¡Pegue, patrón, pegue!

Salvatore Foti

Da mucha pena ver cómo algunos sectores de nuestra sociedad respaldan incondicionalmente el actuar errático e inconsistente del actual gobierno. El país anda muy mal, y las cifras económicas así lo reflejan. Sin embargo, algunos interesados nos hablan de un presidente decidido y solvente, cuando en realidad lo que deberían señalar, y que tal vez no ven, es que se trata de un mandatario que aún no puede ni quiere resolver los problemas del país. Es más, su actitud es bastante autoritaria e innecesariamente agresiva en algunos contextos, pero blanda y hasta perjudicial en otros, donde en lugar de un prepotente, necesitaríamos a un estadista.

En el campo de la delincuencia, el presidente no ha hecho nada más que endosar el problema a policías y FF.AA., sin que nadie vea cuáles son ni la visión ni los objetivos a corto, mediano y largo plazo. Por lo que concierne a la salud, tampoco hay mejoras y las denuncias por falta de atención a los enfermos están al orden del día. Mientras que en el campo económico, la crisis eléctrica, el aumento del IVA y los extorsionadores no dejan trabajar y producir.

Así que cabe preguntarse, ¿cuáles son los problemas que ha solucionado el señor presidente? Lo único que veo es que le encanta polarizar a la ciudadanía y dar declaraciones que deberían preocuparnos. Pero parece que a algunos les encanta el «pegue, patrón, pegue». Por eso no dicen nada, e incluso miran hacia otro lado, inclusive cuando algunos juristas hablan de indicios de tráfico de influencias en un hecho noticioso de estos días.

El presidente afirma con orgullo ser un pésimo enemigo, y a nadie le importa que estos discursos no sean dignos de un mandatario. El país necesitaba a un estadista, pero tenemos a todo un ejecutivo bastante modesto y más preocupado por TikTok, negocios y manglares que por la ciudadanía. A menudo estamos pasando por alto las graves faltas del actual gobierno porque parece que el estilo burdo nos encanta, pero tanto el gobierno como sus aliados saben que ha llegado la hora de dar la cara por muchas decisiones mal tomadas y que no le dan la mayoría en la Asamblea ni en la ciudadanía, que hoy no le daría la reelección. Así que cuidado, porque no a todos les gusta el «pegue, patrón, pegue».