‘Inteligencias’ y sicarios, ¿nueva modalidad de crimen de estado?

Autor: Mariana Neira | RS 76


El ‘caso Gabela’ empieza a mostrarnos algo preocupante: la unión de las ‘inteligencias’ del Estado con sicarios (delincuentes comunes) para matar a una persona que se oponía a la compra de helicópteros caros y tan malos que la mitad ya cayó. ¿Es una nueva modalidad de crimen de Estado?

¿Qué son crímenes de Estado?: “Son actos sistemáticos que se realizan de acuerdo a un plan o política preconcebida, lo que permite la realización repetida de dichos actos inhumanos. Son cometidos por las autoridades de un Estado o por particulares que actúan con respaldo de dichas autoridades, con su tolerancia o complicidad”. (Movimiento de víctimas.org).

El último informe del perito Roberto Meza también nos ha puesto a pensar en el silencio de las organizaciones de derechos humanos que no han abierto la boca para pronunciarse sobre este caso, como si los militares no tuvieran derecho a la defensa de su derecho humano a vivir, porque llevan uniforme.

Pero no todo es negativo. La investigación que dentro del proceso judicial se profundizará, podría llevar a descubrir si los actores de este crimen están vinculados a crímenes de otras personas que denunciaron corrupción y contaminación de las instituciones armadas, judiciales con el narcotráfico, durante el gobierno correista. Esto sucedió cuando se investigó las violaciones de derechos humanos en el gobierno de León Febres Cordero.

PRESIDENTE VIDENTE O JUEZ
3 mayo 2007. «No puede haber democracia verdadera si arrastramos las lacras de una sociedad que despreció la vida», dijo Rafael Correa al crear la Comisión de la Verdad que investigó las violaciones de los derechos humanos durante el régimen de León Febres Cordero 1984-1988, pero aclaró: “La creación de la Comisión Ecuatoriana de la Verdad no es para abrir antiguas heridas sino que éstas jamás cicatrizaron, son llagas que jamás fueron curadas…”

Los ecuatorianos pensaron que esta sería su política de gobierno en materia de derechos humanos, pero veamos su actitud.

3 enero 2011: El general Jorge Gabela, denunciante de la compra irregular de helicópteros Dhruv indios, recibió disparos de sicarios en la sala de su casa y murió el 29 de diciembre 2010. El entonces presidente, Rafael Correa, llamó por teléfono a Patricia Ochoa de Gabela para decirle que estaba “muy consternado con la noticia, primero el asalto, la herida y la muerte del comandante Gabela”, o sea, en días ya había investigado y tenía su veredicto: crimen de la delincuencia común.

La viuda le replicó: Está “mal informado” porque en el supuesto asalto, “no se llevaron nada, no se robaron nada”.

Contrariado por esa respuesta, Correa le respondió: “No empecemos con esas cosas señora, aquí todos estamos preocupados por aclarar el hecho, si es asalto, pero puede ser ataque…y precisamente lo que necesitamos es toda la información de usted para poder aclarar”.

Patricia Ochoa le manifestó que la Fiscalía tenía toda la información necesaria para esclarecer el crimen.

“Investigaremos señora (…) tenga la plena seguridad que vamos a hacer lo posible y lo imposible para que este caso no quede en la impunidad”, le aseguró el entonces mandatario. (Periodismo de Investigación. 4 octubre 2018.)

20 agosto 2018.Para Anaís Gabela, hija del general: “Esas risas, burlas y faltas de respeto… fueron para nosotros, la familia. Porque una vez más Rafael Correa demuestra que no le importa el dolor ajeno. (El Universo.)

26 febrero 2023. “No vendo a mis muertos, no quiero plata, busco la verdad”. Patricia Ochoa, viuda del general. (Diario Expreso).

11 julio 2023. Patricia Ochoa, viuda del general Gabela, cumplió en parte su sueño: conoció el informe reconstruido por el perito Roberto Meza y dijo: “Un gobierno quiso tapar la verdad” (sobre el asesinato).

Correa se sintió aludido y asumió la defensa de su gobierno respondiéndola: “Señora: Siempre he respetado su dolor, pero tampoco permitiré que nos difame. ¿Alguien puede creer que se “ocultaron las conclusiones” y que el “perito” no tenía copias ni se acordaba de los autores intelectuales?” (Nota: Rafael Correa: “Ojalá tengan pruebas de esta gravísima acusación”. Primicias. 11 julio 2023).

Si se lee bien, hay pruebas en el documento de 73 páginas producto de la reconstrucción del informe original que Roberto Meza entregó a altos funcionarios del gobierno correista el 2013, pero fue mutilado, desaparecido en los despachos de 5 ministros, presidentes de la Asamblea, fiscales. El 11 de julio 2023, el perito entregó el ‘tercer producto’ a la viuda Patricia Ochoa que en su búsqueda de justicia ha debido saltar muchos obstáculos que le puso el alto mando correista. (Informe completo en artículo: ‘Seguimientos ilegales, sobornos y un testigo falso, lo que revela el informe del caso Gabela’. Primicias. 11 julio 2023.)

DE LFC A RC VARIARON ‘OBJETIVOS’ Y MÉTODOS DE REPRESIÓN
Si observamos detenidamente los informes de la Comisión de la Verdad que investigó al gobierno de León Febres Cordero (fallecido el 15 diciembre 2008) muy criticado por Correa y sus seguidores por el asunto ‘derechos humanos’, y el reciente informe del ‘caso Gabela’, notamos grandes diferencias en los ‘objetivos’ (personas a reprimir), también como en los métodos.



Veamos este resumen:
GOBIERNO León Febres Cordero (LFC): ‘Objetivo’ de represión: guerrilleros que, armados, asaltaban bancos, hacían propaganda, reclutaban gente, invitaban a una ‘revolución’. El ex presidente, públicamente manifestó su decisión de acabar con ellos y ordenó perseguirlos.

GOBIERNO Rafael Correa (RC): ‘Objetivos’: ciudadanos en general, críticos, opositores, denunciantes de corrupción, narcotráfico. Los identificaba en las pantallas gigantes instaladas para sus ‘sabatinas’. Ejemplo, periodista Fausto Valdivieso. A propósito de una denuncia que hiciera de despilfarro de los administradores de TC televisión, Correa se burló de él diciendo: “Por ahí hay un enanito agitador de bigote que siempre salía en Crónica Roja… que no sé por qué no lo han sacado. Él es un mal elemento. Está agitando a la gente para que no nos compren y hacernos quedar mal…” (Sabatina No. 178, 10 de julio 2010). Al poco tiempo lo asesinaron.

LFC: Usó para perseguir a ‘objetivos’ los aparatos de seguridad del estado, 4 fuerzas: terrestre, aérea, marina, policía, con sus unidades especiales de inteligencias y antiterorismo.

RC: En el ‘caso Gabela’, el seguimiento a la víctima lo hicieron elementos de ‘inteligencia’ de la FAE y, por la tradicional disciplina militar, se supone lo hicieron por órdenes superiores. Ya han sido señalados dos generales. No se sabe si en ese proceso participó la ‘inteligencia’ favorita de Correa, SENAIN, a la que públicamente, desde la tarima de sus ‘sabatinas’ le ordenaba investigar a sus críticos, denunciantes, en el SRI, archivos policiales, etc. Ese ‘investigar’ implicaba, también, perseguir, acosar.

LFC: Detenían en sus domicilios a los supuestos guerrilleros y los llevaban a los calabozos que tenían las ‘inteligencias’ de la policía y de los militares, donde los torturaban y algunos morían por esta causa. Otras veces, las persecuciones terminaban con enfrentamientos armados en las calles, con muertos, incluso.

RC: A sus ‘objetivos’ de represión les aplicaba un tratamiento diferenciado. A los estudiantes y miembros de las organizaciones sociales que salían a protestar en las calles, atacaban a su ‘Majestad del poder’, él ordenaba detenerlos, pero por poco tiempo. A los que tenían liderazgo, ejemplo: Llori, los nueve de Luluncoto, el legislador Lara y su compañera, etc., los detenían, torturaban, judicializaban.

Por sobre esos grupos estaban los ‘objetivos duros’ que denunciaban a funcionarios del gobierno correista por corrupción y vínculos con el narcotráfico. No los detenían, no los judicializaban, pero al poco tiempo, coincidencialmente, aparecían asesinados por civiles, sicarios con historial delincuencial y posiblemente vinculados a las narcomafias internacionales que llegaron en masa a Ecuador desde el 2007. En el nuevo informe del ‘caso Gabela’ se confirma esta modalidad. Un general habría pagado a un sicario para que asesinara al general, pero falta detalles sobre cuánto cobró y cómo fue contactado por ese militar. También está por descubrirse el grado de participación de las ‘inteligencias’ del gobierno en el momento del crimen.

Una revelación novedosa en el informe de Roberto Meza ha sido que al asesino de Gabela le dieron por muerto, sin embargo, un día reapareció como un ciudadano cualquiera, con nombre y cédula falsos. Eso indica un posible pacto entre fuerzas de seguridad del Estado y sicario para encubrirlo hasta después del asesinato y relacionarle con instituciones capaces de darle una nueva identidad.

JUSTIFICATIVOS
LFC: Una muerte violenta de un supuesto guerrillero lo justificaba como resultado de la lucha contra el terrorismo que atenta contra seguridad del Estado (del sistema).

RC: Tras el asesinato de alguien que denunció vínculo de funcionarios del gobierno con corrupción o narcotráfico, de inmediato las altas autoridades, incluido el presidente, atribuían la responsabilidad a ‘sicarios’, a veces detenidos, pero pronto liberados. Si los funcionarios, supuestos responsables de la corrupción, eran detenidos, Correa usaba sus sabatinas y todos los medios de comunicación para, como un juez, declararlos inocentes, incluso visitarlos en la cárcel e invocar a Dios: “Soy cristiano y sé que las injusticias claman al cielo…” Lo dijo refiriéndose a los detenidos por el caso Duzac. (Entrevista Gamatv, 7 de noviembre 2012). Al poco tiempo, la gerente de la CFN que denunció el crédito exprés a este argentino, murió en un accidente de tránsito raro y nunca investigado.

COINCIDENCIA ENTRE LFC Y RC: Ambos desdeñaban a la justicia.
VALIENTES: Patricia Ochoa, viuda del general Jorge Gabela, que tras 12 años y medio ha logrado lo más difícil: identificar a los posibles autores intelectuales del crimen de su esposo. Para ello contó con el apoyo de su familia, del gobierno y de la Comisión Coordinadora formada con el doctor Arturo Moscoso, la periodista y política, Jeannine Cruz y el político Sebastián Palacios que no se amedrentaron con el arreglo floral fúnebre que le ‘regalaron’ a Jeannine. Era igual al que enviaban a los periodistas en la década correista.

Ahora le toca a la justicia.