El ambiente, principal traba para acuerdo UE-Mercosur

    65
    Problema. La falta de esfuerzos contra la deforestación es uno de los factores que preocupa a Francia. (Foto: AFP)

    El acuerdo entre ambas regiones tomó alrededor de 20 años, que ahora se vería estancado, principalmente, por políticas de Brasil.

    El Gobierno francés reiteró ayer sus exigencias para aprobar el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Mercosur, sobre temas como la deforestación de la Amazonía, el cambio climático y las reglas agroalimentarias europeas.

    Aunque ni el secretario de Estado ni su departamento lo citan explícitamente, las demandas van dirigidas muy particularmente a Brasil y a su presidente, Jair Bolsonaro.

    Su política medioambiental ha sido internacionalmente criticada y es uno de los principales motivos por los que se está retrasando la aprobación final del acuerdo comercial entre la UE y el bloque del Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay).

    Ambas regiones necesitaron 20 años para alcanzar el pacto político anunciado en junio de 2019, que todavía precisa ser ratificado por los legislativos de los 27 países de la Unión Europea (UE), por los cuatro del Mercosur y por el propio Parlamento Europeo.

    Intereses y preocupaciones 

    El pasado 18 de septiembre se presentó un informe independiente sobre el proyecto de compromiso UE-Mercosur y el primer ministro francés, Jean Castex, dijo entonces que había que realizar un trabajo de reflexión, primero con los otros socios europeos y luego con los países de Mercosur.

    “Ese proceso durará tiempo”, señalaron ayer las fuentes del departamento del Comercio Exterior, que añadieron que no habrá avances mientras no se alcance “el nivel de ambición” fijado por Castex “de forma creíble, duradera y verificable”.

    El objetivo es que la política comercial sea coherente con los “compromisos medioambientales y climáticos” que ha asumido Francia.

    En un documento presentado por el Gobierno francés al Comité de Seguimiento de la Política Comercial (CSPC), del que forman parte parlamentarios, federaciones profesionales, sindicatos y ONG y filtrado por los medios franceses, se detallan algunas de sus exigencias.

    Figuran, por ejemplo la entrada en vigor de una iniciativa legislativa que anunció la Comisión Europea sobre la “deforestación importada”; el restablecimiento de la moratoria de los cultivos de azúcar en la Amazonía; otra sobre la soja; la retirada de algunas reformas consideradas “nefastas” para los bosques; o la puesta en marcha de más esfuerzos contra la deforestación.

    También la entrada en vigor en Mercosur, con ayuda de la UE, de un sistema que permita hacer un trazado del origen de los productos vegetales y animales o la aplicación a los productos importados de esa región de los mismos estándares de producción vigentes en Europa en materia sanitaria y medioambiental.