El Amor en el Corazón del Idealista

    Por: Gabriel Villalva Cassanello

    ¿Qué es el amor? ¿Qué es el Idealismo?, tal vez estas preguntas suenen hoy en día un poco cursis, o tal vez no. Hoy en día se habla con libertad de muchos temas que antes eran tabú; pues entonces ¿por qué no hablar con valentía de los sentimientos más íntimos y nobles de los seres humanos?

    Cuando hablamos del amor solemos hacerlo en el ámbito de lo personal, es decir, el amor de pareja, ese vínculo que une a una persona con otra y, la verdad, es que no siempre se habla con propiedad, es decir, muchas veces se lo confunde con la simple unión de los cuerpos, otras veces con la emoción desbocada.

    Pocas veces se entiende al amor como un sentimiento que nace de una decisión. Hemos reducido mucho y simplificado tanto las cosas, que muchas veces pagamos las consecuencias, de tomar una cosa por otra, y sufrir la incertidumbre de lo que carece de fundamentos. Y es que el amor, sin duda, es mucho más que una respuesta física o psicológica.

    Existe un tipo especial de amante, aquel que ha conocido y ha hecho un extraño vinculo; hombres y mujeres que, en su particular corazón, tienen la capacidad de amar una idea. A estos hombres y mujeres hemos de llamar Idealistas.

    Tristemente al paso de los años, la adultez va enterrando la búsqueda, el anhelo, la inconformidad, dejando a su paso solo la nostalgia y tal vez algunas tímidas preguntas guardadas en secreto, pues en la adultez hay cosas “más serias” de que preocuparse. Pero no todos los Idealistas tienen que sufrir necesariamente este destino. Existen también los Idealistas comprometidos, aquellos que han tenido el valor de luchar por ese ser alado que les ha inspirado actos, justos, buenos o bellos y al que le sirven con la convicción de que es ese el camino que deben recorrer para encontrarse.

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