Despenalización

Mesias Mestanza

En Ecuador están en camino hacia la despenalización tanto la calumnia como la injuria; esto, para estar a tono con muchas legislaciones internacionales; al menos, este es el pobre criterio de nuestros asambleístas, pues no han considerado que la educación y la cultura no son iguales en todos los países.

El común de las personas y hasta profesionales del Derecho, por falta de técnica jurídica, utilizan estas dos infracciones como si fueran sinónimos y como si se tratara de la misma infracción, cuando la realidad es otra; pues la calumnia es la falsa imputación de un delito, como por ejemplo decirle a Pedro: “tú eres ladrón, te robaste de mi casa el televisor”, es decir, atribuirle de la comisión de un delito, cuya pena para el que adecua su conducta a esta infracción es de seis meses a dos años; en cambio, si nos referimos a la injuria, diremos que es toda expresión de descrédito o deshonra en contra de una persona, como por ejemplo decirle a Juan: “Eres un hijo de tal y cual, sinvergüenza, afrentoso”, de esta manera estaremos frente a una contravención, cuya pena es de quince a treinta días; pues la diferencia de estas dos infracciones está en la cuantía de la pena y en el grado de agresión. Tanto la calumnia como la injuria son infracciones cuyo bien jurídicamente tutelado es el honor y el buen nombre. Se ha sostenido en diferentes foros que las penas son ínfimas, y que más bien deberían ser sancionadas con penas pecuniarias, es decir, con dinero; lo que en buen romance podría significar que los que nada poseen tendrán más libertad para calumniar e injuriar. Se habla también del derecho a la libre expresión.

Nada más bárbaro pensar así; pues, la diatriba, el insulto y la agresión no son parte de la libertad de expresión. Peor aún sería darle importancia al dinero, sin considerar que el honor es un privilegio y patrimonio de quienes han sido educados con valores y principios morales.

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