría?

Le preguntaría si estaba totalmente enterado de las investigaciones que estaba realizando el señor Fiscal, si alguna vez leyó mi proceso, si ha visto mi video. Le preguntaría: ‘¿por qué tanto odio hacia nosotros?’.  Mi delito fue haber sido policía en servicio activo.

¿Cuándo recibió la noticia de ser inocente, qué significó para usted?

Quedé en shock; aunque estaba seguro que me iban a dar la inocencia, pensé que todavía la justicia estaba siendo manipulada y que los señores jueces dependían de las órdenes del señor Rafael Correa. No había confianza en la Justicia.

¿Volvió a tener fe en la Justicia?

Sí y vuelve a renacer mi vida. No voy a recuperar los años perdidos. Cuando fui a la cárcel mi hija tenía 17 años, estaba en la edad que más me necesitaba. Ahora vuelvo a tener mi inocencia, a mis amigos y mi familia.

¿Qué acciones tomará?

Primero quiero recuperar mi profesión. Mi sueño desde niño era ser policía, lo cumplí y lo tenía. Ahora quiero salir por la puerta grande, pidiendo mi baja voluntaria.

Luego consultaré con los abogados las acciones que se puedan tomar. Esto no se puede dar con la gente humilde, la gente del pueblo, que alguien venga a hacer daño, a perseguir, porque nosotros estamos ahí por pensar diferente.

¿Perdonaría a quienes le inculparon?

No tengo rencor y tampoco venganza. Creo en Dios y dejo en sus manos todo. Pido por ellos a Dios, en especial por el señor Rafael Correa. Le pido a Dios que esté junto a su familia, para que en cualquier parte del mundo se encuentre bien, que Dios lo proteja y bendiga a su familia. (MR)

“No tengo rencor ni venganza contra quienes nos inculparon”

“Quiero volver a ser Policía y salir por la puerta grande”.