El crecimiento económico hasta 2025 dependerá de la industria petrolera

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    Ingresos. El petróleo ha sido, por años, el principal ingreso económico del país.

    El país sigue siendo altamente dependiente del crudo. El mínimo aumento del PIB desde 2015 coincide con el deterioro de esa industria. 

    Cuando hay buenos precios del petróleo y una producción en niveles adecuados, la economía del país crece y se experimenta bienestar. Pero si la situación es contraria y la industria petrolera decae, el Producto Interno Bruto se estanca, se desploma o aumenta mínimamente.

    En otras palabras, Ecuador ha sido profundamente dependiente del crudo y, de cara a los próximos cinco años, esa realidad no cambiará, lo que demandará acciones concretas del próximo Gobierno para asegurar que, por lo menos, se cumpla con las previsiones de crecimiento económico establecidas por organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

    Santiago García, docente universitario y presidente del Colegio de Economistas de Pichincha, explicó que luego de una caída de nueve metros (9% del PIB), en 2020, se espera que el país salga tres metros de ese hueco (3,4% de aumento en el PIB), en 2021. Sin embargo, para que eso esa posible se necesita que la producción y el precio internacional del petróleo alcancen ciertos niveles.

    Así, las autoridades deben encontrar mecanismos para pasar de 173 millones de barriles en 2020 a 185 millones de barriles durante este año. Es decir, al menos tendríamos que llegar a producir 514 mil barriles diarios, pero según declaraciones del ministro de Energía, René Ortiz, incluso con el aporte del campo Ishpingo, dentro del ITT, solo se llegaría a un promedio de 500.000.

    Proyecciones 

    De 2022 a 2025 las proyecciones establecen que la economía ecuatoriana crecerá 2,4%, lo que significa apenas un poco más del incremento poblacional. Ese desarrollo, que a todas luces es insuficiente para generar empleo de calidad, también dependerá de condiciones adecuadas en la industria petrolera.

    En concreto, la producción anual deberá ser de, al menos, 190 millones o 528 mil barriles diarios, lo que significa que se tiene que atraer más inversión privada ante la escasez de recursos en el Estado.  

    A la par de los niveles productivos, el precio internacional del crudo no puede ser menor a los $42 por barril en los próximos cinco años.

    Cambios urgentes

    Antes de la pandemia, entre 2015 y 2019, los errores en política pública no permitieron sostener la producción y las exportaciones petroleras. En esos mismos años, la economía estaba constantemente en picada.

    En este contexto, se necesitan cambios profundos donde Petroecuador sea más eficiente y se concesionen activos como campos y refinerías, siempre y cuando se firme contratos transparentes y en buenas condiciones para el país.

    El petróleo genera el 10% de la riqueza nacional y el 30% de los ingresos fiscales. Pedro Haas García, experto petrolero internacional, comentó que se debe trabajar en apuntalar la producción y refinación de combustibles, pero también el desarrollo de la petroquímica. 

    Se debe retomar la exploración porque Ecuador no ha estado reemplazando sus reservas y hay recursos todavía sin descubrir en el subsuelo. Al mismo tiempo, debe haber definiciones en el tema de los contratos. Ahora está vigente la modalidad de prestación de servicios, pero se ha cambiado los formatos muchas veces en los últimos años. (JS)

    La industria petrolera no va a desaparecer

    Pedro Haas García, experto petrolero internacional, aseveró que la muerte de la industria petrolera está exagerada. No cabe duda de que el futuro es de las energías renovables y va a haber un proceso de electrificación masiva que va a ir desplazando a los hidrocarburos, pero eso va a suceder paulatinamente a lo largo de los próximos 30 años.

    “No va a desaparecer, pero se volverá muy competitiva. El negocio pasará, de uno en base a renta, a otro en base al margen”, acotó.

    Gonzalo Maldonado, gerente del Petroecuador, aseguró que todos los procesos se deben volver más eficientes y menos contaminantes. Además, recalcó que dentro de las reformas legales de la nueva empresa pública fusionada se está evaluando ampliar su campo de acción hacia las energías limpias o renovables.

    “Un formato más internacional sobre la base de regalías permitiría dinamizar el mercado y facilitar la posibilidad de que Petroecuador busque socios”. Pedro Haas García, Experto petrolero internacional