lunes, junio 14, 2021

Editorial Columnistas Regionales Esmeraldeña distinguida

Esmeraldeña distinguida

 Firmes trazos de distinguida representatividad se pinta en seres que se han destacado por su vida estudiosa, diáfana, creativa, esmerada, educada, culta, relievando su andar por sendas de probidez y altruísmo. Nuestra Esmeraldas se precia de haber recibido en su seno la honestidad de damas, mujeres muy encomendadas como reza en la Divina Escritura, y muy necesaria en todas partes.

En esta ocasión de inconvenientes y trivialidades políticas es digno destacar la valía que silenciosa quedó en el álbum de los recuerdos de los dignos familiares que orgullosos ostentan el nombre de una de una ameritada esmeraldeña que aquilató conocimientos destacándose por su entrega desinteresada al servicio de la sociedad ecuatoriana. Ella, nació en la provincia del verdor en donde estudió la educación primaria, acaudalando sus conocimientos secundarios en Quito y en la Universidad Central. Muere a los 101 años de edad en la capital el 15 de marzo del presente año.

Proveniente de familia estudiosa y de raigambre, fue Jefe de Trabajo Social de Pichincha, Jefe de Asistencia Pública de Guayaquil, Secretaria del señor Carlos Julio Arosemena Monroy en la Presidencia de la República, una de las primeras Visitadora Social del país graduada con honores en Quito, ella es para la memoria y la historia Aida Mercedes Estupiñán Tello, miembro de una familia extensa y representativa cuyos miembros ostentaron algunos cargos públicos en la provincia y el país.

Vivió muchos años en New York demostrando talento y dignidad, Quito fue su última morada cuyos despojos mortales recibieron cristiana sepultura en Jardines de la Paz, evocando sus familiares los gratos recuerdos sembrados en la Casa de la Cultura Matriz, en donde engrandeció la valía de la mujer y particularmente de la dama esmeraldeña, ostentando ser trayectoria musical en el Coro de la Casa de la Cultura además de participar en el arte de la danza folklórica de la sierra así como plasmar el arte en las dimensiones y combinación de colores de su creatividad en cuadros de pintura, presentándolos en el CECIM siendo ampliamente reconocida.

Perduran sobrinos de varias generaciones en el rango familiar que se enorgullecen de la siembra espiritual, la inteligencia, intelectualidad, amor al servicio social y al arte, así lo expresaron las socias del Club Social Esmeraldas: Noemí Estupiñán de Vásquez y Guesia Balanzátegui de Sper. Brilló por sus propios méritos y dejó en alto a nuestro terruño.

MARÍA LUISA GÓMEZ DE LA TORRE GÓMEZ

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