¡Ya qué chu…!

    Matías Dávila

    1

    Hay una canción de los Bersuit que tiene una frase que es lo que Deepak Chopra define como una “revelación” para mi vida. Tan contundente que me permitió entender la realidad desde el otro lado de la vereda. Desde ese lado en el que me negaba a estar porque en mi casa me enseñaron que era incorrecto, donde a la “seño” (de la escuela) no le hubiese gustado verme, donde se rompe la ley, y si se rompe la ley todo se vuelve un caos, y nada bueno puede venir del caos (porque eso lo escuché en un sermón del padre Jorge). La frase dice: “… y si no hay sistema, ¿qué?”.

    Todos los días me amargo escuchando los informativos para “tener de qué hablar”. Y lo que escucho es a un rebaño de tontos que repiten, como loros, las fórmulas que alguna vez alguien escribió para tratar de darle orden al caos de ese momento. Nadie ve más allá. La gente se mata en las cárceles, que por cierto están bajo el control del Estado, y la normativa les hace lentos, torpes, insensibles. Los presos pidiendo ayuda para no morir y el presidente festejando el “cumple” de un ejército extranjero. A cuántos “cumples” fue de los nuestros… podrían reclamar los infantes de marina ecuatorianos, los paracaidistas o los agentes de la ANT. Pero ese es otro cantar.

    Un Presidente que tiene plata guardada, segura, abundante… y afuera, trata desde ese pedestal de entender la pobreza. Por eso, por no viajar en bus y no saber lo que cuesta poner un plato de sopa en la mesa, es que se le “chispotean” cosas como que el empleado le indemnice al empleador; o los 2 millones de empleos que ahora resulta que no ha sido que va a dar, sino que va a preparar el terreno para que se den; o el congelamiento -entre comillas- del precio de los combustibles.

    Un Presidente que viene de la banca, ¿a quién podría beneficiar? ¿Quiénes son sus amigos? ¿Es sensato decir que no tendrá conflicto de intereses? Hay dos Guillermos, el uno es el candidato cuyos videos inundan la red. El otro es el presidente, el contradictorio. Yo no voté por ninguno, pero me caía mejor el de antes… Ya lo dije, ya que ch…