Empatía

    Por: Henry Basurto Jimbo

    Se han decretado nuevas medidas de confinamiento, pues la batalla contra el covid-19 parece lejana terminar. No muchos en este hermoso país tienen trabajo estable o bien remunerado, muchos viven del día a día y otros simplemente sobreviven. La pandemia para ellos no es una bendición, pues ahora seguro debe elegir entre comprar una mascarilla o un pan para comerlo durante todo el día. La realidad que muchos medios callan es que el país está en una profunda crisis moral.

    Efectivamente más allá de las otras crisis que vive nuestro país, que ya nos la sabemos de memoria, hemos dejado de lado un valor muy importante, este es la empatía. Significa que me pongo en los zapatos del que sufre, llora o ríe, para que, con pleno entendimiento de su emoción, ayudarle, darle abrigo o inclusive un plato de comida. La costumbre de compartir el alimento con los más necesitados se perderá con el tiempo y no es por falta de recursos, sino por la dureza de corazón

    Dar gracias a Dios por lo que hace a nuestro favor es necesario, dar gracias a Dios porque tenemos más de dos camisetas es necesario, pero creo que la forma en que damos gracias a Dios va mucho más allá de una plegaria al cielo. El apóstol Pablo dijo en una carta que prefería pasar hambre y oprobio para que su gente no padezca lo mismo, es decir se puso en la brecha y daba gracias a Dios porque era él y no un niño descalzo.

    Si los que creemos en Dios no podemos ser empáticos, ¿por qué vamos a esperar a que la gente que no conoce a Dios lo sea?. A veces nos decimos que no tenemos nada para compartir o preferimos estar haciendo cualquier cosa, envés de siquiera pedir a Dios que la gente necesitada pueda tener un alimento, abrigo o una simple mascarilla que para algunos no cuesta nada, pero para otros es todo el sustento de la semana.

    henrry_b45@hotmail.com