Lo de Ortega es tiranía

    LUIS COELLO KUON YENG
    LUIS COELLO KUON YENG

    Las noticias de encarcelamiento de personajes activos en la vida política de Nicaragua, son sin lugar a dudas actos de tiranía, usurpación de poder y de dictadura. 14 años en el poder en base a una captación total de poderes. Las dictaduras actuales como la de Daniel Ortega logran mantenerse basados en una falsa democracia; maquillan unas truchas elecciones teniendo al poder Electoral a su favor.

    Estas son las modernas formas de perpetuarse en el poder al colocar cifras de porcentajes de votos “válidos” a su favor haciéndolas pasar como votos “favorables” a ellos. Y algo más para poner la cerecita al pastel, aquellos disidentes u opositores a sus designios y falsas ideologías políticas, son considerados “traidores de la patria” inventándoles un sinnúmero de acciones fuera de la ley o ilegítimas por parte de ellos y así con represión ajusticiarlos privándolos de la libertad para callarlos. Esto no es más que una maniobra que lo que busca es infundir miedo, intimidación, cerrar voces contrarias.

    El gobierno de Ortega se ampara en la  Ley 1055, aprobada en diciembre de 2020, “Ley de Defensa de los Derechos del Pueblo a la Independencia, la Soberanía y Autodeterminación para la Paz”, que castiga con cárcel a las personas que “promueven la intervención extranjera” y “acciones que tiendan a desestabilizar el poder”. Con inmensa preocupación vemos como la policía nicaragüense ha apresado a aspirantes presidenciales de la oposición: Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro García.

    Otros dirigentes opositores detenidos son:  Dora María Téllez  y Ana Margarita Vigil Guardián, dirigentes de la Unión Democrática Renovadora (Unamos); Suyén Barahona Cuan, presidenta de Unamos;  Hugo Torres, vicepresidente de ese partido; Víctor Hugo Tinoco, exvicecanciller y ahora disidente; José Adán Aguerri, expresidente del Cosep; José Bernard Pallais, exvicecanciller y dirigente de la opositora Coalición Nacional; y Violeta Granera, prima hermana de Aminta Granera, la exjefa de la Policía de Nicaragua.

    Esta crisis de Derechos Humanos sin precedentes no son más que acciones de Ortega, vistas desde sus opositores, son “un movimiento desesperado por mantener en el poder”. Muchos creen que quien está detrás de todas estas cadenas de absurdas  detenciones que han alcanzado incluso a los propios compañeros de combate de Ortega, es la vicepresidenta y esposa del dictador, es decir a Rosario Murillo. Ambos pretenden ser reelectos en noviembre y para lograrlo no van a escatimar pisotear las libertades de quien sea. Urge que organismos internacionales se pronuncien en contra de estos abusos.