Tres muertes violentas en un día

A pesar de las emergencias humanitarias que vive Esmeraldas los
hechos violentos no cesan.

La tarde del día lunes 12 de junio un acto de sicariato se produjo al sur
de la ciudad de Esmeraldas, a pocos metros de la entrada principal al
hospital Delfina Torres, la víctima se encontraba en un local comercial
de repuestos de motocicleta, cuando fue sorprendido por sus victimarios
quienes con varios disparos terminaron con la existencia del infortunado
sujeto quien quedó tendido en el piso a la entrada del local comercial.

Según testigos el ahora occiso se encontraba arreglando una
motocicleta en el local que está ubicado al lado del almacén por lo que
habría ido hasta el local para adquirir repuestos.
Como víctima colateral la propietaria del almacén de repuestos resultó
herida y fue trasladada de emergencia hasta una casa de salud,
desconociendo el estado en que se encontraba.

Cuerpo decapitado
En el Barrio Puerto Limón a la altura del centro comercial Gran Akí en
horas de la mañana se reportó un cuerpo destrozado envuelto en
fundas plásticas.

Los ciudadanos al ser testigos del hallazgo dieron aviso de manera
inmediata a personal de la Policía Nacional, quienes se hicieron
presentes en el lugar para verificar que se trataría de una persona de
sexo masculino a quien le habrían cortado casi en su totalidad la cabeza
y sus extremidades.

Se realizó el levantamiento del cadáver y el traslado hasta Medicina
Legal para el posterior reconocimiento del cadáver.

Cadáver abandonado a un costado de la vía
En la parroquia San Mateo el cuerpo de un individuo estaba
abandonado al costado de una vía.

Al parecer la víctima habría sido asesinada y posteriormente se dejó el
cadáver, desconociéndose las circunstancias en que se dio esta muerte
violenta que una vez más tiñe de sangre la provincia de Esmeraldas.

Hace unos días se hablaba de una baja en casos de sicariato, sin
embargo al parecer son situaciones difíciles de controlar pese a los
esfuerzos realizados por la Policía Nacional y Las Fuerzas Armadas,
quienes realizan un arduo trabajo para bajar los índices de delincuencia
común y sicariato.