domingo, noviembre 28, 2021
Editorial Columnistas Regionales Sumisión y resistencia

Sumisión y resistencia

Conocemos a sabiendas que historia es la narración y exposición verídica de los acontecimientos pasados, referidos por los historiadores, por tanto una obra histórica constituye una relación de cualquier aventura o suceso. Rememoremos que la historia patria o universal enmarca todos los tiempos y pueblos del mundo; como esmeraldeños recibimos el conocimiento de la historia sintetizando el descubrimiento de lo desconocido y lo que derivase del cómo, dónde y porqué.

Las terminologías: descubrimiento, fundación e independencia contemplan «el algo y donde» sucedió tal o cual acontecimiento. Hoy señala el almanaque santoral 21 de septiembre como Día de San Mateo e históricamente por historia sabemos que la sumisión de nuestros coterráneos al parecer se extendió a través del tiempo para soportar los olvidos, someterse a soportar la espera de la atención gubernamental para liderar los destinos de Esmeraldas, a la que alguna vez expresé «Esmeraldas sigue siendo la cenicienta del Ecuador»; la política no coadyuvó a engrandecerla, los políticos brillaron para su luz propia y esa es la razón del atraso y abandono en que nos encontramos, otras provincias han florecido y la nuestra sigue en lista de espera.

Es notoria la resistencia por no aportar como se debe al agro, la protección al emprendimiento pesquero, la atención urgente a los centros de salud y derivados del IESS y qué decir de los escenarios deportivos que soportan el olvido al igual que los natos deportistas que nacen del fulgor tropical del verdor esmeraldeño. Sí, resistencia se ha demostrado para vivir sin servicios básicos, la luz escasea en calles, barrios y seguimos muriéndonos de sed junto a la fuente, recibiendo el agua contaminada desde las alturas al igual que la que cae del firmamento en épocas de lluvia.

Resistencia al colapso de la seguridad pues la inseguridad se apodera cada vez más de nuestro territorio. Hemos resistido por años no a los españoles de los que tanto se habla sino de los mal llamados hijos de nuestra tierra, de tantos por quien se votó y nada se logró.

Quiérase o no San Mateo existe por los navegantes españoles que por tres ocasiones buscaban intrépidamente lo desconocido, fortuna, realidades de nuestra tierra, de sus hombres y mujeres batalladores  en el paraíso que Dios les había obsequiado demostrando inteligencia, aprecio a lo que tenían con fudor y coraje por bregar la tierra en el fulgor de la naturaleza y acariciados por el río y el mar.

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